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PRESENTACIÓN LIBRO EL ORO DE CAJAMARCA de NDLeón

PRESENTACIÓN LIBRO EL ORO DE CAJAMARCA de NDLeón




PRESENTACIÓN LIBRO EL ORO DE CAJAMARCA // Lima, 10 de febrero de 2023.

Agradecemos a la 'Casa Museo José Carlos Mariátegui' por la confianza y organización de la presentación del libro 'El Oro de Cajamarca, narrativa teatral' de mi autoría. Agradezco a los colegas 'grillos': Roberto Ríos del Águila y Hugo Fernando Salazar; colegas amigos: Juan Arcos y Fabiola Alcázar. Nk

Fabiola Alcázar

FABIOLA ALCÁZAR: 
Buenas noches con todos los presentes. Quiero extender mi agradecimiento a Niky por considerarme en esta noche tan importante para él. Estoy acá pues la historia ha tenido a bien entrelazar nuestras vidas de diferentes formas y lo ha hecho de manera peculiar.

Nicolás León, el personaje

UN POCO DE CONTEXTO. Nuestras familias se conocieron antes que nosotros dos. Los Alcázar y los León, tenemos un vínculo, una historia en común, que es tan fuerte, que se mantiene hasta hoy. Y aunque había escuchado su nombre en alguna ocasión, realmente aún no lo conocía. // Apareció ante mí una tarde del año 2012. En ese tiempo tenía… lo que podríamos llamar… “el sueño del actor o director pequeño burgués”. El sueño de la “casateatro” propia, al estilo Yuyachkani o Maguey, donde poder desarrollar el trabajo: tener ingresos de la pedagogía teatral y materializar creaciones. // Aunque la soñada no fuera sino alquilada, me botaran años después de ella, y pasará a engrosar las filas de los que no poseen nada en el teatro, fueron años de intensa producción para nosotros. // Lo recuerdo bien. Nos sentamos en el comedor de la casateatro. Entró como siempre con su voz y su ego descomunal. Se presentó, habló solo, me contó de todo el tiempo y de la experiencia que había obtenido en Europa, de sus orígenes en el llamado Teatro de Grupo, del cual provengo también, de Los Grillos, de Aurora Colina, de Joffré, de Brecht (por ahí me agarró), de Darío Fo, (al que no conozco casi nada), de su experiencia de hacer teatro en Alemania, de Dorothee  su ex esposa alemana, actriz  de la obra 'El Oro de Cajamarca' que tenían y se fue. No llegamos a nada concreto. Pero nos conocimos. Ambos éramos actores. Él, además, escribía. Estaba recién llegadito. // Y así inicia, lo que considero hoy ha devenido en una amistad. Una amistad que se desarrolla en el frente político y cultural popular de nuestro país. He aprendido a respetar y a encontrar puntos de convergencia con este personaje tan intenso como particular. // La convergencia llegaría de la mano del Gremio de Escritores del Perú. Al que Niky ni corto ni perezoso también buscó y del que hasta hoy consecuentemente no se separa. // Niky llevó, al igual que yo, teatro al GEP. A Aurora Colina a los Miércoles Culturales. De manera que nos vimos en sucesivas oportunidades. Nosotros también nos presentamos algunas veces en Lampa 208 en Lima. Por tanto, empezamos a conocernos en la cancha. // Para los escritores y los artistas populares el trabajo del Gremio de Escritores del Perú en el campo de la cultura es un espacio de encuentro, también de desencuentros, claro, para compartir con todos aquellos artistas que tienen vocación democrática, progresista, de izquierda, como es mi caso y que el GEP contiene. De hecho el nombre del primer grupo de teatro que conformé, 'Aroma de Octubre', se lo de debo a Jorge Luis Roncal en el año 2012. // Para que tengan una idea rápida de cómo avanzó el vínculo hoy JLR, Niky y quien les habla, somos una parte del CDN del GEP para el periodo 20212023.

DEL TRABAJO. Antes de trabajar un breve periodo en el montaje de El Oro… versión perucha, Niky me hizo llegar 'Cuentos breves para mi nieto', cuya reseña de Sara Jofreé dice: 'por mi parte, encuentro tan divertida y sencilla la manera de narrar de Nicolás, que paso rápido sobre algunas evidentes incorrecciones gramaticales, casi imperdonables en otro tipo de literatura que no fuese esta coloquial confidencia'. Coincido con Sara. No en la demanda de la corrección formal, sino en el estilo de Niky. Quizás porque el desenfado, es uno de los rasgos familiares que nos une. // No es fácil dirigir. Menos a actores que tienen toda una trayectoria personal de años acostumbrados a ciertas formas de ser dirigidos, o en su defecto a no ser dirigidos. Cuando se presenta la oportunidad de aportar en el montaje, lo hice con reparos. ¿Cómo lo voy a hacer? En esos años, aun tenía mis ideas un tanto inconmovibles en cuanto a cómo debía ser una obra dirigida por mí. Y era bastante claro, que Niky no era el actor formado en lo que se conoce como Tercer Teatro, Teatro de partitura, que demanda una estado de excelencia física producto de años de entrenamiento psicofísico sostenido, como en el que yo me formé. // Pero ya para ese entonces la realidad me estaba poniendo en mi sitio. O me adaptaba o me aislaba. O me adaptaba, o me iba a convertir en una inservible. Y lo hicimos. // Pobre. Recuerdo su esfuerzo por recordar la partitura. Por sujetarse al hacer marcado, y la necesidad de repetirlo las veces que sea necesario. Pero lo hicimos y nos divertimos. Me atrevo a afirmar que deben ser los cinco minutos más demandantes que ha tenido. Y eso es posible cuando se ponen por delante las convergencias. El carácter contestatario de la obra y las ganas de hacerlo ágil, llevable a cualquier lado, con pocos pero sustanciales elementos y no por ello desprolijo o pobre estéticamente. Ambos, los dos, nos dimos cuenta, que la decisión de seguir por ese camino, demandaba un tiempo largo y no necesariamente ambos estábamos listos para eso en ese momento. // Niky la terminó. Incluyó a una poeta y a un experimentado músico como Antonio 'Marrón' Zevallos a la obra. Y salió a moverla a nivel nacional. En ese trabajo casi obsesivo de moverla he podido verla en diferentes versiones y tiempos. // He visto a la gente reírse hasta más no poder viéndolo actuar. Cosa que en sí misma quizás no es una medida absoluta para celebrar. Carlos Alvarez también hace reír. Niky logra con El Oro… hacerte reír, mientras pone en el espacio las ideas que los diálogos suscitan: invasión, encuentro violento de dos mundos, miradas hacia el otro, asociaciones con el presente, saqueo, muerte, burla, sátira, sorna, dramatismo, histrionismo en su máxima expresión. No es mi estilo. Pero funciona. Y muy bien. // Y al final, muy aparte de la critica de los académicos y conocedores, de los hoy casi insoportables teóricos del teatro, es lo que importa. El pueblo. El público. // Mientras captura al espectador pone sobre el tapete un tema muy actual y necesario. La fractura que significó la conquista española en el proceso de ser nación y su vínculo con el presente. Con lo que vemos hoy. // Es decir, Niky mueve ideas de peso. No le canta a las flores ni a la luna, quiere mover la cabeza y el alma de su espectador. Por eso, y por su gusto por el vino, es que se ha desarrollado esta amistad. // En estos tiempos dramáticos en que vemos al pueblo enfrentar con su recia voz una persecución política extendida, una criminalización de la protesta popular contra treinta años de neoliberalismo, exigiendo una Nueva Constitución que acabe con el capítulo económico actual, un delirante terruqueo, que barre con los derechos fundamentales y con el Estado de Derecho, se han producido decenas de creaciones artísticas de todo tipo y nivel de desarrollo. // Canciones, como 'Esta democracia ya no es democracia' o 'Dina Boluarte jijuna gran puta, quien te ha dicho que eres presidenta', famoso en Tik Tok… En plástica, pinturas y grabados hermosos, cuadros como los de los maestros pintores Arrascue y Portuguez , también hemos visto al teatro popular hacerse presente: y qué ha utilizado el pueblo? La comedia. La calle. Al mejor estilo de la Comedia del Arte. La caricaturesca representación de los que mandan, oprimen y asesinan al pueblo impunemente, para rechazarlos, burlándose de ellos. No hacen una extensa obra dramática. No. Resuelven de manera práctica. Lo importante es expresarse. Lo importante es que el arte sirva y refleje los sentimientos e intereses más profundos del pueblo. // Obvio, es tarea de a quienes nos llaman 'profesionales' elevar también esa expresión. Pero, en el Perú que posibilidades hay de desarrollar el trabajo, si la política nacional de cultura es abiertamente neoliberal, que no sirve más que a unos pocos que son las 'industrias culturales', mientras que los trabajadores del arte y la cultura populares somos 'independientes', que nos es otra cosa que abandonados, informales, marginales y que tenemos no solo que crear, sino que financiar nuestros propios trabajos, para materializarlos, ni hablar de que nos sostengan en los asuntos mundanos que implica la sobrevivencia. // Niky, es un sobreviviente del teatro peruano. Es un realista a capa y espada. Le vale madre todo. Excepto seguir haciendo teatro. Hacer reír, y recibir los aplausos del público. Aquel aplauso que cuando chico en el colegio, definió su vocación. Gracias. Fabiola Alcázar

FABIOLA ALCÁZAR: Actriz, directora, maestra de teatro del grupo 'Aroma de Octubre'.

Hugo Salazar

HUGO SALAZAR: 
Nicolás Daniel, tiene en repertorio DAS GOLD VON CAXAMALCA, un montaje teatral, inicialmente en alemán y español, al cual le da el subtítulo de narrativa teatral. Personalmente creo que es teatro a secas. // ¿Qué valor tiene, para el Teatro, el libro de 116 páginas que hoy presentamos? // 
Primero, es un ejercicio de Documentación. La importancia de tener en físico o en digital, información, testimonios, historia, críticas, de los montajes que realizamos. // Nuestro arte, el teatro, es un arte temporal. Vale decir, está diseñado en función a que tienen un inicio, un transcurso y un fin. Este tiempo corto o largo, es el único tiempo en el que puede ser apreciado. El público es indispensable para que se produzca el hecho artístico, compartiendo ambos el mismo tiempo real y constante. La obra comparte con el público un tiempo fícticio. // Y esta, la obra, en tensión con la realidad, produce el momento estético. // Termina la función, temporada, ciclo de vida de la obra, etc., y lo que nos queda de ella es la información reunida de la misma, que documenta, que acredita. Nicolás Daniel, añade a su oficio de teatrero (actor, director, dramaturgo, técnico lumínico) el de Documentador: Recopila, organiza y gestiona documentos y datos informativos de El oro de Caxamarka. Big Data valiosa, que permite conocer el Aporte del teatro peruano, al teatro mundial, y que se puede analizar hoy o dentro de unos cuantos años o décadas. No solo por tomar un texto en alemán para el inicio de la creación de la obra, sino también, por su condición ontológica: Ser un montaje Made in Balconcillo, La Victoria, virreinato del Rimaq. // Segundo, el contexto en el cual presenta el libro. Momento de movimientos sociales vinculados a un cambio de paradigma republicano, que a pesar nuestro, sigue siendo la econimía peruana: primaria, extractivista. O sea, el oro de Caxamarka sigue siendo, con otros minerales, fundamental para el Producto Bruto Interno del Perú (14 a 16%). O sorpresa, otro sector que aporta el 38,9% de PBI es el Alojamiento y Restaurantes. ¡Ligado al turismo? Ni tanto. Está relacionado con la ciudad capital, que alberga el 70% de alojamientos. En segundo lugar, Cusco con el 3.8%. Tercero, arequipa. // Los distritos más pobres se ubican en mi pueblo, el Cusco. Lares (Calca) y Omacha (Paruro). El Cusco, tiene la más importante recaudación de los boletos turísticos, de todo el país: 180 millones de soles en 2019. Dinero que va directamente a cubrir los gastos de la burocracia del MinCul. Cusco aporta el 30% del dinero destinado al MinCul, por ley de creación. Importando poco o nada que los distritos más pobres del Perú, estén a su suerte. Y todas las artes que se desarrollan en la Región, reciban 'los premios de los concursos del MinCul'. ¡Genial!

En conclusión: Felicitamos el esfuerzo de Nicolás Daniel y de su equipaso de trabajo por su aporte al Centro de Documentación del Teatro Peruano. En línes de lo avanzado por Sarita, desde Homero Teatro de Grillos, y después. Y ponemos en cuestión el contexto, que, con cambios fundamentales, permitirán una nueva visual de las artes de todas las culturas de nuestro Perú. // en mi pueblo te diríamos: 'Añay Nicolascha, K'iti Panak' a Aranway' 'Gracias Nicolasito, parte de la dinastía del teatro'. Hugo Salazar

HUGO SALAZAR, actor, mimo, director, dramaturgo. 

Juan Arcos

JUAN ARCOS: Con este libro en la mano mi asombro se magnifica, nunca pensé que la divulgación de un texto iba a llevar a Nicolás a esto. Porque, hasta donde recuerdo, recibí por correo electrónico un cuento que me envió desde Alemania: «Ciao fratello». Seguramente escrito un día del cual no quiere acordarse porque, conociendo Alemania, me imagino que aunque acompañado se sentía triste y abandonado en un rinconcito, llorando, extrañando a La Victoria y a la rubia que nos acompañaba todos los fines de semana, bien heladita. Bueno, el protagonista de ese cuento sono io; y como soy vanidoso me dije: esto lo tiene que conocer el mundo. Creé entonces un blog y como primera entrada el citado relato. Luego escribí a Niky notificándole lo que había hecho y que sí seguía escribiendo los agregara ahí. En este momento el blog leonadas supera las trescientas entradas y tenemos en mano el quinto libro. 

Y uno no deja de admirarse de cómo empiezan las cosas, de una cosa tan pequeña y ahora estamos en esto. Y sin proponérnoslo uno comienza a reparar en ciertas cosas, menciones que se hacen aquí, en este libro, de grandes personas, celebridades del mundo del teatro; y me pregunto: ¿alguien le dará un poco de esa importancia a este texto? Espero que por lo menos quienes nos dediquemos a este oficio lo hagamos. Digo esto porque nosotros somos buenos para reventar cuetes a los foráneos y poner zancadillas a los propios. Olvidamos que el árbol brota de una semilla. Nos fascinamos con el accidente. 

De este texto me importa el cómo hace Nicolás su teatro. Por eso me resulta capital. Quienes lo lean van a encontrar falencias de muchos órdenes; nos cuesta expresar textualmente nuestras ideas, nuestros pensamientos (gramaticalmente, ortográficamente); pero obviando esa dimensión, lo sustantivo es cómo hace Nicolás su teatro. Porque cada uno de nosotros hace teatro de una manera particular. Pero debo advertir que aquí no encontrará usted una receta, apenas un esbozo de cómo fue esta vez; en el proceso creador eso es bastante. Según John Conduitt, Voltaire y algunos otros a Newton le bastó ver caer una manzana para empezar a desarrollar su sistema gravitacional. En este punto me parece escuchar cuchichear a algunos apocados: «Niky no es Newton». 

La crítica lo lastra con que si brechtiano, grotowskiano, boaliano, como hacen los comentaristas de futbol cuanto apodan a los jugadores locales con el nombre de deportistas conocidos mundialmente, supuestamente para halagarlo o distinguirlo. Pero no, Niky es un actor sin santos ni padrinos. Podemos discutir si bueno, regular o malo, eso es otra cosa. Aún discrepando de los argumentos de su «Oro de Cajamarca» no puedo ignorar los vericuetos que como actor somete a su propósito: el espacio, el «timen» y la metáfora. 

Por eso voy a pedirles que divulguen este libro, y no sólo por las razones expuestas. Me explico, acá hay una inversión: para registrar este libro en INDECOPI se tiene que abonar S/. 195,25 soles en el banco de la nación. Siendo la tirada de 100 ejemplares, si lo redondeamos en doscientos soles por cada ejemplar son dos soles por registro de autor. A los que somos del siglo pasado, con algunas décadas a cuestas, digitar en una computadora se nos hace un lío; aquí en Wilson cobran dos soles por página, cuántas páginas son: dos solcitos más; sumamos ya cuatro soles. Pero no basta con eso, hay que maquetarlo; de eso se encarga otra persona, un diseñador que también cobra otro tanto por su trabajo; dos solcitos más, ya van seis. ¡Papel! ¿Para cuántos ejemplares? Si fuesen mil todo saldría más barato, pero como sólo son cien sale más caro; vamos a ponerle cuatro soles más; ya suman diez soles por ejemplar. ¿Y la imprenta? No vamos a preguntarle a Niky para no avergonzarlo, pero también ahí hay una inversión, ¿Tres o cuatro soles? ¡Cinco! Dice Roberto; entonces van quince soles. Y todavía no hemos hablado del trabajo, del tiempo, que se pasó Nicolás escribiendo, bien o mal, quemándose las pestañas en esto; hay que reconocer también su trabajo, por eso vamos a sumar otros cinco solcitos. Suma parcial: veinte soles invertidos en la impresión de este texto. ¿Niky, a cómo está el libro? Treinta soles, bueno algo tiene que ganar porque el autor, como cualquiera de nosotros, tiene necesidades básicas. 

Entonces, cuando divulguen este texto, por favor, hagan este recuento para terminar de inclinar, a favor de Niky, la voluntad del posible comprador; porque no solamente es importante el testimonio que porta este libro, sino que también es importante que el colega León no pierda, que por lo menos «empate». 

No quiero ahondar más en esto sino, solamente, pedirles que por favor no olviden esto. Aquí hay un valor inmaterial importante, pero no hay que olvidarse del valor material también: una papita, un choclito, quesito, para la mesa diaria del autor. 

Niky, yo espero que los amigos, los colegas, reconozcan el esfuerzo y te acompañen en la producción de más textos como este. 

Juan Arcos

Roberto Ríos

ROBERTO RÍOS DEL ÁGUILA: Hace ya unos años, bastantes diría, un grupo de intelectuales, se reunía en un bar de La Colmena a conversar cosas con mucho humor, Osvaldo Reynoso era el referente mayor. La primera vez que llegué al grupo, invitado por un amigo, me pareció que él presidía las sesiones, sazonadas con cerveza. // Una de las personas con las que me hice amigo, fue el escritor y vallejista, Manuel Velásquez Rojas que en esos años junto a otros escritores, habían editado la revista Narración, que sobrevivió sólo una edición. En una oportunidad Manuel Velásquez, me dijo «Sé que has escrito teatro para niños, así que debes publicarlo, pues es memoria». Y claro que se hizo, además era una de las cosas que los integrantes del teatro Los Grillos hacían. // Este consejo, sin haberlo oído, es el que sigue Nicolás León, edita cuentos y poemas, y ahora esta historia de El Oro de Cajamarca, en donde se mezclan, datos autobiográficos, con descripción del montaje de El Oro…, comentarios críticos sobre los ensayos y apreciaciones sobre la última Muestra de Teatro Peruano realizada en Arequipa. // En su particular voz victoriana (Del distrito de La Victoria, no confundir) desarrolla su relato de manera íntima, desde la exposición, a la protesta en nombre del teatro. // Como bien apunta, el Teatro Transforma, Conduce, Alerta, Denuncia. Además, es clarísimo, lo que le sucede a partir de su hallazgo teatral, en el cual pudo volcar la inquietud de no «quedarse» a causa de su dislexia. El arte teatral, lo transformó y descubrió la persona oculta, presa de prejuicios familiares y amicales. // El hallazgo en Alemania de la obra escrita por Jakob Wassermann, le señaló un derrotero arduo para llevar a escena este relato impresionante hecho por el alemán. Nicolás anota cómo llegó a sus manos el libro, la decisión de hacer teatro con el texto, y todo narrado como un cuento, donde el protagonista no es solamente Nicolás, sino el teatro. // Como él lo menciona en algún momento, en su puesta está la experiencia enriquecedora de haber sido parte de «Los Grillos». Experiencia que se afinca en uno, y motiva a realizaciones. // En los Grillos, supo lo que era hacer teatro de grupo, donde el actor es a la vez, escenógrafo, (Aunque los Grillos siempre fuimos minimalistas) vestuarista, técnico de luces y sonido, barredor, limpiador etc. Cuando el grupo hacía teatro para niños, la importancia se daba en el vestuario, y no existía escenografía formal, sólo elementos para marcar una que otra escena, y muchas veces sin eso. Ocurría también en el teatro para adultos, en el «Cuadro» obra de Ionesco, por ejemplo, solamente se usaba un escritorio, nada más. Y en el montaje de «Eva no estuvo en el paraíso», de Estela Luna, se usaba sólo la cámara negra y una que otra silla, o banco. // Comento esto, ya que el montaje que hace Nicolás de El Oro de Cajamarca, no necesita nada, es el actor sólo en el espacio y con pocos elementos. // Para acabar, debo reiterar lo que otros han observado. La actuación de Nicolás León, es un desborde medido, conducido por su potente voz. La obra no es lineal, como a veces son los unipersonales, sino que salta épocas y hechos, demostrando paralelismos entre tiempos idos y actuales. Por eso le pido a Nicolás, que insista con El Oro…, que también es su oro, ya que cada vez que lo representa, sigue enriqueciéndose y mejorando. Es sin duda un aporte no sólo interesante, también importante. // Ahora entremos en el relato victoriano del director de Bal Vic, su teatro, grata y simpática referencia al famoso Old Vic. Aplausos. Roberto Ríos

ROBERTO RÍOS DEL ÁGUILA, actor, director, dramaturgo...

Nicolás León

NICOLÁS LEÓN: Buenas noches. Ahora, año 2023, estoy cumpliendo cincuenta años de egresado de la Escuela Nacional de Arte Dramático. Quiero exponer mis deficiencias. De niño tuve problemas. Vemos a chicos, jóvenes, entusiasmados con el universo virtual, celular, ordenador; y todo parece facilito. Pero hay otro grupo de jóvenes que todo se les hace difícil, aparte que familias enteras ponen mucha presión cuando el niño quiere ser artista, plástico, músico, actor, escritor. Bueno, encontré una carta y en vez de poner mi currículo en el libro como se estila, he pegado la carta, dice así:

—«Busca algo que ames, qué harías gratis y haz una carrera de ello» —. «Nací en Lima en el año ‘51. Soy actor, de adolescente divagaba en una nebulosa de contradicciones ¿Ser o no ser? Tomar la decisión no fue nada fácil, tenía dificultad para hablar, tartamudeaba, seseaba; leyendo era una desgracia. De mayor me enteré que había aprendido a convivir con dislexia; he superado mis trastornos pero siempre los llevaré conmigo. Sigo siendo lento para memorizar los textos, me cuesta trabajo, se me hace difícil declamar un poema, pero con la práctica, ensayos y perseverancia, lo hago. En la actualidad me he convertido en el juglar de mi barrio, cuentista, cuentero, narrador. El tiempo me dio la razón. Soy actor, escribidor, vate… mil oficios».

En primaria nunca salí a recitar en el estrado de honor. Era una desgracia leyendo. Me escondía o prefería estar de apuntador, «alcanzador» de los materiales didácticos. En secundaria elegí ser atleta de campo, lanzamiento de bala, disco; algunas veces futbolista, defensa central. Pero, para nada estar en el escenario. Mis amigos recitaban, ganaban los concursos de declamación representando al salón y al colegio. En cuarto de secundaria, año 1968, el general Velasco Alvarado dio un golpe de estado, suspendió todas las actividades deportivas y sociales. El técnico de atletismo me había preparado para ganar mi medalla de oro interescolar en las especialidades de lanzamiento de bala, disco, salto alto, triple. Cuatro años entrenando se fueron al agua. Mis amigos se habían metido al Club de Teatro del colegio, lo dirigía el profesor Alvaro Gonzales, conocido en la televisión como «Guayabera Sucia». Sin atletismo, me metí al club de teatro. Lo encontré divertido, alegre, mejor que el curso de historia. Me sirvió.

—«Comencé a sacar mejores notas, mis padres sorprendidos, yo también, mi nuevo entrenamiento con el teatro estaba dando frutos. Durante los ensayos cuando me tocaba decir mis parlamentos, lo hacía con mucha vitalidad, con la letra bien aprendida, con mucho ahínco, respetando todas las indicaciones que me había dado el profesor y en los momentos más dramáticos de mi actuación, el profesor de un grito paraba el ensayo para sugerirme una acotación. —¡Alto! ¿Qué estás haciendo? ¡Repite todo! ¡Nada se te ha entendido! ¡Pronuncia bien! ¡Camina como soldado! No estás en la cafetería escolar. ¡De nuevo! ¡Eres un Comandante, no eres un policía escolar! ¡De nuevo toda tu parte! ¡Camina como militar! ¡Instrucción Pre Militar! —. En diciembre, clausura del año escolar, presentamos la obra «La Alondra» del autor francés Jean Anouilh, obra sobre el juicio a Juana de Arco. Mi personaje fue el comandante de las fuerzas reales francesas Roberto de Baudricourt. Qué lindo se me vio ese día, la tartamudez no se me notó; hasta los que me odiaban o les caía mal, me felicitaron».

Daria Dorothee y Nicolás León


Las siguientes líneas van dedicadas a Daria Dorothee, nos conocimos en 1977 en la ciudad de Reutlingen, Alemania. Después de veinte y cinco años nos reencontramos en la provincia constitucional del Callao Perú. Nos fuimos a vivir a la ciudad de Karlsruhe, al suroeste de Alemania, siempre con el mismo interés hacia lo artístico. En el distrito de Grötzingen 'Pueblo de Pintores' trabajamos la obra «El Oro de Cajamarca». Dorothee creó el grupo ‘Fabulina, narración y teatro’. «El Pre Estreno» de «El Oro de Cajamarca» fue en la Universidad de Karlsruhe. Dice así:

—«Después del pre estreno de nuestra versión teatral de ‘El Oro de Cajamarca’ me senté en la antigua mecedora frente a la chimenea, juntito al calor de la leña silvestre, envuelto y acurrucado bajo la frazada de alpaca Made in Cusco; con media botella de vino tinto y una pila de libros de autores sudamericanos repasé los momentos álgidos de nuestra linda empresa artística en Karlsruhe. Como grupo teatral habíamos pasado una experiencia esquiva, nuestra primera tentativa había abortado y nos habíamos quedado inquietos y preocupados. Pasamos semanas enteras buscando un tema para recomenzar el trabajo; la búsqueda era difícil e incierta. En un día con espesas y marcadas nubes negras, con un tiempo nada bueno, la tardecita dejó entrever una tormenta, y súbitamente cayó lluvia mezclada con granizo e hizo frio. Y yo me encontraba entretenido leyendo un libro de cuyo autor no quiero acordarme, vi la silueta de Daria Dorothee cuando le dio la espalda al vitral con la imagen del Dios Baco, venía en mi dirección después de bajar en silencio por la escalinata doble, se acercó pausadamente con una carita y mirada de ave celestial, cuando se detuvo, el cielo se iluminó por un rayo que rajó el firmamento, ingresó la luz relampagueante contrastando con nuestras figuras estáticas, y su primera palabra fue interrumpida por el estruendo de un sonoro trueno. Segundos de silencio, me miró intensamente con alegría contenida, y prosiguió con una hermosa sonrisa. —¿Qué te parece esto? —Daría Do tenía entre sus dedos un librito chiquito amarillito *Reclam. —¿Qué? Déjame ver por favor. «Das Gold von Caxamalca»... von Jakob Wassermann —leí el comentario a ojo de buen cubero —. —¡Ajá!... Trata de Atahualpa, Pizarro y de sus depredadores. ¡Bacán! ¡Sí! ¡Acepto! ¡Muy buena idea!».

Cuando Daria Dorothee León Cadenillas leyó el cuento; con su dulce y fina ironía como buena artista; dio su versión realista.

«Cuando leemos cuentitos de famosos escritores de La Victoria, Lima, Perú, nos damos cuenta que han fabulado. No quiero hacer mucho hincapié en mi versión de nuestra casa, no tenemos escalera doble, ni chimenea, ni leña silvestre, el dormitorio no tiene calefacción. La noche del pre-estreno, regresamos tarde, el escritor se metió al toque a su camita. No quiero exagerar pero en la función jugamos al mismo nivel; el músico no se sabía la música, el actor no se sabía el texto, y la narradora no se sabía los movimientos adecuados en el escenario».

Ja, ja, ja… tanto Dorothee como yo, tenemos nuestra ironía a flor de labio. Es una de nuestras virtudes que a lo largo de los años sigue intacta en esta cariñosa comunicación y vivencia. Pido un fuerte aplauso para Daría Dorothee que con su ahínco es protagonista de esta aventura.

Nicolás León y Eduardo Valentín


Bueno, la obra de teatro la hemos presentado en todo tipo de escenarios, como buen juglar he dado funciones en calles, plazas, auditorios, parques, aulas, teatros, etc. Hemos realizado un periplo por diferentes distritos, provincias, departamentos a lo largo y ancho del territorio nacional. Las diferentes experiencias nos han ayudado para contar la historia. Voy a saltearme varios capítulos. En la Muestra Nacional de Teatro Peruano 2022 que se realizó en Arequipa, recibimos críticas insulsas sobre la iluminación, tramoya, vestuario. El colega Eduardo Valentín, director del grupo Barricada Teatro de Huancayo, entendió la filosofía de nuestra propuesta. Desde la Mesa de Critica valoró la Muestra, valoró nuestro trabajo, expuso palabras de aliento a nuestro quehacer teatral.

«Entonces, sobre esta organización de elementos que sostienen mi crítica y seguramente la de mis compañeros, voy a atreverme a hacer algunos enunciados, comentarios críticos con mucho respeto al trabajo de León Cadenillas. Agradecerle primero a la vida y a Dios, para los que creemos en Él, la posibilidad de verte, vital, potente, grande; eres fruto de este trabajo en el movimiento. Nicolás Daniel León Cadenillas, es un hombre de teatro que se para en el escenario y nos puede trasmitir una vitalidad enorme, unas ansias para seguir haciendo teatro, para alcanzar aquellos niveles que has logrado en el manejo fundamentalmente de la oralidad, con un sentido épico; pero al mismo tiempo humorístico, cómico o sea una serie de recursos que permite que tu discurso teatral sea múltiple y cada vez más convincente, vinculándote mejor con ese público que está presente vivo, preparándose para ser afectado en su emocionalidad, en su racionalidad histórica. Para disfrutar críticamente el espectáculo que nos has presentado, he tenido que tomar una decisión; o estoy frente a un espectáculo de cuentacuentos o de cuentería o en un montaje unipersonal de una obra de teatro. Me fui por la cuentería (qué lindo) entonces fue un trabajo excelente para mí. Porque el cuentero no requiere más que su presencia y la voz que cuenta. Naturalmente, a veces recurre de elementos teatrales; pero lo fundamental es divertir, recrear, rescatar y difundir historias que nos hablan sobre nuestras vidas y nuestras raíces, movilizando nuestra memoria colectiva e histórica. El cuentero, dramatiza a partir del manejo de la voz y eso es lo que he podido ver un trabajo excelente de voz para el espacio; la voz muy bien colocada, muy bien proyectada, con mucha significación y lo he podido distinguir claramente. Entonces esta historia tan manida, escolástica, sobre parámetros recurrentes de una historia dominante empieza a trasgredir esos parámetros y entonces empieza a contarnos una historia más vital, más cercana a la realidad, y hacernos ver que muchas de las cosas que han sucedido todavía están presentes y están creciendo aquí… Entonces, me doy cuenta que la palabra no basta. Veo un actor, con una vigorosa presencia, que va recurriendo a elementos que postulan líneas dramatúrgicas de un teatro a su dimensión actoral… Muchas gracias León. Te agradezco profundamente por pararte en el escenario y darnos pautas de cómo hacerlo con el amor, la convicción de tus recursos, la entrega, la ética, con la que se trabaja estas manifestaciones escénicas que tienen que ver con la historia alternativa para una memoria con identidad y pertenencia, muchas gracias». Eduardo Valentín.

Para terminar. Respuesta de Nicolás León. Actor, director de Bal Vic.

«Cuando se estrenó la obra en el 2010, en Karlsruhe, éramos dos actores. La actriz Daria Dorothee, clown, escritora, excelente narradora y yo. La hicimos bilingüe, alemán y español. La gran narradora brechtiana y el actor de barrio popular victoriano de La Victoria, y caminó» —. Después de cincuenta años participando en diversos grupos, por fin una obra que me permite desenvolverme en el escenario como pato en el agua. Soy egresado de la Escuela Nacional de Arte Dramático de Lima pero, repito, con el grupo Homero, teatro de grillos recibí el espaldarazo que todo joven histriónico necesita para crecer. Gracias a Los Grillos viajé becado a Berlín Este, estudié Dirección Teatral y todas las especialidades que existen en el quehacer escénico. Observé los ensayos del Berliner Ensemble de Bertolt Brecht. Estuve en el momento indicado; como dice Juan Arcos, muchos alemanes no entienden la teoría del distanciamiento de Brecht, yo capté la idea. En Milán conocí a Darío Fo, vi sus obras, dije, esto parece victoriano de La Victoria, crítica mordaz, sorna, ironía, era una estupenda forma de criticar a la sociedad. Las dos escuelas las hilvané con el teatro de Sara Joffré, donde el actor en medio del escenario, solo, se enfrenta al mundo sin elementos que lo auxilien. Conclusión: Tres pilares en mi formación, Bertolt Brecht, Dario Do y Sara Joffré. Esta obra es la culminación por mis cincuenta años de actor profesional —. Muchas gracias por su asistencia. Gracias. Nicolás León

NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS, actor, director; escritor, vate urbano; peruviano.

Lima, febrero, 2023

DIOS TE AMA de NDLeón

DIOS TE AMA de NDLeón



DIOS TE AMA
Hoy en la tarde me crucé con uno de mis compinches de las malas artes, lo vi bonito, bañado, con buena ropa y zapatitos lustrados. Nos abrazamos con mucho cariño. Exclamó lleno de entusiasmo:
-¡Hermano Nicolás, dios ha querido que te encuentre y te saqué de esta esquina del mal! ¡Todos los días licor sin parar! –sonreí pensando que era joda.
-¡Cómo estás? Vengo de la Marcha de Alianza Lima contra la corrupción de la Federación Peruana de futbol… llegué hace varios años de Europa…
-La gente anda diciendo que sigues con el demonio en tu alma, déjame ayudarte, dios es sanación…
El susodicho sacó su biblia de no sé dónde. Su mirar se transformó, comenzó a recitar los versículos como una ametralladora.
-Cumpa ¿Sabes quién imprimió la biblia por primera vez y en qué idioma? –Quise tranquilizar las aguas.
-¡No interesa pecador, dios quiere que tú me acompañes al templo de la prolongación Parinacochas y dejes de pecar, alabado sea el señor!
-¿Cuál fue el primer símbolo de los seguidores de Jesús? –pregunté.
-No interesa, Jesús murió en la cruz por tu culpa y por la culpa de todos los rojos como tú!
-Aguanta yo no soy rojo, soy blanquiazul… soy aliancista, victoriano. Tú me conoces.
-No importa Dios quiere tu alma bendecida, sin pecado concebido ¡Dios te Ama!
-La primera Biblia la imprimió el alemán Johanes Gutenberg por el año 1455. El primer símbolo fue el pez… pero también podía ser la horca, la guillotina, la silla eléctrica… nos vemos, llegó mi taxi –subí al vehículo a la volada, pensé: Salvado por la campana.
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Lima 13, 2023.

EL ORO DE CAJAMARCA — Narrativa teatral. NDLeón

EL ORO DE CAJAMARCA — Narrativa teatral

Cajamarca, el encuentro de Atahualpa y Pizarro

Montaje, estreno, comentarios, críticas, funciones




Después de una década de ir trotando con la obra El Oro de Cajamarca por diversos escenarios, tanto en el territorio nacional como fuera de él, siento la necesidad de hacer un alto en el camino, mirar el horizonte teatral y contar los altibajos de esta deliciosa aventura. En las artes escénicas nunca se termina de aprender. En el recorrido tenemos que afrontar mil vicisitudes para llegar a la plenitud como hombres de teatro. Recuerdo a mis maestros; a los colegas mayores que se cruzaron en mi camino; recuerdo sus consejos, comentarios y críticas; algunas no tan suaves, otras muy crudas; y seguí adelante contra viento y marea. Tocando puertas. En la negrura de la incertidumbre prendiendo la lucecita al final del túnel. Después de cincuenta años de labor artística no me he defraudado y pienso seguir en el derrotero de Dionisio. El autor

Nicolás León, actor y autor

EL ORO DE CAJAMARCA — EL ENCUENTRO DE ATAHUALPA Y PIZARRO

Narración y teatro, sin trastos, ni artificios. Una manta andina, una cruz, una biblia, nos sirve para llenar de magia la atmósfera del tinglado. Vibrante narrativa histórica del encuentro del Imperio Hispánico con el Imperio Incaico. Plasmado en los personajes del general Francisco Pizarro y del Inca Atahualpa. Domingo de Soria Luce narra cómo, siendo él caballero a las órdenes de Francisco Pizarro en la conquista de Perú en 1532, capturaron, ajusticiaron y dieron muerte al último gran Inca Atahualpa. Versión libre del grupo alemán Fabulina, narración y teatro. Texto basado en la narrativa «El Oro de Cajamarca» del escritor alemán Jakob Wassermann. Según Thomas Mann: «El relato más hermoso de este siglo en lengua alemana».

REDADA EN EL PARQUE PANAMERICANA DE LA VIKY de NDLeón

REDADA EN EL PARQUE UNIÓN PANAMERICANA DE LA URBANIZACIÓN BALCONCILLO 3RA ZONA  DISTRITO LA VICTORIA

Para Julio Ramón. Mi querido primo Pequi.



REDADA EN EL PARQUE UNIÓN PANAMERICANA DE LA URBANIZACIÓN BALCONCILLO 3RA ZONA  DISTRITO LA VICTORIA

El super agente secreto XXL, extra large, cumpliendo sus labores de rutina como infiltrado en una clandestina colchonería de Aldana urbanización Santo Domingo, comprobó que utilizaban mercaderías adulteradas a base de alcoholes etílicos de baja calidad, droguerías y porquerías; encontró productos nocivos para la salud y el medio ambiente en paquetes, paquetitos con rótulos para el destinatario de turno: Luis, Hugo y Paco. Junto con licores listos para la distribución y cobranza. Tres días ininterrumpidos como agente encubierto en la mata de la mafia se reportó a su colega el Teniente Bigote y éste a su vez al Capitán Basura, y todo el chismoseo llegó a los oídos del corresponsal de guerra Mister Balán que se encontraba en la frontera de La Pólvora con Parínacochas con destino al humeante y nebuloso Paseo Boulevard Palermo para terminar su recorrido en el Parque Unión Panamericana. Este haciendo una temible operación de recontraespionaje logró que el plan abortara sin que los altos mandos dijeran nada, ni movieran un dedo, ni la tos; a los jefes les importaba un comino toda la labor del agente secreto. Primero pensaban en sus recursos y coimas, dejando para lo último los deberes sagrados de la institución.
¡Acá XXL, reportándose!
¿Ya, qué pasa?
¡Toy reportándome!
¿Quien eres?
¡XXL!
Espera voy a ver la lista de las claves. No’stá, dame tu nombre que yo lo anoto y le digo al Jefe que has llamado ¿Cómo te llamas?
Lyí Gha.
¿Cómo?
¡Gordon Lyí Gha! ... en encubierta soy XXL, MemoRon!
¡Ya! Qué le digo al jefe?
¡Qué tiene que actuar ahorita! ¡Cambio y fuera, güevón!
A los días se realizó una redada en los suburbios del barrunto buscando a los culpables, no encontraron a nadie; según el jefe de dicha división se realizaron los procedimientos adecuados y conforme a la Ley; y todo quedó en el olvido.
Como se acercaba el 30 de agosto, Fiesta de Santa Rosa de Lima, Patrona de Policía Nacional del Perú, los uniformados se pusieron las pilas y querían organizar sus polladas, tombolas, rifas y bailes folklóricos con la colaboración de los vecinos. Sin que les cueste de la suya, como siempre; los vecinos tenían que pagar los platos rotos, comprando los boletos, tarjetas, etc, a los señores de la ley.
El Presidente de la Junta Vecinal Comunal del Sector V de nuestra localidad, el ingeniero pelado comodín disfrazado, cuando fue a palabrear al Mayor Comisario para que se haga presente en la reunión comunal de inquilinos y propietarios, organizada por su directiva; pidió al Jefe que lo ayude a engatusar a los vecinos y le caía su parte. Era muy importante que acepten las compras fraudulentas realizadas en el centro comercial electrónico de jirón Paruro, los artículos parecían nuevos pero en realidad eran de segunda reparaditos en carretilla y pintados en el suelazo: Un par de alarmas, dos docenas de silbatos infantiles y bolsitas de pica-pica; artículos sobregirados en valor con facturas bamba del jirón Azángaro; el representante de la Ley y el Orden, muy acomedido y muy serio, preguntó al pelado:
¿A todo esto, cuánto hay para mi?
Una botella de whisky importado cigarrillos de marca, extranjeros, por el momento.
¿Eso es todo? ¡Oiga! ¡A la policía se la respeta!
Mi Mayor después se verá con la colaboración de los asistentes.
¡Repita la fecha, hora y lugar de la actividad para anotarlo en mi agenda!
La realización del simulacro de asalto y robo con la efectiva intervención de las fuerzas del orden , la inauguración de las alarmas para los casos de emergencias, la sopladera de los silbatos como arma de comunicación para intimidar y ahuyentar a los malhechores y para terminar, terminamos el programa con el brindis de honor con todos los presentes; será el 28 de Agosto a las veinte horas, ocho de la noche pe eme en el Parque Unión Panamericana cruce con la Avenida De las Américas en las canchitas de fulbito y centro de esparcimiento.
¡Cuente con nuestra Participación Ciudadana, ahí estaremos puntualmente haciendo respetar nuestro lema: «El Honor es su Divisa».
Cuentan los capos de la mafia que en el Parque Unión Panamericana se realizó la reunión del Sector Comunal con la asistencia de doce directivos y vecinos de la localidad. La reunión tenía por finalidad mejorar el control insuficiente sobre las ventas de insumos y aditivos; sandwiches y anticuchos; licores y emolientes, pan con relleno y caldo de gallina. Nada de perversión. El más más de la Comisaría, llegó vestido de civil para pasar piola y pasearse por el barrio sin hacer roche y poder chinear; cuando los noctámbulos lo ubicaron quien era, le tomaron fotos digitalescerebrales, gigantografías de pies a cabeza. El Jefe tomó la palabra a nombre de la PNP e impresionó a los presentes cuando manifestó:
«La Participación Ciudadana es la piedra angular en la lucha contra la corrupción. Juntos tenemos que desmitificar y erradicar lo negativo de la PNP, el lema de la PNP es: Vida que protege tu vida y no al cholo le meto palo y al blanco le cobro coíma o el policía es bien macho y no tiene miedo o el que me da la contra va preso, si no te matriculas te siembro y te jodo. Yo soy un policía operativo y conozco como piensa el policía. Juntos tenemos que promover la figura del policía comunitario, estrechamente vinculada al ciudadano, para que goce de un alto grado de aceptación y confianza ciudadana, que mantenga la naturaleza civil de su función, con una estructura jerarquizada que asegure su disciplina y el oportuno cumplimiento de las normas operativas».
Los mirones, sapos y público en general aplaudieron, muy sorprendidos, pero en el fondo todos pensaban que hablando no iban a solucionar nada, siempre lo mismo, bla, bla, bla, promesas, palabreo, mecida y lo mismo. Gran hueveo al populorum.
¿A qué hora es el simulacro con sirenas, silbatos y toda esa cojudez?
¡Por favor! ¡Respeta a las autoridades y a las damas!
¡Esas tías de jóvenes han sido jugadorazas profesionales! ¡Pendejas! ¡Son de la promoción de mi papá, mi papá las conoce como han jugado su pelota! ¡Han sido bravas!
¡Por favor te puedes callar la boca!
¿A qué hora empieza la función? ¿Qué es, una parodia o una chistosada?
¡Dentro de quince minutos va a empezar el simulacro! ¡Pasa la voz por favor!
Y mientras la autoridad pregunta, dime carita sucia si es cierto lo que dices de las señoras y cesa de gritar; el Sargento recibe una carta por lo bajo con un sencillo, la gente acalorada por la tardanza de la maniobra. El más más tomando una copa de vino entre los dedos, vino tinto para la sed, escuchó y todos escucharon el ruido de un motor acelerado, el auto pasa delante de la tribuna, raspando al público presente, a toda prisa, el chofer pisaba fierro a fondo.
¿Quién mierda a dado autorización para empezar el simulacro? bramó el Jefe.
¡Yo no sé señor!
¡Llama a Quétzon Gilpa!
El sargento está en la otra esquina con sus amigos de barrio.
¡Llámelo urgente! ¡Quién mierda a dado la orden, carajo!
Ni bien había terminado de decir sus lisurotas el Mayor de la tombería; atrás venía un cincuentón, jaleando, sudando, desmayándose, corriendo hasta las güevas, llorando, gritando con todo lo que le daba sus pulmones:
¡Rateros! ¡Mi autoooo! ¡Me han robado mi autooo! ¡Ayuda por favor! ¡Un carro, un patrullero para seguirlos! ¡Por amor de Dios! ¡Conchasumaaaare¡ ¡Policiiiaas! ¡Policia! ¡Socooorro!
El público y los mismos policias aplaudían la desgarradora interpretación del gentil hombre. Dramáticamente parecía real 
qué tal actuación del sujeto pensaron todos los presentes. El Jefe se levantó de su asiento y aplaudió con fuerza. Dando ánimos al señor «actor».
¡Esa es la Policia Nacional del Perú! ¡Sí, señores! ¡La PNP! ¡Al servicio de la Comunidad! ¡Juntas Vecinales y Participación Ciudadana! ¡Juntos para erradicar la delincuencia y corrupción en la Urbanización Balconcillo de La Victoria!
El asaltado mirando al Jefe desde la pista se acercó lentamente jadeando a la mesa; se acercó tambien el Técnico que tenía que apoyar en el patrullero el simulacro, haciendo la pregunta de rigor a la víctima.
¿Por dónde ha ido el carro, en qué esquina se ha cuadrado para hacer nuestra parte y seguir con el simulacro?
¡Qué simulacro, ni qué simulacro, güevón! ¡Es mi carro y me lo han robado de verdad! ¡Tú y tú simulacro de mierda se van a la putaquelosparió! ¡Estoy gritando, carajo! ¡Toy llorando! ¡Y ustedes que me aplauden! ¡Sarta de imbéeciles! ¡Qué policia Dios Mio! ¡En el Perú sólo ocurre esta cagada!
En ese momento pasa otro carro tocando la bocina, no tan veloz a media marcha, la gente mira y el chofer sacando la cara por la ventana, sonriendo, grita:
¡Me estoy robando el auto! ¡Jo, jo, jo! ¡Qué fácil!
El tombo preguntón corre al Patrullero Simulador; prenden el patuto y la sirena; aceleran, del auto sale una gran bocanada de humo, parecía un tren a carbón y empieza a avanzar en la dirección del auto robado a dos cuadras el patrullero se planta y corriendo nuevamente el mismo policia se acerca a la tribuna y le dice a su Mayor.
¡Jefe! ¡Nos quedamos sin gasolina! ¡ Hay que esperar un ratito!
Los policias del patrullero y el ratero del auto robado del simulacro empujan el vehículo hasta el grifo más cercano, haciendo chancha y pidiendo una colaboración con alguito al administrador del servicio de gasolinería. Después de una larga pausa regresaron al lugar de los hechos de la ficción, llevaban al ladrón enmarrocado y éste pidiendo perdón que ya no lo iba a volver hacer. El público se cagaba de risa. Era bastante chistosa la parodía.
Alguien dio la señal y sonaron el par de alarmas por unos minutos, las tías de la Directiva sacaron sus pitos y silbatos y empezaron a silbar todas cojudazas; regalando unos pititos de fiestas infantiles y bolsitas de pica
pica.
Para terminar, a todos los asistentes, inclusive a los señores murciélagos, a los señores de la noche, a los ahumadores, sahumeriodores, inciensodores, transformes y RoboCops, les alcanzaron su copita de plástico servida de una lija barata para realizar el brindis. 
—Mejor es el vinagre de mi casa dijeron los tíos invitados honorarios.
¡Salud por Balconcillo! ¡Salud por La Victoria! ¡Salud por la PNP! ¡Viva el Perú!
Cuando terminó la reunión, los vecinos del grupito Juntas Vecinales con su presidente, el pelado tramposo y tránsfuga a la cabeza (past
postulante en las últimas elecciones para vicealcalde). Se vendió por veinticinco centavos de camote al opositor del bando contrario; acompañaron al Jefe Mayor Comisario a su vehículo de su propiedad; nuevecito y de buena marca, un BMW, como si le sobrase el sueldo, se dieron con la sorpresa, descaradamente sorprendente que la puerta del piloto del lujoso auto estaba abierta, la guantera con los papeles desparramados, no había radio CD, ni espejos ni las cajetillas de cigarrillos rubios de contrabando, además había desaparecido la botella de scotch whisky de cinco litros que una hora antes se la habían regalado por su presencia al acto de honor. Faltaba también las cajitas de fósforos, dos encendedores y un rollo de papel higiénico.
El Jefe preguntó a los curiosos:
¿Alguién a visto a los sospechosos y en qué momento?
¡No hemos escuchado ningun ruido raro, todo igual, los gritos, correterías, las carreras, un derrape, un disparo y el descerraje de una puerta! ¡Todo normal!
Inmediatamente al Jefe máximo responsable de la Comisaría; los espias, los revendedores y sérvices correcaminos traedores (los que llevan y traen) le comunicaron que los choros eran de la emblemática Avenida De las Américas, que sin ser una vía peatonal se camina mañana, tarde y noche; al capo policial le dijeron que en simultáneo con la parodia le habían hecho la cagada. El Mayor con dos adjuntos fueron a transar a la cuadra 9, al nido de los roedores, en la puerta del llonja los lechuceros no le pararon bola porque estaba sin uniforme.
¿Y cómo sabemos que tú eres policia si taz de civil? ¡Idiota! ¡Policia y te dejas robar! ¡Güevonazazo! ¡Cojudazo! ¡Puta, qué eres general!
El Jefe máximo se retiró a su dulce hogar enojadísimo, dió las ordenes pertinentes, dejando un Patrullaje motorizado, dos motos; cuatro tombos en un patrullero y dos técnicos en bicicletas, uno en patines online, y varios a pie; para que controlen el Llonja y sobre todo a los informales; chequearlos para que no puedan chambear, ni entrar ni salir libremente, joderlos en los negocios de última hora. Al día siguiente no había arreglo y un nuevo patrullero hizo la posta y asi sucesivamente hasta donde yo sé. El santo y seña en cada esquina para tener cuidado de los policias, al caminar, era:
«Dicen que la zona está muy triste desde que perdiste, tu radio y tu cassett».
Hasta el momento todo sigue igual, sin arreglo, las calles solitarias y abandonadas, los patutos del patrullero cobrando puntualmente el cupo a los microcomercializadores, los motorizados cobrando por ver y por no ver. Los demás policias haciendo sobretiempo, cachueleando en lo que sea para que su mísero sueldo alcance en el mes. Escuchando testimonios de algunos residentes:
«Pese a que también se cuenta con el patrullaje del serenazgo del distrito y de los vehículos que fueron entregados al Municipio de La Victoria como parte del programa El Patrullero de Mi Barrio y ejecutando el Plan Telaraña». «Todo sigue igualito». «Me gustaría que la imagen policial renazca cual Ave Fénix y que algún día la Comisaría sea un lugar que proteja».
Saludos, después hablamos, hasta la próxima juerga.
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Núremberg, 2009

MARY TIRAME LAS LLAVES de NDLeón

 ¡MARY, TÍRAME LAS LLAVES! de NDLeón

Dedicado al super agente del recontraespionaje urbano, Vicente Edward Véliz Rojas, The Chef Chato Edgar.
Llegaron como una jauría de hienas, se escabullieron aprovechando la oscuridad de la noche, de los focos descompuestos y de otros focos lapidados; se deslizaron sigilosamente como animales depredadores rapiñescos, ocultos e invisibles para el ojo inocente, esperaron, murmuraron; ellos, los enemigos del orden público, de la verdad y de la honradez. Las licorerías y todos los establecimientos comerciales habían cerrado, oscuridad en las avenidas y calles. Paró el microbús Comité 23M Santa Catalina, bajé a la volada con el pie derecho en la esquina de siempre, Avenida Palermo con Los Diamantes, no había nada ni nadie, pausadamente me dirigí a mi casita, a mi rico parque Miguel Dasso; atravesé la pista búlevar, caminé veinte metros más, y de la nada aparecerieron cobardemente cubiertos de negro los mutantes depredadores, me rodearon, uno con pistola en mano me increpó.
—¡Papeles!
—¿Qué? ¡Yo vivo acá! ¡Se han equivocado!
—¡Las manos en la nuca! ¡La cara a la pared!
—Vengo de trabajar!
—¡Calla mierda! ¡Tus papeles! ¡Colabora, carajo!


El buitre me apuntó con el arma, me estrelló contra la pared, y los otros comenzaron a escudriñar mis bolsillos.
—¡No te muevas, mira la pared o te cagas conmigo! —gritó el cobarde.
—¡Se han equivocado!
—¡Calla mierda! —gritó su compinche.
El más avesado me estrelló la frente contra la pared, increpó:
—¿Y esto, qué es? —preguntó sosteniendo una bolsita.
—¡Qué será! ¡No es mío!
Requisaron la secreta, según ellos encontraron otra bolsita.
—¡Sí que eres bueno! ¡Habla!
—¿Qué?
Me sacaron la billetera, la rebuscaron, la desplumaron, quise protestar, sentí la Smith & Wesson calibre 38 en la mejilla. Veo como se reparten y guardan mi dinero en sus bolsillos. Se alegran como en fiesta infantil.
—Oiga, ese billete es... —recibí un rodillazo en el muslo.
—¡Es el producto de la droga, pasero de mierda conchadetumadre!
Muy bonito, resultó que yo era el malo de la película, me sembraron con cojudeces. Reclamé con miedo, recibí un cachetadón, murmuré:
—Ahí tengo más de doscientos dólares, y billetes de ...
—¡Camina, al patrullero! —me quedé mirándole la cara de reojo.
—¡Qué me miras hijodeputa! ¡Jefe, éte a la Comisería!
Con un golpe seco de cacha en la cabeza me zamaqueó y jaloneó hacia la camioneta.
—¡Te haces el güevón, tenemos las pruebas del delito, estás hecho!
Cuando los agentes del Escuadrón de las Águilas Negras de la Policia Nacional del Perú abrieron la puerta de la camioneta 4X4 policial, adentro apestaba a mierda, atontado me di cuenta que atrás habían dos detenidos esposados que se habían hecho la caca de miedo. Lloraban tímidamente.
En la Comisaría a punte golpe nos pusieron en fila para que nos hagan el parte de rigor. En ese momento éramos un grupo de diez personas. Uno de los detenidos miró al fondo de la oficina, susurró con los ojos rojimios por el llanto.
—¡Puta, el Chésu está de jefe!
—¿Qué? - pregunté lo más bajito posible.
—¡Chésu del Solar es una remierda!
—¿Quién? -
—¡El Comanche!
Miré disimuladamente al fondo de la oficina. Observé al Mayor Comisario, un flaco alto, dueño de una delicadeza y de violentísimos modales acabrados que me sorprendió. Tenía una mirada hipócrita evasiva de cobarde malo. Miró soslayadamente al grupo, se acercó a media distancia, le alcancé decir una palabra.
—Jefe, un minuto de su tiempo por favor.
—¡No quiero bulla, silencio!
Pasaron dos horas, los demás estaban en cana, yo seguía en el patio sentado en una banca. No me habían interrogado para el parte. Completamente mudo veía como entraban, salían, como cuchichaban, hasta que por fin el jefe se me acercó.
—¿Un minuto, qué quieres?
Hice un silencio sombrío, respiré recontramalhumorado pero con miedo.
—A mí me han sembrado y me han quitado toda mi plata, mis documentos, mi celular...
—¿Cuánto?
—Doscientos diez dólares, once billetes de veinte soles, y ripio.
El comanche giró bruscamente; buscó y encontró al valentón recostado en la gruta de la Patrona Santa Rosa; la Santita de vergüenza se había cubierto el rostro con su santo velo. El Jefe con su afilado y largo dedito índice llamó al subalterno, ingresaron a la oficina, un par de gritos y nuevamente silencio. De la oficina salió un tombito de grado inmediato inferior, señalándome primero, gritó, luego me miró con una risita estúpida:
—¡Queda!
El patio mal iluminado con un foco de 60W; jóvenes barriendo; trajeron más jóvenes de diferentes estratos sociales, ellos bien obedientes hacían cola para firmar los partes policiales fraguados con desparpajo, grosería y desfachatez. Las respetables autoridades escribían una cosa y la realidad nos decía otra. También habían otros detenidos sentados en el piso y cabisbajos. A todos los detenidos el miedo nos cubrió como un manto negro. Después de una larga espera, Chésu del Solar, el Comanche, me entregó mi billetera jironada con mi DNI.
—Puedes irte. Da gracias a Dios que te estoy dejando libre.
—A esta hora en la calle me matan, necesito pasaje, un taxi sería lo más sensato.
—¡Reza, encomiéndate al Señor Dios Omnipotente, burro de pacotilla!
Salí de la 12° Comisaría, tardísimo, agarré prolongación Andahuaylas; rezando y a paso acelerado regresé a mi barrio. A BalconCity. Llegué a las cuatro de la madrugada, cansado, asustado, golpeado pero vivo porque si hubiera llegado muerto habría sido en hombros y con un bonito terno de madera. Es una lástima decirlo pero estos desgraciados de la policia nacional saben matar gente inocente. Llegué a mi pasaje, me cuadré en la reja, grité, golpeé la reja varias veces con una piedrita, nada ni nadie. Caminé dos cuadras hasta llegar a la reja principal del Parque Dasso, igual, llamé, golpeé la reja con una piedra más grande; por el centro del parque, frente a la Cruz, se encontraba la figura de Don Luis Alberto, como siempre se hizo el ciego y sordo; él, Don Luis Alberto cuidaba el agua en el día, en las noches regaba el verde y bien solapa llenaba las enormes cisternas del edificio donde vivía, inmueble endeudado con cerros de recibos de agua, gracias a sus inquilinos y propietarios morosos y conchudazos. A sus espaldas los vecinos rajaban que robaba el agua a SEDAPAL, otros decían que el agua era de la Municipalidad; otros lo insultaban porque no compartía el robo. Por fin el guachimán se despertó, ingresé al Condomio Miguel Dasso, atravesando el parque vi a una joven madre de familia arranchándole la manguera al acuático ladrón bueno:
—¡Agua que no has de beber, compártela miserable, agua para tu molino eso si... hijo de tu madre!


Llegué a mi edificio, sin llaves, sin celular, sin que nadie se apiade de mí. Disimuladamente grité bajito a las ventanas del segundo piso de mi casita:
—¡Mary, tírame la llave!
Repití la acción varias veces, subí el volumen, golpeé la reja de mi edificio, grité con más euforia, en el climax de las llamadas solté un lamento aterrador gritando una lisurota; se abrió la ventanita de mi cuarto. Mi bella y linda esposita sacó su cabecita, me observó con cara de bruja, se retiró, me quedé mirando la ventana, y zuácate, me lanzó el manojo de llaves como si fuera la piedra de David frente a Goliath, con las justas dí un saltito para atrás y las llaves pasaron cortando el aire de mi perfil greco-victoriano, estrellándose en la vereda y marcando las siluetas de las mismas con chispas de fuego. Rapidamente recogí las llaves, miré a todos los rincones y confines del pasaje y del parque, nadie. Súbitamente abrí la reja del edificio, trepé la escalera y entré a mi casita agotado y agitado en mi alma.
—¡Por poco me matas con las llaves!
—¡Y tú nos vas a matar con tus escapadas! ¡Sinvergüenza! ¡Dónde te habrás metido!
—¡Los policias me llevaron a la Comisaría!
—¡Ese cuento cuéntaselo a tu abuela! ¡Ni mentir sabes, idiota!
Tratar de explicar era cosa de locos. Después de dos horas de pestañeo, salté del sillón, una afeitada a la rápida y salí a la calle con dirección al trabajo. Observé mi lindo pasaje, pensé —de madrugada es otra cosa — y desde el cielo escuché una inconfundible voz de mi vecinito del edificio del frente, imitándome:
—¡Mary, tírame la llave! —soltó una risita cachacienta y tiró un golpe de ventana.
Caminé dos cuadras hasta la carretilla de los agachados para tomar mi desayuno, todos los vecinos en mancha en vez de buenos días, me dijeron:
—¡Mary, tírame la llave!
Nadie me creyó la odisea con los delincuentes y corruptos de la Policia Nacional. Hasta el momento todos creen que llegué tarde por culpa de un vacilón, y todo eso por culpa del chismosón de mi vecinito El Chato Bocón.
Al final la vida sigue igual... corrupción, chantajistas, secuestradores, estafa o latrocinio calificado. Vulgares delincuentes, delincuentes con saco y corbata, engaño, mentiras, promesas incumplidas; muerte y asesinatos. Para mí la cancioncita de Sandro nunca pasará de moda:
«¡Al final la vida sigue igual! / El tiempo y el destino me han golpeado sin cesar / Más yo sigo adelante, sin dejarme doblegar / Pues no vale llorar, tampoco suplicar, hay que pensar que todo pasará / Y aquí ya ves, yo estoy y río igual / ¡Al final la vida sigue igual!».
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Karlsruhe, Abril, 2009.

EL DOCTOR JUAN DE DIOS MAYTA LIMA de NDLeón

 EL DOCTOR JUAN DE DIOS MAYTA LIMA de NDLeón




EL DOCTOR JUAN DE DIOS MAYTA LIMA
Nací en la Maternidad de Lima, ochomesino, enfermito con yaya, no nací como mis amiguitos de los años ‘50, fuertes y atléticos. Yo por mi parte por fuera, físicamente, se me veía excelente, bonito, un querubín; por dentro con malagüero. Sufría de dolencias en las vías respiratorias, un cuadro de principio de sinusitis; este mal me bloqueaba la respiración y me quebraba en medio de los juegos infantiles; fulbito, la pega, ladrones y policías, etc. Tenía problemas con el hígado, «enfermedad hepática», en un tiempo, creo que cuando estaba en cuarto de primaria, recibí cada ocho horas unas inyecciones que me dejaba el poto morado. Aparte tenía otros males. Gracias a mis múltiples dolencias físicas, motoras, conocí a mi médico pediatra señor Juan de Dios Mayta Lima, que de niñito fue el que me resucitaba de todos mis males terrenales. Mamá me llevaba en taxi a cada consulta. El consultorio quedaba en la Plaza Bolognesi. Cuando comencé a ir solo para el chequeo preventivo y por mis dolencias que aparecían de vez en cuando tomaba el ómnibus Línea 27 de Lince al Rímac; me orientaba mirando al monumento de Francesco Bolognesi, el consultorio quedaba justo en el segundo piso con dirección a la espalda de la estatua.
El doctor Mayta Lima era provinciano, hijo de un pueblito perdido en los Andes. Egresado de la Facultad de Medicina «San Fernando» de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Y era doctor de verdad, tenía doctorado.
En una oportunidad, yo ya bastante mayor, conversando con Mamita sobre el doc Mayta Lima, me contó que mi tíita Alicia León de Chihuán, esposa del tío chupaquino de Chupaca de Junín, Herculano Chihúan Aliaga, es quien había recomendado al galeno. Los esposos Chihúan-León tenían varios hijitos, mayores y menores que yo. Mamelena era principiante como mamá. Me tenía a mí y a mi hermanito Pedro Alberto que dicho sea de paso era mucho más sano que yo. Y así siguió la cadena, mamá lo recomendó a sus comadres, vecinas y amigas. El doc llegaba al barrio por las diferentes emergencias.
Cuando estaba por llegar a la edad de catorce años las consultas médica eran amicales.
—Mi querido Nicolás Jr. yo soy amigo de muchos años de tu papá, amigo de barrio y amigo antagónico en las justas políticas, tu papá de izquierda, yo no. Pero nos respetamos, cada uno con su ideal. Bueno, como ya creciste te voy a recomendar a un colega. Ya eres un jovencito, necesitas otro tipo de especialista. ¿Qué piensas estudiar después del colegio?
—Arte. Escuela de Bellas Artes…
—Es difícil vivir del arte, el artista no es bien pagado… mi vocación es fuerte, pero yo vivo de mi profesión.
El doctor Mayta Lima sacó de su bolsillo una llave antigua, abrió una puerta doble. En el centro de la sala se lucía un gran piano de cola. Sonrió, se sentó cómodamente en el banco y empezó a tocar música clásica, valses, boleros, polkas, música criolla y huaynos. Todos los pacientes en espera aplaudieron, pedían más, sabían de las artes musicales del doctor Mayta Lima.
—¡Carajo, era concertista! Y de los buenos…
Gracias a sus estudios de medicina humana el doctor Juan de Dios hacía ayuda, labor social. Antes de retirarme definitivamente de sus consultas me di cuenta que sus pacientes eran seleccionados según la billetera. Su auxiliar, asistente, recepcionista nos dirigía a nuestra sala de espera correspondiente. Una sala, la de la derecha, grande, era la espera de los humildes, de sus paisanos, ellos no pagaban nada. Otra sala, la de la derecha era la que nos tocaba a nosotros, los misios pero con oficio. Y la sala del centro, entraban sin espera, de frente, sin ver a los demás, eran los del billete.
—¿Mamá, te acuerdas del doctor Mayta Lima? —.
—Me lo recomendó tu tía Alicia. Yo te tenía a ti y a Pedro. Estaban pequeñitos. El doctor llegaba silbando, cantando, sus canciones de su tierra a la casa de Lince, de paso chequeaba a los niños del callejón. Era prieto, mediada estatura, muy simpático, de buen hablar, un caballero. Mayor que yo, menor que tu papá.
—Yo no recuerdo en que momento me sanó, mira, sigo sanito hasta ahora. Gracias doctor Juan de Dios Mayta Lima, estés donde estés, gracias.
* Fotografía: «San Fernando», histórica Facultad de Medicina de la UNMSM. Nuestra gratitud a esta antigua escuela de medicina y a sus eminentes médicos.
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Lima, 2023
 

SE CUMPLIÓ EL OBJETIVO de NDLeón

SE CUMPLIÓ EL OBJETIVO de NDLeón

Manifestación en la avenida Abancay, miércoles 4, enero.
Créditos: Paolo Zegarra / URPI - LR

SE CUMPLIÓ EL OBJETIVO

Hay idiotas que siguen con la matraca que con un gobierno
de izquierda nos íbamos directo al abismo del mal, del infierno,
del averno, como la Cuba de Fidel o la Venezuela de Chávez y Maduro,
o la Argentina, campeona del futbol mundial FIFA Catar 2023.
Hasta donde yo sé, nunca hemos tenido un país socialista mucho
menos comunista. Ni nacionalista llegamos a ser.
La China de Mao no es comunista.
Rusia de Putin tampoco es comunista.
Ya no hay comunistas en el mundo entero.
Para orgullo de muchos somos un país bananero, que lindo,
capitalista que hasta el momento no somos, ni remotamente,
industrial, ni potencia mundial.
Qué alegría vivir en un paraíso lejos del asesino comunismo.
Qué felicidad, que el neoliberalismo nos quite, nos ahorque y nos mate.
No hay medicinas, no hay hospitales.
No hay cultura, no hay educación. ¡No hay circo!
Por la cutra no hay futbol, al menor encontrón nos eliminan en prima.
Gracias a dios que no nos “morimos” bajo el mandato de un ateo.
Dichosos porque nos vamos al cielo bajo el gobierno de un siervo del señor.
Lo dice un juglar del bar de la esquina.
Reniego del autoritarismo, odio la esclavitud, explotación y corrupción.
Ya se cumplió el objetivo. Vacaron al profesor.
Chévere, pero el pan sigue igual, cada día nos dan menos por un sol.
El gas sube. ¡Carajo, la cerveza también sube!
El salario mínimo sigue igual.
¿Entonces, en qué quedamos?
El mal fue extirpado, ahora tenemos a la señora Dina, la que
ha dado propina a mermeleros, faites, atorrantes y cuatreros.
¿Los precios de alimentos, insumos, canasta familiar, se mantienen igual
que cuando estaba el “analfabeto de los cerros” en el sillón presidencial?
¡Putama’re que no entiendo nada!
Treinta muertos y todo sigue igual.
Con la bendición del pastor de dios.
Que prestó los techos para un francotirador.
Recuperamos la democracia, gracias al divino dios,
honramos nuestra patria y festejamos en familia,
bendiciones a la gloriosa policía nacional,
fuerza armada; ejército, marina y aviación;
por traernos la tranquilidad celestial.
*FOTOGRAFÍA:
Manifestación en la avenida Abancay,
Lima 1, miércoles 4, enero.
Créditos: Paolo Zegarra / URPI - LR
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
LIMA, 2023

GALLINAZO NO CANTA EN PUNA de NDLeón

 GALLINAZO NO CANTA EN PUNA de NDLeón


Nicolás León como Porthos en Los Tres Mosqueteros


GALLINAZO NO CANTA EN PUNA

De Kindergarten hasta tercero de primaria participé en todas las actuaciones de mi escuelita fiscal. Mi mamita siempre en primera fila me aplaudía y se emocionaba hasta las lágrimas, me comía a besos y me repetía amorosamente al oído que yo era el mejor. En mi chiquititud me sentía en el cielo como el mejor tenor lírico—ligero del Perú y del mundo, como mi ídolo Luis Alva, conocido internacionalmente como Luigi Alva.
Por iniciativa de la tía María, ferviente devota de la cultura musical criolla, zarzuela y operetas; todos los sobrinos—nietos teníamos por obligación, más que por ganas, participar en el Coro de nuestro callejoncito ubicado a varios cientos metros de la Asociación Cultural Musical Domingo Giuffra en el Distrito de La Victoria; el responsable de los ensayos era nuestro primo Claudio, experto guitarrista de peñas y procesiones. Repetíamos dale que te dale al compás del tunnn de te, tun de te de su guitarra jaranera de la guardia vieja; ensayamos los valsesitos de antaño: «Madre» de Manuel Acosta Ojeda; «Luis Enrique, el Plebeyo» «El Huerto de mi amada» y «Bouquet» de Felipe Pinglo Alva y como fin de fiesta Claudio en un solo de guitara, la hacía llorar a la pobre, con «Anita», «Olga» y «Digna» emulando al maestro Pablo Casas.
—¡Este guitarrista toca con el alma porque cuerpo no tiene!
Todo el gran preparativo se hacía para el día del cumpleaños de nuestra mecenas, la tía María, por sus octogenarios años.
—Primito, tu ponte en la fila de atrás, en la última fila, tienes que cantar bien bajito, así me ayudas, y escucho a los otros cantar, tu eres un «Bajo» por lo tanto tienes que cantar bajo, bajito, despacito bien despacito. ¿Ya? ¿Has entendido?
—¡Sí!
Las veinticuatro horas del día de todos los días me la pasaba cantando; cantaba en la carpintería de mi tío, en mi casa y en el callejón con mis vecinos; cantaba los valses de Radio Nacional del Perú:
—«Trokimoki trokimoki, acutacutacutacu, acurrucucú paloma, échale caliche al chancho, eso quiere decir, salud compadre, que traigan más pisco para seguir tomando. Toma mieeentras, eso, dale, toma, catay, catay, chumay chumay» «Pío, pío, pollo, salgan todos a picar; pío, pío, pollo, salgan todos a picar, salgan todos a picar».
Mi improvisado público me rendía pleitesía:
—¡Qué bonito gordito! ¡Qué graciosito!
—¡Toma tu propina, canta en otro lugar!
—¡Anda a tu casa para que te escuche tu mamá!
—¡De grande voy a ser famoso como Luis Alva!
—¡Y te quedas en Italia, sobrinito!, jajajaja.
Aparte de mi melodiosa voz, tenía mi estampa de cantante de ópera clásica. Listo para debutar en el Teatro de La Scala de Milán.
En Cuarto de primaria la triste realidad me apretó contra el destino promisorio y vi mi futuro como el color del cielo de Lima. Los tres salones A, B y C, en orden alfabético y en fila india, en grupos de cinco en cinco, brindábamos lo mejor de nuestras voces al director del coro que era nuestro profesor de música y el jefe del departamento de expresión artística. Secamente nos esperaba sentado al frente del piano negro de cola. Dos señas y golpeaba las dos primeras teclas e inmediatamente respondíamos en el tono correcto o casi correcto. Repasando mentalmente las siete notas musicales para dar lo mejor de mí en la audición, me cuadré a dos metros del profe esperando la primera nota del piano.
—¡DOoOoo!
El profesor con un gran movimiento levantando los brazos no me dejo terminar y señaló la puerta, la salida, mirándome con las pupilas dilatadas, me dio a entender un cero de nota. Su sorprendida mirada significó:
—¡Silencio! ¡Vaya a su salón!
Fue una estocada mortal, matando de un cocacho todas mis aspiraciones, mis sueños infantiles; mamita y familiares por años me habían hecho creer en mi voz, en mi voz, en mi dulce y maravillosa voz.
Los sueños de ayer, las pesadillas de hoy. ¿Ahora, qué hago? ¿En verdad hay muchísimo que hacer? Y, desgraciadamente, el dolor creció en mi corazón a cada rato.
Quince años después...
Después de un riguroso examen me aceptaron en el Coro del Estado para formar parte del elenco de Proyección Social cuya finalidad era concretar las presentaciones de «El Barbero de Sevilla» de Rossini en las capitales de los departamentos. Dicho sea de paso yo me sabía la obra al derecho y al revés; sobre todo las partes del Conde de Almaviva, sus gestos, silencios y movimientos.
El negro Pedro «Perico
» de la Peña Victoriana Giuffra personificaba al Conde de Almaviva con un mimetismo absoluto. Tenía un vozarronzazo. Era un actorazo genial de quitarse el sombrero. Iniciamos la gira en primavera por Tumbes, Piura, Trujillo. Descansamos una semana. Próximo destino: Huánuco.
Después del reparador descanso nos enrumbamos en bus interprovincial a la sierra central, con mucha camaradería y cantando valsesitos del ayer, pasaban las horas.
—«Hay blancas con ojos negros y negras con dientes blancos; hay chinas que no son chinas y gringas a discreción. También hay lindas morochas, que tienen el pelo rubio, que tienen ojos azules pero negro el corazón».
Alguien advirtió como guía turístico.
—¡Si miran para allá, van a ver las Pampas de Junín!
Todos pedimos al chofer que pare por unos minutitos, para estirar las piernas y tomarnos las fotitos del recuerdo. Hacía un frío respetable. Pedro «Perico» salió del vehículo, dijo:
—¿Quién ha dicho que gallinazo no canta en puna?
Tomó aire con toda la capacidad de sus pulmones y lanzó al firmamento, un fuerte y potentísimo Do de pecho. ¡Y cataplúm! ¡Plop co plo toc! Ahí mismito se cayó patas arriba como un pollo, enterrando el pico a 4,105 msnm. Lo llevamos en silla de ruedas a Huánuco. Faltando más o menos media hora para la presentación, el tenor no daba señales de vida. El director me comenzó a mirar y tomar medidas a golpe de vista. Me llamó.
—Tú tienes la misma talla y el mismo estilo que Pedro «Perico».
—Disculpe pero hace tiempo que colgué los chimpunes. ¿Y que hay con eso?
—¡Lo puedes reemplazar y nos salvas la presentación!
—¡Mire señor director! ¡Los dos podemos ser XL extra large! ¡La única diferencia entre los dos es que él es el cantante lírico tenor y yo soy el encargado de la tramoya e iluminación! ¿Con qué voz?
—¡Con la que cantas valses! Te la pasas todo el día tarareando valses, polkas y también los pasajes del Conde de Almaviva. Yo te he visto, todas las funciones lo mismo, interpretas cada movimiento. ¡Tú puedes! ¿O tienes miedo?
—¿Miedo? Jajajajajaj ¡Miedo, no! ¡Pánico!
—Conociéndote tú puedes tomar el toro por las astas. A eso se llama «hacer un toro», es decir, entrar al ruedo casi sin preparación, pero lo vas a hacer muy bien. Además con tu físico estás salvado. Tienes pinta.
—¡Y si el toro es agresivo y me da una cornada, voy a quedar peor que Paquirri y sin Pantoja! ¿Y si me olvido de la letra?
—¡Improvisas! ¿No eres actor? ¡Para la función de mañana te preparo una sopa de cabeza de pescado con su culantro, limón y ají, hasta la guía telefónica te la vas a paporretear de un saque! ¡Yo te creía capaz de todo! ¡Victoriano de La Victoria!
—¡Sí! ¿Pero cantar? ... ¡Qué miér... coles! ¡Qué me suelten al toro de una vez! ¡Vamos al coso! ¡Que me sigan los valientes!...
Caminando hacía el escenario cerré los ojitos y me encomendé.
- ¡Dionisio una manito por el amor de Dios!
- *«Aquí, risueña en el cielo despunta la bella aurora, y tú no apareces aún ¿Y puedes dormir así? Aparece, mi dulce esperanza, ven, bello ídolo mío; haz menos cruel, oh Dios, la flecha que me hirió. ¡Oh suerte! Ya veo su amado rostro; esta alma amante ha merecido su piedad. ¡Oh, instante de amor! ¡Feliz momento! ¡Oh dulce contento que no tiene igual!».
De emergencia reemplacé al «gallinazo con soroche», fue la primera y última vez, debut y despedida, gracias a Dios fue la única vez que canté fuera de la ducha y con público. Acordándome de mi primo Claudio no seguí sabiamente sus recomendaciones.

*«Ecco, ridente in cielo». Il Barbieri Sevilla.

*Fotografía: Nicolás León como Porthos en Los Tres Mosqueteros del escritor francés Alexandre Dumas.

NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS

Chiemsee, 2010

TEATRO /PUBLICO. Comento de NDLeón

TEATRO /PUBLICO. Comento de NDLeón

CIEN AÑOS DE TEATRO Y DE PÚBLICO EN EL PERU

Diciembre 2022 // Libro inédito de Alberto Mego

Alberto Mego, actor, escritor, director, editor, hombre de teatro, luchador social.



CIEN AÑOS DE TEATRO Y DE PÚBLICO EN EL PERU

Al leer las primeras páginas del trabajo de Alberto Mego, sentí como si me perteneciera, como si fuera algo mío. Leer lo que he estudiado en mis años mozos, releerlo desde el punto objetivo de Mego es otra cosa. Fue el detonante para sumergirme en la narrativa que tenía en mano, el libro inédito de un estudioso, colega y artista. Que agradable es desasnarse leyendo la veracidad de la historia desde el punto de vista social que en muchos casos no nos es contada, recibir respuestas a las preguntas que siempre flotaron en el ambiente y nadie las plasmó con precisión en su espacio y tiempo.

Leer sobre el teatro nacional entrelazado con nuestra historia «democrática», la que hace guiños a una sociedad banal en el quehacer político, es grato. El párrafo sobre César Vallejo, «El arte y la revolución», me gustó porque muchos en la actualidad desconocemos al Vallejo revolucionario, combatiente, claro está, eso no se enseña en los colegios, ni en las universidades. El capítulo que habla sobre EEUU después de la segunda guerra mundial es bastante significativo porque la gran mayoría sigue pensando que el «amigo del norte» Estados Unidos de América es el amigo bueno, el dadivoso, el democrático, y lo cierto es que es el ladrón malo de la película.

El lenguaje coloquial del libro, da como resultado una fácil lectura. Como diría mi mamá: —Como para brutos —. Con paciencia se puede leer todo el libro de un tirón.

Lo referente a los años sesenta lo escuché repetidas veces en las conversaciones de mi papá con sus camaradas y compañeros del sindicato textil; por las noticias de los periódicos El Comercio, La Prensa y Unidad. Por los arcaicos noticieros de la televisión. También por los quince minutos del avance Del Mundo al Día que se proyectaba en los cines donde satanizaban a nivel internacional a Cuba, a las revoluciones, al cambio socio-político. Todo era al compás de lo que dictaba Estados Unidos. Por lo tanto, la investigación de Mego es acertada, sincera y real.

Soy contemporáneo con el autor del libro, mi buen colega Alberto Mego. Somos de la generación de los setenta. Viví el entramado político del Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada. Mego nos describe esta parte del camino con las olas culturales, con un estilo pedagógico y dialéctico. Y yo lo comparto, lo recomiendo. Disfruto lo leído porque es parte de mi vida. Cada línea es un repaso a la memoria de lo que hemos vivido y afrontado, es como volver a caminar sobre nuestros pasos perdidos. Recuerdo la crisis del artista y del ciudadano a pie, el toque de queda. Las jaranas “de toque a toque”, que como jóvenes aprovechamos con bailes y canciones el castigo del gobierno. Muchos puntos de los años ’70 los tengo presentes, pero estaban prendidos con alfileres. Cada línea es una afirmación a lo vivido. Se nota claramente el arduo trabajo de parte del autor de transcribir los hechos y experiencias.

«Una aureola romántica e idealista se parte en el aire y por adelantado también el vértigo dramático del devenir histórico» Alberto Mego

Los años ’70. Es mi generación, la que inició protestas y rompimiento del cordón umbilical con nuestras familias y con el statu quo que nos tenía amordazados. Estuve presente en el cambio como uno de sus protagonistas. En el ámbito cultural teatral vi la creación del Teatro Nacional Popular —TNP regentado por el gobierno. Vi nacer a grupos de Lima: Yego, Yuyachkani, Cuatrotablas. Viajé con el Grupo Mesa de Teatro de Lima, pueblo por pueblo, por la costa, sierra del norte peruano hasta el Sur de Ecuador. Hicimos patria por el teatro épico, histórico y cultural. El aprendizaje fue fuerte, difícil, con muchos sueños. Pero hicimos nuestra parte. Estoy anonadado de lo que estoy leyendo de los años ’70. Mientras yo veía el mundo a través del teatro y de las artes, Alberto Mego nos plasma un panorama amplio de todos los pormenores socio político artístico del momento en que se dieron los actos.

Por los paros y las huelgas que era el pan de cada día me atreví a viajar a San Pablo, Brasil. Crucé el sur peruano; pasé por los países hermanos de Bolivia y Brasil. El retorno por el norte argentino en la tercera semana de agosto (1973) en tren de Salta a Antofagasta, ahí me encontré con la gran huelga de los transportistas financiada por la CIA. Salí de Chile como pude. En Lima (11 /septiembre) me enteré del golpe militar de Augusto Pinochet y asesinato a Salvador Allende. La anécdota es que realicé el viaje en pleno Plan Operación Cóndor, que consistía en una terrible represión política y de terror a los opositores de los gobiernos de esta parte del continente. Egresé de la Escuela Nacional de Arte Dramático especialidad actuación. Trabajé con diferentes grupos culturales de Lima, como actor, director, titiritero, mimo. Fui actor y escenógrafo en el Teatro de la Universidad Católica TUC del jirón Camaná. Participé en las veladas culturales en el Bar Palermo de la avenida La Colmena, punto de encuentro de todas las artes. Al bar llegaban connotados artistas plásticos; literatos, músicos; hombres de teatro, radio, cine y televisión. Alumnos y profesores de la ENAD, TUC, Bellas Artes, Conservatorio, Club de Lima y otros. Se armaban lecturas, presentaciones de libros, cuadros y bosquejos; recitales con música, clásica y popular; poesía y declamaciones. Cada tramo de esta deliciosa lectura, tanto en lo político, artístico y social, me conmueve y reflexiono sobre nuestro quehacer teatral, no me trae nostalgia sino fuerza, porque participé poniendo cimientos en cada acción social y en cada encuentro cultural nacional.

En 1975 ingresé a las filas del grupo Homero Teatro de Grillos. Participé en la II Muestra de Teatro Peruano y en varias Muestras más.

Alberto Mego describe la efervescencia de Lima y provincias de los años setenta con escrupulosidad, el quehacer teatral y la agitada olla de grillos del ambiente nacional. Sus notas de esta parte del camino esta recreada con puntualidad.

Mego nos habla del método Grotowski que invadió esta parte del camino, se puso de moda en Lima y provincias; todos los grupos de teatreros se perfeccionaron en volantines, piruetas; saltos pa’tras y pa’lante; gestos, aullidos. Todo basado en las fotografías de los libros y revistas del autor del Teatro Pobre, que de pobre solo tenía el nombre, pues era subvencionado. En 1977 viajé becado a Europa, Berlín Este, a un curso de dirección teatral para teatro para niños y jóvenes. Además, fui invitado al Coloquio Tercer Teatro en Bérgamo dirigido por el italiano Eugenio Barba, director del Odin Teatret, agrupación teatral ubicada en Holstebro, Dinamarca. Uno de los maestros era Jerzy Grotowski, creador del Teatro Pobre. Yo representaba a los Grillos. Grotowski nos invitó a su Teatro Laboratorio en la ciudad de Wroclaw en Polonia. Vimos la preparación del actor y la obra «Apocalypsis cum figuris». No vi ningún volantín, parada de cabeza, saltos o malabares. En Lima di charlas de mi periplo por Europa. Expliqué, la errada “interpretación auténtica” de las ilustraciones fotográficas, y la gran diferencia entre el entrenamiento del actor grotowskiano y su trabajo de actor en el escenario.

Alberto Mego nos aclara el panorama cuando narra las experiencias en Lima y en Ayacucho del grupo danés Odin Teatret y de su director Eugenio Barba.

Las anotaciones de las Muestras de Teatro Peruano y de la creación del Motín de Alberto Mego, son clases modelos que siempre debemos tener presente. En la actualidad se está perdiendo la esencia de la Muestra. La interrelación, la ayuda mutua, fraterna y coloquial entre los grupos brilla por su ausencia. Tenemos que rescatar valores solidarios, si no lo hacemos nosotros quien lo va hacer. La muestra no es un festival, es un aula de aprendizaje y enseñanza. Los mayores tenemos que delegar funciones y cargos, y los jóvenes deben evitar la burocratización para que todo fluya con armonía. Desde la primera Muestra hasta la última ha corrido mucha agua bajo el puente. Debemos actualizarnos para bien. El calor humano es lo primero. Los sueños y las metas no se pueden quedar a mitad de camino en un recodo sin memoria. Transcribo una cita del investigador Christian Franco, nos dice: —«Si Cuatrotablas es una gran Mentira, Yuyachkani es la Traición» —. ¿Por qué lo dice? Tenemos que leer el libro de Mego.

Como la sociedad a la que corresponde continúa siendo un desafío para el futuro, cada uno de nosotros tenemos un papel estelar, protagónico o secundario, que nos regirá en nuestra utopía de alcanzar nuestras metas. Recomiendo este libro por su alcance social. Nos sirve para conocer el pasado y no cometer los mismos errores. En la actualidad estos altibajos sociales nos llevan a menos. Desde el punto de vista de la educación, arte y cultura, hemos retrocedido.

Gracias a mis múltiples facetas en el quehacer escénico, a mis experiencias laborales en el teatro peruano, este libro de Alberto Mego cala también en el quehacer social. El libro es un reencuentro con todo lo que hemos vivido en lo teatral y en social como ciudadanos, como hombres a pie, como artistas, cada página es una vitrina de experiencias del teatro peruano. Conoceremos respuestas cuando hayamos leído este libro del autor nacional Alberto Mego.

*Nicolás Daniel León Cadenillas. Actor y escritor peruano. Actual Secretario de Asuntos Interinstitucionales del Gremio de Escritores del Perú.

Lima, 28 de diciembre de 2022