Páginas

Translate

SUMAR de NDLeón

SUMAR de NDLeón

WALTER ZUAZO REYES: “el parque sea un lugar .de esparcimiento para nuestros hijos” “tener rejas, tener un vigilantes es seguridad” “esta es la mejor versión del parque Dasso” “no dejes que ensucien tu corazón”.

ALEJANDRA LEÓN PALMA: “juntos, podemos lograr muchas cosas” “esta es la mejor versión de nuestro querido parque” “No nos dejemos vencer por aquellos que están en contra y quieres sembrar discordia. Siempre existirán detractores” “Yo reitero mi apoyo a la gestión realizada, hagamos unísono para apoyar nuestros ideales y buenas intenciones para nuestra zona”.

Pablito & Niky en el Parque Dasso, 1970.


SUMAR

Buenas noches,

“En la vida hay amores que nunca /Pueden olvidarse /Imborrables momentos que siempre /Guarda el corazón”

Como dice la canción del compositor cubano Julio Gutiérrez, uno de mis grandes amores es mi barrio, mi parque Miguel Dasso, que siempre me acompañó en mis viajes por el mundo y de vez en cuando le dedico una líneas en poemas, cuentos y crónicas.

He leído concienzudamente las opiniones de los vecinos, abrazo a Walter Zuazo Reyes, amigo desde los años ’60 y felicito a mi hijita Alejandra León Palma sus acertadas opiniones. Sí ellos dos reiteran vuestro apoyo a la Gestión que preside la señora Diana, solo nos queda seguir adelante.

Llegué al Dasso a los ocho años de edad, ahora soy uno de los vecinos mayores. De jóvenes tuvimos muchos sueños con nuestro querido parque, por esos y muchos motivos lo queremos.

No es que reme contra la corriente, les cuento que fui el único vecino que se opuso al enrejado de la cruz. Hablé con las monjitas, mis grandes amigas, en una Truchada Pro Fondos Reja a la Cruz. Les dije que en vez de enrejar había que educar. Me respondieron que un grupo de viejitas más los vecinos que van a misa habían tomado la decisión por mayoría. Y enrejaron la cruz. Para mi, terrible. Invitaron al cura R.P. a que oficie una misa en la cruz del parque, cuando llegó el cura no le gustó el despropósito, la enrejada, a la cruz y dio la misa en el ovado del parque. Total solo fuimos los dos contra el enrejamiento a la cruz del Dasso.

También me opuse a las rejas de las cuatro entradas al Dasso, yo soy un abanderado del “libre tránsito”, soy actor itinerante, mochilero, poeta errante. Entiendo que las rejas se colocaron por seguridad contra la delincuencia y gente de mal vivir. Por proteger a nuestros niños. Ahora, bien, cuando sembraron las rejas, pregunté por qué dos puertas en cada entrada, el cerrajero señor Liza, vecino del Dasso, me respondió, porque la directiva me ha contratado para que ponga reja y dos puertas en cada entrada. Le pregunté a un directivo, me contestó que por mayoría habían acordado dos puertas en cada entrada. –Una puerta por entrada es suficiente –respondí.

Cuando todo era felicidad, llegué una noche a la entrada de la calle Juan Castro, la habían cerrado antes de tiempo. Aparecieron unos jóvenes delincuentes y querían “pescuesear” (robar). Como soy dassiano conozco mi pleito. Y entre gritos y golpes aparecieron otros delincuentes de Prolongación Parinacochas, amigos míos, que me defendieron y evitaron el asalto. Me salvaron. -¿La reja me protegió? ¡No!

Antes de la pandemia, la entrada de la calle Manuel Toribio Ureta sin guachimán, salieron de las sombras detrás de un auto tres facinerosos, grité y pedí auxilio a mi sobrinito Raulito Lucho Santos, fue mi angelito de la guarda.

Conclusión: Por mi hija, por Walter Zuazo y por los pocos amigos que me quedan en el Dasso, me sumo al apoyo de la nueva Gestión, solo advierto que, hay que tener presente, cuidado, que muchas veces las decisiones de la mayoría no siempre son las correctas.

NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS

Lima, 01° de marzo, 2022.

REJAS DE FIERRO EN EL PARQUE de NDLeón

REJAS DE FIERRO EN EL PARQUE  de NDLeón

Puerta de entrada al campo de concentración de Dachau en Alemania


REJAS DE FIERRO EN EL PARQUE
Hace muchísimo tiempo en un parque olvidado, maltratado, ubicado en un distrito popular, poblado de gente obrera y de algunos cuantos empleaditos de media mampara se inició una gestión para erradicar la basura y alzar la voz por las abusivas cobranzas del régimen tributario de los arbitrios de los servicios públicos de limpieza pública, parques y jardines, la vecindad reclamó -¿Por qué tanto abuso? Si de parque no tenemos nada solo tenemos un terral y no tenemos agua para tener jardines, no podemos regar ni una maceta -. Pero, todo el reclamo fue en vano porque varios vecinos amarillos apoyaban la corrupta gestión del señor alcalde y de su séquito municipal.
Las vecinas que ponían en sus casitas sus tienditas; sus bodeguitas, ventas de raspadillas, gelatinas, gaseosas, mazamorra morada, etc; sus humildes negocios eran cerrados cruelmente, amenazados y multadas por la autoridad edil con la anuencia de los propios vecinos de mierda, acomplejados "pituquitos", "blancos misios" del barrio populoso de la pelota de trapo, trago, jarana y carnaval.
En una oportunidad un vecino con título universitario apoyó con malas artes concejales a su señor padre para que iniciara un negocio dentro del chequeado parque abandonado. En pleno febrero de harto calor engatusaron a los jóvenes, solicitaron hojas de vida, curriculums, ordenaron a los chicos en fila india en el centro del parque, les pidieron un buen billete para la inscripción. Los contratistas muy magnánimos aceptaron a una centena, en un par de horas les dieron las instrucciones de las labores a ejecutar. Los muchachos realizaron un trabajo de hormiga, peinaron el distrito y peinaron, también, los distritos vecinos y lejanos. Después de siete días de arduo trabajo a pleno sol de verano ardiente, no les dieron el refrigerio acordado, ni los pasajes de la movilidad, sencillamente los estafaron. No les pagaron nada, ni les dieron las gracias. Pasaron los días, los jóvenes reclamaban, al principio les decían que regresen a la semana siguiente, luego a la semana subsiguiente. El jefe de la organización los amenazó con efectivos contratados de la municipalidad. El contratista, un viejo zorro ejecutivo de negocios de alto rango, en complicidad con su familia; abogados, leguleyos, tinterillos, monaguillos, sahumeras marianas; y con el ingeniero gerente de obras públicas y mantenimiento sembraron horrorosas rejas de fierro en las entradas con puertas que retumbaban al abrir y peor al cerrar, para colmo arriba de la reja colocaron la cruz de Israel, todo está parodia la vanagloriaron ‘aludiendo seguridad ciudadana’ en complicidad con el corrupto señor alcalde, regidores y directivos de la gestión distrital.
Cuando llegaron los jóvenes a cobrar su justo jornal, destajo o salario. Fueron desairados por la seguridad contratada por el patrón y su familión.
-¡Jóvenes, el parque ahora es condominio, no pueden pasar! -gritó el guachimán.
-¡Abre la reja CDTM! ¡Esta mierda que va hacer condominio es una vecindad estamos en barrio popular! -gritaron los acreedores.
-¡La directiva me ha ordena'o no abrir a nadie! ¡Si joden llamo a la policía!
-¿Condominio? ¡Idiotas! ¡Tú no tienes la culpa pero ese HDP las va a pagar!
Terminó febrero, el vil patrón estafador se largó debiendo el oro y el moro. Su familia se quedó rezando, todas las mañanas, frente en la inmaculada cruz enrejada del parque para que no den con su ubicación ni por Google Earth ni por un soplón. Palabra de Dios.
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Lima, 2020 

AGUA BENDITA de NDLeón

AGUA BENDITA de NDLeón



AGUA BENDITA

«El agua es vida».  

Sabemos por la sagrada historia que Herodes mandó matar a los inocentes niños de Belén. Qué barbaridad, qué necio. Nuestro Nazareno la libró. En la actualidad muchos indeseables malditos siguen con esa terrible obsesión de maltratar a los parvulitos, a los niños, sin ton, ni son y lo peor sin razón. ¡Miserables!

Jesucristo, dijo: «Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos». Los niños grafican la pureza y veracidad. Pero, muchos hijos de Satanás no cumplen las enseñanzas de las Sagradas Escrituras.

“Una mujer samaritana llegó para sacar agua y Jesús le dijo: Dame de beber” Jn 4, 7. Y la mujer extraña le dio de beber al Maestro.

El agua es vida. Imposible pensar nuestra existencia sin ella. El agua es bendita. Juan Bautista bautizó a Jesús, al Hijo de Dios, con agua. Y las sátrapas menosprecian sin pudor, ni dolor, el sagrado líquido elemento. ¡Miserables!

El agua es el vivir del día a día…el agua para los niños es el divertir con Cristo, con José y con la Santísima Virgen María Madre de Dios.

El niño es la más grande creación de nuestro Creador Todopoderoso.

Salvajes, miserables, quienes osan lastimar a un niño provocándole el llanto, la tristeza, el sufrir. ¡Miserables!

Arrojar la bendita agua de las pequeñas piscinitas por los desagües es un gran pecado mortal, elucubraciones de gentitas hipócritas, que rezan, se golpean el pecho, se hincan ante la cruz, pero, trampean con el mal. ¡Miserables!

NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS

Parque Miguel Dasso, Lima 13, febrero caluroso, 2022.

OYE CUADRICULA'O de NDLeón

OYE CUADRICULA'O de NDLeón


OYE CUADRICULA'O
Manitas de colores, símbolo de alegría.
Arco iris, flores, luz y amores.
Verde verdor ayudas a sofocar el calor.
Amarillito, amarillanto, caminas por el cielo brillando.
Blanco inmaculado pureza niños sin pecados.
Rojo fuego Corazón de Jesús.
Azul cielo o azul marino distrito en que vivimos.

Gris negro pardo sesos desahuciados.
Pesadillas, pasados, retorcidos, manipulados.

Oye cuadriculado que estás a mi lado.
Despierta, sácate las lentejuelas, abre los ojos, mira,
juega la primavera en verano con colores, risas, agua y serpentinas.
Oye, adulto cuadriculado, esclavo del hábito, lee, viaja, sonríe,
camina tras un ideal, un sueño, busca metas
para que no te entrometas
en las inocentes pasiones de niños juguetones.
NICOLÁS D. LEÓN CADENILLAS
Lima, verano, 2022

RICO DASSO DE BALCONCITY de NDLeón

RICO DASSO DE BALCONCITY DE LA RICA VIKY de NDLeón
Fragmento del libro “Cuentos breves para mi nieto” de Nicolás Daniel León Cadenillas

Fotografía de 1973 de Raúl Yong Gordon +. De izq a der:
Enrique Abel “Kike” Yong Gordon, Rolly & Pepe "Santana" Ahumada


RICO DASSO DE BALCONCITY DE LA RICA VIKY

De un momento a otro tuvimos como destino el Distrito de La Victoria, la mudanza fue en el camión de mi padrino. Salimos felices de nuestro callejoncito pobretón, contentos, con mucha algarabía. Nuestros papás se habían fijado la meta de construir su casa propia empeñándose no sé por cuántos años, habían comprado un terreno de ciento veinte metros cuadrados, nos esperaba otra realidad que sería nuestra gran sorpresa, un canchón. Como llegamos de noche no pudimos ver bien donde llegábamos, esto se deslumbró a las seis de la mañana, era un cuarto grande de madera, palos y cartón, y afuera del cuarto estaba el baño.
Los rayos solares entraban por los cartones que teníamos de techo, nos despertamos todos juntos; mi hermano y yo salimos a inspeccionar el terreno y la calle. Al frente de la casa teníamos un pampón lleno de basura, desmonte, botellas de todo tipo, piedras, ramas y materiales de construcción. Y encima de todo eso jugaban a la pelota unos niños de nuestra edad. Nos invitaron a jugar contra ellos, como nos faltaba un jugador apareció nuestro vecino. Me estiró la mano y se presentó:
—¡Hola, soy Beto!.
—¡Hola, soy Tino! —respondí dándole un apretón de mano.
Varias semanas después, ya familiarizado con el barrio, en uno de los partidos de fulbito contra unos revejidos, se armó la bronca, me tuve que trompear con el líder del otro bando, me pegaron. Con el tiempo aprendí a trompearme, cuando me tocó nuevamente fajarme con el revejido, le di de alma, acordándome la catana que me había dado tiempo atrás. Los padres del revejido se acercaron a la casa, le dieron las quejas a papá, y papito me comenzó a gritar que era un abusivo y por poco me pega si no esquivo el golpe.
Entre la muchachada a veces había piconerías y nos trenzábamos por quítame ésta paja, pero si era un extraño el que nos buscaba la bronca nos olvidábamos de nuestra rencilla y nos uníamos para darle forata al extranjero.
En el barrio tuve mi primera enamoradita, me comencé a limpiar los zapatos sin que nadie me dijera nada, lavaba mi uniforme, me cortaba el pelo, y trataba de estar bien peinadito. Si había que jugar una pichanguita me cambiaba de ropa y de zapatos.
En una reunión de la muchachada, acordamos limpiar el parque de toda la basura, vidrios rotos, latas, botellas, desmonte, y hacer nuestra canchita de fulbito para no estar jugando en las pistas que cada día era más peligroso por el aumento del tráfico de autos, de micros y otras líneas de ómnibus. Tardamos como una semana y cuando íbamos a jugar una pichanga contra los vecinos del parque de al lado y entre nosotros, salieron nuestros papás a tomarnos fotos, a tomar fotos a los cerros de desmonte que habíamos formado para que los recogiera los camiones de la basura. Todo normal. Bonito.
Para el segundo sábado habíamos organizado un cuadrangular, con equipos de nuestra edad, todos los muchachos con sus camisetas nuevas, nuestras camisetas eran de color verde. ¡Las más bonitas! El primer partido, a las diez de la mañana, jugamos nosotros como dueños de casa, cada tiempo duraba quince minutos. Ganamos raspando con las justas. Casi con bronca. Los delegados de los equipos tranquilizaron a todos los jugadores y a las barras. Todo un ambiente de fiesta, con raspadillas, refrescos, canchita, helados. Todo lindo, no podíamos dejar que otro equipo se lleve el trofeo, una hermosa Copa, chiquita pero era un trofeo. En el segundo partido, partido con patadas y roces, jugando muy brusco, fue interrumpido por dos camiones de la Municipalidad que se metieron al terreno de juego, protestamos, comenzaron a regar el Parque, comenzamos a tirarles piedras para que se vayan, en eso llegó un carro con el señor Alcalde, protestamos diciéndole que nosotros habíamos limpiado el parque para tener un espacio donde jugar. El alcalde nos sacó una carta de los Propietarios Padres de Familia del Parque, que decía:
—“Que todo esto es un abuso de las autoridades, que nuestros hijos limpian el parque para tener un espacio verde y se están exponiendo a la suciedad, que pueden enfermarse y contagiarse de un mal, por lo tanto deseamos que la Municipalidad realice el trabajo de sembrar y colocar árboles, que para eso pagamos los impuestos, por las áreas verdes, parques y jardines... ”
—¡Pero nosotros hemos limpiado para tener nuestra canchita de fulbito! ¡No queremos parques ni jardines, ni áreas verdes, queremos una canchita de fulbito donde jugar!
—Lo siento muchachos, ya salió el presupuesto y esto se tiene que realizar, quieran o no quieran. La carta dice bien claro que los vecinos del parque quieren un área verde. No dice nada de una Losa Deportiva.
Miramos hacia una esquina donde estaban los adultos reunidos, todos cambiaditos, ya sabían que iba a llegar el Alcalde, un padre de familia se le acercó y en nombre de todos los vecinos, agradeció por la realización del trabajo por el bien de la comunidad.
—¿Señor Lumbrera, ustedes sabían de todo esto? ¿No? ¡Aprovecharon que nosotros limpiamos para ir a la Municipalidad! ¿Por eso tanto empeño en sacarnos fotos? ¡Nos han utilizado! ¡Qué mierdas!
—Miren chicos, el Parque por fin va a tener flores, grass, árboles y veredas. Ustedes tienen que estar contentos... si quieren jugar para eso está el colegio, a la hora de educación física ahí juegan.
—¡El colegio no se ha hecho para jugar! ¿Quién le ha dicho a usted que el colegio es para jugar? ¿Usted nunca ha ido a un colegio? ¡El colegio es para estudiar! ¡Viejo de mierda!
—¡Huevón!
—¡Caga’o!
—¡Mantenido!
—¡Idiota! ¡Tarado!...
—¡Tino! ¡Le voy a decir a tu papá que me estás faltando el respeto!
—¡Váyase a la mierda, dígale a quien quiera! ¡Cachudo! ¡Dígale a su mujer también! ¡Pesetero! ¡Arrastrado!
—¡Mis hijas no juegan en este lugar por culpa de ustedes! ¡Qué son unos malcriados y tienen todo el parque descuidado lleno de basura!
—¡Sus hijas no juegan acá pero se revuelcan de lo lindo en el otro parque con sus mariachis! ¡Viejo tarado!
—¡Dentro de poco te van a traer nietos! ¡Zonzonazo!
—¡Don Goyo! ¡Su hijo me está faltando el respeto!
—¡Tino! ¿Es cierto eso?
—¡Acá somos como veinte y al único que ve es a mí! ¡Pregunta a los demás si yo he faltado el respeto! ¡El señor Lumbrera dice que si queremos jugar tenemos que jugar en el colegio! ¡Yo lo estoy corrigiendo que en el colegio no se juega! ¡Que el colegio es para estudiar! ¡Porque el que estudia! ¡Triunfa!
Mi papá tragando saliva no defendió ni atacó a nadie, lo escuchado le parecía un cuento bastante conocido. Lo cierto que nos quedamos sin canchita de fulbito. La primera firma que había en la solicitud para el señor Alcalde era la de mi papá. ¿Cuándo no? Siempre su mano negra y los vecinos sus borregos. Tuvimos que seguir jugando en las pistas por un buen tiempo. Más grandecitos, afuera del parque armábamos nuestros equipos de fútbol jalando gente de las diferentes cuadras para enfrentarnos a otros cuadros de los distritos vecinos. Que bonitos tiempos y esos tiempos no volvieron jamás.
**En la Placa del Monumento se encontraba el nombre de mi señora madre Doña Rosa Elena Cadenillas Uribe de León, la Madrina, representante de todas las madres del Inmaculado Parque Miguel Dasso de la urbanización Balconcillo del Distrito de La Victoria. Lima - Perú.
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Karlsruhe, 2010 

BARRANCO, ARTE Y TOILETTE de NDLeón

BARRANCO, ARTE Y TOILETTE de NDLeón



BARRANCO, ARTE Y TOILETTE
Después de muchos meses de controlar mis salidas interurbanas, rompí el hechizo, realicé en el transporte Metropolitano un viaje de Lima a Barranco con un claro objetivo, asistir al espectáculo de mi amigo, gran colega, director del grupo teatral Kuntur, José Roldán, en su trabajo escénico «DE CUERPO ENTERO, teatro, música y poesía», Roldán es un artista completo; actúa, canta, recita, declama, toca el cajón peruano; se despacha a su gusto con una calidad envidiable. Muy buen trabajo, además que el texto dramático de la autoría de nuestro recordado profesor Sergio Arrau es una delicia; los poemas dramatizados son de variados autores; clásicos y conocidos poetas nacionales; Vallejo, Neruda, Florián, entre otros. Y como cereza, sala llena con público selecto y entre ellos un grupo de conocidos artistas; cineastas, sindicalistas, plásticos, poetas y gente de teatro. El programa es recomendable para toda la familia.
La tarde cultural fue maravillosa hasta que llegó la triste despedida.



Por terapia tengo que resaltar una experiencia cuasi humor negro, la Sala del Adulto Mayor –SAM de Barranco me sorprendió por su amplitud, aireado, grandes ventanales, buena luz, un lugar idóneo polifuncional, con portero y guardián. Todo casi perfecto. Digo casi porque al momento de despedirme, antes de mi viaje de retorno a mi casita ubicada en el populoso barrio blanquiazul, solicité el inodoro; el baño, los servicios higiénicos; la toilette. No recibí respuesta de mi interlocutor. El actor y otro señor mayor me dijeron que la cómoda Casa del Adulto Mayor no tenía baño. Me recomendaron que me dirija al inmueble vecino donde funciona el Serenazgo, Seguridad Ciudadana «BA.SE 1 - BARRANCO SEGURO» y les haga saber que estoy en una actividad de la Sala del Adulto Mayor SAM. Salí rapidito a pasito ligero. En la amplia puerta del Serenazgo pedí encarecidamente me presten el orinario.
-Buenas tardes, estoy en un velada cultural en el auditorio del SAM, baño por favor. Préstenme el bañito. -La señorita vigilante pidió permiso a su jefe y este la pasó de taquito a otro administrativo. El jefe mayor vociferó desde su escritorio:
-¡Esto no es baño público! ¡Se están mal acostumbrando! –Chuchi, mi sexto sentido automáticamente buscó, bien solapa, un auto, una llantita de un auto; un poste a media luz, un arbolito mal parado, una sombra en el atardecer. Crucé las piernas para mejor concentración y llegar a la meta.
-¡Jefe… es un adulto mayor! -Escuché que la señorita vigilante dijo con voz de imploración.
-¡Ya, bueno pés… qué pase! ¡Qué sea la última vez!
Entré al inmueble, una señorita con su dedito índice de su manita izquierda me señaló en camino, al fondo a la derecha, a cinco metros de distancia estaba la puerta del bendito baño. Fueron largos metros de distancia. Entré con las justas al baño. Cerré la puerta despacio apretando los labios. Faltaban dos metros más para alcanzar el invaluable orinario barranquino. Fue una gran proeza para un adulto mayor que se encuentra en óptimas condiciones. Me pregunté -¿Sí estuviera con los achaques producto de mi edad, qué hubiera pasa’o? -Lavada de manos contando hasta veinte tarareando La Internacional. Salí a paso lento del servicio higiénico. Llegué a la puerta, agradecí a la señorita vigilante dos veces. Bajé las dos gradas, volteé, miré las grandes letras del portal, con mi voz de Dionisio proferí una queja para que escuche el jefecito y los subalternos, escuchen todos y no cometan burradas.
-Sí hubiera sabido que la preciosa Casa del Adulto Mayor de Barranco no tenía baño, no venía. Sí hubiera sabido que su vecino el Serenazgo BA.SE 1 - BARRANCO SEGURO de las avenidas El Sol y San Martín no socorre al adulto mayor, no hubiera venido, menos venir a exponerme a una situación de emergencia. Serenazgo Ba.Se 1 de Barranco que no ayuda al prójimo, no socorre, no es serenazgo, es un elefante blanco.
Recuerdo que hace muchos años atrás Barranco era ejemplo de cultura, arte, música, cine, títeres. Ahora, culturalmente ha perdido mucho, también les falta sentido común y educación.
Pensaba solicitar fecha y horario para brindar una función en la Casa del Adulto Mayor de Barranco, tendré que esperar hasta que el actual alcalde Arq. Juan Rodríguez Cárdenas se enteré del doloroso mal e instale un par de baños, y no cualquier baño, baños geriátricos para sus dignas damas y sus dignos caballeros vecinos del bonito balneario de Barranco.
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Lima, febrero, 2020

PANDEMIA MÍA. NDLeón

 PANDEMIA MÍA. NDLeón





PANDEMIA MÍA
<<Memento hodie sicut heri>>. Nk
De niño mi señor padre, en muchas ocasiones, no podía salir de casa porque en la puerta un señor con terno lo tenía vigilado para que no salga. Papá no podía ir a su trabajo, ni marchar con sus amigos, camaradas se decían, al señor con terno oscuro le decían pip. Mi papá no podía tener libros, ni banderas, ni carteles, ni bandeloras. Desarmaban su improvisada biblioteca, se llevaban los libros y las revistas, rompían sus carteles, destrozaban las banderas de color rojo sangre. Yo escuchaba <<León es el secretario de prensa y propaganda del buró textil. Amárrenlo. En la CGTP también tiene voz y voto. Rómpanle una pata>>. Mi papá se quedaba en casa, como enfermo, no recibía visita, tampoco una pastilla, ni un periódico podía leer. —Es una epidemia para la sociedad —gritaban los policías, también.
Más grandecito fui aprendiendo lecciones sobre el socialismo de José Carlos Mariátegui y el aprismo de Víctor Raúl Haya de la Torre. Los ideales anarquistas. La lucha de Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti. La prédica radical de Manuel González Prada. Luis de la Puente Uceda, su renuncia al APRA y la fundación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR). La ruptura entre moscovitas y pekineses. La mazamorra izquierdista incomprensible de pro-soviéticos (stalinistas y/o leninistas), pro-chinos (maoístas), o trotskistas, castristas, de izquierda nacional o cholo-comunismo, también mariateguistas, alicatistas, pro-albaneses. Todo fue un brote de ilusiones. Cada líder tenía su versión libre de predicar la <<verdad verdadera>> y zigzagueante como llegar a la dictadura del proletariado.
Ahora, blancos y negros. Los de arriba y los de abajo. Derecha e izquierda están coludidos con la corrupción. La política nacional es una epidemia que nos arrastra al abismo, llevándose consigo nuestra cultura, educación, salud, abrigo, nuestras esperanzas.
Llegué a la tercera edad, pertenezco a una generación quebrada. De recuerdos de los años ’70, ’80. El hombre pisando la superficie de la Luna. <<Este es un pequeño paso para un hombre, pero un gran paso para la humanidad>>. Festival de Woodstock, paz, amor, música, libertad. El Mundial de Futbol México 70. La guerra de Vietnam, el empleo extensivo del Agente Naranja y otras armas químicas por parte de los Estados Unidos. La Copa América 1975, Perú Campeón. El toque de queda de 1975. El estado de emergencia, toque de queda, matanzas de los penales, genocidio, 1986. La peste Fujimori, peor que el tifus, que la peste bubónica, arrasó con la lealtad, dignidad, honradez y trabajo de miles de peruanos. Y los que le siguieron fueron monigotes, lacayos de corrupciones al por mayor.
La salud es un derecho universal. Desde mi niñez hasta el momento ningún gobierno se ocupó de mantener un seguro social de calidad, el aporte del seguro social fue saqueado. La instrucción, igual. El seguro social es como un órgano inexistente y/o no se dará a vasto. La pandemia es general, el coronavirus 2019 (COVID-19) camina por nuestras calles. Estamos en pleno siglo XXI con un seguro social que no sana a viejitos así sea papalindo.
Increíble. Bibliotecas, museos, pinacotecas, colegios, universidades, estadios, coliseos, completamente vacíos. El Vaticano, la Meca, la ceca y la tortoleca, vacíos. Rezos, golpes de pecho, cilicio, penitencias corporales, iglesias, templos, no conducen a una razonable cura. Más fuerte es el coronavirus.
La madre naturaleza recupera su espacio, respira, mientras nosotros nos ahogamos en leyes, excusas, órdenes, multas, embargos y castigos. Papel higiénico es el cometido, pero nadie trata de auxiliar al vecino. —Yo me he comprado una tienda —dicen los intermediarios del humilde Nazareno —para proteger a mi familia —. El vecino no ha comprado nada, encontró estantes vacíos y lleva el virus errante a tu puerta porque eres un malnacido.
En el Perú <<democrático>> que nos ha tocado vivir, no todos los peruanos tienen casa como para quedarse bajo techo, no tienen agua, ni desagüe. Dejar de trabajar es una condena grave, una gran mayoría sí no trabaja, no come; si no come, muere. La cuestión: ¿Morir por el virus o morir de hambre? Para terminar, catorce mil casos y más de veinticinco muertos de la peor pandemia de dengue en el interior del país, pero, claro, el dengue es una enfermedad de pobres. Según, la Organización Mundial de Salud (OMS), hay aprox. 4,700 niños de 0 a 14 años con tuberculosis, reportado apenas 1,500. La tarea, ubicar a esos 3,000 niños con TBC. ¿Y los niños de Pasco con plomo en la sangre que esperan la respuesta del Ministerio de Salud? Según el gobierno, los pobres pueden esperar.
Bendita pandemia. Necesitamos humanidad social, templanza solidaria. Vacunas, alimentos, hospitales.
—   <<Recordar el ayer como si fuera hoy>>.

** Fotografía: Auditorio ICPNA -Lima 1, Centro Histórico.
Los de la derecha me señalan como izquierdista.
Los de izquierda me llaman caviar.
Los HDP me gritan terrorista.
Los religiosos me llaman hereje.
Los nacionalistas me apodan vendepatria.
Pero la verdad es que nadie soporta las ideas solidarias de un libre pensador.
NDLeón

NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Lima, marzo, 2020.

PRESUPUESTO PA’CULTURA. NDLeón

PRESUPUESTO PA’CULTURA. NDLeón

A propósito de una nota de Martín Molina Castillo: «¡Mejoraron el anfiteatro de la Plaza Túpac Amaru de Magdalena! Bueno un cartelito decía eso y al parecer ya está listo, y era eso, una tremenda estructura metálica que enreja el cielo, pero... ¿ha mejorado realmente al anfiteatro? Pensé que lo techarían para evitar que el fiero sol de verano o las "torrenciales lluvias limeñas" detengan la nutrida programación cultural de la que gozan los vecinos y visitantes, pero el sol o imaginarias lluvias tienen de sobra por dónde colarse (ah, cierto tampoco hay nada que interrumpir pues no hay programación), ¿entonces para que ese armatoste? ¿Cómo mejora el anfiteatro? ¿No hubiera sido mejor invertir todo ese dinero para implementar una programación cultural y darle sentido al anfiteatro?. Ah, verdad, olvidé algo muy importante, en este distrito no hay presupuesto para cultura, a menos que sea para "mejorar" inútilmente la escasa, y puramente decorativa, infraestructura cultural». MMC

Foto: Av. Palermo, Urb Balconcillo, La Victoria. LIMA 13.


PRESUPUESTO PA’CULTURA

(Para Tárbol Teatro de Títeres con fragor)

Oh, gobiernos municipales.
Capos del cemento, fierros y alambradas.
Prestigitadores de la caja chica.
Sinvergüenzas con la caja grande.
Gobierno tras gobierno
nunca hay platita para educación.
Menos para cultura.
Ni que decir para deporte y recreación.
El arca de soles agoniza cuando se habla de artistas.
Esa partida se encuentra lejana para los autor, plástico, profesor.
La chanchita en un santiamén saqueada por bribones.
Por orden del alcalde, ejecutada por su fiel lebrel.
Adiós, hasta nunca, literatura, teatro, mimo, títeres, escultura, pinturas, plásticos, arte y miel.
Disque “presupuesto pa’cultura”.
Año tras año desaparece por arte de magia, por no decir corrupción.
Se hace humo en las fantasmagóricas ferias de libros sin libros ni editores. Sin público. En eventos del debe y haber, en obras contra la naturaleza llenas de cemento, brea, tachos de basura, letreros, señales…
y firma cincelada bajorrelieve del señor alcalde.
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS.
Lima, 2022.

PROFESIÓN XXX. NDLeón

 PROFESIÓN XXX. NDLeón


Reconocimiento del Gremio de Escritores del Perú



PROFESIÓN XXX... Y POETA
Un quinquenio atrás comencé a asistir religiosamente a los encuentros literarios de poetas y escritores que generalmente se realizaban en la Lima Cuadrada e Histórica. Ahí conocí a muchos vates, locos, figurantes, idealistas y mercaderes. En la mayoría de veces siempre éramos los mismos parroquianos que frecuentábamos dichos espacios. Cada día de la semana cada grupito cultural tenía su espacio y hora. Lunes de poetas en la biblioteca, martes de escritores en la asociación, miércoles culturales en el gremio, jueves en amazonas libreros boulevard poesía y narrativa; viernes en viernes literarios con su rueda de música y rondín. En cada encuentro el artista de la palabra escrita decía su nombre, leía, recitaba o declamaba su trabajo. Aplauso y cedía su sitio al siguiente colega. Unos eran poetas, otros cuentistas y otros noveleros. Todo con un trato de respeto y armonía.
Llegó la peste en marzo de 2020, la Covid coronavirus, nos metió a un encierro de manicomio. Nos abrazo el miedo, y lo que parecía irreal era una terrible verdad. Los amigos y familiares se fueron a la otra sin velorios, sin despedidas, en un profundo silencio, sin marchas, ni llantos; algunos se fueron en mancha cargando a la familia entera; otros se llevaron de encuentro a sus compadres, a sus incondicionales o a la vecina querida.
Hasta que llegamos a octubre morado 2021 y poco a poco estamos regresando a la normalidad, por fin, encuentros presenciales, música y baile. Todo con su distanciamiento de rigor, mascarillas, máscaras, prudencia y alcohol… para las manos. Y quien creyera que ahora he percibido algo extraño, nunca me di cuenta de lo gracioso que se escucha, tanto tiempo encerrado he afilado mi constructiva crítica y opinión.
En el mundo de las artes un director es un director; un artista plástico es un artista plástico; un cantante es un cantante; un poeta es un poeta; un actor es un actor. He tenido la suerte de conocer al poeta Arturo Corcuera; al escritor Oswaldo Reynoso; al maestro Raúl García Zarate. Conozco al actor Reynaldo Arenas; a los artistas plásticos, Juan Milla Jara, Bruno Portuguez Nolasco, Ever Arrascue Arévalo, entre otros. Menciono a unos cuantos, la lista es interminable. El hecho es que en algunas veladas culturales se está pecando de huachafería, invitando al artista de la palabra escrita con todos sus pergaminos, diplomas y hoja de vida. No quiero ser odioso, “el hambre se aguanta, el chisme no”. No voy a decir el día, el local, ni la hora, para no herir susceptibilidades. Esto es lo que presencié: En el escenario el presentador portaba una lista de los participantes, en eso uno de los invitados con terno y maletín burocrático se acercó a él y con mucha delicadeza pidió un minuto de su atención, el presentador con lapicero en mano rellenó espacios vacíos, escribió unas líneas demás. Los poetas desfilaban de uno en uno o en mesa de tres. Hasta que llegó el turno al invitado de terno y maletín burocrático. El presentador leyó:
“Ahora tenemos el gusto de presentar al abogado Perico de los Palotes, licenciado, catedrático de la facultad de derecho de la universidad César Vallejo, asesor en el ministerio de la mujer, contador en la notaria Casasola y poeta con cuatro poemarios que están a la venta en la mesa donde se venden los libros. Con ustedes el doctor Perico de los Palotes”.
No sé qué leyó en magistrado, su poema parecía un parte policial con algunos pasajes de Ali Baba y los cuarenta ladrones. Interminable, sin ritmo, ni rima. Ahí no quedó el asunto, después de esa triste presentación cada participante comenzó a decir su curriculum.
“Soy, Blanca Nieves, profesora de educación secundaria y asistente contable, y les voy a leer un poema que he escrito de mi autoría, mi poemario está a diez soles y espero que les guste, trata de un amor no correspondido pero el amor siempre triunfa… ¿Amor? ¿Qué te pasa amor? Porque huyes de mí…”.
Espero que esta racha de presentaciones con curriculum vitae y hoja de vida acabe. Paso la posta a los jóvenes poetas: Francisco León, Ivan Adrianzen Sandoval, Karina Medina, Hugo Nikolás Kalashnikov… les solicito por amor a dios que expliquen el porqué de ese proceder después de la peste. Gracias.
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Lima, 2021

FORMAMOS ACTORES PARA TEATRO, CINE Y TELEVISIÓN EN QUINCE DÍAS. NDLeón

FORMAMOS ACTORES PARA TEATRO, CINE Y TELEVISIÓN EN QUINCE DÍAS. NDLeón

Fragmento del libro Cuentos breves para mi nieto de mi autoría.



FORMAMOS ACTORES PARA TEATRO, CINE Y TELEVISIÓN EN QUINCE DÍAS

Caminando por los teatros buscando una chambita de actor o como técnico, me encontré con un par de jóvenes que en una oportunidad habían trabajado de extras en una obra en la que yo era uno de los personajes principales. Me pidieron ayuda, les conté que yo también estaba como ellos, pateando latas. Que ya me había caminado varias veces el círculo de grupos de teatro y nada. En el Sindicato, nada. En la televisión, nada.

Después de caminar por varios locales nos sentamos a descansar en la pileta de las Tres Gracias de la avenida Arequipa, uno de los jóvenes me comenzó a contar sobre una estafa teatrera:

—Ocurre que salió un avisito en el periódico, que en un instituto de Lima en la avenida Tacna, dictaban clases de actuación. Había que pagar adelantado, me metí al Taller Permanente de Actuación para Teatro, Cine y Televisión, con música y danza, para jóvenes y adultos; estudiantes, obreros y empleados, no era necesario tener experiencia, el curso era dictado por dos profesores uno de ellos el gran actor nacional Nikolaus Leono D’Bal... en los papelógrafos de los pasadizos decían que enseñaban a actuar para la televisión en quince días, con propuestas dramáticas, teóricas-prácticas y neuro-lingüísticas, lo sorprendente fue que enseñaban a actuar para la TV sin cámaras de filmación.

Las clases las dictaban en tres turnos de diez a doce meridiano; de cuatro a seis pasado meridiano y de ocho a diez de la noche, negocio redondo. Todo era fingiendo, suponiendo, teníamos que suponer donde estaba la cámara y donde teníamos que mirar. Una caja de cartón mal pintada era la filmadora. El colmo, no tenían ni siquiera una cámara vídeo de esas baratitas, pero el palabreo del actor cómico súper conocidísimo que hacía de portero, parado en la puerta, como carnada jalando a los inocentones para que muerdan el anzuelo, no teníamos ni idea, ni sospechábamos nada del futuro engaño. En la quinta clase del quinto día, un viernes negro, el instituto, desapareció.

Todo resultó una estafa, todos los alumnos nos quedamos con los crespos hechos, ya nos habíamos imaginado de extras, haciendo de bultos o haciendo de figurantes en los canales de TV. Algunos se habían comprado lentes oscuros, no había ni sol y caminaban con lentes oscuros, otros querían firmar autógrafos.

Ese día cuando entramos al edificio para dirigirnos al segundo piso donde funcionaba el Taller vivencial de dramaturgia, un guachimán nos cerró el paso de la entrada y no nos dejaron entrar. Pedimos explicaciones, nos dijeron que los señores de las clases de teatro se habían dado a la fuga sin pagar el alquiler del local y que también debían a la señora del menú y a la de la carretilla. Nos enyucaron, nos habían cobrado por adelantado y nada. Se llevaron nuestra platita y nuestras ilusiones. Ahora estamos aguja, cero balas y sin money... volver a empezar ¿Pero con qué billete?

—Pagaron piso, muchachos, de esos traferos hay que cuidarse, los hay como cancha, algunos te llevan a trabajar a provincia y después en plena función desaparecen cuando terminas de actuar, el empresario hijo de mala madre ya está de regreso con tu platita, hay que tener mucho ojo y mucho cuidado. Te quejas en el Sindicato y no pasa nada. La ley del artista no funciona. Todo una desgracia.

—Si pues, juré venganza pero con el tiempo se me pasó, me matada de la risa de la pendejada. Cada uno busca su manera de subsistir en esta linda tierra de mentirosos, traferos, estafadores. Nuestros gobernantes roban, los congresistas roban, nuestros líderes roban, el Cardenal roba, todos roban y no van a robar estos muertos de hambre.

Nos deseamos suerte, nos despedimos, no teníamos que perder las esperanzas por unos desgraciados, quizás era una buena señal para seguir adelante.

NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS

Karlsruhe, 2009.