Páginas

Translate

XII Muestra de Teatro Peruano - Puquio (1986). Nicolás León

XII Muestra de Teatro Peruano - Puquio (1986). Nicolás León.

Cortesía Foto Niky León. Arriba izquierda: Yuyachkani en la XI Muestra, Cusco. Arriba derecha: Inauguración de la XII Muestra, Puquio. Abajo: La familia Chalco, anfitriones de la XII Muestra. Ayacucho, Octubre 1986.

XII Muestra de Teatro Peruano - Puquio (1986).

 A iniciativa de Sara Joffré, uno de los pilares del Grupo Teatral "Los Grillos" se debe la realización y promoción de la Primera Muestra de Teatro Peruano, que se llevó a cabo en Bellavista, Callao en el año 1974.
 A la actualidad, 1986, la Muestra ha viajado por varias capitales del interior. Si hacemos un resumen sería así:

 I Muestra en 1974 en la Provincia Constitucional del Callao; II 1975 Callao; III 1976 Callao; IV 1977 Callao; V 1978 Callao; VI 1979 Cajamarca; VII 1980 Iquitos; VIII 1981 Cerro de Pasco; IX 1982 Tacna; X 1983 Lima; XI 1985 Cuzco y XII 1986 Puquio

 Las primeras muestras impulsados por Los Grillos se realizaban en su local en Bellavista, Callao, sin ningún auspicio, contando solo con el esfuerzo de sus organizadores y participantes quienes superando todo tipo de contratiempos y adversidades lograron darle una presencia nacional a la Muestra de Teatro.

 Los objetivos de las Muestras son propiciar la dramaturgía nacional, el intercambio práctico, difusión de avances técnicos y evidenciar las diversas tendencias teatrales en el país. Así como también estrechar y fortalecer lazos de amistad entre los grupos dedicados a la difusión del Teatro peruano. El beneficiado con este gran esfuerzo, es el público, que no solamente aprecia globalmente los avances y desaciertos de nuestro Teatro sino que también tiene la ocasión de recoger de manera directa los problemas nacionales que interesan a nuestros autores, todo expuesto escénicamente con personajes peruanos.

 En setiembre de este año se realizó la XII Muestra de Teatro Peruano en la ciudad de Puquio, capital de la provincia de Lucanas, Ayacucho en homenaje al escritor José María Arguedas y al sufrido pueblo ayacuchano. Participaron 30 grupos de Lima y el interior del país, más de 300 teatristas, montando el espectáculo en plazas, calles y teatros. Después de las funciones se organizaron talleres con la finalidad de mejorar la técnica y teorización.

Collage fotográfico XII Muestra de Teatro Peruano - Puquio - 1986. Fotos: Niky León.

Entre los acuerdos de esta Muestra están efectuar cada año Talleres Regionales, cada dos años las Muestras Nacionales. La próxima Muestra de Teatro Peruano se realizará en la Ciudad de Andahuaylas, Departamento de Apurímac.
 Desde ya todos los grupos a nivel nacional están preparándose para este nuevo evento que servirá para fortalecer la dramaturgia nacional (Cortesía: Nicolás León).

° La ciudad de Puquio a pesar de ser capital de provincia no se encuentra comunicada directamente con Lima, incluso su servicio teléfonico es diferido teniendo como intermediario el servicio de Nazca.
° La población participó activamente en las funciones diarias apoyando de diversas formas a los teatristas que concurrieron a la Muestra.

Nicolás D. León Cadenillas.
Teatrólogo.

Los muertos no agonizan

"Cuanto más cambian las cosas, más siguen siendo lo mismo". Samuel Beckett

La crema y nata de la primera promoción de egresados de la Escuela de Teatro del Club Unión, formó una asociación de artistas profesionales con todas las de la ley. Con estatutos, derechos, deberes y obligaciones. Tuvieron en su poder una buena selección de obras del teatro político latinoamericano; pero, para realizar su primer montaje necesitaron los servicios de un actor, cholo fuerte, para que dé vida al personaje de labrador: un campesino curtido en la dureza de la tierra y de la vida. Encontraron al actor ídoneo en un güeveo espectacular en la cafetería de la Escuela de Tragicómicos y Oficios; dicho sea de paso en esos maravillosos años la cafetería vendía un riquísimo café pasado; el singular tragicómico se encontraba rodeado de jóvenes principiantes que lo escuchaban absorbidos, como los apóstoles al Maestro, de sus sorprendentes parácanicas (parábolas inverosímiles), de sus verdades fantasiosas; recetas y trucos gastronómicos y falsos viajes de ensueño. Dramáticamente fue interrumpido, con premeditación, alevosía y ventaja, en lo mejor de su mejor narrativa de verídicas mentiras verdaderas. Por la terrible falta de respeto se quedó sorprendido.

Luego me sonreí y pedí una breve pausa al micro auditorio.

- ¡Jesús, María y José! ¿Qué milagro es este, Dios Mío? Necesitamos un actor urgente con toditas tus características. ¿Te gustaría trabajar en una obra de humor negro? Los del Club Unión hemos formado una Asociación, cada miembro pone su cuota y las ganancías la repartimos equitativamente.

- Estoy aguja, y lo poco que gano es para la papa de mis hijitos.

- Tenemos local, público, publicidad asegurada, no hay pierde.

- ¿Puedo poner mi parte realizando la escenografía? ¡Es un decir!

- ¡Déjame consultarlo!

La Dirección General de la obra corría a cuenta, riesgo y responsabilidad totalitaria de una de las más efervecente estudiosa del socialismo rumbambera de la Sonora Matancera; mi simpática profesora de actuación VI; y yo siempre la recordaba con mucho cariño por los sucesivos símbolos rojos que me chantaba, rojimios que sobresalían en mi libretita de calificaciones; rojo, rojo por aquí, rojo por allá.

"¡Qué tiempos aquellos que no volverán!".

A la semana se me olvidó lo conversado. Pasó un mes y nuevamente en la misma cafetería llegó mi coleguita.

- ¡Aceptaron! Toma tu libreto, ya sabes tu personaje es el labrador; ah, y ponte un poco más al sol, soléate, para que ayudes a tu personaje, ahorita estás con pellejo de pollo crudo.

Eran los años de los gobiernos de facto; despóticos, injustos, crueles; de dictaduras, tíranos, asesinos y cobardes; títeres manipulados por el Tío Sam en toda Latinoamérica. A nosotros, los jóvenes de esas épocas, solo nos quedaba cantar las canciones de protesta en alguna Peña Latina para sentirnos bien o mejor, mientras que en otros muchos lugares, muchos hermanos, desaparecían.

"Qué culpa tiene el tomate que está tranquilo en la mata y viene un hijo de puta y lo mete en una lata y lo manda pa’ Caracas. // Cuándo querrá el Dios del cielo, que la tortilla se vuelva, que los pobres coman pan y los ricos mierda, mierda". (La hierba de los caminos).

Ensayamos un mes, en las noches; la escenografía por horas, la trabajé en algunas tardes y el resto de los días trabajaba como chofer de camión de fletes y carga. Sobreviví con las veinticuatro horas copadas.

Los personajes de "Los muertos no agonizan": una pareja de esposos terratenientes explotadores y una pareja de campesinos cansados de tanta explotación. Los actores protagonistas antiguos conocidos y reconocidos divos de gran trayectoria por los escenarios nacionales, radio y televisión; grandes y carismáticos profesionales a carta cabal. La actriz que personificaba a la campesina, en la ficción mi pareja, había ganado meses antes el Premio a la Mejor Actriz del Año. Y, yo, modestamente un ilustrísimo desconocido actor victoriano, salido de la cantera blanquiazul de los juveniles de La Victoria.

Llegó el día del estreno, me alcanzaron un programa, en la ficha técnica nada de escenografía; me fastidié, me dieron de excusa que había sido una error de imprenta, una travesura de los duendes, nunca me creí el cuento. En cuanto a mi personaje de tanto levantar el cajón fúnebre me había convertido en Super Cholo; en la obrita, en las escenas finales levantaba en vilo al actor y a su personaje; lo acomodaba, lo amarraba; bien amarradito lo cargaba de nuevo y como sí no pesara lo metía al cajón; después de clavar la tapa, me tiraba el ataúd al hombro y salía a paso de velorio del escenario hasta el pasadizo donde me esperaban dos jóvenes para recibir el pesote de encima y desclavar la tapa al toque para que el protagonista no le dé claustrofobia.

Cuando terminó la función del estreno, el éxito estuvo asegurado, los críticos y criticones, los amigos del arte, aficionados y sabelotodos; aclamaron con grandes y prolongados aplausos el buen trabajo desplegado. Ramos de rosas y de claveles, invitaciones y besos volados.

En mi camarín, solito, sacándome el barro de los pies, el maquillaje y el vestuario; para llegar bonito a mi dulce hogar; fui interrumpido por unos golpecitos delicaditos, el dueño del toquecito era el querido profesor y director de los fundadores y protagonistas de la Asociación.

- ¡Toc, toc, toc! ... ¿Se puueede?

- ¡Sipi, con confianza, pasen!

- ¡Felicitaciones! ¡Muy buena su interpretación! ¡Excelente caracterización! ¡Lo felicito, usted es una promesa nacional! ¡Lo voy a recomendar a PanTel! ¡Usted es un ejemplo latente para las futuras generaciones de nuestra Escuela y Asociación! ¿Dígame que promoción es usted?

- Gracias por los elogíos, mi querido y estimado profesor, yo soy actor invitado, soy egresado de la Escuela de Tragicómicos y Oficios, promoción XXVIII, ...

- ¿Perdón? ¿Cómo? Permiso, disculpe usted ...

- ¡Siga usted profesor!

Después de la linda experiencia actoral no supe nada de los famosos actores. Pasaron cuatro quinquenios y nos volvímos a encontrar en otro estreno, en la misma sala y con la misma Directora; en un clásico de Bertolt Brecht, donde los actores con canciones, versos y situaciones narrábamos una realidad dominada por conflictos políticos, sociales y bélicos. Que nos permitía reflexionar sobre el horror de la guerra y cómo resistir tamaño infortunio.

Igual que ayer, yo caracterízaba a un cholo "juerte", a un coracero (soldado de caballería), desgraciado y maldito, sediento de sangre, joyas, fama y dinero.

Gran estreno, todos los periódicos; de derecha, de izquierda y los periodicuchos panfletarios y amarillentos; hablaron bien de la obra. Con la calidad de los actores y el claro mensaje brechtiano nunca había pierde. Después de la función el gran maestro y vúdu de los grandes estrenos, profesor y director de la Escuela del Club, se dirigió a los camarines y saludó a todo el elenco. Miró a sus engreídos y se dirigió a los divos protagonistas. Nos volvímos a saludar, agradecí sus grandes elogíos, nos volvímos a mirar, y nos volvieron a presentar.

- Buen trabajo, lo felicito ... su caracterización me ha traído recuerdos, ¿Dígame que promoción es usted? ¡A usted lo he visto anteriormente ...

- Sí, fue aquisíto, en este mismo teatro, en este mismo camarín, con la misma directora y con la mismos protagonistas … estoy seguro que mi nombre no le va a decir nada ... pero ... quizás recuerda algo de mí ... yo soy actor invitado, egresado de la Escuela de Tragicómicos y Oficios, promoción XXVIII, mi estimado y querido profesor …

- ¡Lo recuerdo … ahora lo recuerdo a usted! … ¡Perdón! Permiso, disculpe usted …

- ¡Siga usted profesor!

"¡Qué bonito es recordar! ¡Qué tiempos aquellos que no volverán!".

El último chambeador

El último chambeador
Dedicado al diestro mataor Paco Tellez Tolano por su valor, méritos y especiales servicios prestados a su Cofradía de cada día y noches también.

El último chambeador, es un cuento del género realismo mágico escrito por Niky León. Protagonizado por Julito Baylón, Vitorugo Veachy, Luis El Pera, Tawa Canal Lima Manta Pacha, Quetzón Ned, Chavo Leonel, Pool Muela, Maritín Marchena, Chato Rena Cuajo y don Manuel Doman en los papeles principales. Personaje invitado, Sir Leonel Ari de Islay, el abuelo viejo. Es una coproducción y colaboración de Balcon City, Matute Marimba, El Cloro Porvenir, La Pólvora y La Selva Huamanguina. Ganador de nueve Chapitas de Cristal, otras 39 tapitas de Shiumura, y 12 volantines más. Basada en la autobiografía de Yessy Yesso, Yo fui chambeador de La Oficina. Fue el primer cuento que obtuvo el permiso de las autoridades victorianas para ser escrito en el exterior de la Esquina Prohibida.




Argumento
Es la historia de Yessy Yesso, el último chambeador de La Oficina, que buscó trabajo a sus inocentes veintiun añitos y fue odiado por los jóvenes por romper uno de los mandamientos balconcillanos (“No trabajarás ni en defensa propia”). Colaboró siempre con las narices frías de La Oficina, hasta que las fuerzas familiares, que querían romper el vinculo con la mafia palermitana, le consiguieron un trabajito en el distrito. Finalmente abdicó y se convirtió durante dos horas en un títere de los sérvices laborales. Después llegó la segunda oportunidad, fue reprendido drásticamente por el doctor Oscar Miguel “Chulapa” para "limpiar" su mente de todo pensamiento capitalista monetario propinistico. En los últimos años de su vida sigue siendo el popular “traidor”, el que lleva y ahí traí los encargos de La Selva a La Frontera de Parina y Palermo; lleva una vida como un hombre cualquiera en su barrunto, solapa, siendo testigo del culto a los grandísimos hombres murcielagos, que sí no están volando, están colgados; y de la revolución caliente, música para los dientes, azúcar clavo y canela, para rechinar las muelas.

“Droga divina, bálsamo eterno, opio y ensueño dan vida al ser; aspiro el humo que da grandezas y cuando sueño, vuelvo a nacer. / Me vuelvo dueño de mil riquezas, lindas mujeres forman mi harén, y en medio de ellas, yo adormitado, libando dichas, bebiendo halagos, entre los brazos de una mujer / ¡Oh, delicias que nos duraron tan sólo, lo que el opio en mi ilusión pudo forjar”. Sueños de opio de Felipe Pinglo Alva.

Para Yessy, "el traidor", los últimos veinte meses no pasaron corriendo, fue más peor, pasaron galopantemente encabritados; llegó el día de su mayoría de edad y él no lo podía creer; quiso mirar el ayer y fue interrumpido justo en ese momentito, aturdido por el cántico festivo, no conseguía apagar las veintiún velitas de su hermosa tortota, decorada con lindísimos angelitos calatitos blanquiazules. Él como buen angelito negro completaba la estampita instántanea rodeado de fomostros malébolos diablos colorados, vampiros plomos, dálmatas empolvados, y otros íntimos amiguitos más de las oscuras tinieblas y sombrías noches de pachanga.

- ¡Japy berdy tullu, japy berdy tullu, japy berdy tulluu, Yessyto, jaaapy beeerdy felíiiiiíí! ¡Bravo!!
- ¡Hermanitas! ¿Útedes no me han traío mí regalíto?; gritó el engreído de mamá.

La tres hermanitas sonrieron en complicidad; la hermana mayor abrió su carterita de lagartija Made in Australian; le contestó cariñosamente enseñandole los dientes como granos de choclo serrano, y mirando a todos los presentes hizo el ademán de sacar una sorpresa; y en nombre de las tres fraternas entregó; a la vista y paciencia de todos los vagos, amigos, zampones, murciélagos y vecinos; un inmaculado sobre blanco con membrete rojo sangre. Yessy, abrió sus inocentes ojitos negros, feliz de la vida pensó en un cheque, en cocos verdes, en alitas de mariposa, en polvos mágicos. Se le hizo agua la boca, suspiró profundamente. Recontra desconfiado guardó el sobre juntito a su agitado y tierno corazón.

Terminada la gran juerga y malograda, jaranearon de boleto; a las seis de la tarde del día siguiente; Yessy, se despertó con una increible sed de caballo, estaba seco y áspero por dentro; y con una curiosidad inaudita buscó el sobre entre sus pertenencias, lo abrió delicadamente con sus hábiles deditos, solamente encontró una carta, también, membretada; comenzó a leer las primeras líneas, tartamudeó, se agarró fuertemente la manzana de Adán y cayó de espaldas al catre, descerebrado, con los ojos cristalizados como un perro muerto. Cinco horas más tarde, recobró el sentido, leyó nuevamente la carta de recomendación, tenía que presentarse al día siguiente a un Sérvice Victoriano. Toda la noche dio vueltas en su camita azul pastel, su osito de felta lo miraba triste; a las seis de la mañana salió de su casa con dirección a la chamba; los hombres murciélagos y mutantes narices frías se alegraron de verlo, Yessy les explicó que se dirigía a laborar. Sus amigos lo granputearon y lo amezaron que lo iban acusar con el gran maestro Chamán Doctor Chulapa, que le irían a pasar el talán para que le pase huevo porque debía tener un mal. Los mutantes quirópteros y narices frías no lo podían creer; buscar un reemplazo a estas alturas del partido era de vida o muerte o tabú. Su mancha lo miró de costado y le repitieron varias veces, acompañado de lisurotas, el primer mandamiento de La Oficina.

- ¡No trabajarás ni en defensa propia!

Yessy levantó los hombros, respondió que se lo había prometido a su santa mamita por ser mayor de edá; dio la espalda a los apaches de la tribu de sahumadores y se dirigió al Boulevard Palermo a tomar su micro. Llegó puntual a la cita. Como recomendado, inmediatamente, le dieron su uniforme gris ceniza güachimán, sus botazas Guardian Black Panther Power, el correaje, adornos y condecoraciones, un palo de tombo y su boina negra; le advirtieron que le descontarían el chachá en seis partes, en las quincenas. Lo cuadraron en la tienda de mayor prestigio automotriz y autopartes de la avenida Iquitos con Grau. Su misión: evitar los robos y asaltos; poner mala cara a los sospechosos, sonreir a los clientes compradores, chinear los autos que se estacionan en el frontis y en el costado, botar a los mendigos, ambulantes y menesterosos.

Los horas pasaban, lennntamennnte. Llegó la hora del menú, le dieron quince minutos de pausa, se acomodó en una carreta de los agachados de la vereda del frente y tiró lampa rápidito, se empujó uno tras otro los frijoles con plátano y huevo montao. Como nuevo comenzal la dueña de la carretilla le tiró un lindo floro.

- ¿Qué tal? ¿Todo bien? ¡Se te ve bien papacito rico con tu uniforme! ¿Eres casado? No me importa, no soy celosa, jjajajaj, mi esposo está en los yunais estates, toy solita ... la semana pasada quisieron robar la tienda, pero no robaron nada, el guachimán los hizo huir ... le metieron dos balazos, quedó frio al toque tirado en la vereda, un plomazo en la cabeza y el otro en los pulmones, murió al toque. Me tenía una arruga el desgració, me jodí, bueno que se va hacer, la que no arriesga no gana. ¿Tú tienes cuete?

Yessy agachó la cabeza como respuesta, se miró las botas, tragó saliva, se le hizo un nudito en la garganta, de costadito miró la esquina de Grau, volvió a mirar la tienda; se limpió la jeta con el reverso de su negra corbata; pidió un mondadiente, le alcanzaron un palito usado de fósforo; terminó de saborear su rico combinao y asolapamente se dirigió a la esquina del tío que vende fresco de piña colada con chicha de jora y hielo, miró pá todos lados, se quedó quietito sudando friamente, y zas, ligerito a la volada se subió a un micro, se bajó a la carrera en Manco Capac, y tomó su combi con dirección a casita. En la esquina de La Oficina, haciendo hora, estaba el Abuelo Viejo, este lo miró como quien mira una alma en pena, lo abrazó como si hubiera venido de la guerra del oriente. Angustiado lo interrogó.

- El Chavo me ha dicho que te has ido a una misión imposible y desconocida para tí. El Chavo está muy triste desde que te fuiste y llorando se siento morir, dice que tu ausencia es la muerte porque tal vez no ha de volverte a ver. ¿Dime la verdad estás chambeando?
- ¡Ya no, acabo de renunciar! ¡Si preguntan por mi, he viajado, nadie sabe mi paradero! ¡Nos vidrios!

Caminó dos pasos, se le cruzó la camionetota de Tawa Canal Lima Manta Pacha Serra, El Padrino, le ofreció un cachuelo.

- ¿Yessy estás trabajando en autopartes? ¡Bájate un carburador para mi carro, te pago al cashasscán!
- ¡Ya renuncié, nadie me ha visto por siacaso! ¡Nos vemos más tarzán!

Después de esta nefasta experiencia laboral, Yessy continuó su vida normal. Llevando y trayendo la rica cochinada, los aditivos, la melcocha y los ricos y crocantes revolución caliente, música para los dientes, azucar clavo y canela, para rechinar las muelas. 

"¡Dale a tu cuerpo alegría Macarena / que tu cuerpo es pa' darle alegría y cosa buena / dale a tu cuerpo alegria Macarena / eeeh Macarena ... aaahe!
¡Un cusí cusá y ya estoy acá!
¡Tío Yesso eres la alegría de las fosas nasales!

Pasaron dos Mundiales de Fútbol, como siempre nos eliminaron en las eliminatorias; pero seguíamos cantando Perú Campeón y viendo los goles de Cubillas.

La hermana menor, la segunda, con varios años viviendo en el Barrio de La Boca, en Argentina, le pidió a Yessy que fuera a Buenos Aires porque iban a refaccionar el Estadio del Boca Juniors y ella conocía al contratista y manager. Yessy comunicó el mensaje a la sociedad palermitana. El chamán doctor mefistofélico Chulapa, inesperadamente como Drácula, se le cruzó en La Oficina y sin decir nada le pasó huevo, le hizo una cura apunte fuetazos con ramos de ruda, mentadas de madre, escupitajos y baños de Shiumura con pasitas, duchándolo como gallo de pelea. Y para terminar le tiró una fuerte y espesa bocanada de humarola con aromáticos del jirón prolongación Parinacochas. Yessy nunca contestó la solicitud del genial Maradona.

Nuevamente, pasaron dos Mundiales más de Fútbol, de futbito callejero, futsal, futbol playa, fútbol de todas las categorías, etc; igualmente nos eliminaron en las eliminatorias, y seguíamos cantando Perú Campeón, No nos ganan, Perú va a Campeonar.

De un momento a otro a Yessy le llegó el ultimátum, su ultimita hermanita, la número tres, la mujer del mexicano charro cantor Monterrey Nepomuceno, el vendedor de enchiladas, tacos y cigarrillos de contrabando, más conocido como Manolo El Charro; se la juró por la Virgencita de Guadalupe que sí en esta oportunidad no la movía qué se olvide de ella y del richi que le pasa a escondidas de su mariachi.

- ¿Pos qué aí que hacé?; preguntó casi derrotado Yessy Yesso. 
- Escucha, es facilito, el cachuelito es simple, tienes que limpiar los asientos del local parroquial antes que empiece la actuación de la Asociación de la Hermandad de los Hijos de la Gran Purísima Virgencita de Las Esmeraldas; y ser el vigilante en la entrada, controlar la entrada, nadie entra con celulares ni con cámaras fotográficas. La Logía no quiere sapos ni moros en la costa, ¿entendiste hermanito lindo? Manolo El Charro, mi mariachi, va hacer la música, él va a estar adentro con los anfitriones; no hay pierde. 


Puntualizó su hermanita menor. Yessy movió la cervíz de arriba pá bajo, y con un hilito de voz casi inaudible dejo escapar un sí.

Toda la hinchada balconcillana quedaron perplejos, empezaba nuevos tiempos de cambios y de buenos aires, había llegado el principio del fin del último chambeador, del último hijo célebre de La Oficina. 


- Sí chambea todo está perdido, él es irremplazable, es un buen catador, es el rey del retrogusto, llegó el fin de las buenas noches.


Con lágrimas en los ojos chismoseaban, cabizbajos y muy apesadumbrados por la noticia, los noctámbulos mutantes.

Muy temprano, los Directivos de la Hermandad de la Logía de Las Esmeraldas, pasaron por Manolo El Charro y este levantó a pistolazos a Yessy, llegaron al local y cada uno a lo suyo. Los mariachis cantores cantaron Las Mañanitas, fue el inicio de la gran fiesta de confraternización e iniciación para los nuevos integrantes. Yessy en la entrada chequeando que no entre ninguna cámara fotográfica, de video, ni celular, estaba irreconocible con la seriedad que le a dado los años vividos, todos entraron al local. Nadie quedó afuera, ni a los costados. Ningún sapo, ni ambulantes. Yessy tomó un celular y se dio cuenta que no estaba apagado, llamó a su compadre Luis Américo El Pera, le gustó la güevadita y llamó a Veachy al Santa; llamó a su hermanita a la Argentina y a la otra que paseaba por Sydney. - ¿Qué bacán es tener un celular?; pensó. Miró el ciento de celulares y las manos le sudaban, de sus sienes gotitas de sudor cayeron a la pantalla del celular. El corazón se le agitó, las pulsaciones pulsaban arítmicamente, sintió fiebre. El tenia deberes que cumplir y los cumplió, aceptó ciegamente los mandatos y principios que le dictó su corazón. Usó su saco como costalillo y se levantó todititos los celulares de un cocacho y desapareció en la Isla del nunca jamás.
Los Mariachis, la Guardia Civil, Guardia Nacional, los de la Policia de Investigaciones, cazadores de recompensas, servicios especiales del patrullaje de serenazgo, Servicios de Inteligencia Nacional, el Patrullero de Mi Barrio; no dieron con su paradero y la recompensa sigue en vigencia y aumenta.


- ¡Oe, me voy a la cachina de Las Malvinas, necesito un celular!
- ¡Pá qué vas tan lejos! ¡Lo que yo sé es que a las doce de la noche aparece como la cenicienta: Yessy con un pocotón de celulares, de todo tipo modelo color y a precios populares!
- ¿Y no hay roche?
- No. ¡Por siaca, yo hasta el momento no leé comprao nada de nada, ni le he pedido favores de náda, ni de lleva y trae, y ahora sácudete de mi laó, cuñao, chao! ¡Yo no te he dicho nada compadrito! ¡Ni me menciones, ón!

Trilogía de cuentoslaborales.
a) El último chambeador.
b) La chatita y el acrílico pintor.
c) El agrónomo del diablo.


Karlsruhe 2010.

Nicolás León, Currículum vítae et studiorum y/o Mi Hoja de Vida.

Nicolás León, Currículum vítae et studiorum y/o Mi Hoja de Vida. (Erzähler.KSC-BW).

Haciendo mis pininos en el teatro me gustaba escribir mi hoja de vida, mi curriculum vítae; ahora que soy un veterano de conflictos estoy un poco parco, como escribidor sólo me limitaré a señalar lo necesario. Mi nombre completo es Nicolás Daniel León Cadenillas. Pero soy conocido como Niky León. Soy actor, director, escribidor, tramoyero, luminotécnico, teatrólogo, cocinero, etc. Nací en el Mes Morado de Octubre -1951- en la Maternidad de Lima. Me crié en la urbanización residencial Balconcillo en el Distrito de La Victoria. Actualmente soy ex hijo ilustre del distrito victoriano. En el 2008 presenté al Círculo de Escritores Latinoamericanos de la Ciudad de Karlsruhe mi cuento surrealista sobre mi barrio intitulado "La Oficina" y en consecuencia la comunidad de mi querido Balconcillo City me nombró “Hijo non grato”. Desde muy temprana edad me dí cuenta que era bueno para complicarme la existencia con las cosas simples de la vida, no me gustaba el estudio pero me gustaba ir a mi colegio. Estudié Primaria y Secundaria en la Gran Unidad Escolar “Alfonso Ugarte” en el Distrito de San Isidro. Ingresé a la Universidad San Martín de Porres, duré sólo lo que duraba los Estudios Generales, dos años. Soy egresado de la Escuela Nacional de Arte Dramático, ENAD. Hice una gira por el Perú, Bolivia, Brasil, Argentina y Chile. Estudié Fotografía Profesional en la Escuela Nacional de Artes Gráficas, bajo la dirección del artista plástico Leonardo Rivas. Me recibí de Técnico Mecánico en Automotores a Gasolina en la Escuela Técnica Rudolf Diesel. Me gradué en Escenografía Teatral No Convencional Ni Teatral en el Instituto Cultural Peruano Norteamerico ICPNA. En 1977 me otorgaron una Beca para Perfeccionarme en Dirección en Teatro para Niños en Berlín Este (República Democrática Alemana -RDA), gracias al apoyo institucional de mi grupo "Homero, Teatro de Grillos". El Concejo Británico me brindó una Bolsa de Viaje, estudié Iluminación en Londres y realicé un periplo citadino por sus teatros. Participé en el Coloquio de Teatro en Bérgamo (Italia) subvencionado por la UNESCO y dirigido por Eugenio Barba. Viajé por Europa doce meses interrumpidos. Continúo asistiendo a Cursos, Talleres, Workshop, realizados en las diferentes ciudades de la Unión Europea. Por mi parte nunca me preocupé de diplomas, medallas, ni de premios; sólo deseo vivir en paz conmigo mismo. Actualmente me encuentro adaptando mis cuentos de barrio al teatro. Mi página blog (leonadas.blogspot.com) es visitada por propios y extraños, recibo toda clase de comentarios que posteriormente me sirven para seguir escribiendo nuevos cuentos.

En 30 de Octubre del 2010, conjuntamente con Daria León y Wilder Orihuela presentamos la obra "El Oro de Cajamarca" basada en la narración del novelista alemán Jakob Wassermann.

Antes de cumplir los treinta años me casé con María Luisa Del Socorro Palma Balbuena, tuvimos dos hijos, Rodrigo y Alejandra María. Gracias a Ale, mi hijita, tengo dos nietos, Piero Angelo y María José. Actualmente estoy casado con Dorothee Pauleit y somos vecinos del Distrito de Grötzingen de la Ciudad de Karlsruhe del Estado de Baden Wurtemberg de Alemania.

Napoléon y la reina de Aldana

Napoléon Jóse Carlos "El Principe" y Guillermina, la reina de los carnavales de la calle Aldana (Cuento fronterizo).

Dedico esta obra de arte a los mártires peloteros de la desaparecida Canchita "La Cuadrada" de la Urbanización La Pólvora.

"Encadenado estoy como un esclavo, y cada vez que quiero libertarme, cuando pienso y decido en alejarme, regreso a ti con más adoracion. Un prisionero soy de tu cariño, en una cárcel de amor me has encerrado, cuando quiero fugarme de tu lado, soy un prisionero eterno de tu amor". (Cárcel de amor).
Hubo una vez, en el barrunto, una linda parejita, Guillermina & Napoleón Jóse Carlos, desde que se conocieron fueron uña y mugre, tal para cual, un roto para un descosido; él sudaba la gota gorda los fines de semana en el futbito callejero, empapando la camiseta deportiva de sudor cervecero, y ella con sonrisa fingida vendía a crédito ... jabones y shampús; también, joyitas y desodorantes.
- ¿Oe, Napo, qué perfume barato te has echado? Pucha, me hubieras comprado a mí mis productos de marca, y no estarías apestando a esa porquería de ruda podrida. ¡Cámbiate de ropa que hueles a pichi de caballo, mi amooor!
- ¡Mi mamá me ha regalado mi colonia! ¡Y no te hagas la chiflada que no te asienta!
Napoléon Jóse, más conocido como "El Príncipe", no tuvo palanca para llegar a la primera división pero tuvo suerte de llegar a la segunda cuadra de la calle Aldana; donde descubrió a la hija de la reina madre de las baratijas, rezos y embrujos. Ahí conoció a Guillermina, la joven reina de los carnavales de Aldana.
Los adolecentes se preguntan, por qué a Napoleón Jóse Carlos le dicen "Príncipe". Napo se ganó el mote de "El Príncipe", porque Dios es grande y la Virgen de regular tamaño. Por los azares del destino en una tarde de Campeonato Relámpago en La Cuadrada, reemplazó al irremplazable jugador callejero, al carismático e indiscutible mejor centro forward de las canchitas victorianas, al ídolo de los kioskos de periódicos, al jugador del fulbito macho, reemplazó al "Escribidor", más conocido en las estepas de la jungla salvaje e indómita de La Frontera de Parinacochas con Las Américas, como : "El Rey León".
Al poquito tiempo después que Napo Jóse Carlos recibió su lindo sobrenombre; le creció la barriga, perdió presencia y estampa y solo cumplía a duras penas funciones de Principe.
Los esquineros, de acuerdo a su edad y estado etílico, casi siempre dicen la verdad:
- Napo Jóse Carlos reemplazó al "Rey León" pero nunca lo igualó, ni en clase, ni en elegancia. Solo fueron iguales en la bebida y raspando la olla en la buena comida.
Después de buenos meses de pachanga con la reina, al principe Napoleón le llegó la hora de buscar chamba; su familia no le exigía nada pero la que jodía y exigía era su peor es nada, la Guilly.
La reina madre de las tinieblas de Aldana, exigió a su princesa que ya había llegado la hora de eliminar los préstamos y los fíados. La princesa tenía que decidir su situación. Guillermina cuadró al principe callejero usando el más completo manifiesto del glamour y las preconcebidas tácticas de embrujo de los catálogos de Unique & Yanbal, sector cosméticos y joyas.
- ¡Napoleón Jóse Carlos! ¡Mi amor, mi cielo, mi rey, cariñito de mi vida, alma mía, ya no puedo más, quiero libertarme, olvidarme de la casa de mamá! ¡Ya no quiero sus mandados, ni escuchar sus gritos, ni birrinches, estoy harta, hasta la coronilla de su desquiciado mirar, solo quiero alejarme de la calle Aldana, para entregarme a tí, en tu casa, con adoración!
- Guillermina, yo no puede vivir sin ti, cariñito de mi vida, mi amor, en ti paro pensando y por ti sufriendo. Pedacito de mi vida yo le suplico por Dios que tu madre no me haga desdichado mi angustiado corazón.
- ¡Esa no es una respuesta, maricón!
- ¿Sí? ¿Qué bonito! ¿Y la mantención? ¿Cae del cielo? Jajaj ¡Graciosita eres mi linda mercachifle!
- ¿Pero tu me dijiste que no podías vivir sin mi! Tú me quieres, yo te quiero, nosotros nos queremos ¿no?
- ¡Sí, pero no es para tanto! ¿Nos queremos pero mantenerte? ¡Tá jodido!
- ¡Antes dé ... me lo prometíste!
- ¿Qué? ¿Y tú te la creíste?
- ¡Cumple tu palabra pé ón! ¡No seas maricón! ¡No te hagas el idiota!
- ¡Y tú no te hagas la estrecha!
- ¡Tú mái! ¡Cobarde! ¡Desgraciado! ¡Maldito! ¡Eres igual a todos los de La Oficina de Balconcillo City!
- ¡Guillermina! Yo te amo, yo te quiero, pero ... mamacita linda ... Guilly ¿Tú sabes las obligaciones que acarrea un matrimonio? ¡Nuestras mamitas se convierten en suegras, eso es muy dañino para nuestra estabilidad emocional y salud, después vienen los hijos, los pleitos, las separaciones, los divorcios! ¡Eso quieres! ¡El matrimonio es la causa número uno del divorcio! ¿Tan joven y quieres problemas? ¡Así como estamos, estamos bien! ¡Tú en tu casa y yo en la mia! Tú puedes dormir todo el día. ¡Tú madre me odia! ¡Por eso te aconseja mal! ¡Haz caso a los designios que te dicta tu corazón!
- ¡Oye güevón, a mí no me palabrees, a otra cuentale ese cuento! ¡Contesta rápido, ahorita! ¿Nos casamos o no? ¡ Habla cobarde! ¡Hijodetúmái!
- Yo sé que estoy ligado a tí por brujerías de tu mamá, ella ya no quiere mantenerte y cree que yo soy el zonzonete pá dejarme engatusar. Regresa a tu casa y cuéntale una mentira ... a la bruja de tu madre ... dile que no me has visto y más tarde nos vemos en el Boulevard de Palermo.
Pasó un par de semanas y el horinzonte se ponía claro para algunos y oscuro para otros.
- ¿Amor, mi cielo, mi príncipe, tú me quieres?
- ¡Claro que te quiero, mi amor, mi reina!
- ¡Entonces, no quiero que invites al chismoso del Escribidor, escribe cada güevada y mentiras! ¡Júrame que no lo invitarás!
- ¡Lo juro por la Bendita Cruz del Inmaculado Parque Miguel Dasso! ... No lo invitaré.
- ¡A su familia y hermanos sí los invitas, necesitamos los regalos y ellos son buenos invitados!
Cuando llegó el día de la boda, sorpresa fue para todos los vecinos y peloteros, la fiesta no era en el barrio del galán; la jovencita había escogido por recomendaciones de su mamita el Gran Salón Deportivo de los Jugadorasos de los Santos Domingos y días feriados; sito juntito a La Cuadrada, aludiendo que Balconcillo es la madre de los vicios y de los pecados capitales, inquilinos menesterosos, gente de mal vivir, chismosos, borrachos y sacavuelterosos.
Los nietos e hijos de los invitados contaban los pasos nupciales de la radiante novia.
- ¿Saben cómo nacen los bebes? Preguntó uno de los mocosos al grupillo.
- ¡El papá pone la semillita en la florcita de mamita!, contestó el coro de ángeles.
- ¡Eso nos dice la profesora, pero yo sé la verdadera verdad!
- ¿Cómo es?; preguntaron con curiosidad.
- ¡Yo he visto a mis papás hacer a mi hermanito que recién ha nacido!
La abuelita Pila con manto, velo, rosario, detente y hábito, arrojó a los diablillos del atrio y se persignó por todos ellos mirando al cielo, la cruz y las campanas; agitando su cabecita como una loquita.
Cuando la novia entró a la Iglesia, cadenciosamente, a la izquierda de su padre, pensó en todos los domingos y fiestas de guardar que no había ido a Misa.
- "Es largo el caminar, por el desierto bajo el sol, no podemos avanzar, sin la ayuda del Señor".
Las amigas y hermanas de la novia lloraban de alegría; la reina madre apretaba los dientes, y sin disimulo clavaba una sarte de alfileres y estrangulaba a un muñequito de tela negra, murmurando con voz muy baja conjuros de hechicería de magia negra:
- "Serás esclavo de mí y de mi hija".
La bodoque afrancesada, Erika De la Molina, feliz de la vida se jaraneaba y machacaba:
- ¡Este muñecón va a quedar más peor y más adolorido que mi querido sacolargón Eduardón!
En pleno bailongo el novio, a media voz, le dijo en la orejita a su princesita:
- En mi saco tengo dos billetes de cien, trae uno, solapa nomás.
- ¿Traigo un billete, de qué?
- De cien soles … disimuladamente ...
- ¿O sea tienes doscientos soles?
- Si, trae solo un billete.
- ¿Para qué, ah?
- ¡Carj! Anda, trae un billete, después preguntas.
La linda e inteligente novia se dirigió hasta el respaldar de la silla donde estaba el atuendo; revisó bolsillo por bolsillo bajo las atentas miradas de los invitados; no encuentró nada, se fastidió. ¿Es una broma de mal gusto? pensó. Muy discretamente le comunicó a su príncipe que no había nada.
- ¡Óe, baja la música, pé! ¡Napoleón! ¿Náapo en qué bolsío están los doscientosoles? ¡Napoleón Jóoose! ¿Óndestán los billetes de a Cien?
Napoleón Jóse Carlos, "El Príncipe", se acercó sigilosamente preocupado, tomó en sus brazos el saco prestado y revisó el bolsillito de la solapa y nada. Pensó, revisó los otros bolsillos, los de afuera y los de adentro; se revisó los bolsillos de sus pantalones ... nada. También se habían levantado su billetera, el pañuelito bordado con sus iniciales, las moneditas de diez céntimos, la flor del solapín. Todo había desaparecido como por arte de brujería. Recuperando la calma, lanzó salvajemente el saco contra la inocente silla.
- ¿Jóse, no me digas que te han robado?, preguntó la doncella.
- Guilly ... ¡Me han robado!
- ¡Te estoy diciendo que no me digas, ón!
El galán, reflexionó.
- ¡Tus hermanos y tu madre estaban sentados a mis costados! ¡Por la pút que los parió!
- ¡Mejor, cierras el pico! ¡Mi amor, no metas a mi madre en tus problemas, quien te dijo que te sacaras el saco, eso te pasa por güevón!
- ¡Tu familia, ellos estaban sentados juntito a mí ...
- ¡Quién lo haya agarrado que le haga provecho, pé! ¡Ahora olvidaté!
- ¡Tus hermanos y tu madre!
- ¡Sigues con la misma cantaleta! ¡Papalindo los va a castigar por malos! ¡Ahora cállate el hocico!
De buenas maneras la novia tranquilizó a su rabioso montalban. El novio miró a todos los presentes buscando un sospechoso; luego volvió a girar siguiendo los compases del vals, buscando una alma buena y caritativa. Su amigo, el buen samaritano del Sector 13 victoriano, se dio cuenta de la mirada, y le estrechó la mano, dejándole a la disimulada un billete para que siga la roneada.
En una esquina de gran salón los deportistas del Rico Dasso se miraron. El caballero Juan Fernando "El Boga" tuvo una de sus grandes genialidades.
- ¡Muchachos! ¿Qué les parece sí hacemos una chancha para quedar bien con el novio?
- ¡Yo no quiero quedar bien con el novio, ni con nadie, a mi me han invitado! ¿Tú quieres quedar bien? ¡Haz tu chancha solo! Aclaró bien claro, Carlos "El Gringo" Aristondo, y se apartó del grupo.
- Cuñao ahorita me doy cuenta que me he olvidao mi billetera ... y mi chequera. ¿Puedes poner por mí? Rolando Marallano (a) "El Siciliano", respondió a Juancito Fernando.
Doménico Luigi Pera "El Ahijado", miró desesperadamente a su esposa y le hizo señas por lo bajo para que lo llamen y librarse de los diezmos gratuitos fuera de Misa.
Sorpresivamente hizo su ingreso con fanfarrea premeditada Don Tawa Canal Lima Manta Pacha Serra "El Padrino", adornado de su cadenota, de su esclavota, de su anillote de achote 12 kilates de los estados norteamericanos. Fuertemente custodiado por su cuñado, chofer y chaleco, traía un hermoso adorno floral y un botellón de cinco litros del mejor whiskey de sus clandestinos alambiques. Más atrasito, lo seguía ligerito, el rapidito Yor, cargando kilos de cubitos de hielitos y cartones de cigarrillos de contrabando para regalar.
Los hermanos Chávez Pariona, Cajachos de Tambo de Mora, hacían cortina en una esquina, haciendo sombra al Escribidor que se había zampado disfrazado de Director Técnico de fúuut-boool.
En el centro del salón bailando música de Rolling Stones, Enrique Fernández Del Águila "Ricky El Antiguo", parecía un animador de fiestas infantiles, muy lindo con su vestuario de los años 70; botines de charol modelo The Beatles, pantalón acampanado a rayitas y saco a cuadritos con solapa ancha; con una larga y glamorosa peluca rubia postiza sujetada por un gorrito rojito con elástico que le apretaba la barbilla.
La fiesta bailable inolvidable seguía, había trago pero no rancho, ni sánguches de triciclo, las anticucheras ya se habían marchado, solo quedaba la pollería. El suegro lindo del principe, risueño y despacito, le dijo:
- Anda a la polleria de mi parte y pide un pollo a la brasa con doble porción de papas fritas; que me apunten a mi cuenta; también, una damajuana de vino pa bajar la grasa. ¡Vuela!
El principe se acicaló, se peinó, y se puso bonito; se metió en su saco y llegó ligerito, el dueño al escuchar su pedido, lo interrogó.
- ¿Cómo otro pedido igual en menos de lo canta un gallo? ¡Ahorita nomás ya se llevaron uno igual de parte de Don Martino, dos no fio, así sea el buen vecino de Don Martino!
El novio regresó a la fiesta y preguntó.
- ¿Don Martino, a quién más a mandado usté?
- ¡A tí solo, pues, hueveras! ¡Nadie sabe nada del pedido, solo tú!
El novio abrió los ojos y meditó.
- ¡Dios Mio! ¿En qué barrio he caído? ¡Hablan mal de mi amado Balconcillo y esto es peor que el Infiernillo! Mejor hubiéramos hecho la fiesta en la esquina de La Oficina para no exponerme con la maravillosa gentita de la Canchita bendita de La Cuadrada.

¿Viene carro? (Service Express)

Dedicado a mi linda gente de mi esquina La Oficina.

Terminó el Campeonato relámpago para los cochos veteranos de la tercera edad ""Champions Master-Cos", el último partido se jugó en la pista como todo el campeonato, no llegaron las autoridades distritales invitadas, tampoco la policia. Campeonó El Mejor, y en la noche del mismo Domingo todo volvió a la normalidad.

Al día siguiente, lunes, ocho de la mañana después de consumir la última botella de cerveza se procedió a devolver las cien cajas de chelas en estaban en concesión, las dos parrillas y las sillas, y los ollones con sus cucharones. Don Tawa Canal "El Padrino" prestó su camioneta. La collera marcaba al pelo pintado de Pocho "El Estilista"; cuñao de Pool Marchena "Cabeza de Muela"; Pocho el año pasado haciendo uso y abuso de confianza se robó una hermosa parrilla del artista "Señor Actor" León Cadenillas, y ahora quería repetir la misma osadía. Doménico Pera Carrasco "El Hijo Político Fiel" se ofreció para manejar la camioneta. Josénrique Pezú "El Cocinero" metió su cuchara, opinando que el camionetón lo debe manejar un buenón en la caña. Entonces tomó la posta Quetzón Ned "Tizarro", chofer con papá Comanche. Cargaron la camioneta con cuidado hasta donde se podía. Alguién preguntó:

- ¿Quién acompaña a Quetzón Tizarro?

Nadie se movió, nadie levantó la mano. El Cocinero nuevamente metió la cuchara.

- ¿Qué lo acompañe Yors!

Todos estuvieron de acuerdo por la buena decisión. Partió con precaución la 4x4, algunos hicieron adiositos con la mano. Diez de la mañana la collera hizo una chancha miserable para meterse la del estribo, el clásico licor Shiamura con pasas; el Zeñó Manué "Domam Sport" se guardó el ripio y compró un par de cajas de cerveza con dólares canadienses en la Bodega de Oswaldo "El Doc Odontólogo", Oswaldo barrió la esquina y la tropa de sentó en "La Oficina". Jessy Yesso "El Traidor" se puso tieso de ver tanta chela helada. Llamaron por Nextel a Leonel Siles "El Tornero", tenía roche, su mujer, lo marcaba a presión. José Carlos "El Sambo" gritando hasta el cuarto piso balcón, pidió permiso pa tomarse una rubia invitada. A Vitorugo "Veachy" se le cayó una chicharra. El tío Leonel "El Abuelo Viejo" la pisó, explicando a Veachy que ya era de día, non pecata. Veachy miró el cielo y suspiró: Uté tiene razón.

De Balconcillo a la avenida Isabel La Católica son menos de diez minutos en auto, habían pasado dos horas y la movilidad no regresaba. El Padrino preocupado llamó por celular y nadie contestaba. Todos hicieron lo mismo y Tizarro, nada. Seguían pasando los minutos. Seguían los intentos telefónicos hasta que Tizarro contestó.

- Estoy en la Comisaría de 28 de Julio ...

- ¡A mí que michi dónde estás! ¿Mi carro?

- ¡La camioneta está en la avenida México con Abtao!

- ¿Qué hace ahí? ¿Quién la está cuidando? ¿Yors?

- ¡No, Yor está conmigo! ¡Tu camioneta tá chocada!

- ¿Qué? ¡Explícate imbécil! ¡No dijiste que sabías manejar!

- Sí, y tengo Brevete A1... pero deja que te explique: Llegamos a la avenida México, yo le dije a Yor: Avisa sí viene carro, y Yor, dijo: ¡No viene carro!; volví a preguntarle; ¿Seguro? ¡Sí!, me contestó. Intenté cruzar y un volquete nos pasó por encima, nos llevó de encuentro, de milagro no estamos muertos … pút, tu carro es chatarra ... la dirección, el rayador hasta el perno, el motor está recontra cagao, nada sirve pá náa, las llanta están hechas papilla!

- ¿Y qué haces en la Comisaría?

- Tengo que esperar el examen toxicológico, me creen drogo, pepeado, no creen mi versión.

- ¡Miér! ¿Y Yor?

- ¡Acá está con la cara de güevón! ¡Inocente el puta!

- ¡Pásalo!

- ¡Yors!! …. ¿¿Yoooorrs??

- Hola, Tawa … ¿Cómo estás?

- ¿Oye, Yor, tu eres ciego o tarado?

- Eeeh, Tawa, escúchame ahora a mi.

- ¿No viste el camión?

- ¡Sí, sí ví el camión, no soy ciego!

- ¿Entonces?

- ¿Entonces, qué?

- ¡Tenías que haberle dicho que venía un carro!

- ¡¡Pero eso era un camión!!

¡Clic! … se cortó la comunicación.

Con cargo y sello (Service Express)

El super campeonato relámpago para los cochos veteranos de la tercera edad ""Champions Master-Cos" había llegado muy maltratado a la semifinal; y como todo tiene su final nada dura para siempre tenemos que recordar que no existe eternidad. Por ese motivo y muchos más, los organizadores del campeonato, redactaron un oficio dirigido al Instituto de Deportes (IDD), expresamente a la Dirección Nacional de Recreación y Promoción del Deporte y Juegos Callejeros, cuyas oficinas funcionan en el Stadium Antigüón; en la misiva solicitaban encarecidamente un apoyo directo para la comunidad Victoriana de Balconcillo City y así evitar habladurías y rajes, y que para el último partido no quepa dudas de supuesta parcialidad parcial. Los puntos que solicitaron al IDD, fueron:

- Supervisión profesional; prevención y control del uso de sustancias prohibidas a los jugadores y al público en general; un par de arcos de fulbito de medidas reglamentarias y los servicios de Colegiados en Arbitraje y Arreglaje.

El responsable de la Comisión para ejecutar la solucitud fue el Caporal de Relaciones Públicas e Ilustrísimo Capo de la mafia palermitana, Don Tawa Canal Lima Manta Pacha Serra, después de estampar su firma y rúbrica hizo entrega de la Solicitud al corresponsal de correos, al endemoniado Service Express, Yor, terrible operario de las recontracomunicaciones. Yor recibió el sobre y la orden de Don Tawa en medio de grandes expectativas y esperanzas.

- ¡Yor, en tus manos encomiendo nuestro destino para Campeonar el Campeonato! ¡Yor Express! ¡Vaís a completar la obra más grande que el cielo ha podido encargar a los hombres! ... ¡Prolongación Parinacochas y Las Américas aguardan La Victoria! ¡Vas volando a la puerta cuatro - 04 - del Stadium, entras, a la mano izquierda está la Oficina número tres -03 - entregas el sobre, y que te sellen bien sellado y muy claro el Cargo! ¡Habeís entendido!
- ¡Sí, Padrino!
- ¡Podeís ir en paz!

En menos de una hora, la saeta Express Yor, estaba de regreso, fue interceptado por el Secretario de Pesas y Medidas, el Colegiado DT, Julitto Baylón.

- ¡Oe, trae pa cá el cargo! ... ¡Put ya la ensartaste, ón! ...
- ¿Qué pasa?; gritó desde su Camionetón 4x4 Doble Cabina Multi-Point Fuel Injection, el Padrino, Don Tawa Canal Lima Manta Pacha Serra.
- Taita, uté mí'mo lea el cargo ...
- ¡Yor! ... ¡Acá el sello dice! ... ¡¡Oficina Cuatro!!
- ¡Y qué culpa tengo yo que los de las oficinas se hayan equivocaó de Sello!

El asesoramiento técnico deportivo estatal y el Campeonato se desvaneció para la hichada y para las personas notables del barrunto.

La carta (Correo Postal Service Express)

Unión Balconcillo Fútbol Club y el Presidente del Mundialito de El Porvenir, organizaron un campeonato relámpago para los cochos veteranos de la tercera edad ""Champions Master-Cos" e invitaron a consagrados clubes deportivos victorianos y a instituciones amigas. Yuri León realizó el cronograma del festival y su fiel e inseparable chaleco y asesor, Yor, se encargó de llevar la correspondencia hasta lo más recondito de los recovecos metropolitanos.
- Yor, acá hay dos cartas; primero llevas este sobre manila a San Isidro, es para los ugartinos, para la Asociación Ugartina, mira la insignia granate AU ¿ok?. Luego regresas a Balconcillo y de frente te vas al Bar de la Esquina de la avenida Cánada con Santa Catalina, entregas la segunda carta al señor Manuel Mejía del Club Sporting Domam. ¿Todo claro? ¿Entendiste?
- Yuri, el segundo sobre está en blanco, ponle el nombre para evitar confusiones.
Y en campeonato de realizó a pesar de todo.

Pinocho, la palabra olvidada

Pinocho, la palabra olvidada
Trastabillando seguí el destino trazado por los dioses comediantes, dando tumbos llegué al mítico Grupo de Teatro, bajo la manga tenía un tarjetazo y el apoyo incondicional de mi manager; llegó el momento de la entrevista y no pasó nada, a excepción que sólo me dieron una chequeada de pies a cabeza; a la hora que me presentaron al grupo los demás integrantes no se dieron por aludidos, ni la tos; en prima me alcanzaron un libreto y antes que le dé una hojeada la Directora mirándome fijamente con cara de pocos amigos, me preguntó:
- ¿Dicen que eres actor?
- Así es.
- ¿Dónde has estudiado?
- En Lima ... hice la escuela por televisión, el bachillerato por radio y me recibí en la universidad de la vida.
- Acá no estamos para perder el tiempo.
- Lo sé.
La Directora le dio una rápida mirada a los ojos a mi representante y dirigiéndose a mí sin más explicaciones me dijo:
- ¡Stromboli es tu papel!
Se hizo un silencio en las butacas, todos me miraron, tragué saliva disimuladamente, acepté con un meneo de cabeza y apretada de labios, y me oculté en mis gafas oscuras de verano. Como nuevo integrante del grupo pensé que me iban a dar un personaje secundario para que me vayan conociendo y yo me vaya fogueando, pero no, me dieron uno de los personajes principales: Strómboli, el titiritero del circo. En ese momento me pescaron frio, no pude decir nada; en el ensayo de mesa cuando leímos detenidamente toda la obra, Pinocho, me dí cuenta que tenía bastante participación y bastante letra; me asusté, me puse pálido, se me bajó la presión, pero no dije nada a nadie. Mi prestigio estaba en juego. El único nuevo integrante en el elenco era yo, y yo era el único que no se sabia la letra. Concluida la lectura me dijeron:
- Un par de ensayos y saltábamos al ruedo.
- No hay problema; contesté con un nudo en la garganta.
¡Mentira, sí había problemas! Mi cerebro no funcionaba a cien kilómetros por hora; tenía la chispa atrasada y entumecida por haber estado trabajando con el bendito apoyo del teleprompter o con los angelicales apuntadores. Sudaba frio.
En mi ensayo general solo con los actores que participaban en escena me di cuenta que el joven actor que personificaba a Pepe Grillo se sabía toda la obra al derecho y al revés; una vez acabado mi preestreno tomé la iniciativa de charlar con el joven - de cariño le puse el sobrenombre "grabadora humana"; le pedí que no me pierda de vista, le expliqué que tenía la letra prendida con alfileres.
- Me avisas, por favor, el momento exacto cuando me toca entrar a escena, no me he aprendido bien los pies.
- ¡Pero es fácil!, tu primera entrada es el quinto compás de la marcha Washington Post ...
- Por favorcito, me haces una seña. Mañana con el público encima para mi esto va hacer como un examen de grado, por favor.
En el estreno mi memoria de elefante funcionó como un reloj suizo. En la siguiente función, el segundo domingo del mes, bacán pero sudé frio en mis monólogos; tercera función, fue la peor aventura neurótica, se me hizo una laguna que ni los diositos de las aguas podían salvarme; acordándome de las sabias enseñanzas de mi profesor Peter Brook:
- "Una palabra no comienza como palabra, sino que es un producto final que se inicia como impulso ... "
Tomé viada y me dí varios impulsos, zarandeadas y sacudones, y nada; con pasos lentos y seguros, sin perder el carácter de mi personaje, un hombre sin escrúpulos; me dí una vuelta por todo el escenario con mi actuación desvariada y como último recurso pegué la oreja en el telón de fondo, transpiraba a secas … en eso escuché la vocecita angelical y bondadosa de "Pepito Grillo" volviéndome el alma al cuerpo:
- ¡Dios mío, sí existes!; me dije para mis adentros.
Y mi prodigiosa voz resucitó de la ultratumba como un río represado cuerdamente canalizado, tal fue la magnitud de mi actuación que los niños acabaron odiándonos de verdad, a mí y a mi espectacular personaje hasta mucho tiempo después que terminó la temporada.

Parloteo de grullas (Cuento pre-primaveral)

Parloteo de grullas
Astronómicamente el calendario marcaba la cuarta semana de septiembre; el Astro Rey desde el firmamento iluminaba perpendicularmente directo el tórrido escenario. El cálido resplandor con variados matices de verdor florecen con esplendor; los pajaritos trinan con sus trinos; nubes de mariposas pintan el cielo multicolor. Los niños con curiosidad siguen el festejo, abriéndose paso por la ardiente vereda tropical; los escolares colorean las calles con el vistoso desfile primaveral; bandas de música, de algarabía y alegría. Reinas primaverales lanzando al aire pétalos de rosas, pica picas y sonrisas. Los marciales batallones cantando con buen ritmo las vibrantes notas del bel canto universal:

- “¡Primavera, primavera, ra, ra, ra / primavera, primavera, nuevo triunfo de la vida / ra, ra, ra, primavera, primavera / que natura te canta / primavera, primavera de la juventud / yo te canto primavera / como el ruiseñor te canta / ra, ra, ra ...!”

En la córner de la mentira, Parque Unión Panamericana con Palermo Boulevard, donde doblan los microbios, juntito al mudo kiosko amarillo; el Intiwatana marcó las doce del meridiano del medio día, la hora de la rica jama, del menú o del estofa’o. Paralelamente cerquita pero muy lejos de la realidad, zambullidas en una burbuja de brujas, aprovechando el pánico y jolgorio del torbellinoso carnaval: Dos malévolas grullas lorean como cotorras, no les interesa el tiempo, ni el calentao. Escudándose con los estrepitosos bombos y platillos, las damas se envuelven en agresivos parloteos. Nada les interrumpe la secreta prédica; ni los pitos, ni silbatos, ni las matracas con su bulla; ni los ruidos, ni las escandalosas bocinas de las combis asesinas, los gritos del populorum, los chillones parlantes de los vendedores ambulantes; nada hace mella al insulso cotorreo que tenía como tema los clásicos mareos.

Las tías no pasaban desarpercibidas, sus corazones y sus malignas lenguas viperinas enfermas de rabia y toxinas rebelaban la ebullición del parloteo. Mil gestos las traicionaban, miraban a diestra y siniestra, pa'delante o pa'trás; esquivando a vecinas que pasaban rozando por la esquina, se petrificaban, mirando las nubes reanudaban la plática con exitación. Por las máscaras y gestos exteriorizan lo bueno que estaba la contertulia del chisme distrital, por horas las cotorras hablaban sin parar. Cargando sus canastas vacías como alegorías a la estupidez, no usando el cerebro por dejadez, cada enredo o patraña lo decían con énfasis o al revés y casi siempre con taradez.

* “Y el hombre ... Pobre ... pobre. Vuelve los ojos, como cuando por sobre el hombro nos llama una palmada; vuelve los ojos locos, y todo lo vivido se empoza, como charco de culpa, en la mirada”.

El Mercado Cooperativo Palermo, a cien metros de distancia, miraba la hora; les pasaba la voz, les guiñaba el ojo, les mandaba besitos volados, silbidos, bucles, retratos, pañuelos y cartas de amor, y nada más. Pero las damas no se daban por enteradas; nancy que bertha; estaban imbuidas en una terrible, tenaz y depredadora conversación.

Del microbus bajaron desparramados una veintena de jóvenes con pasos apresurados, uno de ellos viroleó por la sorpresa, las quedó mirando; se acercó a paso decidido, no contento, muy educado, haciendo una venía, saludó:

- ¡Muy buenas tardes por las tardes que no son tan buenas!
- ¡Hola, eres tú! ¡Anda avanzando que'orita te alcanzo!

El gentil esposo de la “Divina” en la cocina. ¿Por qué fue tan inoportuno el señor? El sacolargueado les malogró la sazón del rico requezón de letras ahumadas en el caldero del fervor del calorcito que acariciaba y quemaba en el centro del medio sol. El joven, como todo buen esposo, no sabía lo que pasaba, ni que las torturaba, preguntó como todo buen pío cristiano con el corazón en la mano:

- ¿Qué pása Maria Cristina? ¡Maria Cristina me quiere gobernar, yo le sigo le sigo la corriente, porque no quiero que diga la gente, que Maria Cristina me quiere gobernar! ... ¡Hola, Maricha! ... ¿Qué ha pasado?
- !No ha pasao nada! ¡Cállate la boca un ratito!
- ¿Por qué ese tono de voz? ¿Pero qué pasa? ¿Por qué esas caras? ¿Quién se ha muerto? ¿Por qué tanto misterio?
- ¡Pissssss! ¡Por favor! ¡Calla! Me'stá contando algo que sólo nos interesa a las dos, a ambas, a ella y a mi. ¿Tendiste? Es una conversación de mujeres ¿ok? ... Mejor ¿por qué no vas al mercao y vas comprando la riquísima "Yuquitas de Sabor Nacional" ... ah, también compra arroz y huevos, si quieres plátanos también.
- ¿Qué, nuevamente comer lo mismo? ¡Si no es arroz con huevo es huevo con arroz! ¿Nosotros por qué tenemos que pagar el pato cuando tú chismoseas?
- ¿Quién está chismoseando? ¡Qué malablao eres! ¡Dios Mio! ¿Cómo eres? ¡Cualquiera que te escucha te cree! ¡Ay, hija, este hombre puede meter preso a cualquiera por hablar tonterías! Orita nosemos encontrao. ¡Por favor! ¡Un minuto de silencio y nada más!
- Ya ¿pero quién a muerto?
- ¡No hay ningún muerto! ¡Nadie está muerto!
- ¿Entonces por qué el minuto de silencio? ... ¡Sigan! ... ¡Yo escucho!
- ¡Si serás ... chismoso!
- ¡Yáaaa, apurate por favor! ... ¡Quiero almorzar! ¡Vengo de laborar y quiero mi al-muer-zo! ¡Los chicos ahorita llegan del colegio, van a pedir su almuerzo y no hay nada! ¡Ni tus famosos huevos fritos! ... ¡Ni los huevos has podido comprar!
- ¿Cómo si lo que dejaras fuera bastante?
- Yo no me quiero meter pero los precios de los alimentos suben diariamente. Uno tiene que ingeniárselas para poder cocinar. El dinero ya no alcanza y los sueldos no suben.
- Perdón Maricha ¿a quién quieres florear?
- ¡Hija, este ón solo deja veinte soles pa el almuerzo! ... ¡Tú tás loco! ¡Eso no alcanza para ná!
- Aprende a cocinar y te vas a dar cuenta que es una buena cantidad, para cuatro es razonable.
- ¡Mi mamá es la encargada de la cocina!
- ¡Yo me he casado contigo, no con tu madre, ni con tu familia! ¡Cuando vas a entender! Preguntale a tu madre si veinte soles está mal. Aprende a cocinar y te quedas con chancha de yapa. ¡Lo único qué sabes hacer es pedir y joder!
- ¿Hija, tú con cuánto haces el mercao?
- Ay hija, sí yo te contara, tengo que hacer maravillas en estos tiempos, estoy vendiendo mazamorra morada y arroz con leche ... al engreído de mi esposo no le aceptaron su pliego de reclamos y ... ahora está sin trabajo ... por el momento sólo compro verduras y menestras. Lo más barato.
- ¿Qué? ¿Se han convertido en herbívoros? ¿Por qué no se comen los gallos que tiene tu marido?
- ¡Esos son gallos de pelea! ... Bueno ... cuando un gallo pierde nos lo comemos, hago sopa de gallo ... y sale rico.
- ¿De gallo? ¿Ón venden gallo?
- No venden. Ellos se estan comiendo los gallos de pelea que su esposo cría en la azotea. Se comen los gallos que entierran el pico, los que pierden en las peleas de los sábados.
- ¡Ah, y de un gallito sale un buen calderón! ¡Con sus menudencias y menestras sale cañon!
- ¿Sabelotodo, terminaste? ... Hija termina porque éste no se va a mover de acá. ¡Un cinco y nos vamos a la casa! ¿Por qué no vas al mercao y vas comprando las yuquitas aunque sea? Anda haciendo la cola que cada día tá más larga ...
- ¡Pero si tú tienes el billete!
- ¡Cómo jodes! ¡No me respetas delante de mi amiga! ¡Toma! ...
- ¡Este es un billete de diez soles, yo te dejé un bille de veinte soles!
- ¡Cómo jodes! ... ¿Y tú crees que me he agarrao la plata? ¡He comprado detergente y jabón!
- ¿Para qué? La ropa sucia está amontonada desde meses ...
- ¡Por eso, pues! ... ¡No fastidies y espérate unos minutos! ¡Ahoritacabamos! ... ¡Cuenta, hija!
- El joven parece buena gente, le enseñaba matemáticas porque la chica estaba mal en el colegio ... asi ... pues ... hija. A los chicos hay que ayudarlos. Los padres tenemos que poner el hombro. ¿Qué nos queda?
- ¿No entiendo?
- ¡Cá, no seas sapo! ¡Todos los animales me gustan, menos los sapos! ¡Éste es má chismoso ... ¡Chismoso despué te cuento! ¡Sigue hija!
- El muchacho tiene 18 años, trabaja y es bien responsable ... va a correr con los gastos ... es decente, educado y muy respetuoso.
- Una ayudadita, no entiendo.
- ¡Pero te callas! ¡Su hijita va a tener bebe!
- ¿Qué hijita?
- ¡Por eso no me gusta decirte ná! ¡Su hija!. ¿Qué otra hija le conoces? ¡Ella sólo tiene una hija y un hijo! Ahora limítate a escuchar.
- ¿A tu hijita la he visto con uniforme escolar, ya terminó el colegio? ¿Qué edad tiene?
- En octubre a fin de mes cumple quince años. Y queríamos ahorrar para su quinceañero. Su madrina vive en los Estados Unidos iba a venir a saludarla, ahora ya no vamos hacer fiesta ni nada. Ay, míra pues hija. Somos piñas. Sus quince años sin fiesta de quinceañero ... qué van a decir sus padrinos ... y los vecinos.
- ¡Y su hijo también va a ser papá, su chica es la hija del Vitorugo, el “presdigitador”.
- Jajajajajaj ¡Querrás decir prestidigitador! ¡Prestidigitador! jajjajajaj ¡Vitorhugo no es presdigitador ni es prestidigitador! ¡Es Predicador!
- ¿Qué? ¿No es mago? ¿Ónde predica? ¿Predica la Palabra de Dios? ¡Yo lo he visto de amanecida cruzando La Frontera! ¡No fastidies! ¿Predicador? ¡Tendrá una Iglesia Satánica! ¡Tremendo malogradazo!
- Perdón, una última pregunta y me voy. ¿La hija de Vitorugo debe tener la edad de tu hija, no?
- Sí, jugaban y estudiaban juntas en el cole de Santa Cata, casi juntas van a dar a luz. A nosotros sólo nos queda ayudar. ¿Qué más podemos hacer?
- ¿A esta altura? Nada. Como dijo el famoso filósofo shilico cajamarquez: “Si tienes hijos, prepárate para los nietos” ... Ya está hecho. “Todo está consumado”. Sólo les queda esperar. Tienen que prepararse física, emocional y económicamente, ahí está lo bueno ... ¿Tú nunca hablaste con tu hijita? Mucho chisme y poca comunicación. Faltó educación. ¡Qué agrandados! Se adelantaron a la primavera.
- Pero que iba hablar, sí eran chicos ¿Hablar qué? ¿De qué? ¿Qué, qué? Entiende, pues, no seas cerrado. A ti también te puede ocurrir, tienes hijos, nadie está libre. Cuando llega, llega.
- Traer un bebe no es cosa de juego. Tus hijos no saben hacer nada ... no tienen ni secundaria ... ¿Qué saben hacer? ¡Nada!
- ¡Por eso no quería contarte náa! ¡Ni que escuches náa! ¡Ni decirte náa! ¡Por qué siempre complicas las cosas! ¡Siempre es lo mismo! ¡Eres un metiche! ¡Un aguafiestas! ¡Un boca salada! ¡Pobre que tés contando! ¡Cuenta y te la vas a ver conmigo! ¡Carajo! ¡A éste y a hijos de mala madre de los chismosos de La Oficina y los de las Casitas Blancas hay que tenerles miedo! ¡Paran rajando de todo el mundo! ¡Chismosozazos!

Al final la vida sigue igual, eh, antes que termine la Primavera, terminó la linda espera, las dos nuevas mamás tuvieron a sus bebés, dos lindas y bellas criaturas. Los abuelos estan metiendo el hombro en los gastos, crianza y accesorios; prácticamente adoptaron a los nietos, es un decir; dos boquitas más que alimentar, dos criaturas más para criar y educar, solamente dos. Más los dos hijitos : Cuatro; cuatro y dos papás son seis, seis y dos son ocho y ocho dieciseis. ¡Brinca la tablita! ¡Brincala de nuevo! ¡Y nos jodemos de una buena vez!

La abuelita fiel a su costumbre no dio su brazo a torcer; sigue pregonando con su bolsa de mercado colgada en su siniestro brazo; que el vago holgazán, oso perezoso de su hijo ha jurado que va a trabajar y llevar a la mesa un petit pan. Pregona, también, que el marinovio de su hija, el papá de la otra nieta, es muy buena gente, decente y respetuoso. Nadie decía lo contrario pero llegó la respuesta para tal afirmación. Y ahora este cuentito lo remata un periquito periodista y moscardón (a) “Sant Mefistófeles JR”con cachuelo en El Bocón, que versó:

¡Tía! ¡Las veinticuatro horas del día sólo te escucho a tí! ¡Cambia de disco! ¡Si supieran porque es tu locura! ¡Si supieran porque es tu agonía! ¡Aquellos que te llaman loca! ¡Aquellos tal vez llorarían! ¡Repetir siempre lo mismo te aloca! Reflexiona, piensa y con paciencia saca tu deducción: ¡Los ñaños no respetaron tu sofá, menos tu doble plaza, ahora confórmate con mantener y dar de comer a cuatro, más a tu esposo, cinco, en tu alocada casa!
La Victoria, Abril 2008.
* César Vallejo