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La Profesora de Civismo

(civismo del latín civis, ciudadano y ciudad).

Basado en hechos reales, de fuentes fidedignas y verdaderas. Versión libre del original. Adaptación corregida, achicada, aumentada, cortada, tijereteada, certificada y archivada.

Para B&A, con cariño y estimación.

Chateando con la pareja de trotamundos profesionales, Tal para Cual; mi maestro y amigo del país oriental, el catedrático de La Catedral, experto catador de vinos, con su aureola positiva me aconsejaba donde podía conseguir condimentos para preparar potajes peruanos. Valicha, su linda y dulce esposa de claveles y amancaes, no ve con buenos ojos que nos reunamos porque es más que seguro, segurísimo, 100% seguro que nos ponemos a degustar una botella de pisco peruano; ella tiene toda la razón del mundo.

Hablando del buen sabor de nuestras especias, de nuestras cebollas, ajíes, rocotos, ajos, culantro, clavo y canela, nos acordamos de nuestros paisanos latinoamericanos y de sus hazañas de antología.

En la conversación me acordé del conocidísimo Paco Sacco, vecino y Alguacil del Distrito de La Victoria; me acordé de sus ocurrencias; el famoso c. Paquito Sacco con Z de sapazo, él sabe la vida, pasión, atraco, arreglos, chanchullos y fuga de muchos de sus compañeros; él es el gran organizador de las reuniones socio-políticas, actualmente sigue siendo el insustituible anfitrión del antiguo Sector 7° Seasap, local donde funciona el “Spa”: “No lo digas, Cántalo” “Salón de Belleza, Peinados, Masajes y Manicure”.

La fina lengua del c. Sacco dió a entender que el salón de belleza prestó pelucas a la inocente ratoncita Luciana para que su papito se camufle con Libertad y se esconda en su guarida de León y pueda bailar con Alegría un fraternal “triste con fuga de tondero”.

Paseando por los Alpes, caminando por primera vez en una escarpada ‘montaña, sin luz en la cabaña, sin nadie a quien amar, ausente de mi madre, bendita que me adora y que tal vez me llora en su lejano hogar’. Soportando la cruda estación de invierno junto al lago Chiemsee, haciendo memoria comenzé a compaginar una anécdota de antaño que me contó el c. Paquito, el muy listo tomó sus precauciones, pues nunca me dió el nombre ni apellido, ninguna huella de su estrella ni dato alguno, sólo se limitó decir que de cariño la llamaban Meche.

Hace muchísimos años, en la prehistorica época paleolítica de los tranvías, de los colectivos, de los colepatos, viejos y lentos automóviles adaptados al servicio público; sucedió un acontecimiento ejemplar para los Hermanos del Séptimo Sector.

En un Colegio Nacional de Miraflores trabajaba la señorita Meche como Educadora en el nivel secundario teniendo a su cargo los cursos de Educación Cívica, Religión, Lengua y Literatura.

En el ilustre colegio miraflorino los días con sus horas caminaban pesadamente al compás del canceriano mes de junio, en el colegio todo era normal, monótono, las profesoras esperando el pago del mes que ya pasó, los alumnos estudiando para dar sus pruebas de recuperación y librarse de las coloradas notas; hasta que se escuchó una melódica noticia que corrió como reguero de pólvora, habían llegado los cheques. Llegaba el pago del mes de mayo a mediados de junio, como siempre, atrasado, las profesoras dejaron las aulas inmediatamente, como una estampida de aves fueron a Contabilidad a recoger sus sobres con los chequecitos, abandonando a los abnegados alumnos a su suerte, dejaron los deberes y obligaciones sin preocuparse que dirán los padres de familia; tomando aire se enrumbaron como atletas de pentatlón por las estropeadas calles a la caza de un colectivo para que las lleven a un Banco de la Nación, era toda una competencia quien subía primero al colepato, el Banco más cerca no estaba tan cercano, media hora de viaje hasta el centro comercial de San Isidro; poco a poco iban llegando al Banco, acomodándose en las colas de las ventanillas designadas para los cheques del profesorado, llegaban todas descuajeringadas, despeinadas, con las trenzas revueltas, trenzas que tenían que ser soltadas brevemente para ser rehechas, con las medias corridas, el rouge descolorido o desaparecido, el rímel o máscara de pestañas corriendo por las mejillas, el maquillaje hecho una desgracia, los tacones movidos de su sitio y gastados por las picadas y frenadas desesperadas; en la colita más tranquilas, jadeando, controlando el aire se iban acomodando todo lo que se les había movido de su sitio o salido de su lugar por la velocidad del traslado, arreglaban sus prendas de vestir e íntimas también, después seguía el ceremonioso ritual, color a los cachetes, secaban el sudor que les corría por la frente y sienes, poco a poco iban recuperando su porte de docentes; y la bendita cola marchaba lentamente, todos los meses la misma jarana, el mismo sueldo, el mismo sueldo insignificante, ser apóstol de la educación en este país de mierda era una explotación anunciada, mal pagados, siempre mal pagados, pero qué iban hacer, es su profesión, tenían que seguir adelante, no les quedaba otra. Agonizar o morir en la playa, no había escapatoria.

La señorita c. Meche, profesora sindicalista, hablaba en la cola, hablaba, hablaba y hablaba, siempre con el mismo rollo, muchas veces no se le entendía ni papa que es lo que quería decir, hablaba como una cotorra, hablaba como si estuviera dando un examen oral de paporreta, las personas ajenas al magisterio decían que hablaba bonito porque le ponía énfasis, puntos y comas. Cada oración que declamaba en su oratoria parecía un vómito de surtido de libros, qué manera de hablar, qué tal lengua, hacía trabajar a la mentirosa en dos turnos con sobretiempo; suerte que a esas alturas nadie la escuchaba, todas las colegas miraban el reloj y estaban preocupas por el cambio del chequecito y salir cueteadas para tomar nuevamente el colectivo, bus o lo que sea y regresar al colegio para firmar el Libro de Asistencia en la sección Salida, cuyo renglón había sido subrayado con líneas de tinta roja, y así poder retirarse del centro laboral con la conciencia tranquila y el deber cumplido.

Una a una iban saliendo las mártires de la educación del conocido Banco, salían con sonrisas nerviosas llenas de satisfacción.

Hasta que por fin le llegó el turno a la encantadora de serpientes, toda seria y activa abrió su cartera de cuero marrón búfalo, mirando desconfiadamente para los costados con cautela y precaución, cuidándose de los compañeros del partido, sacó el cheque correspondiente al mes de mayo que estaba oculto y bien dobladito en la secreta de su billetera, avanzó dos pasos y alargando el brazo entregó el documento por la rendija del vidrio a la señorita encargada de la caja.

La cajera había escuchado hasta el cansancio las repetidas arengas que sonaban para sus finos oídos como un molesto repiquetear de ametralladora de letras; irritada y crispada de los nervios, fastidiada, muy fastidiada de atender tanta gente y todavía profesoras de colegio nacional, mirando fijamente el reloj principal, suspiró, faltaban escasos minutos para terminar su decente horario de trabajo. Chequeó el cheque en fracción de segundos y poniendo la mejor de sus sonrisas piadosas regresó el cheque a su dueña, diciéndole pausada y maternalmente:

- “Disculpe señorita, el sello y la firma están borrosas, por favor tenga la amabilidad de ponerse a un lado para poder seguir atendiendo. Gracias”.

La oradora haciendo un gesto de interrogación con la ceja, no se quedó muda, inmediatamente reclamó, apoyándose en las pocas colegas que seguían detrás de ella, exclamó con un nudo en garganta:

- “Pero si todas tenemos el mismo sello y la misma firma”.

- “Seguro, cierto, muy cierto, pero el suyo está borroso, cámbielo y yo misma la atenderé cuando usted regrese. Gracias. Ahora por favor avance, muévase, camine fuera de la cola por favor, tengo que seguir con mi trabajo. Permiso. Gracias”.

Mechita, sacando su agitado pañuelo blanco, se limpió la frente, la boca, la lengua viperina, respirando profundamente, inhalando todo el aire de la sala como para zambullirse en un remolino ideológico, sonriendo hipócritamente usando su máscara a manera de mascarada como cuando habla en las sesiones del Sindicato ofreciendo múltiples promesas que luego nunca cumple; murmuró entre dientes muy suavecito como quien lanza un punzante dardo venenoso teledirigido, muy bajito como para que nadie escuche, masticó y escupió letalmente:

- “!!!Qué buena hija de puta eres conchadtumadre, qué buena mierda eres, atiéndeme bonito mal parida, te vas a cagar conmigo, cojuda, tú no sabes con quién te has metido, chuchatumadre, tú no sabes quién soy yo, cagada de mierda, porquería, empleadita, mequetrefe rechuchattumadre, ... !!!”.

La cajera abrió sus hermosos ojazos verdes y ahogándose, quedándose sin aire por unos segundos, tiempo que Mechita, la profesora de Educación Cívica y Religión, aprovechó para voltear sobre sus tacones y retirarse muy altiva, seria y elegantemente, sonriendo como una Sor y pidiendo permiso muy diplomáticamente. Avanzó y se despidió.

- “Buenas tardes a todos”.

Se le escuchó decir en un tono super educadísimo de niña buena de cuentos de hadas.

Perdiéndose en la neblina y smog de la calle.

La cajera alcanzó a decir:

- “!Y es profesora!”

- “¡Si! ¡Nosotras también!”, respondieron en coro las colegas.
- “¿Necesita una profesora?”
- “¿De que materia?”
- “Hable con confianza señorita”.

El reloj marcó las 6 pm, el portero cerró las puertas. La atención continuó ... en silencio.

* "La Cabaña" de Alejandro Sáenz.
Karlsruhe, 06/Marzo/2009

Delfos

DELFOS de NDLeón

El tholos de Delfos, templo circular construido en el año 390 a. C. 

DELFOS

Con la mano derecha en el corazón, juré igual que el torpe de Perú Posible «¡Por Dios y por la plata!» Prometí no mencionar el nombre de mi interlocutora, como no puedo con mi genio reparto los créditos correspondientes. «Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios». Para Pitia del Oráculo de Apolo.
Llegamos a Delfos después de varias horas, sorteando varios pueblitos, en la carretera principal metimos fierro a fondo al acelerador, avanzamos esquivando buses y a una buena requetefila de automóviles. Llegamos, nos encontramos con un colón de gente que nos habían madrugado. Caminando por la entrada del sitio arqueológico de Delfos, escuché a los lejos voces extrañas, disminuyo el paso para oír mejor; juntito a mí, escuché: —¡Apúrate! —No hice caso, pensando que era un eco divino o el cansancio que me hacía escuchar cosas; seguimos turisteando, hasta que nos encontramos frente a frente con el Teatro de Dionisio, suspiros de emociones, fotos por aquí, por allá, por acá; pregunté mentalmente ¿Y Dionisio? Y una vocecita que me responde: —¡Está de juerga, durmiendo la mona, detrás del templo, no hagas bulla! —Me toqué la frente pensando en una calentura o en una fiebre. Nada. Subiendo para «arriba en subida» por la vía principal a paso lento, mirando las nubes, el verdor y la belleza natural de los alrededores, observando a los cientos de turistas que bajan de los buses a tropezones. Avanzamos un pequeño trecho, empezó a llover, una lluvia bastante fuerte. Fuertísima. Miré la regadera celestial con cara de diablo, escuché nuevamente la vocecita detrás de mis orejas en forma cachosa y punzante:

—¡Estoy limpiando tu cuerpo y tu alma! ¡Inmundo, Impuro pecador!

—¿Qué? ¿Qué cuerpo? ¡Me estás jodiendo la ropa y voy a pescar un resfrío del carajo! —pensé nuevamente.
—¡Con un buen vaso de ouzo, adiós resfríos! ¡No pasa nada!
—¡No pasa nada! ¡Cierre el caño! ¡Lluvia de mierda!
—¡Un poquito de agua sirve para refrescar el ambiente!
—¿Quién eres?
—¡Tu conciencia! ¡Pepe Grillo! Jajaja... ¡Soy yo!
—¡Si eres tú, chamulla a Apolo para que deje de jugar carnavales!... ¡Ya llegué! ¡Ahora qué hago? ¿Tienes un pronóstico reservado para mí?
—«Lo importante no es llegar primero sino hay que saber llegar...».
—¿Para eso he venido de tan lejos... dime algo nuevo... ¡No jodas!
—¡Pssszzz! ¡Llegamos al Templo de Apolo!
—¿Esto? ¿Sí? ¿Esto es? Al menos se ve algo, seis columnas, se ve interesante... está bacán, quedan piedritas que dicen algo... ¡Gracias, mil gracias dioses del Olimpo por cristalizar mi sueño! ¡Tú! Lleva mi mensaje de alegría, de amor y agradecimiento a los dioses paganos de la Grecia antigua, cuna de la cultura occidental, gracias dios Dionisio, creador del divertimiento y del teatro...
—¡Aguanta! ¡Aguannnta! ¡Para el rollo, no tan fácil, compadrito! ¡Primero tu matrícula voluntaria... en Euros, nada de
«One dollars», al cambio pierdo... nada de sencillo ¡Billetes! no tengo tiempo para estar contando ripios. ¡Si puedes dar billetitos con tres dígitos, mejor! ¡Cuando llueve todo el mundo se moja! ¡Mano al drilo! ¡Nada es gratis huevo frito! ¡Businesses are businesses! ¡Boca come, poto paga! Jajajaja
—¡Ay, carijo! ¿Así es la cosa? ¡Pido permiso señores que... este tango no es para mí... ¡Porque el tango es macho! ¡Porque el tango es fuerte! Tiene olor a vida, tiene gusto a muerte.
—¡Ya, suelta tu billete, no te hagas el cojudo! ¡Al pan, pan y al vino, vino! ¡Nada de favores!... ¡Muy bien!... No son falsos ¿no? Ustedes tienen una fama... ¡Escucha bien tu vaticinio! Lo digo sólo una vez, no hay repeticiones: «Por acá todos estamos muy contento que insistes en tus sueños, intentos, esfuerzos para seguir con la gracia de Dionisio»... ¡Eso es todo!
—¿Qué, acabó? ¿Eso es todo? Un viajezazazo para dos palabras.
—Eso es lo que querías escuchar ¿no? ¡Ya lo escuchaste! ¡Podéis ir en Pazzzz! ¡Papanatazzz!
—¡Puta! ¡Te pasaste de vueltas!
¡Aguanta el carro! ¡Sigue portándote bien y es muy probable que nos veamos en otra oportunidad! ¡Sigue por el camino correcto y serás recompensado... aléjate de las promiscuidades y alcahueterías que no conducen a nada bueno! ¡No sigas el camino de los políticos de tu país, gente podrida, corrompida, ninguno se salva, todos son igualitos!... ¡Por acá siempre vienen los payasos!
—¡Cómo jodes! Yo no soy payaso. Te equivocas, me estoy desengañando de ti. ¡Yo Soy…!
—Jajjaja yo sé quién eres... actor peruano del Perú. Naciste en Lima, eres de la rica Viky de la urbanización residencial Balconcillo, jaranero del bulevar Palermo, tabaco y ron con sus yuquitas fritas... que gentita… ¡Dios Mio!
—¡Carajo! ¡Qué tal chisme, acá también funciona el chuponeo! Yo pensé que a nadie le importaba saber quién soy, ni de dónde vengo ni por donde voy ¿Cómo lo sabes?
—Te hemos visto por televisión. También te hemos luqueado por la avenida Pocho Ugarte tomando unas chelas con un cuarteto de búfalos delincuentes.
—Estaba chalequeando a mi hermano, esos son compañeros de mi hermano, no son mis amigos.
—¡No niegues tres veces seguidas!
—¿Qué más sabes? Estoy curioso de saber tus designios, tus profecías...
—Todos los dioses, semidioses, mortales helénicos y del globo terráqueo, hablan del gobierno de mierda de Alan Damian, cholywood está hasta las huevas, igual o peor que el gobierno del japonés rata de Fujimori. ¿Cómo han escogido nuevamente a esa hiena asesina, basura, vende patria? ¿Tan bestias son ustedes? Tan rápido se olvidaron de las devaluaciones fulminantes, de las matanzas en los penales y en El Frontón. ¡Si serán! ¡A tu pueblo le falta educación! ¡Ama sua, ama llulla, ama quella!
—¡Chuchi! ¡Hablas quechua! ¿Eres bilingüe, trilingüe? ¡’taz tirando!
—Todo lo bueno se aprende. ¡No seas ladrón, no seas mentiroso, no seas flojonazo!
—¡Te lo juro que... ¡Yo no voté por él!
—¡No hay escusas! ¡No te limpies!
—¿Podemos cambiar de tema? Se me hace tarde y tengo que partir para Olimpia.
—¡No he terminado, todavía no he terminado! ¡Meche, vieja zorra inútil, ministra del Interior! Jajajajajaj; Mulder, cancerbero con rabia; Jorguito, escoria como todos; Rafael Rey, sirviente de tres patrones, con la cruz ¡Mata!; Velásquez Quesquén, presidente del Consejo de Ministros, jajajajaja, ¡Qué chiste! «Hoy resulta que es lo mismo ser ignorante, sabio, cura o ladrón... ¡Para ustedes todo es igual! ¡Nadie es mejor! ¡Lo mismo un burro que un gran profesor!... ¡Si es lo mismo el que labura noche y día, como un buey, que el que vive de los otros, que el que mata, que el que cura, o está fuera de la ley!».
—¡Bueno, me voy, no te quito tiempo, hasta nunca! ¡Gracias por todo! ¡Esto fue debut y despedida!
—¡Te pido un favor!
—¡Habla!
—¡A mí no me incluyas en tus historietas!
—¡Un momentito, comadrita, yo no escribo historietas, yo escribo cuentos de barrio... había prometido no escribir nada de esta visita, pero... ahora te jodiste, por mi madrecita! Te voy a mencionar. Y te haré famosa en la esquina de mi barrio, de aquí para la eternidad... Chao… ¿Una pregunta? ¿Para ir al Templo de Atenea qué camino agarro?
—¡Sigue la fecha! ¡Eso... es el camino... hacia el cambio... un abismo diferente! ¡El fraude avanza! ¡De frente compañero! Ja, ja, ja, Guten reisen! ¡Buen viaje! Danke! ¡Gracias por todo!
En el Templo de Palas Atenea Pronaia se me fue el dolor de cabeza, desapareció el grillo que me zumbaba en los tímpanos; despejado de todo malestar, tomé fotos al templo desde diferentes ángulos, y me di cuenta que éramos los únicos en el parque, los quinientos y tantos turistas habían emprendido la retirada. Se olía el perfume de los campos vecinos, el aire fresco, un silencio como les gusta a los dioses... y también, a mí.

NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS

Delfos, Grecia, Set, 2009

El Ciclista

Apoyado en la columna del portón metálico con mi título de Mecánico en Motores a Gasolina bajo el brazo, esperaba una víctima para demostrar mis conocimientos adquiridos en la Real Escuela Técnica de la avenida Washington, a media cuadra de la Prefectura.

Después del medio día, lentamente, entró al taller un escarabajo VW verde palta, un poquito chancado, se cuadró con miedo y duda. La puerta del chofer se abrió y poquito a poco aparece una escultural mujer, de gran belleza, delgada, contorneada, bonita, bien mamacita; miró el taller, panoramicamente hizo un giro de rotación de 180° en su propio eje, modelando para mis ojitos victorianos; a contraluz miré su silueta muy bien formada; la miré de cuerpo entero; de pies a cabeza; la cadera, sus largas piernas, sus piesitos y por último, hipocritamente, la carita de ángel. Miré al cielo para pedir ayuda al Creador, éste me mandó un rayo de concentración aguda para corregirme los crisoles libidinosos y no pecar de miradas impuras, de pensamientos malos o adulteros. La cosita rica, con su educada voz de soprano, su encantadora sonrisa de musa y mirada despreocupada; me miró alegremente, saludó e interrogó:

- ¡Hola Niky! ¿Cómo estás?

- Bien! ¡Todo normal! ¡Los chicos bien! Algo preocupado porque la niña de mis ojos me amenaza que se quiere ir de la casa!

- ¡Ah! ¡Caramba! ¡Por algo será! ¡Tú también no eres un santo. Da gracias a Dios que alguien se fijó en ti!

- Jajjaja, preocupado estoy porque siempre me amenaza que se va! ¡Que se va! ¡Que se va! ... ¡Y no se va!

- ¡Loco! ¡Eres un loco! ¡Ya te voy a ver llorando como una ... como un llorón! ¡Ella es una linda persona, es bonita, inteligente, buena madre, buena amiga ... que más quieres? ¡Tú eres una mie ... mi amigo! Mejor no opino.

Con la espada desenvainada para continuar con el diálogo; crujió la otra puerta, la del copiloto, nos quedamos mirando y seguimos con la mirada el chillido de las oxidadas bisagras acompañado de un sonoro bostezo incontrolado de cansancio y aburrimiento de no hacer nada en varias horas. Cuando terminó de abrirse la puerta, emerge a la superficie un zapatazo con media suela y taco reparado, talla 45, acto seguido, una calancaza de jugador de basket de la NBA; la otra taberna con su correspondiente calanca; unos finos y plásticos dedos se aferran a ambos lados del marco de la puerta; con un buen impulso sale a la luz como juguete de sorpresa: “Un antifaz andino” que llamamos cara, e inmediatamente el dueño de la achinada máscara folklórica presenta toda su estilizada y larga y energúmena estatura. Estirándose como gato techero, acomodó sus prolongados huesos de aproximadamente dos metros de altitud sobre el nivel del mar, demostrando su estampa, genio y figura, genuino representante icono descendiente de los bravos caciques de las punas de Chancas, Huancavelica y Angaraes.

- ¡Nikito! ¡Hermanito! ¿Qué es de tu vidú? ¡Te has perdido! ¡Ya no se te ve! ¿Cómo está la familia? ¿Ahora eres empresario automotriz? ¿Quién lo creyera? ¡Eres papá, empresario ... cómo has cambiado, hermanito?

- ¡Hola, Chino! ¡Están de vaca! ¡Quién como ustedes! ¡Se te ve bien! ¡Mujer bonita, carro, casa, salud, dinero y amor! ¡Buena, Chino! ¡Qué más le puedes pedir a la vida!

- ¡Falta platita, hermanito! ¡No todo lo que brilla es oro!

- ¡Estamos iguales de jodidos, entonces! ¿Qué tomas? ¿Licor, cerveza o ron? Tengo un conchito de pisco legítimo de ...

- ¡Sólo agüita ... mineral!

- ¡Con gas! Yo tomo con gas. ¿Y tú flaquita, qué tomas?

- ¡Igual! ¡Lo mismo! ¡Agüita!

- ¡Qué lindos! ¡Gente sana, caramba!

- ¡Nikito! ¡Aparte de la cordial visita, quiero pedirte un favor, revísame los frenos del auto, están largos y suena algo raro! Pero me cobras con cariño, la verdad hermanito, estamos faltos de dinero.

- ¡Haber, haber! ¡Pisa el freno! ¡Ya lo tengo! ¡Está papaya! Mientras me visto pide un botellón de agua mineral con gas al frente, en la bodega, díle a la señora que es para mi, a mi cuenta.

Una vez listo, uniformado con mi mameluco profesional azul marino, seleccioné las herramientas, llaves y un cartón corrugados de caja de leche para tirarme debajo del carro; desarmé todas las partes dañadas del sistema de frenos, chequié lo que había que cambiar y lo que podía reparar.

- ¡Chino! Ahorita, urgente, tienes que comprarte un cable de freno con su funda. A lo demás puedo darle un toque de sabor para que dure un par de meses. !Carajo! ¡Más chamba voy a tener en armar todo este rompecabezas! ¡Mucho trabajo para poca paga! ¡Agarra la bicla de mi papá, en la esquina doblas a la izquierda y derechito a tres cuadras hay una tienda con un pizarrón verde de colegio, con las letras VW, ahí es!

Pasaron dos horas y yo seguía trompeandome con las fallas del carromato. ¡Arreglar carros viejos era más complicado, parecía zapatero remendón arreglando lo imposible! Cuando estaba requintando el último perno ingresa al taller una bicla a cincuenta kilómetros por hora, por poco se va contra la mujer bonita y de paso llevarse de encuentro la carcocha reparada. La flaca se libró con las justas, dió un saltito para atrás y toreó la embestida del veterano ciclista. Este se bajó de la bici a la volada, la cuadró e ingreso a la oficina que le servía de almacén; mientras la flaquita, sin darle importancia a lo sucedido revisa su auto.

El Chino con ojos desorbitados de sorpresa, exclamó:

- ¡Niky! ¿Y ese viejito quién es? Yo lo conozco, al viejito lo conozco. Por poco lo atropello en la avenida Huaylas, se me cruzó hermano, por poco me lo llevo en el Ovalo, estaba yendo con dirección a la Escuela de Policías. ¿Quien es, ah?

- ¡Mi papá! ¡Es mi papá!

- ¡Tu papá! ¿Tu papá? ¿El señor de la bicicleta es tu papá? Quien va a creer que es tu papá, sí camina todo pobrecito, con chancletitas, camisa gastadita, con huequitos en los codos; se le ve pobrecito, hermano.

- ¿Sí mi papá sale a vender sus papeles elegantemente bien vestido, quien le compra? ¡Nadie! Es su vestuario de vendedor de papeles ... jajajaja ... qué buena táctica, verdad? Así da pena y le compran la mercadería al toque. Ya ves, me tiene bronca porque soy teatrero y él hace más teatro que yo, jajajajaja!

- ¿Qué lleva en la bici? Tenía unos bultos amarrados en el timón y en la parrilla.

- ¡Papel! Papel de despacho ... papel para los mercados, papel periódico para que envuelvan las carnes, menudencias, pollo y pescado; también lo usan como servilletas.

- El que lo ve no cree que tu viejito es dueño de un edificio, de un taller, de un carro y una camioneta ...

- ¡ ... y dos bicicletas!

- ¡Lo que es la vida, te iba a dejar huerfanito, hermanito! ¡Se me cruzó inesperadamente “!Intespectivamente!” ¡Como requinté a tu viejito!

- ¡Papá! ¡Te presento a mi amigo! Te conoce de vista. Te ha visto por Chorrillos llevando papeles.

- ¡Encantado joven!

- ¡Lo mismo digo! Mucho gusto, para servirle señor.

- ¿Usted de donde conoce a Niky?

- ¡Soy artista igual ...

- ¡Permiso tengo que preparar la mercadería para mañana!

- ¡Por qué tienes que hablar de arte a mi papito lindo! ¡Tú sabes, te he contado ciento de veces que mi viejo me tiene bronca porque soy actorazo! ¡Cacaseno! ...¡Ahora toma chocolate y paga lo que debes!

El flacuchento contando sus billetitos de cinco soles y sus monedas, completó el pago de la factura con 50% de rebaja. Oferta y ganga de parte de la casa. Deseándonos suerte en el futuro nos despedimos con un fuerte apretón de manos, y con un besito en el cachete de parte de la flaquita encantadora, nos dijimos:

- ¡Hasta pronto! ¡Hasta la vista! ¡Chao!

- ¡Espero verte en el teatro próximamente!

- ¡Si! ¡Algún día trabajaremos juntos en el mismo espectáculo! ¡Lo presiento! ¡Maneja con cuidado! ¡Suave no más! ¡Chao, suerte!

- ¡Chao, portate bien!

Nuevamente sin clientela, reflexioné sobre lo conversado con el Chino, en ese momento recién se me vino a la cabeza una respuesta, una meditación, tenía que haber dicho:

“!Chino, después de todo no nos podemos quejar! Tenemos papás que con sus diferentes estilos de vida nos han dado todo lo que necesita un hijo. Fuímos niños privilegiados. Sí no hemos aprovechado es nuestra culpa, nuestra grandísima culpa”.

Silbé, y canté mentalmente una cancion que me enseñó mamita a la hora del lonche, en los muchos lonches que duró mi niñez; dediqué la antigua Polka de la Guardia Vieja “El Ciclista” a mi papá, mentalmente hablando.

"Una mañana, en mala hora, sentada estaba una señora en un banquito de esos de plaza sin presumir lo que le pasa. En eso viene, a lo lejos, un ciclista que se perdía casi de vista vino a estrellarse contra la reja y ¡Cataplúm! Cayó la vieja. ¡Qué tal lisura, qué tal reposo! ¡Qué desvergüenza la de este mozo! Si yo lo agarro lo desbarato ¡Y hasta le rompo el aparato!

Atenas, 10/Set/2009.

Perdido en la Ciudad de Dios

Con cariño de Mí.
Para Yola, Meche, Luchi.
Para la Familia Morales León.

Como buenos peregrinos culturales realizábamos una gira teatral por los pueblitos de la sierra sur de los Andes peruanos; recorriendo los sacrosantos lugares teatrales y mundanos; plazas, rotondas, mercados, entradas de iglesias, capillas y las calles; para los libros de la historia del teatro peruano, también actuamos en un coso taurino. Aprovechando todo lo que se nos presentaba, las festividades y fiestas patronales, procesiones, ferias y desfiles y mercadillos. No nos podíamos quejar, la pesca estaba buena, en abundancia, pero el ambiente entre nosotros estaba tenso, caldeado por pleitos, asperezas y problemas amorosos. Cansados, aburridos y fatigados. Hasta que en un momento, dije:

- ¡Basta! ¡Renuncio, esto no va más! ¡Hablemos, por favor!

Nos pusimos de acuerdo y decidimos regresar por motivos de fuerza mayor y menor. Yo regresaba a lo Robinson Crusoe, hasta las caiguas; cansado y con medio sobre, muy distante a lo planeado. El viaje de retorno una desgracia, el bus interprovincial se malogró en plena carretera pasando el distrito de Puquio de la provincia de Lucanas cerca a las Pampas Galeras, no había nada en plena puna, sólo la triste compañía de una feroz lluvia y un frio terrible con fuertes vientos. Esperamos horas para hacer transbordo, apretados como sardinas, agarré mi alforja chupaquina, con parches, gastada y desteñida; nos pusimos de acuerdo con los choferes que los bultos que viajaban en la tolba llegaran a la agencia de Lima, ahí recogería mi vestuario, herramientas, utilería, cables y accesorios, y otras pertenencias que estaban en una mochila que a gritos pedía jubilación.

Entrando a Lima miré el horizonte urbano y no tuve mejor idea que bajarme en el paradero del Puente Atocongo, y dirigirme a la Ciudad del Señor Nuestro Salvador; a la Ciudad del Niño Jesús; al Edén del Distrito de San Juan de Miraflores, a la “Ciudad de Dios”. Caminé por la gran avenida Atocongo, ésta lucía otro formato, más grande, otro estilo y otro nombre; caminé hasta el Cine Susy, llegué al Mercado Cooperativo, al frente había una gran ciudad, había desaparecido el desierto, doblé a la izquierda y ... me perdí ... como había cambiado todo, era otra ciudad.

El arenal donde jugábamos de niños no existía, estaba transformado en un inmenso parque con caminitos adornados de piedras pintadas de blanco, asientos de concreto para que no se los lleven, un óvalo en el centro con una gran asta para izar la bandera, nada de árboles, el parque no tenía grass ni césped, pero era más o menos lo que habían tratado de hacer “Un Parque”, para que la familia se pasee y los chicos jueguen en los caminitos con sus triciclitos, patines 4online, bicicletitas, o en carritos de plástico. Pero nada de poner un arbolito, una plantita, era un Parque por el diseño pero sin vegetación. Alucinante, bacán y chévere, muy raro, al costadito del óvalo había un muro de concreto mal realizado, al guerrazo, con una plaquita de bronce, una lámina de bronce que señalaba que no hacía mucho tiempo lo habían inaugurado por el alcalde de turno; según los periódicos, el alcalde, de profesión profesor de secundaria, hasta ese momento sólo se había levantado media municipalidad por falta de tiempo y apoyo de sus compinches.

Como actor, desde los primeros preparativos y ensayos, me dejé crecer los bigotes, barba y los cabellos; para caracterizar al personaje, después con los meses de trabajo, giras por los pueblitos de la sierra sur parecía un espantapájaros de películas de terror; que terrible era verme en el espejito, pero en el escenario se me veía muy bonito, impresionante, cumpliendo a cabalidad las exigencias del señor director.

Caminando perdido en la “Ciudad”. Sólo tenía lo que llevaba puesto encima que estaba una desgracia con barro, arrugado y viejo, era mi ropa de viaje y de diario, además una alforja y un sombrero. En la gira me cambiaba de ropita desgraciadamente casi nunca atinaba una, siempre estaba con el pie cambiado, fuera de estación, si hacia frio tenía ropero de verano y si hacía calor estaba metido en una chompa para cruzar el polo norte. ¡Qué clima, Dios Mío!

Como siempre he sido cuatro ojos, llevaba puestos mis lentes Photogray en versión moderna photocromática con tratamiento antirreflejante/policarbonato con filtro UV incluido (no sé qué michi significaba todo ese palabreo pero suena bien).

A tientas encontré la antigua referencia, el punto de orientación al jirón y a la calle, todo cambiadísimo, me habían trastocado el plano; encontré la casa en plena luz de medio día, todo estaba tan diferente a como lo había visto la última vez; por donde miraba encontraba grandes y modernos cambios en la urbanización; las pistas asfaltadas, las modestas casas desaparecidas, todas tenían dos o tres pisos encima y una tienda de yapa. Sorprendente.

Me acerqué al chalet, con sus relucientes nuevas paredes, con pasos seguros y firmes. Con una amplia sonrisa de oreja a oreja, por fin una carita familiar me divisó alegremente, esperándome en la puerta meneando la cabeza, me acerqué a la fachada del inmueble, a una distancia aproximada de tres metros y antes que yo pudiera decir ésta boca es mia y saludar a la bella criatura de Dios, sacó la guaracha, quitó cuerpo, dejándome con la boca abierta sin poder decir ¡Hola!. Rapidito se metió a la casa y con las mismas salió con un pan, un plátano y una adorable sonrisa de samaritana, mirándome de pies a cabeza con una mirada de piedad y compasión, me dirigió unas palabras:

- “!Tenga, buen hombre!” “!Que Dios lo bendiga!” “!Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados!”.

Inmediatamente giró sobre sus tacones y se metió de nuevo a la casa cerrando la puerta, echando pestillo por precaución.

Con la facha que me manejaba no me reconocía ni mi madre. Sin afeitar, salpicado de barro hasta las coronillas, los botines gastados por donde se les mire, blue jean color indefinido, casaca negra con manchas oscuras y tormentosas.

Me reí porque un pequeño error lo puede tener cualquiera. Toqué la puerta con mi clásico estilo, tres golpecitos, el primero fuerte y los dos restantes suavecitos. Preguntaron primero, antes que yo contestara abrieron la ventanita tímidamente; contento, con una sonrisa de gozo; con pose de galán y gesto minuciosamente estudiado sostuve el brazo derecho de las gafas con los dedos, índice y pulgar, poniendo suspenso en el movimiento, lentamente, retiré los lentes de mi artística faz dejando sin protección mis brillantes ojitos pardos oscuros; como oveja descarriada de vuelta al redil cual hijo pródigo, pronuncié:

- ¡Gracias por el pan nuestro de cada día y el plátano de medio día. Saludos para mis tíos y para mis queridos primos. Aqui estoy porque he venido, porque he venido aqui estoy, si no le gusta mi canto, como he venido, me voy!.

Después de unos segundos de sorpresa y de reconocimiento al forastero, la bella dama pronunció una admiración.

- ¡Niky!
- ¡Hola! ¡Tardes buenas! ¡Querida familia!
- ¡Primo mayor! ¡Pasa, primito! ¿No me digas que te estás escondiendo de la policia?¡Con esa pinta que traes no te he reconocido! ¿De qué te has disfrazado ahora? ¡Mamá, mira quién a venido! ¡Niky!

Abrazos, besos, cariños, preguntas y respuestas. En todas las oportunidades que visité a mi familia del histórico y heroico Distrito de San Juan de Miraflores, siempre fue con mucho cariño; y extraordinariamente lindo visitar, sobre todo, la Ciudad de Dios.

Mirando desde la cabaña... Fiestas Patrias! I-II

Mirando desde la cabaña... Fiestas Patrias! I-II

Queridos y queridas, por siempre:

Ayer Domingo asistí a Misa en el horario de siempre, una de la tarde, para rezar por mi familia, por mis amigos y por mi Perú. Misa oficiada en español por el Párroco R.P. Fernández en la Iglesia Católica de San Bonifacio en el distrito de Weststadt. Fue la despedida del padrecito; el día domingo veintiseis de julio fue su última misa en la ciudad de Karlsruhe, después de muchos años regresa a su país, a la Madre Patria, por acá le dijeron "anda a casa a descansar, anda ver a Lucía" y él se ha marcha'o a Andalucía con sus 75 años a cuesta, jubilado. Un gran amigo. Cosa rara encontrar hoy día. La colonia latinoamericana le obsequió regalitos y souvenir de nuestros países.

Por mi parte le regalé una carpeta con todos los cuentos de mi página blog, fólder esmeradamente encuadernado, etiquetado y con mi rúbrica. Con unas líneas dedicado al amigo, esperando sus críticas y sugerencias.

Saliendo del salón parroquial el curita me alcanzó y me regaló una edición de "El Libro De Mi Comunidad” de la Misión Católica Española. Pforzheim/ Karlsruhe/ Alemania. Libro que nos acompaña los domingos en el Santo Sacrificio de la Misa. Me recomendó leerlo con la bendición del Señor.

- Bendito Señor! Qué maldición le ha caído a mi Perú? Tiene los peores gobernantes en lo político, en lo militar y en lo religioso. En lo deportivo y en lo comercial. Qué presidente, qué general, qué cardenal, Dios mío! Nos conducen al abismo económico, moral y ético. Amén.

Hojeando el libro encontré un momento de reflexión en Oraciones Diversas:

Oración por la Patria

Dios, Padre Nuestro que, con admirable providencia, gobiernas el mundo, atiende nuestro ruegos por la patria.

Derrama sabiduría y lealtad a nuestras autoridades, entrégales tu Amor, moral, principios y buenas costumbres.

Brindales honestidad, honradez y sangre en la cara.

Enséñales a pescar, a trabajar, no mentir, no ser ociosos, no robar ni a coimear.

Guíalos para que vean tu Luz de tolerancia y respeten los derechos humanos.

Líbranos de todos los males sociales y lacras de autoridades.

Cuída tu Iglesia del sátanas de turno.

Protégenos de Caballo Loco y de sus cuchocientos ladrones, compinches y estafadores.

Iluminanos Señor para saber elegir correctamente en las próximas elecciones nacionales y municipales.

Padre Nuestro ayuda a tu pueblo, al pueblo de los pobres, marginados, excluidos y manipulados.

Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Levantando mi copa de Pisco Quebranta "Don Amador" Producido por Bodega y Viñedo "Viña Cruz de Fierro" Catapalla-Lunahuana, digo:

“¡Salud! ... Por el Perú!”

Mirando desde la cabaña.

La ventana estaba abierta,
Como siempre de par en par.
Me acerqué a ella, a la ventana.
Miré el verde y florido paisaje.
Ví pajaritos que volaban y cantaban.

Vi niños con hondas, huaracas y palos
Lanzando piedras que matan.
Pensé, niños de miércoles y de jueves!
Niños de todos los grises días.
Por qué tanta vista gorda? Dios Mío!

Qué culpa tienen las pobres criaturitas.
Los niños recogen a los muertos,
A los débiles y moribundos.
Con fuego y humo cocinan a los vencidos,
Y se los comen, matando el hambre.

Pobres, pobres hijos de Dios.
Deambulan con su hambre.
Buscando comida, con caza o pesca.
Como en los tiempos de tribus,
Criaturas de Dios, Sálvese quien pueda!

A lo lejos humo, plomo y fuego,
Fuego que mata a los inocentes,
Fuego que mata a niños y ancianos,
Fuego que mata a hombres y mujeres,
Fuego que mata a jovenes y adultos.

¡A la autoridad se le respeta! Carajo!
Gritan los gorilas de la jungla de cemento.
Hombres con galones, armas y rango
Y estúpidas órdenes ¡Matan!
Matan a sus hermanos! Como Caín!

¡Criaturas de Dios!
¡Sálvese quien pueda!

Niky León.
BW/Juni/09.

Mirando desde la cabaña ... Fiestas Patrias! II Parte.

Un antiguo discípulo de mi ‘non sancta’ doctrina gestual, me pasó el talán (léase chismoseó), que un allegado mio de mi persona propia de mi, habló sandeces de mis cuentos y de leonadas.blog.S.A; en el inmaculado recinto laboral de trabajo a la hora del café; mientras camuflaban varias coloradas cajas de cervezas heladas, abriendo el apetito con sorbos de rones y pepitas de limón, con tortas de chifón y requesón; celebrando con cánticos y ensalzamiento otro día más del feliz no cumpleaños. En tal caso ...

- ¡Feliz, feliz no cumpleaños! ¿A mí? ¡A tú! ¡Feliz, feliz no cumpleaños! ¿Para mí? ¡Para tú! ¡Qué los pases muy felices! ¡Y ahora! ¡Sóplale a la luz! ¡Feliz, feliz no cumpleaños! ¡Feliz, feliz no cumpleaños a tú!

- ¿Han leído los cuentos retorcidos de Niky de su página blog? ¡Para escribiendo cojudeces! ¿Para qué escribe todo eso? ¡De chamán a poeta escritor! ¿Cuándo a jugado pelota? ¿Qué sabe de política? ¡Escribe sus experiencias teatrales ... mintiendo! El cuento del Pijama estuvo gracioso pero exagera. En el cuento sobre el falso billete, jode a sus patas. ¡Ciao fratello! Está alterado pero se deja leer. Él no sabe nada de política y sus hijos estudiaron en el High School College Parroquial con curas y rezos, ahora de qué se queja? ¡Está perdido!

No sé que decir, sólo sé que nada sé ¿Qué puedo decir? No me puedo dejar llevar por calumnias ni chismes de dos por medio; qué diría Carlitos Gardel en esta situación, me imagino que lo tomaría como una simple ligereza sin importancia:

- ¡Vos, che! ¡Andá a la put ... que te parió! ¡Pelotudo!

Elogio la sinceridad del improvisado crítico, está al tanto de lo que escribo, sin querer queriendo es uno de mis asiduos lectores y cómo pierde el tiempo leyendo cojudeces! Estamos empatamos. Iguales, cero a cero, yo escribo y él lee. ¡Para qué más! ¡Habla barrio!

Agradezco a todos mis familiares, amigos, colegas y conocidos que por las buenas o como castigo estan hojeando los cuentos. Estoy contento que la mayoria de los escritos hayan gustado como me lo han hecho saber por diferentes medios, audiovisuales, de palabra y obra. Mi mancha del barrunto y mis patas del colegio por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa se han convertido en lectores de mi página blog abandonando por momentitos los periodicuchos deportivos.

Ultimamente, terceras personas me han felicitado con prosperidades y alabanzas, otros, unos cuantos, me han enviado piropos acordándose de mis familiares más cercanos. Por favor sólo piropear al escribidor Niky.

Mi amigo Diego Armando me escribió diciendo que llenar los datos en Comentarios, lo cansaba. Por tal motivo me mandó sus apreciaciones a mi correo electrónico; un delicado racimo de verbos floridos con faltas de ortografías y fonética; adjetivos de antología irrepetibles con sabor al barrio de La Boca.

Vuelvo a repetir por enésima vez que las sugerencias, críticas, loas y enojos enviarlas a la casilla de Comentarios, leonadas.blogspot.com

Mientras escribía obsesionadamente, borraba, corregía, tachaba, pensaba, inventaba, tecleaba, releía y craneaba, me llegó por E-Mail la siguiente preguntita:

- ¿Me gustaría saber por qué opinas que en el Perú, en lo religioso hay de "lo peor"? Un abrazo … .

- ¿Y ahora qué hago? Leer los pensamientos de San Francisco de Asís o los principios metafísicos de Immanuel Kant; rezar, golpearme el pechito, mirar al cielo, filosofar; buscar la respuesta en La Biblia en el último libro Apocalipsis de Juan del Nuevo Testamento ... ¿O no contesto? ... Puedo pecar de malcriado si no contesto. Una vez más voy a dejarme llevar por la buena educación impartida por mamita. Responderé a la pregunta, sin pecado concebida. (Ojito, ojito, como se habrán dado cuenta mantengo en el anonimato los datos, nombre, apellido, edad, estado civil de la persona que con un signo docto de interrogación pregunta para la histeria).

No quiero contestar a la pregunta antes formulada con mis opiniones; ni pretendo enfrascarme en un diálogo de nunca acabar. No voy hablar mal de nadie ni lo volveré hacer, menos hablar de un cura. A manera de anécdota tengo en el recuerdo varias mentiras de sacerdotes, los mismos que me enseñaron el 8° Mandamiento:

“No levantar falso testimonio ni mentir”.

Cursaba primaria cuando escuché por primera vez, a un cura, mentir. Fue traumático pero lo asimilé. Después en secundaria presencié una gran mentira del reverendo padre del curso de religión, mintió delante de los sesenta alumnos del salón, no cuento lo sucedido por ética profesional. Una más, el párroco promotor del colegio parroquial y guía espiritual de la urbanización residencial de mi barrio, resultó una lagartija; robaba, mentía, llevaba sobre sus hombros pecados de todo tipo hasta que por fin, gracias a la fe en el Dios bíblico, que es a la vez Caridad y Verdad, Amor y Palabra; su congregación y la Santa Madre Iglesia le dieron forata por abusivo, mentiroso, cobarde y ladrón.

Por respeto al montononón de lectores y a la decencia humana no repito las palabras de Juan Luis, el cardenal, cuando pronunció que los derechos humanos son una cojudez; olvidando que la “Justicia es la primera vía de la caridad”, como dijo Pablo VI. Prefiero hablar del gracioso video sobre la apología a las inocentes e inofensivas y pequeñas mentiras; con el apoyo de una buena imagen es mucho mejor, definitivamente, que mil palabras. ¡Para ejemplo basta un botón! *

¡Qué quede claro que no tengo nada personal contra nadie! Sólo describo la realidad que me ha tocado vivir. Si hay excepciones a buena hora. ¡Ver para creer! (Santo Tomás).

¡Leer para creer! (Santero Niklas):
- “La salud no puede estar sometida a la huelga de esta manera. Es muy sensible la salud de niños, ancianos, de gente fundamentalmente pobre”, dijo Cipriani en un discurso “conmovedor” en su programa de RPP. Qué lástima que cuando él era Obispo de Ayacucho y la gente desaparecía, no haya tenido tal elocuencia. Juan Luis Cipriani Thorne el Cardenal Arzobispo de Lima y relevante miembro de la Iglesia Católica del Perú y miembro del Opus Dei. La Primera. Lima, Domingo 28 setiembre 2008.

Como buen aliancista y ugartino, antiguo monaguillo y sacristán. Yo soy católico, apostólico y romano. Tengo en mi haber todos los sacramentos y pecadillos. He visitado lugares sagrados y, también, la Ciudad del Vaticano y la Santa Sede, la Capilla Sixtina, sus museos y sus jardines. Muy bello, grandioso y maravilloso. - ¡No me van a creer! - Me encontraba paseando por la Basílica de San Pedro, haciendo mi recorrido turístico con mis ojitos asombrados por la magna arquitectura y maravillosas obras de arte, en medio del Altar de la Confesión, obra maestra de Bernini, siento una voz clara, sonora y celestial que me palmea el hombro y me dice:

- ¿Tú por acá? ¡Y con esa facha! ¡Péinate! ¡Díme! ¡Andiamo, responde presto!
“Vientos de intolerancia y de conservadorismo soplan en la iglesia católica por culpa de la Obra”.
- Signor! Io non lo so, Signor! Io faccio un piccolo giro nell'Italia dopo per tutti Europa. Ciao! Dio mio! Come stai? Molto bello la reconciliacione con voi. Grazie. Molte grazie Signor. Andiamo a mangiare insieme stasera? C’e’ un posto qui vicino dove si puo mangiare qualcosa rapidamente e economico? Com vino bianco o rosso? Molto piacere di parlare con voi, Señor! Asta lla vista Signor. Arrivederci. Ciao. ¡Te esperamos en Lima! ¡En Ayacucho! ¡En todo el Perú! ¡Ya! ¡Pronto!

Y mientras esperamos, seguimos todos felices comiendo perdices como si no pasara nada, no viendo, no escuchando, no hablando. Mudos, ciegos y sordos.

Ciao, amore, ciao, no llores! Verás, yo volveré! Te lo prometo. Volveré! Te lo juro amor, volveré! Porque te amo! Te amo! Ciao! Ciao! Te amo! ¡Arrivederci! ¡Adios! ¡Au revoir!¡Good Bye! ¡Tschüs! ¡A bientôt! ¡Take care! ¡Auf Wiedersehen! ¡See you! ¡Hasta pronto!

- No hay ignorancia más refinada que la ignorancia de la propia ignorancia.
(San Agustín, Conf. 5,7).

* Hacer clic en Ajos, ...
Ajos, cebollas... Cipriani
www.youtube.com/watch?v=v0w4oEX5JU4

*Monseñor Bambaren critica a Cardenal Cipriani:
www.radioevangelizacion.org/spip.php?article2317

*Cipriani: Un cardenal rechazado por el pueblo
www.google.es/search?hl=es&q=
+Cipriani%3A+Un+cardenal+rechazado+por+el+pueblo+
&btnG=Buscar&meta=lr%3Dlang_es

¡Zorrillo le Puf!

¡Harold le Puf!

Este cuento no es un cuento, no es una biografía, ni mucho menos una anécdota. Es un perfil, un rasgo meticulosamente imparcial. En resumen, es una narración de los sufridos vecinos, yo sólo he transcrito el rezo lo mejor posible.

- “No todo es malo en el Parque Dasso o alrededores; aparte de la basura amontonada en las esquinas; cordeles en las ventanas con ropa multicolores; árboles oliendo a birrinche de jubilados borrachines; pistas con baches y buzones sin tapas; las veredas con peligrosísimos huecos; los desagües atorados; las correteaderas de los “pericotes” con sus robos en mano; los megáfonos chillones de los tricicleros vendiendo frutas o verduras; los gritos de los cachineros comprando “boteas” y “rooopa usada” y de yapa el altísimo volumen de las radios y televisores en cada casa. Sin contemplar que algunos vecinos están de medianoche en pleno medio día”.

En medio de todo este acostumbrado caos tenemos que soportar la química presencia de:

¡Harold le Puf! ¡Archienemigo de los perfumes, de las flores y de las Rosas y Limón!

- !Ay! ¡Yo me acuerdo cómo sí fuera ayer!

Exclamó, Doña Flor, la chilena:

- “Desde niño Haroldito fue muy original, todo un personaje, siempre rehuyó al buen trato con el agua y jabón. Huraño y muy oloroso. Su mamá batallaba todos los días en las mañanas, tardes y noches, para que se lave la cara y se saque las legañas y bigotes de moco pegados en las mejillas” “Verlo era una atracción de jardín zoo”.

Juancito Rocke, camionero huanca, contó su parte:

- “Yo sé ... porque a mí me invitaron a la ceremonia del Santo Sacramento del Bautismo ... Después de la Misa, llegó el momento, el curita se acercó diciendo: Esta es nuestra fe. Esta es la fe de la Iglesia, que nos gloriamos de profesar en Cristo Jesús, Señor nuestro. - Hubo un silencio profundo - El Bautismo es el sello de la vida eterna ... Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. El cura lo bendice y le rocía unas gotitas de agua bendita en la frente haciendo la señal de la cruz; ¡Puta, lo hubieran visto! Abrió los ojazos como sí lo estuvieran exorcizando, sacándole al diablo, ¡Dios mio! ¡Por mi madrecita que no miento! Después se quedó mudo de impresión, salimos de la Iglesia e hizo su cantaleta, lloró todo el Santo Día y pidió a sus papás y padrinos cambiar de religión”.

Los vecinos: Edú, cassadó.s.a.; Pachín, autoloterías; Erika, la franchute; Pilar, la abuelita; Gladys, la mamá; Pera, américojunior; Nena; Patty, la loca y Betty.com; recuerdan el día que le lavaron los pies.

- “Cuando Zorrilepufis llegó del colegio, a su casa, cojeando. Reclamó a sus papás que le habían comprado zapatos de una talla más chica, que le quedaban chicotes las tabernas. Los zapatos eran talla 40. Los papás se arreglaron y fueron con él a la zapatería del bazar de la PIP. Cuando el vendedor escuchó el reclamo, le pidió al muchacho que se descalce para probarle un par más grande. Fue difícil convencerlo que se quite los chuzos, pero el papá se enojó y con fuerza despegó los calzados de las medias”.

“El vendedor después de ponerse una máscara antigas contra desechos tóxicos se dió con la sorpresa que el piecito era talla 38. Y recomendó a los padres, podar esas indómitas y salvajes plantas silvestres y aniquilar a como de lugar las pronunciadas uñas, y punto, solucionado el problema. Final feliz”.

“En la tarde, en el ocaso del sol, en el vecindario se escucharon gritos, lamentos y aguas correr por doquier. Todo el escándalo venía de la casa de Zorrillo. Su papá con la ayuda de todos los miembros de la familia tenían inmovilizado, maniatado al pestífero en el tragaluz de la casa, para que la mamá con una manguera pueda regar esos pies y ablandar las uñas que se veían como garras de aves de rapiña. Las tijeras, corta uñas y alicates habían colapsado al usarlas sin regar, sin remojar ese tronco seco petrificado”.

El fresco queso cajamarquino N.N. Saavedra (a) káka; agregó:

- “En el parque, los niños, los jóvenes, los amiguitos y transeuntes se reían cuando lloraba a todo pulmon, gritaba desgarradoramente pidiendo misericordia. ¡Noooooooooooooo! ¡No! ¡No! ¡No! ¡Tres veces ¡No!, ¡¡Tiurr tiurrr tiurr!! ¡AgüitaAyayau ayayau ayayau! no! ¡Agüita no! ¡¡Mamá ta’fria!! ¡¡¡Agüita ta’fria, mamá!!! ¡¡¡Nooooo mamitaaaaaaaaaaaaaaa!!! ¡¡¡Nooooooooo!!!

Jesús, el chupaquino; María, la cheporteña y Don Elías, el pintor; recuerdan:

- “Después de la secundaria en el colegio parroquial particular, estudió Electricidad Industrial; pero al ñaño le pasó corriente alterna y continua, cuando le hablaron de trabajo, hizo birrinches y tierra (en los pies), y se autoelectrocutó”.

- “Zorrillo le Puf” como le dicen vulgarmente sus más cercanos estudiosos del Parque, han comprobado que es un tipo singular y único. Con su fuerte olor contamina la suciedad atmosférica. Es por excelencia: Antipático; por naturaleza: Metelapata; y por estudio: Tarantine de Profesión”.

- “Joven con hábitos nocturnos, en la noche se disfraza de taxista lechucero noctámbulo, jodiendo con ruidos extraños y onomatopéyicos e imitando al motor de su carro y así creer que está trabajando. Todo esta joda lo hace metiéndose a la camioneta que le compró su papito para que de una vez por toda se ponga hacer algo. Pero el grandísimo no sale del parque ni siquiera limpia el parabrisa del auto, eso lo cansa”. “Siempre lleva puesta su camiseta color mugre adherida al cuerpo con el slogan.”

- “El trabajo lo hizo Dios como castigo”.

“En la puerta de su casa, le Puf, demuestra histriónica valentía, imitando a los guapos al caminar. Gritando, poniendo cara de malo. Los adversarios le huyen ... por su fuerte signo Sobacal”.

Leonel Sylz, el mollendino; Pampo, pampini gabini, como testigo oficial; apoyados por Paquito y Rómulo, los gatos ronron; relatan la hazaña del microbio en media noche:

- “En una noche de verano, con luna llena, este pezuñento caminó tres cuadras de su casa hacia el Bulevar Palermo. Invitando cervezas con dinero de la caja chica, había cajoneado, no es músico pero es un experto cajoneador. Pasaron dos horas y se orinaba de miedo regresar solito a su guarida. Para su suerte retornaba del laburo el vecino Betteta, el siciliano; ni corto ni perezoso Zorrillo se le encolleró. !Vecino, ón venden?. Haciendo una estúpida conversación, recibiendo un si o un no, como respuesta, nada más. El vecino caminaba deprisa por los sobacos mortíferos e insoportables de Zorrillo. Faltando una cuadra para el destino de ambos, el famoso Parque Dasso, se cruzaron dos achorados que pidieron de buenas maneras un cigarrito. Zorrillo como estaba acompañado hizo una finta de malo y empujó a unos de los jóvenes con las alicias, inmediatamente el ofendido lo cuadró y Zorrillo corrió, emprendió la de Villadiego velozmente como una avestruz, desapareciendo del mapa ¡El muy maricón! El capo de la mafia se trompeó con los dos muchachos, recibió su chiquita pero se enfrentó y guapeó, demostrando quien era el padrino, eso fue lo importante; muy enojado buscó al cobarde de mierda hasta su casa. Preguntó por él; la mamá protegiendo a su hijito, nerviosamente contestó:”

“!Que no sabía nada de él, que había salido tempranito!”.

“Pero el putrefacto olor de los pies de Zorrillo le Puf, ese olor mefítico, insano, maloliente, pestilente, insalubre, fético, hediondo, delataron que sí estaba en su casa recontra escondido cobardemente”.

Sus sobrinos contaron que cuando correteaban a una señora rata (mamá de pericotito), ésta se refugió entre las zapatillas de su tío, el señor Le Puf, que estaban soleándose en el jardín exterior; la señora Rata no soportó los gases tóxicos y prefirio mil veces inmolarse que morir zorrillamente.

Richard, pajarito uno; Serginho, pajarito dos; y Nino, el trovador; narraron con puntos y comas, el día del violento descerraje:

- “¡El día que rompió los candados de los roperos de sus hermanos, fue una fecha inolvidable! Se puso ropa limpia encima de toda la mugre, se le veía bien cambiadito; pantalón de vestir, calzoncillo y casaca del hermano mayor y camisa, medias y bibiri del hermano menor; que bonito se le veía de lejos; pero cuando se acercaba el hedor descompuesto putrefacto de su delgado cuerpo levitaba. Con la luz del sol se notaba clarísimo que no se había lavado la cara, era medio día y tenía secas y pegadas las legañas y en el cuello su collar de Carca. ¡Horror! Ni gotitas de agua, ni trapito húmedo. Su anciana vecina horrorizada al verlo, gritó:”

- “¡Mírate al espejo! ¡Repugnante!”

Armando, el rudo; detalladamente escribe su versión con un estilo parte policial:

- “Cuando yo llegaba algo picadito después de jugar frontón en el Club de Regatas Lima con mi bruder. Le Puf SHarond salía de la bodega de su hermana, muy atento a ayudarme, pero la verdadera intención era meterme la mano a los bolsillos y hacerse su cría, llevarse el sencillo y de paso algún billete ...”

- “Un momentito, y qué tiene que ver eso con el tema central, estás fuera de foco con el chisme compadrito, tienes que poner atención, no has escuchado nada a los vecinos”.

- “Si, pero quiero que se anote también, hay algun problema?
- “!No! Pero tienes ganas de joder nada más.

El rudo, continuó:

- “Hasta los perros pasan por la acera del frente cuando está en la puerta de su casa. Sus vecinos se dan toda la vuelta a la manzana. Otros vecinos han optado por conseguir trabajo en provincia o emigrar al extranjero, mudarse o vender sus casas”.

Koki; Danilo; Mañuco; Chicho; Cococho; Danni; Peluchín; Calín; Chatín; Pool; Kike; Jolís; Jimmy; Joséf; Pierre; bajo la dirección de Rigo, improvisaron un sketch, con un ácido humor negro muy típico del barrio, se rieron a carcajadas de las equivocaciones con la letra pero la audiencia celebró de lo lindo a los jóvenes artístas. El argumento fue más o menos así:

- “Cuando su broder se accidentó con una moto Honda XL-100, los amigos y familiares se juntaron para ir al hospital. Su papá lo mandó a lavarse. El zorrillo a “legañadientes” se peinó y cuando toda la mancha esperaban el bus para dirigirse al Hospital se cruzó una ambulancia que traía al accidentado. Cuando estaban bajando en camilla al herido, Zorrillo al ver a su hermano, le dijo las siguientes palabras de consuelo:

- “ ¡Pucha! ¡Por las puras me he peinado! ¡Sí sabía que te traían no me cambiaba de camiseta hermanito! ¡Qué salao put’mare!

- “Este Pepe le Puf victoriano es un bueno para nada, encima de todo el hedor pestilente soporífero es malcriadito. En una época de escases de agua por los barrios de Lima. Su mamá lo mandó a bañarse y él inmediatamente como si tuviera un resorte en la lengua, contestó:

- ¿Para qué? ¡Después te estás quejando que no tienes agua para preparar la comida! ¡Aprovecha en juntar agua y no molestes por favor que estoy descansando!

- “Cuando se normalizó el flujo de agua en nuestra zona, en esta oportunidad también su mamá lo mandó a bañarse aprovechando que había bastante agua, y el engreído esta vez le contestó de buenas maneras:

- ¡ Mamá! ¿Por qué tu no aprovechas en regar las plantas que tanto tiempo han estado en sequía? ¡Qué mala que eres! ¡Por la puras tienes jardin!”.

Américo Iván, notario bueno; Sambrano, JC; Oscar Pisao, ventanita park. Dieron fe que lo escuchado, narrado, contado, escrito, teatralizado, adjuntado y archivado, es toda la verdad, sólo la verdad, y nada más que la verdad.

Dió por terminado la reunión uno de los vecinos fundadores del Parque.

- “Para despedirnos sólo me queda decir que …”, concluyó, Hernán Tockn, el de la luna de paita;

- “… cuando lo veo parado en el centro del parque, es un perfecto Monumento al Mojón”.

KA, Junio 2008
"Yo sé que todo es irreal pero no sé cómo probarlo". (Ricardo Balbín De la Cruz)

Todo vuelve en la vida

"Nada sucede por casualidad cuando actúas sin esperar nada a cambio”.

En los días anteriores y posteriores a los actuales he recibido y seguiré recibiendo unas lindas y enternecedoras cartas digitales en cadena, todas iguales en la despedida y listas para ser reenviadas a nuestros seres queridos, amigos y compadres espirituales; gracias al servicio electrónico tengo mi bandeja full, el recipiente al tope con cientos de cartas, tarjetas y postales virtuales:

“Bien dicen ... recordar es vivir porque la gratitud es la memoria del corazón ... para ti con cariño”. Erika de Edú.
“Que tengan un lindo día. Besos”. Gladys del Corbacho.
“El mensaje me emocionó tanto que hasta ahora sigo emocionada, que lo disfruten”. Gipsy Del Balcón.
“Algo increíble y hermoso está a punto de suceder a tí y a tus amigos”. Petronila Shi Wang.
“Como puede haber gente que viva tan lejos de Dios”. Rosa Albina.
“Léelo bajito, Dios me pidió que te dijera ... ¡Qué te Amo con Amor!”. Veachy.

Al final del mensaje viene la interrogante:

“Gracias Dios, porque tu amor se manifestó en las manos y en los corazones humanos” “Bien. Ahora tienes dos opciones: puedes enviar este mensaje y compartirlo con tus amigos ... o puedes ignorarlo y decir que nada tocó tu corazón. Pues sí ... este mensaje tocó mi corazón ¡y por eso lo estoy compartiendo contigo! “En la vida nada sucede porque sí”. Lo que haces hoy, mañana puede ser la diferencia en tu vida”.

La verdad que no me tocó el mensaje, en mi barrio es muy común darle la mano a un vecino, a un hermano, agua al sediento, pan al hambriento; en mi largo recorrido sobre la alfombra de decenas de almanaques que me ha tocado vivir, tengo varios ejemplos. Uno de los ejemplos está grabado en mi memoria y en mi corazón. Le sucedió a un tío muy lejano, para visitarlo gorreabamos el tranvia y ahorrábamos el pasaje, vivía en la periferia de un lejano distrito. De ascendencia escocesa mezclado con shilico. Cuando terminó primaria su padrino le regaló una Biblia de bolsillo, no sé sí la leía o hacía avioncitos con el fino papel cebolla; pero cargaba su Biblia pa’rriba y pa’bajo. Nació en el "Cielo azul del Edén", en el pueblo de Celendín, en Cajamarca, en los carnavales de febrero de 1900 yá, se crió desde los cinco añitos en Maravillas en los Barrios Altos del Cercado de Lima.

Mi tiíto en sus años mozos había sido boxeador en la antigua Bombonera de la Federación de Boxeo, posteriormente se convirtió en peleador callejero y luego se dedicó al oficio de la construcción para poder mantener a su familia decorosamente y enviar a sus hijos al colegio.

Un día, él regresaba a su casa con un pesado costalillo de herramientas sobre los hombros, decepcionado de la vida y de su federación; en los registros figuraba como socio activo de su institución, honradamente se ganaba sus cobres como maestro de obras; en su barrio se le respetaba por sus profundas convicciones religiosas. La marcha contra el gobierno efectuada por la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), la Federación de Trabajadores en Construcción Civil del Perú (FTCCP) y el Sindicato de Trabajadores en Construcción Civil de Lima y Balnearios (STCCLB) había resultado un completo fracaso por culpa del secretario general de la FTCCP, José Luis Pisco Matute y de los otros secretarios generales, el gobierno seguía sin cumplir sus promesas electoreras. Triste historia.

Atravesando el Puente de Piedra sobre el río Rimac, un grupo de facinerosos y delincuentes estaban haciendo su trabajo, asaltando a un joven con armas pulso cortantes, mi tío corrió en su auxilio sin medir las consecuencias, sacó de su costal una comba (un martillo de dos libras de peso) y un cincel y se batió con los muchachos del mal haciéndolos correr, recibiendo amenazas al por mayor. Llevó al joven al Hospital 2 de Mayo de la avenida Grau, cuando llegó la familia en lujosos automóviles, agradecieron a mi tío y el jovencito, todo vendado, cojeando y con parches, le preguntó:

- “¿Cuánto le debo señor?” “No me debes nada”, contestó dignamente él. “Mi madre siempre nos ha enseñado a nunca aceptar pago por una caridad” “Haz el bien sin mirar a quién”. El joven le dijo: “Entonces, te lo agradezco de todo corazón”. Cuando Dorotheo K’Dnias se fue del hospital, no sólo se sintió más fuerte sino que también su fe en Dios y en los hombres era mayor. Él había estado listo para irse al otro mundo y dejar todo.

Pasaron los años, él sobrevivía a los multiples problemas familiares, laborales, económicos y auxiliares. Su digna esposa le sacaba la huaracha, se iba a tonear mientras el otro se rompía los lomos en los edificios de Orrantia y Miraflores. Había llegado el caos conyugal, no había manera de mejorar la situación, los ángeles de la guarda no podían controlar a la cumbiambera que desatendía a los hijos y a las obligaciones del hogar.

K’Dnias estaba herido del corazón, su vida había perdido sentido, confundido sobre su futuro en un dilema sobre qué dirección tomar, se sentó en la entrada del Cementerio General Presbítero Matías Maestro a mirar las carrozas fúnebres que desfilaban una detrás de otra, compitiendo en calidad y adornos; meditabundo, siguió pensando:

- Suicidarme no soluciona las cosas, comprar una pistola de dónde, con qué, además no tengo ni para comprar una bala menos una pistola; estoy recontramisionero; colgarme en la viga de mi aposento, a quién le pido prestado una soga que aguante? comprar una y sólo usarla una vez no sale a cuenta; comprar veneno?

Las ideas no le simpatizaban quería quitarse la vida pero quería salir bonito en las ediciones matutinas de los periódicos, el acto tenía que parecer un accidente. Respirando monóxidos de carbono con la mirada perdida, exclamó:

- ¡Ave María Purísima!
- ¡Sin pecado concebida!

Le contestaron inmediatamente; miró al cielo hacia las nubes; el dueño de la maravillosa voz de tenor estaba parado frente a él, apoyado ligeramente en su bastón de puño de plata quemada, vestido elegantemente con un traje de auténtico paño escocés de media estación, cordialmente le preguntó:

- Perdone, buenos días, dónde puedo ubicar a un albañil por acá? Quiero reparar el Mausoleo de mi familia y necesito un buen artesano.

Cuando oyó esa voz, Dorotheo la reconoció enseguida, una extraña luz llenó sus ojos. Era el mismo joven que había salvado de una muerte absurda. Inmediatamente se ofreció como maestro de obra para realizar el trabajo. Invitó a su oficina al joven para hacer el presupuesto de gastos y costos. En la oficina se encontraba la esposa de mi tío osea mi tía lejana. Los presentó y acompañados de unas tazas de café con chancay recien salidito del horno conversaron de la oferta y de la demanda.

En la obra, vestido con su uniforme de técnico en Edificaciones de SENCICO trabajó fuertemente durante todo un mes, en el tiempo que duró el trabajo pasaron muchas cosas, buenas y malas. Buenas para unos, malas para otros.

Terminada las labores, mi tío recibió su buena paga más gastos. En el camino se compró al paso un boletito del vale triple en un telehipodromo, después de mucho tiempo jugaba a los caballos sin probabilidades de ganar. Cuando llegó a su casa, se detuvo a leer los recibos de agua, luz, teléfono, etc; la encontró vacía, faltaba su televisor con su CD/DVD Lector/Grabadora y el equipo de música de alta fidelidad. En la mesa del comedor había un sobrecito, dudó, finalmente lo abrió y algo llamó su atención … en el borde de la postal leyó estas palabras:

“Me voy para siempre. He conocido el amor puro y sincero. Me voy con Sir Arthur Montenegro, el joven que te dió el trabajo para la restauración de su Mausoleo”. (Firmado) Tu esposa.

Sereno, salió a la vereda, caminó hasta la bodega más cercana, prendió un cigarrillo sabiendo que es muy nocivo para la salud, pidió una cerveza negra y con pequeños sorbos la bebió. Los momentos de dolor habían terminado, el milagro se había cumplido, el milagro había llegado inesperadamente. Su mujercita se había marchado. Era lo mejor de lo mejor. Era lo mejor que le había podido pasar. Adios a las peleas, a los pleitos y cuernos. Adios a las mentiras, a las blasfemias y otros. Tantos años rezando, cargando su cruz, renegando, mirando al cielo. En la noche se enteró que sus caballos ganaron y con todo el billetazo viajó a las europas a visitar a su sobrino querido, paseando por Hamburgo, Amsterdam, Paris, Karlsruhe, veraneando en Grecia y agradeciendo al Señor en la mismísima Basílica de San Pedro en la Ciudad del Vaticano. Solo, libre y feliz, el dinero le alcanzaba, ayudaba a sus nietos pagando los gastos de los estudios, se compró una mejor casita; podía ir y venir a la Cruz del Cerro San Cristobal cuando le daba la gana. Comer su calentao bien taypá. Ver los partidos de fútbol de la Bundesliga sin interrupciones. Hasta el momento de su muerte siempre vivió en paz y armonía con las personas y cosas que lo rodeaban. Ahora descansa en la diestra del Señor, rodeado de ángeles, arcángeles y querubines en el Cementerio General de El Ángel de Lima.

“Gracias Dios, porque tu amor se manifestó en las manos y en los corazones humanos”. “En la vida nada sucede porque sí”. “Lo que haces hoy, mañana puede ser la diferencia en tu vida”.

“ Dios puede dar Verdadero Amor” (God Can Give True Love).

Sin di ... Entes pero con Son ... risas.

Dedicado a la doctora en Ciencias Ocultas,
Beatita Teresa Quelopana Kolynos
(Triple frescura con flúr).

Según el Santoral Católico, 15 de agosto, Fiesta de la Asunción de la Bienaventurada Santísima Virgen María (Assumptio Beatæ Mariæ Virginis).

Tenía que ir un ratito a Misa. Por mis clásicos pecados tengo que seguir pidiendo perdones para que no me expulsen de la cancha del Edén con tarjeta roja por la cantidad de infracciones acumuladas fecha tras fecha.

Me arreglé y me dirigí al centro de la ciudad. Sentadito en el tranvía haciendo el recorrido de Grötzingen a Karlsruhe, muy bien peinadito, estrenando un exigente nuevo corte retro de pelo: Cuadriculado escolar de los años 60; con chachá nuevo, mica, lompa y chuzos veraniegos; con cara seria de pocos amigos; con una pinta de latin love de revistas frívolas de espectáculos chicha de barrios populares; repasando mentalmente mis partituras y textos teatrales; pensando, pensando por lo que más tu quieras hasta cuando, hasta cuando. Y así pasan los días y yo, desesperando y tu, tu contestando, quizás, quizás, quizás.

En el vagón del tranvía frente a frente de dos tías cincuentonas con c de siliconas, bien estiraditas, muy bien reencauchadas, sin arrugas; la de la derecha una morena con un tinte al pomo escandalosamente rubio platinado y la otra doña, blanquísima como la nieve con una cabellera negro azabache fosforecente; hablaban de todo un poco sin fundamentos científicos, muchos menos prácticos ni pedagógicos; con gran hipocresía paré la oreja para escuchar y entender lo mejor posible, me faltaba pocos paraderos para llegar a mi destino, la Parroquía de St. Stephan; lugar de encuentro con mis compinches latinoamericanos, misma cofradía. Por dos razones tenía que llegar a la hora en punto. Por la primera y por la segunda. Y para agarrar el mejor sitio en la Taberna/Cervecería El Huerto frente a la Parroquía con menús del mediterraneo muy cómodos al alcanzé de los bolsillos latinosbroders.

En el tranvía lo que alcanzé a escuchar fue muy poco, una le decía a la otra:

- Mi hermana tiene un novio que no lo quiere presentar porque tiene los dientes chuecos.
- Ay, mi hija conoció a su esposo en Marruecos, el morocho sólo tenía la mitad de sus dientes cuando llegó a Alemania. Ahora con los postisos se le ve muy bien.
- A proposito, tú te has hecho algo en los dientes?
- Si hija, aproveché irme a Brasil, el seguro no cubría los gastos, lo que me iba a gastar acá en arreglarme la dentadura me salió para los pasajes, en avión, paseos, chequeo y reparación, todo con odontología cosmética de primera y veranié en Río de Janeiro, me fui con mi amigo el artísta del Rhin. Tres semanas en el paraíso y regresé como nueva.
- Yo necesito un amigo que me acompañe, todos trabajan, son altos ejecutivos y nadie tiene tiempo.
- ¿Y tu esposo?
- ¡También trabaja! ¡Sino cómo vivimos!

Como buen hijo del nuevo sol peruano llegué a deshora a la reunión, en ésta oportunidad para variar once minutos veintinueve segundos antes de la hora, no había ningún conocido, esperar como todo un gilazo. La puntualidad, según don Napo Bonaparte: "Cinco minutos antes no es la hora. Cinco minutos después no es la hora. La hora es la hora". Llegó la tropa de marianos, oramos, alabamos, después del rezo a papalindo salimos en mancha al local reservado con anticipación, nos colocamos en nuestras posiciones en una gran mesa rectangular de pino macizo, yo comodamente acomodado en el centro del rústico tablero repartía la pizza con la diestra y el vino con la siniestra. Después del primer tanganazo, me detuve a pensar por fracciones de segundos en la insulsa conversación pirateada en el tranvía, se me vino a la memoria algo parecido que escuché en el segundo piso del edificio donde vive mamita, escuché con mis tísicos oídos de barrio perfectamente entrenados en las tablas de la vida.

- ¡Abuelito!
- ¡Antes de entrar, primero tienes que tocar la puerta! ¿Entendiste? ¡Tienes que aprender a tocar primero!
- ¿Qué cosa abuelito?
- ¡Tienes que tocar primero la puerta!
- ¡No! ¿Qué cosa tienes escondido en la mano?
- ¡Nada! ¡No tengo nada!
- ¡Enseñame pé! ¡Enseñame!
- ¡Te enseño, pero con una condición, no le dices a nadie!
- ¡Ya, qué cosa es?
- ¡No le digas a nadie! ¡Es un secreto! ¡Pssssssssss, silencio total!
- ¡MAMÁ! ¡¡Mi abuelito tiene dientes de juguete!!
- !Sálvame, Virgen María!

Concurso Nacional Inter-Escolar de Dibujo y Pintura

Después de Fiestas Patrias comenzé a escribir un ensayo sobre nuestra religión católica, tratando de explicar y explicarme, las tantas estupideces y egoísmos de nuestra parte. ¿Por qué nos entusiasmamos y apoyamos las contradicciones tan contradictorias que sólo sirven para contradecir? ¡Y fragmentar un Todo! Enfrentándonos hermanos contra hermanos, padres contra hijos, y después con hipocresías, rezos, llantos y mentiras; queremos componer, unir lo quebrado. Descuartizamos nuestra religión y la minimizamos; sembramos discordias, odios y violencias; y agradecemos a Dios por darnos fuerzas para seguir adelante. ¿Adelante de qué? ¿Qué? Que, que ... creo qué ni Cantinflas hubiera tenido la paciencia de describir mejor todo lo que me daba vueltas en la cabeza. Estaba en plena filosofía mental, el ambiente cerebral estaba nublado e impreciso. Cuando un timbrazo de sopetón me despertó sacándome de mi meditación concienzudamente meditada en la raíz cuadrada de la potencia al cubo mesopotámico con acadios incluyendo fenicios, israelitas y arameos.

¡Sonó el teléfono! ¡Insistentemente! ¡Carajo!

- Hallo! Guten Abend! Familie León!
- ¡Hola! ¡Hermanito! ¡¡Niky!! ¿Cómo estás?
- ¡Oe huevón! Ya estoy empijamado para meterme al sobre. Acá son más de las once de la noche, mañana tengo que salir tempranito antes de las seis de la mañana a Nürnberg a trabajar, bom!
- ¿Cómo dijiste?
- ¡A trabajar!
- ¡No! ¿A dónde?
- ¡Núremberg!
- ¡Puta! ¡No te da miedo!
- ¡Pregunté por ti! ¿Qué tal? ¡A pesar que es tarde me da gusto escucharte! Más temprano hablé con mamita. Me contó que pasaron unas Fiestas Patrias muy bonitas, en reunión familiar, hasta mis nietos estuvieron en la jarana, se portaron bien Piero Angelo y María José?
- ¡Si! ¡Están lindos! ¡Ahorita estoy en mi oficina con mis compañeros de promoción!
- ¿Promoción? ¿De qué? ¿De dónde?
- ¡Del colegio! Han venido de sorpresa. ¡Cómo yo no fui al colegio a celebrar el Día de la Bandera han venido a joder!
- ¡7 de Junio! ¡Día del Colegio Alfonso Ugarte! ¡Cuna de Campeones! ¡Y no fuíste! ¡Carajo, no sabía! ¡Ya, hermanito! ¡Hablamos otro día! ¡Chao!
- ¡Niky! ¡No cuelgues! ¡Te he llamado para que les cuentes a mis patas cuando me eligieron como el mejor dibujante del colegio y me mandaron al Concurso de Dibujo!
- ¡Para eso llamas! ¡Cuéntale tu!
- ¡A mi no me creen! ¡Creen que los estoy paleando!
- ¡Cómo jodeís! Eso es una parte de la historia familiar, escolar también ... voy a prender la computadora y hablamos por Skype ... todos oidos, bien ...

- Esto fue en el año 74 ¡Si! Fue cuando Yuri estaba en segundo año de secundaria, ustedes se acuerdan, no? ... bueno ... no importa ... me acuerdo que mi papá estaba orgulloso de su hijito Yurito ... justo por ésta época ... por Fiestas Patrias en el colegio se realizó un concurso interno cuyo tema central era “El 28 de Julio”. Yuri como siempre no había hecho nada, se acordó del dibujo a las diez de la noche del domingo; yo no estaba muerto, estaba de parranda en un viaje interdistrital por Ciudad de Dios, Pamplona, El Arenal, con unas amigas, un fin de semana con chelas, guitarras, cajón, cebiches y choncholíes. Llegué el lunes a casita a las seis de la mañana con mis zapatitos en la mano para no hacer bulla y meterme solapa a la cama. Ni bien me tapé con la frazada, con la colcha y el cubrecama para camuflarme y evitar el contacto con los rayos solares como el anémico Conde Drácula y hacer tuto ... Yuri me tocó la puerta y muy bajito comienzó a llamarme:

- ¡Niky! ¡Niky! ¡Abre pé! ¡Niky! ¡Hazme un dibujito! ¡Si no llevo el dibujo me van a jalar! ¡Si me jalan es por tu culpa! ¡Y le digo a mi papá que has llegado a las seis de la mañana borracho! ¡Niky, abre pe!
- ¡No jodas!
- ¡Ahorita mi papá se levanta y me va a ver acá en tu puerta y le voy a decir que recién has llegado!
- ¡Pasa! ¿Qué quieres?
- ¡ Hazme un dibujo, toma la cartulina y los lápices, dibuja la figurita de José de San Martín, hazlo feo para que crean que yo lo he hecho y apúrate! Mi papá nos va a llevar en la camioneta.

Al cuarto de hora, Yuri regresó y preguntó:

- ¿Ya?
- ¡Ya! ¡Toma y no jodas!
- ¡Puta! ¡Lo has hecho muy bonito! ¡Nadie va a creer que yo lo he hecho!
¡Parece que estuviera hablando! ¡Ya la cagaste! ¡Te dije que lo hagas feo!
- ¡Anda al cole y no jodas! ¡Quiero dormir! ¡Chao! ¡Vete de mi cuarto!
- Chao ... oe ... gracias, ah!

Despúes de las Fiestas, se normalizaron las clases, a mediados de agosto Yuri fue llamado a la Dirección. Entró temblando, no sabía que pasaba, el Director y los Directivos de la APAFA lo esperaban para darle una sorpresa. El Vice-Presidente de la Asociación de Padres de Familia era papá, y papito junto con el Director fueron los encargados de felicitarlo y darle la grata noticia. Yuri era el único representante ugartino que participaría en el Concurso Nacional Inter-Escolar de Dibujo y Pintura. Su dibujo de José de San Martín, en el balcón, proclamando la Independencia del Perú con todas las autoridades tenía como Nota un sobresaliente, un hermoso 20. Yuri entró en pánico, mudo, lleno de sorpresa, no sabía que decir, sólo balbuceó una pregunta:

- ¿Cuándo es el Concurso?
- ¡La próxima semana, el día miércoles 19, a las doce en punto tienes que hacerte presente en la Oficina de la Gerencia de Educación, Cultura y Deporte de la Municipalidad Metropolitana de Lima. No te preocupes que nosotros te llevamos con el ómnibus del colegio! Dijeron en coro los señores directivos.
- ¡Indudablemente! ¡Es el mejor! ¡Es mi hijo! Repetía muy orgulloso Don Nico, nuestro papá, sacando pecho.

De un día para otro Yuri aprendió a esfumarse, a levitar, aparecer o desaparecer, adivinar el pensamiento, detectar los pasos perdidos, etc. Se leyó en tiempo record tratados, tomos y chistes de ilusionistas, prestidigitadores y magos. Una llamada para la Regencia, en medio del Auxiliar y dos Brigadieres, ¡Zas! ¡Desaparecío!; sí la llamada era para la Dirección con mayor razón. Los papás de la APAFA se acercaron a su salón con materiales de dibujo y pintura, ni bien tocaron la puerta el famoso Yurini se evaporó en medio de la audiencia. Trepaba muro como felino, agilito y rápido; papá recibía las quejas, lo regañaba y lo amenazaba, pero todos esperaban el Concurso para ver la precocidad del genio.

Cuando llegó el día miércoles 19, papá se levantó a las seis de la mañana y despertó al Miguelanyelo Leonarotti victoriano, salieron juntos de la casa a las siete y media con dirección al colegio, en la entrada principal el señor Auxiliar esperaba al artísta y lo depositó en el salon de clases; haciendo guardia para que el talentoso no huya del compromiso. En la Dirección, el personal administrativo, el señor Director, profesores de artes y los papás de la APAFA esperaban impacientes la hora exacta para dirigirse en caravana al Centro de Lima con el ómnibus escolar a la cabeza, la carroza ugartina tenía su sitio reservado en la Plaza de Armas, escenario del concurso. Las voladas decían que la entrega de los premios a los tres primeros puestos estaba programada como fin de fiesta con la presencia del Presidente de facto de entonces, General Juan Velasco Alvarado; con el Cardenal de los blanquitos, ricos y platudos, el otro Juan, Landázuri Ricketts y para el tercer puesto el Alcalde de Lima, José Lizardo Arturo Alzamora Porras, ilustre desconocido, nombrado Alcalde a dedo por Velasco.

Llegó la hora del recreo, diez de la mañana, sonó la campana y el timbre del patio central. El Auxiliar entró al salón, con voz marcial llamó al alumno León Cadenillas Yuri; pidiendo aplausos para darle valor y exigiendo que traiga el trofeo, todos los alumnos dirigieron sus miradas a Yuri ... y Yuri que no está, nadie sabe donde está, ni su compañero de carpeta puede explicar lo sucedido, como un cojudazo sólo mira el asiento vacio. El señor Auxiliar amenazando al salón obliga a los alumnos ir de cacería por el colegio, por los baños, por las instalaciones deportivas, por las canchas de fútbol, gimnasio, piscina, estadio, por el parque El Olivar, por todo San Isidro, Lince y alrededores.

-¡Encuentren a León como sea! ¡Y me lo traen vivo! ¡Muerto no lo necesito!

En la Dirección igual malestar, se preguntaban, dónde se ha metido? Papá agarró la camioneta y regresó a casa, dió vueltas por todos los rincones del barrio buscando al fujitivo, le tenía unas ganas de chancarlo ... los minutos pasaban uno detrás de otro inescrupulosamente; el tiempo equivalía oro puro. A Yuri se lo había tragado la tierra.

¿Cómo había desaparecido del salón? Preguntaban los incrédulos. A los días me enteré como Yuri había emulado al gran Harry Houdini, pues, muy sencillo, Yuri no había salido del salón, había hecho lo inimaginable, a simple vista inverosímil, se había colocado detrás de la puerta del salón de clases y en medio de la desesperación y desconcierto nadie atinó a buscar ahí; Yurito inmóvil, aguantando la respiración, los gases, el olor de sus zapatillas, no dejaba salir ni sus ideas, petrificado, quietecito como momia posando para la eternidad; esperó las doce del medio dia, trepó muro y desapareció.

Yurry Leodini llegó a casa, no me acuerdo con que mentira. Me miró y me hecho la culpa que todo lo que le había pasado era simplemente por culpa mia.

- ¡Si hubieras dibujado feo no hubiera sucedido nada! ¡Yo te lo dije!

Papá nos quedó mirando, había entendido como buen entendedor con pocas palabras. Papito me miraba con un par de hogueras ardientes en los ojos.

La verdad que yo no me acuerdo si dibujé feo o bonito. En ese momento lo único que yo quería era dormir!

¡Cómo ahorita que me estoy cayendo de cara por culpa de ustedes! ¡Bis bald! ¡Hasta pronto! ¡Saludos a los Ugartinos Valientes! Abrazos. ¡Otro día llamen más temprano! ¡Chao! ¡Chao Yuri! ¡Cuando tenga tiempo voy a escribir un cuento sobre tu participación en el Concurso Nacional Inter-Escolar de Dibujo y Pintura para tus hijos y nietos! Chao. Cuelgo, chao. ¡Saludos a mamita!

Quincenario de un actorazo

Quincenario de un actorazo. NDLeón

Teatro, arte milenario que nace con el hombre. Rito y liturgia. 
"El teatro: Un gran arte, un arte que nace con el hombre, que lo 
lleva en lo más noble de su alma y cuando quiere expresar lo 
más profundo de su historia y de su ser, lo expresa representando, 
repitiendo actitudes físicas. El santo sacrificio de la misa es la 
representación teatral más perfecta que se puede ver todavía".

 Federico García Lorca


Domingo 22 de marzo de 2009 -
“Las sorprendentes aventuras del pato Alfred Jodokus Kwak”.


Después de un intercambio de cartas por Internet, el grupo Mimose me invitó a una entrevista en su centro de operaciones en Bischweier, tuvimos una linda conversación, presenté mi curriculum vitae oralmente y les mostré unas fotitos como actor de teatro que estaban en mi cámara fotográfica digital. Me aceptaron y me dieron la oportunidad de trabajar en la magistral obra cumbre de teatro para niños “Alfred Jodocus Kwak” del cantautor holandés Herman van Veen.

Después de la inmensa alegría no pensé que se me iban a cruzar los chicotes y las neuronas, pues ya llevaba seis meses de estudiar alemán ininterrumpidamente, de asistir a unas charlas de café con extranjeros como yo, cada día que pasaba por la presión hablaba peor el alemán, se me hacía más difícil la pronunciación con la correcta acentuación, además tenía que diferenciar fonéticamente la ve doble (W), la ve chica (V), la be grande (B), la zeta (Z), la ce (C), la ese (S) y la eszett (ß). Todo un lío fonético cerebral. Mismo enfermito de afasia.

Para relajarme de mi estresante agonía y no morir en el intento de una brusca ipsofacta actividad físico mental, me inscribí en un curso de dibujo para dibujantes mayores o sea para viejitos, me di con la sorpresa que era uno de los más jóvenes, los otros dramáticos artistas me ganaban lejos en el calendario sin horario. Con este grupo practicaba mi alemán con paciencia y buen humor. Cuando estaba por finiquitar el curso, el profesor nos comentó que la prueba final era realizar un dibujo retrato, teníamos que ponernos de acuerdo con uno de nuestros colegas para dibujarnos mutuamente. Yo escogí sin pestañar a una simpática abuelita pero el profesor no estuvo de acuerdo con mi elección y me dio un tema bastante antiestético, difícil de aceptar, era una prueba de fuego para cualquier artista plástico, terminé aceptando como obligación no como inspiración, el trabajo consistía en presentar mi “Autorretrato”.

- Profesor! ¿Usted quiere que renuncie, que me retire del dibujo para siempre? ¿No sirvo para esto? ¿Ah, no? Dígame.
- No. No es eso. Es para que usted aprenda a observar y le va a servir para cualquier dibujo que efectúe, y como usted es actor le va a servir doblemente. Con el tiempo verá los resultados.
- Gracias profesor, me levanta la moral científicamente.

Personaje: "El Rey León". Interprete, el actor: Nicolás León


Con lo estresado que estaba, todavía tenía que soportar mirarme al espejo y visualizar marcadamente “las arrugas en mi frente, mis pupilas con su débil mirar, y mis labios temblorosos y arrugados saboreando están los besos que ayer dieron y hoy no dan”, observar detenidamente mis canas ocultadas por el tinte biológico castaño claro, la piel marchita por el tiempo y por los buenos tragos de antaño en el Bar Queirolo de jirón Quilca con Camaná a una cuadra de la Plaza San Martín.

El lunes 08 de diciembre del 2008, recibí un E-Mail de mi hijo Rodrigo, que decía:

- ¿Hola, como estás? Ya me enteré que te aceptaron en un grupo de teatro y que vas a actuar en alemán ¡Felicitaciones! ¡Que te vaya bien con la letra!

En enero del 2009 después de las fiestas empezaron los ensayos, todos los lunes y jueves de 7:00 a 10:00 de la noche, el esperado estreno estaba programado para el día Domingo 22 de Marzo, 5:00 de la tarde y las siguientes presentaciones durante la toda la semana dos funciones en las mañanas para los alumnos de primaria de todo el pueblo y villas de los alrededores.

El pueblito de Bischweier cuenta con tres mil almas y de yapa un turista o sea yo.

El hijo del Director, un niño de doce años me dio en cinco minutos un curso acelerado de la geografía política local, explicándome que Bischweier es un Municipio que pertenece al Distrito de Rastatt y éste a su vez pertenece al Estado Federado de Baden- Wurtemberg que es uno de los dieciséis estados que forman la República Federal de Alemania.

En casa con la ayuda de la página Google descifré lo que me había querido decir.

El viaje en tren de mi casita al teatro bischweieriano dura exactamente una hora, con libreto en mano era placentero el recorrido, era el mismo tiempo que demoraba en Lima de mi casa en el Distrito de La Victoria hasta el Distrito de Bellavista – Callao - para llegar al local del grupo “Homero, Teatro de Grillos”, más conocido como “Los Grillos”, con la pequeña diferencia que en Lima tenía que trasladarme colgado en el estribo de una combi asesina y estar mosca cuidándome de los choros.

Un gran comentario en el periódico de la región sobre la obra
“Las sorprendentes aventuras del pato Alfred Jodokus Kwak”.


En los ensayos veo las caras de preocupación y de incredulidad de mis colegas, el grupo todavía no se siente seguro de mi contratación, me imagino las dudas y enigmas que flotan en sus cabecitas, las primeras semanas fueron monótonas, ni chicha ni limonada, era como estar en neutro, algo faltaba en mi entorno, un buen chisme, el raje, las ocurrencias, las tardanzas, las improvisaciones improvisadas. El grupo funciona como un reloj, todo es tan disciplinado y extremadamente planeado que me siento perdido, respiro un ambiente de otro mundo.

En Baden-Wurtemberg suelen decir "wir können alles; außer Hochdeutsch" (nosotros podemos hacer de todo; excepto hablar alemán estándar). Y yo tenía la obligación de hablar lo más cercano posible al alemán estándar porque nuestro público eran alumnos de primaria.

Elaboré un plan de estudio bastante artesanal pero efectivo, leer cuantas veces se pudiera el libreto. Repetir la lectura del texto hasta el cansancio como en mi época de escolar, casi de paporreta, yo sabía el significado de lo que decía pero decirlo era el problema, dar con el tono, la pronunciación y la acentuación adecuada era el gran problema y sigue siendo mi problema. Necesité muchas horas de práctica para soltar la lengua. De lunes a viernes tenía y tengo que ir al Centro de la ciudad que dista 8 km desde mi casa. Pues, me hacía el trayecto de ida a pie repitiendo en voz alta mis parlamentos.

En el bus en una conversación me dijeron que unas vecinitas muy simpáticas habían hablado que me estaba fallando el coco, que me faltaba un perno. Como una de las jovencitas me había visto hablando solo, riéndome, gritando la misma palabra varias veces, todo sin sentido y siempre por la ribera del río. Habían sacado sus conclusiones que el nuevo vecino estaba mal de la cabeza.

Después de un mes y medio de ensayos comencé a demostrar que no se habían equivocado, pasito a paso todo lo estudiado lo iba plasmando en el escenario como cuando fui alumno de la Escuela Nacional de Arte Dramático, nervioso y cándido. ¡Por fin! Había llegado el esperado momento de la creación.

En el camarín esperando el tercer timbre para saltar al ruedo. Nk
k
Mi personaje “der König”, el rey, el rey de la selva, el león, en alemán “der Löwe”, requería de un estudio psicológico de su pasado, presente y futuro, complementándolo con una retrospectiva tetradimensional con figuras y fuerza en la testa, pues, aparte del idioma, además, tenía que sostener en la cabeza una pesada máscara de concreto armado para interpretar el personaje; me acordé con añoranza de mi amigo y condiscípulo Edmundo Torres y de mi profesor Arturo Villacorta, eximios artesanos de utilería teatral y expertos en el arte de la preparación y realización de máscaras.

Efectivamente, como me había anunciado mi profesor de dibujo, mismo profeta, el espejo de mi vida me sirvió para modelar mi personaje, como un alumno de ballet clásico ensayé frente a un gran espejo todos mis movimientos, siempre llevando sobre la cabeza la pesada máscara. El reto era expresar con voce y corpus los versos del parlamento. Molto difficile. Agradecí a mi profesora de Expresión Corporal, Eugenia Ende, por sus enseñanzas, por su apoyo incondicional para que continué como alumno de la Escuela y no abandone este bello arte, fue mi tutora Ad Honorem. Y poco a poco emulando la escena donde el actor enseña a actuar a Ui en la obra “La Resistible Ascensión de Arturo Ui” de Bertolt Brecht; poco a poco el espejo hacía las veces de un estricto y exigente profesor.

Después del plazo para entregar el dibujo me demoré unos días. Cerraron la Escuela por vacaciones, el profesor se fue de viaje, y yo con mi borrador (¡Suerte que inventaron el borrador!) y lápiz en mano, seguía dibujando. Cuando se reiniciaron las clases, llevé el trabajo. Solamente me había retrasado noventa días para ser exacto. La Nota del profesor fue una sonrisa, un apretón de manos y tres palabras:

- ¡Bien! ¡Siga practicando!


"Autorretrato" del artista master, Señor Actor Don Nicolás León

Y eso es lo que siempre he hecho en mi vida, practicar, ensayar, entrenar, practicar y practicar. En el arte nunca se termina de aprender, por eso siempre la práctica constante. Toda una vida aprendiendo, ensayando, probando, ejercitando, practicando, entrenando, enseñando, que bonito ciclo en el vivir.

Repasando mi tarea de alemán y hojeando un libro sobre Jorge Luis Borges leo una cita que gráfica todo mi problema sobre el idioma alemán :

- “De la jungla de las declinaciones, del diccionario, que no acierta nunca”

Si, efectivamente, las reglas gramaticales del idioma alemán son casi impredecibles e incomprensibles para un extraño.

Enero, febrero y marzo, honestamente, fue gratificante, superé obstáculos que en su momento parecían imposibles de superar. Los grandes obstáculos con la práctica y apoyo de los colegas se minimizaron a la más mínima potencia.

Pausa, indicaciones del director.


Quiero decir algo parecido pero distinto. Como actor, como vecino de un barrio popular, tuve una preparación extra programática en el escenario deportivo experimental de las calles, esto no quiere decir que soy un actor salido de las canteras de la calle, no, soy actor de escuela, pero en mi barrunto aprendí a vivir y a compartir, aprendí a lavar, pegar botones, cocinar, a planchar, a cambiar los fusibles, a tirar martillo y serrucho, muchas veces se presentó la ocasión y me convertí en pintor de brocha gorda. Todo el quehacer cotidiano me sirvió en las tablas como tramoyista, escenógrafo, luminotécnico, algunas veces como utilero. Hoy me pongo como ejemplo, pues, en el transcurso de los años trabajé en múltiples oficios, cumpliendo - mi labor de colegial en el Colegio Fiscal del barrio donde nací - con mis obligaciones y le gané tiempo al tiempo para realizar lo que más me gusta: Hacer teatro. Lo maravilloso del quehacer teatral es su esencia, el actor, el hombre y si son nuestros amigos mucho mejor. El teatro me ha dado amigos, el teatro me ha dado todo. Amor, desamor, alegría, llanto, lágrimas y ¡Salud! Qué no haya alcanzado la graciosa “fama” no significa que no haya tenido éxito, que sea un frustrado, nunca me preocupó la fama, muchos no me entienden y no tengo palabras para explicar mi posición, lo único que puede decir es que soy feliz, vivo feliz y eso ya es bastante. ¡Vivo! ¿Quién dijo que el teatro solo es pena, penita, pena?

Faltando cinco días para el estreno, en el ensayo principal de sonido, efectos y canciones, bajo la batuta en cuerpo presente del profesor del teclado musical, Norbert Huck; el director dio la orden de empezar como si fuera el estreno general:

- ¡Silencio! ¡Silencio! Tres, dos, uno ... (y recalcando para los oídos del actor invitado)

- ¡Nada de español! ¡Todo en alemán! Deutsch! Aktion!

¡Glug! ¡Glug! Tragué saliva, me persigné y esperé sentadito como un angelito de otoño la segunda escena para hacer mi entrada triunfal al escenario.

Después del ensayo tuve una idea para darle sabor y locura a mi personaje, decir unas palabras en español, consulté con el director, probamos y gustó. Según el director se veía bien el efecto. En la primera escena que aparezco solo digo una palabra en español; en la segunda escena recito mi primer parlamento en español y después continuo diciendo lo mismo en alemán; y en tercera escena entro cantando unas líneas de una canción conocidísima en todo el Perú y ahora en el mundo entero:

- “Se va se va se va el Alianza para Campeón, se va se va Alianza Lima Corazón”.

En toda ésta experiencia tuve sueños encontrados pero en ningún momento se me cruzó la idea de mandar todo esto al diablo, por el contrario, a mayor obstáculos mejor era el reto.

Mi hijita, Alejandra María, mamá de mis dos nietos, un día antes del estreno me saludo por teléfono, me deseo suerte y me preguntó:

- ¿Ya te aprendíste el libreto?

Hasta que llegó el día Domingo 22 de Marzo, cinco de la tarde (5:00 P.M.), no había escapatoria, esperar el tercer timbre y saltar al ruedo.

Me acordé de un Maestro de Ceremonias en el Teatro de la Sinfónica, minutos antes de empezar la función, amablemente rogaba al público:

- “Por favor, después de la representación no de olviden de prender sus celulares”.

En el estreno llegó más gente de lo que se había calculado, un poquito más y era el doble. Nuestro fotógrafo y camarógrafo tuvieron que buscar nuevos sitios para realizar su trabajo, en plena función hubo mucha química con el público que rieron, aplaudieron, festejaron, murmuraron las ocurrencias, todo lindo, de maravillas. Cuando terminó la función, todos cansados pero felices, nos abrazamos contentos. Yo estaba contentísimo había pasado mi primera prueba de fuego con el idioma y con el público alemán.

El único que estaba con una cara larga era el camarógrafo. ¿Qué pasa? Qué ha pasado?, respirando fastidiado nos llegó a decir que la grabación había que hacerla de nuevo porque había mucha bulla, estaba toda borrosa, que por momentos no se entiende lo que se habla.

Acordamos que al día siguiente había que ensayar tempranito con micros inalámbricos, otro nuevo problema. Ahora tenemos que estar pendiente del micro, movernos y actuar en función del micro. ¡Mama mía! Menudo problema. Suerte que teníamos a Anita Wolfschläger como asistente de utilería y correrías. En las luces estaba el cuñado de Klaus-Peter: Herr Peter.

Después del estreno las funciones fueron de lunes a viernes en las mañanas en doble horario, de 9:00 am y 11:00 am. Esto significaba que tenía que levantarme a las 5:45 de la mañana, claro con ayuda de un buen reloj despertador. Tomar a la diabla unos sorbos de café para tratar de despertarme y salir con rumbo a la estación del tren. Afuera la Primavera estaba en contra de los pronósticos climáticos, hacía un frío hielo de los mil demonios, terrible, con humedad y lluvia a cántaros. Caminar rumbo a la estación era heroico. Tomar el tren a las 7:00 am. llegar al local a las 8:00 am. arreglar la utilería, prepararme y cambiarme.

En el fondo de mi corazoncito, mi corazón latía maravillosamente bien con una sonrisa de oreja a oreja.

Conforme avanzaba lo programado me di cuenta que el trabajo no era solo del Grupo sino de toda la Comunidad, de la Municipalidad, de los Auspiciadores, de los Sponsors, de los Colegios, de los padres de familia, de los vecinos, de los familiares y amigos. Todos ponían su granito de arena. En cada función teníamos un aproximado de 300 niños, sin contar a los profesores que voluntariamente hacían el papel de nuestros más ácidos críticos.

En el transcurso de las funciones una profesora comentó al grupo de actores:

- El actor que hace del Rey León tiene un marcado acento ¿De dónde? Pero, cuando habla español le sale mucho mejor, ¿Cómo es eso?

Entre risas le explicaron que soy un estudiante de alemán, que soy un actor invitado y latinoamericano, peruano, con lengua materna española.

Realizando la última función de la temporada sentí un malestar inequívoco de resfrío. Cuando terminó todo, arreglando el vestuario para entregarlo tal como me lo habían dado, sentí más fastidio, el malestar aumentaba. Nos despedimos poniéndonos de acuerdo que dentro de dos semanas almorzábamos juntos todos los integrantes y amigos que habían colaborado en la empresa, un verdadero almuerzo de camaradería.

Llegué a casa y tenía fiebre, catarro, gripe, tos, tenía escalofríos, estornudos, tos intensa, una fuerte inflamación en la garganta, me dolían los ojos, la nariz parecía un caño, tenía dolor de cabeza, dolores musculares, dolores en las articulaciones y en los huesos.

Tirado en mi camita acompañado de mi termo con tecito caliente y mis pañuelos desechables, inmovilizado. Sacando conclusiones me sentía un suertudo. Un afortunado, un agraciado del Señor. Tuve la suerte que todo este mal no se presentó en plenas funciones. Soy un tipo con suerte. ¡Qué lechero que soy!

Creo que esto es todo por hoy.

Gracias Dionisio, Baco, Gestín, Osiris y otros buenos cantores, guitarristas y chupa cañas; gracias dioses del teatro; gracias papalindo; gracias mamita, siempre rezaste por mi; gracias a los integrantes del Grupo Mimose, gracias al Director Klaus-Peter por su confianza, faltando 10 días para el estreno me confesó que había tenido unas ganas locas de botarme del elenco y hacer mi personaje porque me veía más perdido que Papá Noel en Fiestas Patrias; gracias a Dorothee por su paciencia, me auxilió en los momentos claves de mi interpretación victoriana antistanislavskiana y si la defraudaba estaba lista para meterse a una clínica psiquiatrica; gracias a Silvia, a Claudia, compañeras de tablas, gracias por su colaboración; gracias a mis hijos que desde lejos me hacían llegar su aliento; gracias a Hans Singbartl, mi profesor de dibujo en la VHS Karlsruhe; gracias a mis amigos que me alentaron; gracias a todos que en una u otra forma me ayudaron, gracias, gracias por el apoyo prestado a este humilde servidor.

Para terminar repito las palabras del parapsicólogo chancalalata agrobioterrenal del Valle del Santa, Xtonvh Ch.:

“... como fuiste testigo de tantas vivencias fortuitas e infortuitas (revísame esta frase) ahí está el detalle si no es como una quisiera si no como se dan las cosas osea como quien dice así no es, así esta mejor no, de frente parece un insulto pero con el transcurrir en forma subrepticia esta el innegable sentido del vivir práctico duro y real, y para eso hay que estar preparado”.

Nicolás Daniel León Cadenillas
Karlsruhe, 30/März/2009.

Alfred, nota de prensa:
Las sorprendentes aventuras del pato Alfred Jodokus Kwak”.
La obra teatral “Alfred Jodokus Kwak” del cantautor holandés Hermann van Veen, se estrenó el domingo 22 del presente en el pueblo de Bischweier por el Grupo Mimosen. El elenco está conformado por los integrantes del grupo Mimosen: Silvia Zuckriegl, Claudia Heberle, Dorothee Pauleit, Nicolas León y Klaus-Peter Wick en su doble función de actor y director de la obra.
La obra se presentará durante las semanas siguientes de Abril en doble horario de 9:00 y 11:00 am. para los alumnos de primaria de la comunidad y público en general. En el local del Auditorio del Mercado Principal de Bischweier. (Distrito de Rastatt. Estado de Baden-Wurtemberg. Alemania).
Argumento: La historia del pato “Alfred Jodocus Kwak”, es tierna, triste y conmovedora. Alfred es un patito huerfanito que es adoptado por “Henk” un topo, al que llamará "papá" por siempre. Él es optimista, curioso, sencillo, amable y muy buen pato que va descubriendo el mundo poco a poco ... y enfrentándose a la vida, a la injusticia y a los ¡Malos!. En un país sin agua donde predomina la sequía. El pato Alfred decide ayudar a los animales de esa región, consiguiendo riqueza gracias a un inteligente negocio. Lamentablemente el Rey lo ha escuchado y le pide prestado el dinero para sus fines, sin ninguna intención de devolverlo. Ahí empieza el camino de una aventura más para Alfred para recuperar su oro. Con la ayuda de sus amigos inicia la lucha contra el poder del Rey.
Actores Invitados: Dorothee Pauleit como 'El Pavo' y Nicolás León como 'El Rey León'.
Tiempo de duración de la obra: Aprox. 70 minutos.