Recordando recuerdos sobre la Mesa de Teatro de Lima. NDLeón.

Recordando recuerdos sobre la Mesa de Teatro de Lima. NDLeón.
BORRADOR PARA UNA CRÓNICA ANUNCIADA.

Gracias a una llamada telefónica, el camaleónico actorazo Carlos René Ravines Sánchez-Tirado conocido por la guardia vieja como "Pocho Ravines" nos citó a una reunión de carácter estratégico para charlar sobre nuestro próximo viaje a Cajamarca y finiquitar las condiciones del contrato.

Llegamos puntuales a la reunión según nuestra puntualidad hora Cabana, solamente con media hora de retraso. Pedimos gaseosita y un trio de chelas negritas. Hablamos el tema de ínteres común luego llamamos por móvil al adjunto del señor Rogger Asto, director de la película "Atahualpa".  El adjunto de nombre Álvaro nos aseguró que de todas maneras viajamos el lunes 10 de febrero del presente a las cinco de la tarde por la Agencia GHBus de La Victoria.

Carlos René Ravines Sánchez-Tirado, Mirko Suarez, Nicolás D. León Cadenillas y Luis Enrique Gutiérrez Fernández.

Antes de despedirnos le expliqué a Pocho Ravines que me encontraba recolectando datos para escribir un homenaje a nuestro querido y recordado director teatral Vidal Luna, maestro que nos dirigió en la obra "Túpac Amaru" del dramaturgo argentino Osvaldo Dragún. Cuyo estreno fue en abril de 1974 en el Teatro Segura; con la platea, balcones y galería, requetellenas.

-¿Pocho te puedo hacer una entrevista sobre tu experiencia con Vidal Luna?
-¡Pregunta, lo que quieras!
 -Buenas tardes, amigos y amigos, señores y señores, acá frente al actor Pocho Ravines alias Carlos René Ravines...
-Primeramente, un aclare cuñadito, esto va para todos ustedes... yo ya no soy Pocho... porque Pocho quiere decir opaco, deslucido y yo no soy ningún opaco ni deslucido, ahora soy René...
-¡Cómo la rana René! jajajja
-Soy René... gón ahora... así que cuidate, ón.
-René Carlos, repito, estoy haciendo una crónica sobre nuestra gira con el Grupo Mesa de Teatro de Lima con la obra "Túpac Amaru"... ¿qué sabes tú? Dame datos, fechas, has memoria de toda la gira, el pre-estreno, anécdotas, güevaditas, locuras. Qué Dios te ilumine. ¿Qué te acuerdas de la Mesa de Teatro?
-"La Mesa de Teatro de Lima". Hermano, ya me has iluminado con este bonito y hermoso recuerdo... recuerdo que tenía veintitantos añitos de edad. Vidal Luna Coraquillo, director y gran actor, encarnaba al Visitador Areche. Norka Moya hacía de Micaela Bastidas, excelente... Rolando Ortiz estaba impecable como Túpac Amaru... Pedro Alejandrino... como Bernabé Villavicencio. Juancito Rodriguez, Benito de la Matalinares...
-Cómo llegaste al grupo?
-Gilberto Torres, QEPD y De Dios Goce, me llevó el libreto a mi casa, me dijo, -Acá hay un personaje para tí- me dio la dirección de Vidal Luna, jirón Carhuaz 323, Breña. Junto al Colegio Rosa Santa María.
-No sabía que Gilberto estuvo en esto. Buen actor y amigo. Interesante, sigue...
-Me acuerdo que yo me iba a ensayar a una playa de Magdalena. Un día llegué bien tempranito, habían dos chicas, sólo éramos los tres en toda la playa. Me unté mi crema para el sol, mi bronceador hawaiian tropic, a los diez minutos me acerqué donde las chicas, mismo galán, soy actor, no. Les dije: -Preciosuras, cuiden mis cositas por favor- y para impresionarlas me metí al mar, las olas reventaban como cinco metros de altura. Zás, brazadas van, brazadas vienen. Pensé -regreso y les saco plan a las hembritas- al rato volteé, miré, estaba lejísimo, creo que había avanzado como un kilómetro, con las justas vi dos puntitos, eran ellas... me asusté, me entró la desesperación, me flaquearon las fuerzas, me hundí, seguí nadando contra la corriente, me hundí de nuevo, quise flotar como muertito, no pude, puta, me estaba ahogando, grité -¡Socooorroo!
-¡El teatro peruano se hubiera salvado de una vez!
-Un pata entró, me abrazo con sus brazos y me salvó... después me dijeron que había sido un albañil que trabajaba en la Municipalidad ... me salvó... me dio respiración boca a boca... si no ahorita no estuviera contando esto, estaría muerto...
-¿Y qué mierda tiene que ver esa anécdota con el teatro?
-¡Es que ahí estudiaba el libreto, pé, ón! Deja contar, carajo. Me acuerdo que en uno de los últimos ensayos generales sin pausa, Vidal invitó a la crema y nata de los eruditos del teatro nacional. Gente de Histrión, Teatro de Arte; de la ENAD; del TUC; de San Marcos. Ernesto Ráez, opinó -Están muy bien, trabajen como grupo sin individualismos y llegaran muy lejos-. Eso nos motivó bastante. Al Obispo Juan Manuel Moscoso y Peralta lo hacia Wilder Delgado, después Miguel Lack, Guillermo Mieses. Cuando salímos de viaje con un apretadísimo cronograma llegamos a Barranca-Paramonga, Huaral, Huacho, peinábamos pueblo por pueblo, ejemplo: Ancash. Santa, Chimbote, Moro, Huaylas, Yungay, Caraz, Carhuaz, Huaraz, Recuay, Manco, Sihuas, Monterrey y algunos otros lugares inhóspitos para nosotros... en bastantes oportunidades dormímos en ruta. En hotelitos. Hotel de Turistas. Armábamos y desarmábamos la escenografía, la iluminación, cargabámos la mesa que pesaba un güevo. Y proseguíamos el viaje a otro pueblo. Fue bonito trabajar por esos pueblitos, la gente nos recibía como autoridades.
-Te acuerdas, trabajamos en cosos taurinos, plazas, placitas, plazuelas; parques, ramadas, al aire libre; coliseos, cines, iglesias, mercados, en bonitos teatros, teatros derruidos o abandonados. Colegios, universidades, institutos, haciendas, etc. De Lima hasta Tumbes, pueblo por pueblo, de Tumbes a la Provincia de El Oro, Ecuador. Machala, Zaruma, Piñas, Santa Rosa, Huaquillas. De almuerzo todos los días lo mismo: Frejoles con Cabrito. No había elección. Estábamos jodidos pero después nos acostumbramos. En un Cuartel Ecuatoriano –Grupo de Artillería N° 1 Bolivar, Teatro Militar de Guabo- dimos función, nos dieron una cena de gala en el comedor de los oficiales junto con los Coroneles y oficiales del alto mando. El General Jefe Gobernador de la Provincia pidió el libreto, lo leyó y nos contrató. El público principal, la tropa, los soldados. Nos aplaudieron hasta decir basta. Acá en Perú hacer teatro para las fuerzas militares o fuerzas auxiliares es impensable.
-Exactamente... algunas veces dimos cuatro funciones diarias. Matinal, matinée, vermouth y noche. Bajo la lluvia; el sol y la luna; con luz eléctrica, velas y petromax. Terminábamos cansadísimos pero con la gran satisfacción y gran alegría de haber sudado...
-¡La camiseta bicolor!
- De haber sudado encarnando a los grandes personajes de la Historia del Perú. Me estaba olvidando: En el norte peruano y en Machala unos mosquitos atravesaban la ropa y nos picaban día y noche. ¡Qué ganas de joder!
-Hay una anécdota de Pocho. Estábamos patas arriba en el campamento después de la función de noche, a Pochito se le ocurrió ir al baño, tú abrías la puerta y el baño era el matorral, tenías que meterte dentro de la chacra. Pocho cargaba su bacinica para arriba y para abajo, pero sólo era para hacer pichi, no caca. Pocho entró entre los cañaverales. Pasó un par de minutos, dio un grito de la jijuna y regresó con el poto rojo al aire. Los zancudos se habían banqueteado con el potito del blanquiñoso.

Programa IPASA - Cine Teatro Chincha. 1974.

-En el grupo fuímos varios de la Escuela Nacional de Arte Dramático. Rolando Ortiz, Norka Moya, Juanito Rodriguez y yo, Don Nicolás León... bueno, a mí me contrataron meses antes de egresar de la Escuela. El adjunto de Vidal Luna, nuestro querido Wilder Delgado del Grupo Histrión, había seguido mi trayectoria como alumno desde mi primera presentación hasta principios del tercer año. Me habló de la gira por el país, sueldo, viáticos, todo pagado, yo acepté sin titubeos. Al final fue como año y medio viajando por la costa y sierra. Yo pasé la prueba de fuego reemplazando a Humberto Cavero en "El Huancapetí está Negreando" de Áureo Sotelo. Pocho, tú no trabaste ahí porque tu calidad interpretativa estaba todavía en pañales, estabas verde... después con tantos ensayos y aprendiendo de tu maestro Nicolasito, maduraste y...
-¡Qué triste es tu vida, pena me das! Tengo la satisfacción y orgullo que en "Túpac Amaru" yo hice tres personajes. Si la obra duraba dos horas y cuarto, yo actuaba dos horas. Empezaba con el Corregidor Cabrera, un tipo todo arrugado, viejo, cobarde -"Perdón Excelencia por no haberme hecho anunciar pero mi dignidad pide venganza ¡Venganza! contra estos bárbaros"- "¿Qué ha sucedido señor Corregidor?" -"¡Exijo venganza! ¡Qué lo agarren y lo corten en pedazos y que boten toda su carroña..."- "¡Corregidor Cabrera!". Vidal daba un golpe fuerte a la mesa, yo reaccionaba, eso le gustaba a Vidal, una vez me dijo que lo hacía muy bien, muy natural. -"¡Corregidor Cabrera! Usted parece una señorita! Quiere comportarse como tal"- la cosa es que una vez que salía de ahí, embalado me cambiada, me transformaba en don Miguel Montiel y Surco, un acomodado criollo del Cuzco que apoyaba económicamente a Túpac Amaru. Montiel, joven guapo, delicado, yo me sentía un...
-¿Travesti?
-No tanto así, peeeé. ¡Un adonis! En la función del Colegio Guadalupe de la avenida Alfonso Ugarte, Lima-Perú. Este personaje, Don Miguel, empezaba un poco amanerado con una caminada sofisticada de la época virreynal -"Señor Visitador... "- de la platea me silbaron -juiii juií- me mandaron besitos volados, yo seguía normal -"Ilustrísima, me sorprendió mucho su llamado pero mucho más acaba de sorprenderme el disturbio que hay en la Plaza y que sea un sacerdote quien..."- "Ese sacerdote -me interrumpía el Obispo Moscoso- está cumpliendo su misión..." y esto que el otro. -"Oh, perdón, no lo sabía pero de cualquier manera no considero prudente exacerbar los ánimos de la población"- El Visitador Areche levantaba un libro prohibido de Montesquieu y me lo enseñaba, preguntaba -¿Don Miguel conoce este libro?- O sea que el servicio de inteligencia de ese tiempo había allanado mi casa.
-¿No era los Comentarios Reales de los Incas del Inca Garcilaso de la Vega?
-Eran dos libros, uno de Montesquieu y otro de Garcilaso- "Lo he mandado llamar porque usted está manteniendo conversaciones secretas con Túpac Amaru" -"Me ha mentido, todo lo que me ha dicho hasta ahora a sido pura mentira..."- Vidal levantaba la voz, yo recriminaba más fuerte, nos mirábamos fijamente...
-¿Y se besaban salvajemente apasionados?
-En ese momento sonaba un redoble de tambores. -"El pelotón de fusilamiento viene en su búsqueda señor Montiel"- En una función se me cayó una lágrima, pensé, joven me van a matar, dos lágrimas. -"Ah, don Miguel, toda su fortuna va a ir para la Corona de España"- cerraba mi puño como diciendo... concha, encima que me mata me jode con mi plata, me voy trapo, trapazo... salía del escenario, me sacaba el abrigo, corría al camarín, me cambiaba, me empapaba el cabello, todo bien prensa'o me hacía mi colita. Ponía una cara de mierda, me sentía un hijo de puta, un reverendo patán como los congresistas que tenemos ahora. Una vez...
-¿Nombre del personaje?
- Don Tadeo Diez de Medina, Juez del Tribunal... una vez, apagué todas las luces del camerino, esto fue en Trujillo, prendí un fósforo a la altura de mi cuello. ¡Carajo! ¡Me asusté, vi al demonio con ojos de fuego! Me asusté de mi propia cara. Aluciné... yo me concentraba y me decía: -Yo no soy Carlos René Ravines Sán...
-Para un ratito, en esos tiempos eras Pocho Ravines, no jodas, ¡güevonazo!
-Yo no soy Carlos René... soy el juez Tadeo Diez... un Juez desgraciado como los corruptos que tenemos actualmente en el Palacio de Justicia... ahora chao, me voy al sindicato de Actores que me están esperando.
-Terminamos en un cinco... ¿Dónde fue que te trancaron la puerta de tu camerino? ¿En Chiclayo o Cajamarca?
-Ya, ese cojudazo fue Willy Mieses, mi primo, puta me cerró la puerta por joder... ¡Me jodió! Yo tenía que entrar con el personaje "el Corregidor Cabrera". Terminé de maquillarme, volteé y la puerta cerrada, toco despacito, toc toc... escucho a Areche, toqué un poquito más fuerte, nada. Comencé a tocar más duro. Desesperadamente toqué y toqué, grité: ¡Abríd la puerta, abríd la puerta, puercos de mierda! Le metí un patadón a la puerta, me la tiré abajo, corrí en un espacio estrechísimo, dí un salto como caballo desbocado encima de no sé quienes, qué bestia, le metí un empujón al sirviente del Visitador... y entré a escena como la gran puta... ¡Ja ja ja ja! ¡Qué buena historia! Ja ja ja... "Perdón Excelencia por no haberme hecho anunciar..."
-Los actores nos dimos cuenta que... no entraste por la puerta... si no por la pared, jajjajajaj...
-¡Nooo!
- Yo te ví... yo era Don José Antonio del Valle y Torres, Mariscal de Campo del Ejército Realista...
-Ja ja ja ja... ¿Cuántas anécdotas no, cuña'o?
-Espero encontrar a los otros actores del elenco de la gira... para entrevistarlos. Si se puede hacer una reunión. Llevar flores a la tumba de los caidos, a Vidal Luna, a Wilder Delgado, averigua si hay otro.

Carlos René Ravines Sánchez-Tirado y Nicolás D. León Cadenillas.

-Hoy día jueves, seis de febrero del 2014. en la cuadra quince de la avenida Brasil nos reunimos, Luis Gutiérrez, Mirko Suarez, Carlos René Ravines y Nicolás León. Próximos a viajar a la ciudad de Cajamarca. Dios mediante. Bendiciones. Queda con Dios.

Nicolás D. León Cadenillas.
Lima, 2014.

1 comentario:

alison luna dijo...

buenas noches me gustaria comuncarme con el señor León personalmente ya que quien le escribe es nieta directa de Vidal Luna y quisiera compartir con el las experiencias que vivio junto a mi abuelo,espero ansiosa su respuesta.