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No es él. Sino son otros. NDLeón

No es él. Sino son otros. NDLeón

Libros del actor Nicolás Daniel León Cadenillas:
"Cuentos breves para Mi Nieto"; "Amor & desamor de un fulano";
"De Chorrillos hasta las playas de Río", y "II Desamor".


El escritor, Nicolás Daniel León Cadenillas, es completamente distinto en pensar y en comportamiento del actor Nicolás León, y estos dos personaje son muy diferentes, completamente antagónico, del artista Nicolás León. Digo esto porque mucha gente cercana al ciudadano León se han quejado del contenido de las prosas, de los símbolos subliminales de su narrativa, del realismo mágico de sus cuentos agridulces y del desenfado directo de sus versos libres; son varias las personas que se sienten aludidas, fielmente fotografiadas, en los pasajes de los diversos géneros escritos con gracioso humor e ironía por el incomprendido escritor de barrio popular. Ahora, espero que se le entienda y comprenda que los protagonistas de los escritos no es él. Sino son otros.

Nicolás Daniel León Cadenillas
Lima, junio, 2017.

Proibido Votar. NDLeón

Proibido Votar. NDLeón

La calle estaba dura, no había chamba, trabajo, ni cachuelos. Los maestros de oficios domésticos la pasaban mal. Muy mal. Hacían hora leyendo varias veces el mismo periodicucho. Cuando el hambre y la incertidumbre apretaba, timbeaban en las bancas frías del bulevar palermitano a unos metros del Mercado de Abastos. Gasfiteros, cerrajeros, electricistas, ebanistas, vidrieros, pintores de brocha gorda y otros maestros más veían como las horas pasaban y nada de nada. Alguien por ahí invitaba yuquitas fritas para matar el hambre y otro samaritano invitaba un botellón de varios litros de gaseosa barata.

-¡Carajo! Son las tres y no ha salido ni para el richi- quejose el artesano más anciano.
-¿Oe, tú tienes hijitos chiquitos, no?
-Son mis nietos… mi hijo se ha larga’o a trabajar a provincia y ha hecho un crío por allá y la mamá se ha metido con un taxista, han abandona’o a los chicos, no mandan ni mierda. Yo y mi mujer tenemos que parar la olla. Tengo que llevar algo pa’l combo tamos jodi’o.





El multifacético hombre de los mil y un oficios, el versátil Travolta Andino,  fue el artesano elegido en aquella tarde gris de ese oscuro día viernes.

-¿Quién es Yor?- preguntó un señor de saco y corbata.
-¡Yoooorr te buscan!
-¿Tú sabes hacer carteles de publicidad?
-¡Si!
-¡Vamos, necesitamos urgente un cartelón!
-Tengo que ir a mi casa a recoger mis herramientas…
-En la oficina tenemos de todo, el huevón que iba hacer el trabajo a tira’o la toalla.
-¿De qué se trata?
-De una prohibición. Urgente. Es pa’la municipalidá.

Con un Walkie-talkie el empleador llamó a la movilidad. -Lo tengo. Acelera. Toy’en la esquina Diamante con Palermo-. En fracción de segundos apareció una camioneta amarilla con dos municipales de resguardo. Yor subió risueño, con su manita derecha se despidió he hizo la señal del “voy y regreso”.

La movilidad vertiginosamente atravesó todo el distrito de La Victoria, cruzó la vía expresa de la avenida Grau, entró al Cercado. En los vericuetos de las calles de la antigua Lima se detuvieron. Llevaron al artista Yor fuertemente custodiado a un segundo piso de un mercado popular, ahí se encontraba instalada la refinada oficina de publicidad.

-¡Este mercado a partir de las tres de la tarde se convierte en una chanchería! ¡Necesitamos un cartel que diga: -Prohibido botar basura- ¿Ha entendido?
-¿Para cuándo lo quiere?
-¡Para ayer! ¡Usted no sale de aquí hasta que me notifiquen que terminó el trabajo! ¡Termina el cartel y lo colocan inmediatamente en el poste de la entrada del Mercado! ¡Señor su dinero lo tiene el señor Carrasco Hurtado!
-¿Señor me pueden comprar un sánguche? No he almorza’o.
-¡Carrasco, cómprale un pollo a la brasa! ¡Manos a la obra! ¡Hasta el lunes!

Nuestro larguirucho Leonardo da Vinci victoriano tomó un lápiz Faber Castell negro oscuro. En un papel cuadriculado block A4 trazó limpiamente el bosquejo, su escalímetro cerebral nunca fallaba. Menos su pulso de experimentado barman callejero. Los empleados de la baja policía miraban extasiados el diseño profesional, el señor Carrasco observaba idiotizado.

Pasaron cinco fructíferas horas. Yor -el hombre, el artista y divino artesano- dio por finalizado su obra de arte.

-¡Ya é’ta listo! ¿Quién paga?
-¡El señor Carrasco!- dijeron en coro los obreros.
-¿Dónde está?
-Ha salido un ratito a comprar a la esquina- una voz femenina explicó.

Desde la ventana un empleado gritó a todo pulmón el apellido del pagador. Este sacó la cabeza y con señales de humo envío un mensaje: “Esperar un ratito”.

-Fui a cambiar el billete, no tenía cambio- se disculpó el señor de la paga– señor Yor, cuente por favor –Yor estiró la palma de su mano derecha- uno, dos, tres, cincuenta, gracias maestro.
-¡Qué gracias! Acá falta treinta soles. A mí me paga completo o le meto pintura al trabajo. Tás, huevón.
-Oh… perdón, tenga… no vaya a pensar mal por favor. ¿Completo? Gracias. Buenas noches y gracias por todo.

Yor llegó en un taxi al Bulevar Palermo, encontró a varios de sus patas que seguían pateando latas. Compró sánguches y les pasó unos billetes a cada uno para que llevaran a casa.

-Oe, no les’toy regalando ná, prestadito no má. Tienen chamba, me pagan. Un trago y nos vamos.





El día lunes, a mediodía, los municipales buscaban al divino Yor. La mona de varios tragos de más en el Dominical Telepódromo no lo dejaba levantar.

-¿Jefe, otro trabajito más para mi compadre?
-¡Qué trabajito ni ocho cuarto, la ha caga’o! ¡Putamadre, hay un cherri del carajo el alcalde está más asa’o que la putamare! – El empleado sacó una foto- Mire lo que ha hecho. El jefe le dijo que pusiera Prohibido botar basura y mira lo que ha escribido: -¡PROIBIDO VOTAR BASURA SO BAJO PENA DE MULTA! Los periódicos tan que se burlan del Alcalde. La caga’o en brillante estilo.

-¿O sea lo que ha hecho mi compadre ta’mal?
-¡Está requetemal!

Todos los maestros artesanos, se quedaron callados. Nadie dijo nada. Nadie conocía su casa y también desconocían sus números telefónicos. La espera fue en vano. Yor no apareció por la tarde. Al día siguiente tampoco, se esfumó del barrio hasta nuevo aviso, hasta un nuevo compromiso con la sociedad.

Un error de escritura le puede pasar a cualquiera pero la mano dadivosa del amigo siempre es recordada con cariño.

Nicolás Daniel León Cadenillas.
Lima, 2017.

Francisco León: No solo de versos se hace un poemario

Francisco León: No solo de versos se hace un poemario.
Comentario literario del escritor *Francisco León en la Presentación del
“Poemario Urbano, Amor & desamor de un fulano”
Del actor/escritor Nicolás Daniel León Cadenillas.
Local: Librería LANCOM.
Lima, Jueves, 04 de mayo de 2017.

Francisco Adriano León Carrasco y Nicolás Daniel Niky León Cadenillas.


Francisco León: No solo de versos se hace un poemario.
Muy buenas noches, es un placer, en la verdadera acepción del término, presentar una nueva obra de Niky León. Esto, debido a lo divertido que resulta acercarse al texto y a la persona del autor.

Hemos conversado mucho con Niky, cervezas de por medio, acerca del vía crucis que significa publicar en el Perú. Por ello, esta primera parte de la presentación la he titulado:

a) Diatriba contra los editores.
Me gustaría comenzar mi exposición hablando sobre este tema, pues si como dice la biblia: “No solo de pan vive el hombre”, para el caso del poeta sería: “No solo de versos se hace un poemario”.
Es necesario recurrir a una figura que funge de intermediario entre el lugar en que residen las “musas”, las “ideas celestiales” y el “inframundo” de las imprentas. Por lo general situado en Grafinka. Lástima que muchas veces, no bastan solo las buenas intenciones, si es que las hay, ¿A qué me refiero? A que los editores, no obstante el cobro realizado al autor, no cumplen a cabalidad  con su función, o lo que mínimamente se espera de ellos.
Su única motivación -muchas veces- es el dinero y he ahí un problema. A buen entendedor pocas palabras. Cerramos esta parte y pasamos al texto en sí.

b) Acerca del libro.
Después de leer el poemario, me pregunté ¿Para qué se escribe? Solo basta fijarse en las pinturas de la cueva de Altamira. El hombre siempre otorga al símbolo, y la escritura lo es, ciertos sentidos que lo trasciendan, sean estos mágicos, religiosos, etc.
La escritura es un real, o pretendido, más allá del ser, que le permite dejar constancia de su paso por el mundo, y a la vez compartir esa experiencia vital. Es una forma subjetiva que nos permite, facilita, subconscientemente, el tratar de burlar la muerte. Para eso escribimos. Para eso escribe Niky, por eso escribo yo.





c) Los grandes temas.
Debido a nuestra condición biológica, necesitamos “amar” a alguien, sea quien sea. A veces, de la manera más equivocada, pero es una condición intrínseca de nosotros. Por ello, la temática  romántica es una de las más abundantes que existe. Este es el caso del presente poemario. Lo interesante, y diferente aquí, es el cómo se narra la experiencia romántica. El poemario tiene frases muy buenas como la que aparece en el poema titulado LA CARTA que voy a citar:

¿Por qué no me buscaste?
Como te voy a buscar
Si me mandaste una carta de mierda...

Ese es el desenfado que yo encuentro en Niky, de manera muy directa...  ¿Para qué quieres que te busque? Sí me ofendiste tal por cual…

Esta otra que me ha llamado la atención es CULPABLE:

Fuiste mi primavera en mi triste otoño gris.
Sin ti no hubiera pasado nada de lo que pasó.
Me loqueaste, aturdiste, me rejuveneciste.
¿Pero, me amaste?...

La palabra "loqueaste" es muy coloquial, lenguaje de la calle... muy urbano como el nombre del poemario. Debemos recuperar nuestras “deformaciones” del lenguaje oficial impuesto por la RAE, puesto que representan una forma, nuestra forma, de resistencia cultural. Es la subversión del habla de las clases hegemónicas, por parte de los subalternizados. 

Este poema titulado MI BATA me gusta mucho:

Me pides que cambie de modales
De trabajo
De metas y horizontes.
Mamita solo piensas en ti
Manipulas
Diriges
Ordenas
Cuestionas
Te haces la victima
La mosca muerta.
Me pones condiciones
Anillo de compromiso
Mini departamento
Buen sueldo
Matrimonio
Auto
Y con ese otro
No pediste nada…

¿Por qué será que no le pidió nada? Por algo suceden las cosas.

El autor también tiene unas figuras muy interesantes, como: Solos como postes de esquina en invierno, que aparece en el poema SOLOS, cito:

Te vi a lo lejos, sola.
Yo me encontraba al frente, solo
Estábamos los dos completamente solos.
Solos como postes de esquina en invierno
Solos en medio del bosque en granizada
Rodeados de árboles y maleza maltratada
Solo, solitos, solos
Completamente solos
Muy solos, solitos
Tristemente solos.


Librería Lancom de Miraflores (Lima 18).


Estamos frente a una forma honesta, cruda, transparente, de transmitir. Quizá este poemario -quiero decirlo claramente- no alcanzará los falsos parnasos mediáticos, eso en sí no es un demérito, lo que se debe esclarecer es el por qué. Porque existe en el Perú un “canon” establecido con base en factores metaliterarios.

Hablando claro, y poniendo un ejemplo futbolero que a Niky le gustaría, ¿Quién es el dueño de la pelota? ¿Los conoces? ¿Eres amigo de los dueños de la pelota? ¿Te harán una reseña en Somos de El Comercio? Son las preguntas claves que nos hacemos. Aún a pesar de eso la literatura honesta, del pueblo y para éste, se sigue escribiendo. Muchas gracias.

*León Carrasco, Francisco Adriano Fecha de Nacimiento 8 de mayo de 1975. Escritor, poeta, editor, historiador. Cursó estudios de literatura en la UBA (Universidad de Buenos Aires). Presidente de la asociación cultural Red Artística Sudamericana, promotor cultural. Publicó  la novela corta “Resplandor Púrpura” (Lima, 2004). El año 2005 obtuvo mención honrosa a nivel nacional en el concurso de Poesía Iberoamericano, Cuento y Dramaturgia 500VL, organizado por el Boulevard de la Cultura de Quilca y la Municipalidad de Lima. Aparece su primer poemario titulado “Ad Gloriam” (2006, Arteidea editores). Publica además con su propio sello editorial (grupo editorial RAS) el trabajo de investigación: “La historia de Salamanca de Monterrico tomo I” (2006), “La historia de Salamanca de Monterrico tomo II” (2008). Obtiene 2 mención honrosa en el concurso mundial de poesía erótica “Bendito sea tu Cuerpo” (2008). Aparece en el compilatorio del mismo nombre. Aparece su plaquette Sandra, con Maribelina editores (2009). Publica su poemario temático “Summer Screams” (2009, Hipocampo editores). El 2012 presenta “La historia de Salamanca de Monterrico tomo III” editado por el Municipio. Edita el compilatorio de nueva poesía ecuatoriana ¡Y quién dijo silencio! De Cristian López. Publica “Historia de Sangallaya” (2012). El año (2013) publica con Altazor editores su segunda novela “Tigres de Papel”. Este año publica la II edición de su novela Resplandor Púrpura, editada por G4eneration, sello de la escritora Silvia Elena Vernengo Prack, en Buenos Aires. Publica el 2014 Salamanca Sixties Un estudio sobre el rock en la Clase Media de Lima (Editorial Selección Gallera). Acaba de publicar su plaquette titulada El Dios (cuento aparecido en formato digital en la revista El Hablador de Francisco Ángeles) A fines de septiembre editará Wanka Rock, historia del rock en Huancayo de 1959-1979. Ha aparecido en 20 compilados de poesía a nivel mundial, incluye traducciones al francés y portugués de su obra. Fue columnista del diario Extra, y del Diario Del País, diario Del Cusco, además de la revista digital Punto de Encuentro y Main Neim. Actualmente es editor de la revista Open Cusco, magazine político cultural, y columnista del Diario El Sol de Cusco.

Amor & desamor de un fulano. NDLeón

Amor & desamor de un fulano. NDLeón
Poemario Urbano

Diseño Carátula: Ángel Ricalde Benites


Los siguientes poemas de Amor y Desamor tratan de acercarnos al espejo de la vida cotidiana, reflejar los pormenores del amor de barrio en su vaivén diario de pasión, arrumacos, lujuria, peleas, conflictos, odios, amistes y por último, la irremediable separación; terminando el ciclo amoroso en una profunda depresión y soledad. Pero como el amor lo puede todo este renacerá de sus cenizas cual ave Fénix repitiendo los designios de Eros. El Autor.



NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Actor
Lima, 2016

¿QUIÉN COMO TÚ? NDLeón

¿QUIÉN COMO TÚ? NDLeón


Hoy, Día Internacional de los Trabajadores - 1° de Mayo, recuerdo que después de los aplausos, grandes aplausos y muestras de cariño en la última presentación de mi libro “De Chorrillos hasta las playas de Río” donde narro mi periplo de Lima-Perú hasta Río de Janeiro-Brasil- regresando por el norte argentino. Me felicitaron, abrazaron, pero eso no fue todo, recibí también muestras de envidia sana, así me dijeron los envidiosos que en la intimidad son mis más cercanos amigos, compadres, y compinches de borracheras.

-¡Quién como tú que has viajado tanto y sin trabajar!- yo sólo sonreí.

Nos fuimos a una cantina a festejar la presentación del libro. Y nuevamente, me entonaron la misma muletilla.

-¡Qué suerte la tuya qué has viajado como cancha y sin trabajar!- nuevamente sonreí. Me soplé de un tirón el medio vaso de ron Cartavio doble sin hielo. Afiné la garganta, pedí silencio y respondí amicalmente, sin bronca, con sonrisa franca:

-¡Carajo! ¡Quién como ustedes que tienen una profesión, una carrera, un oficio que cada día les deja un billetón! Pero entiendan, no jodéis, mi horizonte es otro, yo y mis colegas miramos en otro sentido la manija del reloj, mientras que ustedes solo miran la billetera. Claro que sí se necesita el dinero pero el artista opta por su vocación y se lanza al río de cabecita. No a un río cualquiera. No. Al río de la incertidumbre de la vida. Río caudaloso, muchas veces ingrato. Que nos queda, saltar, esquivar pongos, quebradas, trampas; cabes, maleteadas, puñales; frustraciones, risas y llanto, contras y mil cojudeces que ustedes los “normales” no entienden y creo que no entenderán. En una oportunidad, un íntimo de la familia -yo era estudiante de la Escuela Nacional de Arte Dramático- me dijo:

–Hijito, no seas cojudo. Deja eso y estudia algo decente, tu papá tiene plata, aprovecha.
-¿Aprovechar qué? ¡Yo quiero ser artista!
-¡Idiota eres, estás perdiendo tiempo y una gran oportunidad. Cuando seas viejo te lamentarás!

Mesa de Teatro de Lima en Ecuador.


Ese tipo de diálogo era la letanía de todos los días. Y mi papito, indignado, avergonzado, lleno de ira, con insultos me botaba de la casa, negándome la comida y el colchón, amenazando en cada encuentro que si no cambiaba de opinión me largara de la casa por ser un mal ejemplo a mis hermanos menores. Bueno, no le puedo quitar mérito a papá. Él, mi papito, me dio el valor suficiente para salir de casa. Valor para romper el cordón umbilical y despedirme de mamita. De mi mamá adorada. Por él dejé mi barrio y mis pagos. Efectivamente, mandé a rodar todo y acepté chambear fuera de Lima en una gira interminable. Año y medio duró la experiencia. Viví fuera de casa, trabajé como actor, sobreviví... ¡Sobreviví  haciendo teatro!... gracias a la Mesa de Teatro de Lima, grupo fundado por el actor, director y productor Vidal Luna. En la Mesa como grupo trabajamos como un reloj suizo, a la perfección. Dimos cátedra en cada lugar que pisamos. La obra “Túpac Amaru” del dramaturgo argentino Osvaldo Dragún hasta la actualidad se le recuerda en cada pueblo que la representamos. Después vinieron otros viajes, más lejos y más comprometedores, primero con Los Grillos, teatro para niños; después con mis sueños; con el tiempo, cayeron otras aventuras, exquisiteces y compromisos; y cada día más lejos del hogar familiar pero más cerca de mi vocación y querida profesión  de mis amores, el teatro. Y aquí sigo en lo mismo, remando pa'delante. Gracias y salud. Seco y volta'o estilo Callao.

-¿En lo económico como te va?
-Difícil... pero no pierdo las esperanzas. ¡Ya caerá, si no cae hoy, caerá mañana!


Rolando Ortiz y Norka Moya como Túpac Amaru y Micaela Bastidas. 


Nicolás Daniel León Cadenillas
Lima, 1° de Mayo de 2017.

Angelo Custodio. NDLeón

Angelo Custodio. NDLeón

El siguiente chisme de barrio salpicó de boca en boca en cada esquina. En la cantina, en la sastrería, en la bodega, en la panadería y sobre todo en la famosa y única peluquería. Los vecinos estuvieron sintonizados en la efectiva radio bemba de la chismografía ubicada en el córner de La Oficina.

El ambiente mundano del barrunto era insoportable y bochornoso. La gente caminaba lento por la somnolencia del almuerzo. El horizonte gris sin sombras. Solo calor, sudor  y agitación interior.


Peluquería de Ugo Capelli y familia.


La Oficina, vacía, ningún parroquiano se asomaba, pues, el sol de mediodía achicharraba. El oasis perfecto era la Peluquería de la vereda del frente, único establecimiento con aire acondicionado. Su propietario, el fígaro Ugo Capelli, el buen vecino que nunca descansa, trabaja domingos, feriados y fiestas de guardar. En el momento del chisme, Ugo se encontraba ondulando unos trinches silvestres del cómico Muelinni Guishquiti; haciendo cola, su compadre, el pescador Edu Roso. La música de la Radio FM relajaba el fresco ambiente; el coiffure y la clientela tarareaban de vacilón “El Vena’o”.

-“¡Ay, mujer! La gente está diciendo por ahí… / Que yo soy un vena’o, que soy un vena’o… / Que eso, mira, a mí me mortifica… el vena’o, el vena’o… / Que no me abucheen en la esquina… el vena’o, el vena’o… ”.

Las campanadas de la Iglesia Catedral marcaron las dos de la tarde. A cien metros se escuchó un estridente bocinazo, una frenada brusca y un grosero carajo. A los segundos en el frontis de la peluquería se cuadró una camioneta 4X4 Ford Dorada, todos los clientes voltearon para ganarse quien manejaba. Esperaron en vano. Nadie bajó. Las lunas polarizadas evitaban ver al conductor. Un anciano de cano cabello largo sintió la fragancia de rosas que emanaba la camioneta, murmuró – ¿Ese olor? Je je je… ajá, llegó el Angelo Custodio-.

El anciano conocía los olores de los cielos y de los infiernos, esto se debía por su constante delicado estado de salud, era uno de los pocos sobrevivientes en cuidados intensivos en el Seguro Social, eso era más que suficiente para jugar los descuentos con hidalguía, la parca lo había visitado varias veces en un día. El viejo tenía su pasaje de ida bajo el brazo. Sabía que cuando San Pedro volteara el reloj de arena, se marchaba todito. Este paciente viejito vio junto con San Pedro la ceremonia del Padre Celestial. En primera fila observó cuando el Ángel Custodio recibió la gracia del Todopoderoso Omnipotente, y fue convertido en un simple mortal, con sangre en las venas e inteligencia en el coco. Moldeado, a imagen y semejanza, con una delicadeza digna de los buenos artesanos victorianos.

En el barrunto los minutos de silencio fueron quebrados por un carro color sangre chillón agravado, este se estacionó a la mala, despedía una atorrante bulla lumpen hip-hop. Apagaron el motor. El chófer bajó con gesto altanero y desafiante de matón. Nadie volteó la mirada, los vecinos siguieron tarareando la rítmica música orquestada.


El Angelo Custodio en los cielos.


De la 4x4 bajó el conductor, claramente se notaba su aureola brillante de ángel piadoso, lleno de sabiduría. Señaló al chófer maloso, este esquivo la mirada – ¡Heeey, tú… no te hagas el huevón! - con respeto el Ángel lo arrastró hacía él con la mirada.

-Contigo quiero hablar de hombre a hombre.

Fueron las primeras palabras del Ángel Custodio. El peluquero junto con sus herramientas; navajas, tijeras, tónicos y cosméticos; se detuvieron. La radio enmudeció y paró la orejota. La máquina de corte de cabello se quedó quietita, los vecinos abrieron los ojazos. Se escucharon dos sonoros ajos, emes, sapos y culebras, la peluquería sonrió.

-¡Pórtate bonito o te denuncio en la Gobernación!- gritó el mal vecino Don Brutto Canaglia, el hipócrita matón.
-Oye mantenido, a mí no me amenaces. ¿Dime, por qué no trabajas? Gana el pan con el sudor de tu frente. ¡Ocioso!
-¡Estoy grabando todo y todo lo que digas será en tu contra!- guapeó el Canaglia.
-Guarda ese celular robado. Sé que te lo prestaron y te lo has agarrado je je je je je. Eres una reverenda basura.
-¡Eso no es tu problema!
-¡Ese coche tampoco es tuyo! ¡Tiene dueño! ¡Cachudo!
-¡Voy a llamar a la policía!- amenazó el Brutto.
-Apágate, miserable. Tus días de libertad están contados… llama a la policía… en un santiamén estarás en la sombra. Muerto de hambre…
-¡Mira Angelito, no me hagas perder la paciencia, no sabes con quien te estás metiendo! ¡Llamo a mi batería y te destruyo!
-Yo sí sé con quién me estoy metiendo… y tú sabes muy bien quién soy yo… proxeneta… cocainómano, toxicómano, promiscuo…

Don Bruttus Canaglia, ladrón de poca monta, súper estafador y gran reducidor quería explicar lo inexplicable. El Ángel conocía muy bien al sinvergüenza profesional, pues, antes de llegar al mundo terrenal en el Paraíso Celestial había leído el currículo vitae del mal ladrón malo y de sus compinches y vecinos. Y sabía muy bien las tretas del mentiroso timador. 

-Convenido. No me cabe en la cabeza tu proceder. Mal esposo ¿Cómo permites que por un plato de lentejas, mi señor padre se encame con tu bella esposa? ¡Ay, padre mío donde te has metido! ¿No me digas que tú no sabes que mi señor padre veranea con tu esposita? ¡Judas de mierda! ¿Por unas monedas de oro vendes tu alma, el alma de tus amigos, el cuerpo de tu esposa?
-¿Quién te ha contado huevadas? ¡Eso es mentira! ¡Meeentíiira!
-¡Ladrón, estafador, mal amigo, mal padre! ¡Hablas mal de tus vecinos y amigos y la escoria eres tú! ¡No has valorado el trato de familia que te hemos dado! ¡Inmundicia! ¡Dónde vas la cagas… ensucias todo lo que tocas! No quiero verte más. Aléjate de nuestras vidas. Somos el Alfa y Omega, el principio y el fin. Y tú, pobre infeliz, eres una piedra en el zapato.
-¡Te has dejado influenciar por los extraños! ¡Me tienen envidia porque viajo y ellos no!
-¡Sí, huevón! ¿Eres un perfecto cojudo o eres un gran pendejo? ¡Conchudo! ¡Asco, basura! No quiero verte más en vida, no te cruces en mi camino, deja de sangrar a mi señor padre. ¿Qué tienes en la cabezota? ¡Solamente maldad! No me respondas, lárgate de mí vista.

El mal ladrón malo, blanco de ira, hizo puño, miró con odio, apretó los dientes. El Ángel lo miró dulcemente. Se miraron. La tierna y decidida mirada del Ángel, llevaba justicia. Brutto Canaglia se desanimó de dar el traicionero golpe.

-¡Te juro  que soy inocente! ¡Soy inoceeente! ¡Juro por Dios que soy inocente!
-¡No jures en vano! Miserable. Has predicado con falsos testimonios, guías y facturas. Eres un estafador. Te dijimos una y mil veces, no robarás, y has robado. Ladrón miserable. Envidioso, cobarde.


El Angelo Custodio en la tierra.


Canaglia, estupidizado como un fantasma de sí mismo, babeaba peros, balbuceaba pausas. El ángel lo apabulló con razón y criterio. El caco no sabía decir palabras. Miró a sus infiernos.

El iluminado Ángel Custodio indignado, sin odio, subió a su auto y voló, desapareció por el despejado cielo azul y blanco.

Brutto Canaglia con la cabeza gacha caminó a su casa. Se detuvo. Miró a todos lados. Regresó a su auto, dobló el cuerpo y chequeó muy solapa la solemne peluquería. Se encontró con las miradas de sus vecinos; frente a frente con los ojos risueños del pescador Edu Roso; vio además, los caprichosos cabellos ondulados del cómico Muelinni. Cerró los ojos. Respiró profundo. Retomó su camino. Dio cuatro pasos, anocheció, le llegó la noche, sin luna llena, ni estrellas tintineantes. Y toda la noche llovió.

Nicolás Daniel León Cadenillas.
Lima, 2017

Anécdotas de amores y desamores. NDLeón

Anécdotas de amores y desamores. NDLeón

Hace muchos años uno de mis primeros amores en una tonta discusión, me increpó: -¡Frustrado!- creyó que con su insulso insulto me heriría. Yo tomé el exabrupto como un cumplido. Serenamente, le respondí -El hecho que no tenga fama, ni éxito económico, no significa que sea un frustrado, ni un fracasado, no. Yo he cristalizado sueños y sigo soñando para hacer realidad muchos sueños más- cogí mis libretos, mi maquillaje y seguí mi camino.

Cuando salió a la luz mi primer libro Cuentos breves para mi nieto que tiene como protagonista y relator al personaje Wigiberto Tolentino, los lectores toman la narrativa como si yo -Nicolás León- fuera el personaje narrador de los cuentos y hasta el momento no es fácil para mí que los lectores disocien el personaje conmigo. Actualmente ocurre lo mismo con mi poemario urbano. Los amigos más cercanos y familiares, no conocen mis andanzas de muchacho, y creen que este trabajo es autobiográfico y no es así. Es un trabajo arduamente elaborado con paciencia y muchas lágrimas, nada más.


El autor presentando su tercer libro "Amor & Desamor de un fulano".
Feria de Libros Amazonas.


Todos sabemos que la palabrita huevada en el argot de limeño de barrio significa tontería. Pues bien, cuando decidí escribir mis cuentos de barrio -2008- uno de mis allegados comentó alegremente: -Nicolás está escribiendo huevadas-. Mi hermano Yuri, respondió. -Ten cuidado con lo que dices. Los conocedores en la materia lo están felicitando por sus escritos y por su brillante estilo barrunto. ¡No te huevees!-.

Ahora que estoy de puerta en puerta ofreciendo mi Poemario Urbano, Amor & desamor de un fulano, me encontré con un amigo que ha comprado mis dos anteriores libros. Sin mucho palabreo compró el poemario y a los dos días me volví a encontrar con él. Me dijo: - Niky, yo he leído tus libros, me gustan porque escribes como para nosotros. Ya leí tu poemario, está bien bacán, chévere compadre, te felicito… una preguntita - ¿Cómo haces para escribir tantas huevadas así sincronizadas? -. Ante tal pregunta me reí a carcajadas. Medité, traté de decir algo coherente pero al final tuve que explicarle con un léxico chacra para hacerme entender... esto es más o menos lo que dije en un léxico mejorado:

- “Cuando escribo mis poemas y cuentos de barrio, lo primero que se me viene a la mente es entretener. Entretener a un público difícil, reacio a la lectura, estos son mis vecinos victorianos del distrito de La Victoria, muchos de ellos no leen ni periodicuchos deportivos de cincuenta céntimos. Yo como hombre de teatro, asiduo vecino de esquina, antiguo pichanguero de calle, antes de escribir, observo detenidamente la realidad y la cubro con una nebulosa, con un manto de dudas, acertijos y fantasías para distorsionar la imagen y sobre esta imagen doy las primeras pinceladas de la historia, escribiendo con el alma visceral y sonoras carcajadas”. Nk, febrero, 2017.

Me pregunto, ¿Qué dirán cuando publique mi segundo poemario?

Nicolás Daniel León Cadenillas.
Lima, 2017.

Casting en Semana Santa. NDLeón

Casting en Semana Santa. NDLeón

Anteayer, jueves, no un jueves cualquiera, Jueves Santo, fue la segunda vez que pasé un casting en plena Semana Santa. Espero nuevamente ayuda de los ardientes infiernos o veremos qué pasa.

Haciendo memoria la primera vez fue hace dos quinquenios y me imagino que recibí el apoyo de Satanás el Diablo porque como la tradición católica manda que en Semana Santa “no se trabaja, no se lava la ropa, no se plancha, no se come carne, no se escucha música, no se juega, no se portan mal, no se mencionan malas palabras, no se barre la casa, no se cose, no se hacen berrinches, no, no y no"*. ¿Quién más que él, el señor de la oscuridad, me haya dado una manito?


Nicolás León en un cementerio situado en nuestra sierra centro-sur. Nk


Hace diez años, aproximadamente, para Semana Santa planeamos un paseo con mochila y tienda de acampar por la sierra central, llevamos solamente lo indispensables: Varias latitas de atún grated, cuatro botellas de ron de litro, paquetes de galletitas de soda y una que otra fruta. Al tercer día se nos acabó los pertrechos y el poco dinero que llevamos. Fui el de la idea de regresar inmediatamente antes que amanezcamos en Jueves Santo y ahí a más de tres mil metros de altura no nos salvaba ni el Papa. Económicamente hablando. Compramos nuestros pasajes, algunos a regañadientes, otros muertos de cansancio. Una vez sentados y en carretera suena mi celular. La Audiovisual Company Chollywood Films & Service me invitaba a un casting para el día siguiente –Jueves Santo- a las 10:00 horas en su estudio ubicado por los Pantanos de Villa. Como es de suponer, respondí afirmativamente. En el camino pensaba que ropa mudar, como acicalarme para verme bonito para impresionar.

Llegamos a las nueve de la mañana al Terminal de la avenida 28 de Julio en el distrito de La Victoria. Pensé el voz alta: -Las huevas, no llego a mi casa; bañarme, cambiarme de ropa, afeitarme; viajar hasta Chorrillos y con lo caótico del tráfico limeño, pierdo-. Avancé hasta donde podía en un microbús. Bajé por el Cine Balta de Barranco, tomé un taxi y como buen victoriano llegué puntual pero con una facha de Satán, una verdadera desgracia.

La recepcionista me miró sorprendida con unos ojos que veían a un loco de manicomio. El vigilante me ordenó que tomara asiento y que llenara mis datos en una hoja membretada.

Me tocó el turno para pasar la prueba. Como siempre las primeras tomas de rigor, decir los nombres y apellidos, número de celular. El joven que filmaba me miraba desaprobando mi actuación. Me dieron unos cuantos textos e inmediatamente los memoricé y declamé. Seguía la negación ahora de parte del asistente de casting.

Intempestivamente apareció un tercer profesional. Me miró fijamente. Detuvo la grabación, me pidió que repitiera mis nombres y mis apellidos completos y mi profesión. Yo, frente a la cámara con mi facha y pinta de Barrabás de La Pasión de Cristo, me dije: -¡Chao Nicolás, estás jodido, estás de más, hubieras venido bonito carajo!-.

- Tres, dos, uno. Action!
-Nicolás... Daniel... León Cadenillas, actor profesional- lo dije concentrado con mi voz ronca aguardentosa.
-¡Queda!- gritó el director general con una sonrisa de oreja a oreja. 

Mandó que me entregaran el libreto y todos los datos de la grabación; fecha, hora, lugar, paga, locación. Antes de retirarme, me advirtió seriamente:

-¡Señor, ni se le ocurra afeitarse, ni cortarse el cabello, se afeita, se anula el contrato!

Y así gracias a Satanás gané mi sencillo con el sudor de mi frente.

* Texto del escritor, investigador, maestro, poeta: Darío Mejía.

Nicolás Daniel León Cadenillas.
Lima, 2017