Páginas

Translate

La odio y la quiero. La amo y me desarmo.

La odio y la quiero. La amo y me desarmo.
Agradecimiento infinito, a la Dama del Imperio Británico, Agatha Mary Clarissa Miller Christie Mallowan, conocida como Agatha Christie; María del Socorro Tellado López, conocida como Corín Tellado; Alejandra María León Palma, conocida como Alejandra María del Socorroco Antonieta de las Nieves León Palma Campanillas de Balconcillos Pío Pío Pío Pío; José Luis Martín Espinoza Córdova, conocido como Jolis; y Rodrigo León Palma, conocido como Rigo.

Esta es la historia de un buen samaritano, padre de familia y al mismo tiempo hijo y abuelo; sentado frente a una porción de cancha salada, meditaba en un día de miércoles, no importa que mes, sobre los trillados versos que recitaba.

"Camina plácido entre el ruido y la prisa y recuerda qué paz se puede encontrar en el silencio. Esquiva a las personas ruidosas y agresivas, ya que son un fastidio para el espíritu. Disfruta de tus éxitos lo mismo que de tus planes. Sé sincero contigo mismo, en especial no finjas el afecto. Y no seas cínico en el amor, pues en medio de todas las arideces y desengaños, es perenne como la hierba. Aún con toda su falsía, sus dolores y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso. Sé cauto, ¡esfuérzate por ser feliz!" (Desiderata).

Don Abelardo Martino descansaba de su larga estadía por las desérticas tierras y valles del Sur del Eterno Sol. Descansaba probando una botella de pisco acholado de su destilería artesanal en su restaurant favorito. La cosecha y la venta de sus jabas de hermosos racimos de uvas selectos para la elaboración de pisco fue un rotundo éxito comercial y económico, él no había pensado en la magnitud de la oferta y la demanda; gracias a la guerra del pisco salió premiado.

Mirando al cielo agradecía al Todopoderoso por haber escuchado sus rezos y plegarias. Pidió al Altísimo una vejez tranquila, sin sobresaltos. Y el milagro se cumplió en el mismísimo momento cuando cosechaba, cobraba y recibía el pago en efectivo fuera de Lima. Su esposa, la madre de sus cinco hijos, había decidido fregarle la pita a su mejor amigo y compadre, ella había hecho abandono de hogar dejándole una carta pidiendo el divorcio por mutuo consentimiento y disenso, sin pleitos ni reyertas como personas civilizadas por el bien psicológico de los chicos para que no se traumaticen más adelante. - Para eso están los mejores amigos; pensó. Y en cuanto a los chicos el tema estaba bastante fuera de foco. Después de terminar de leer la carta con graves faltas de ortografía y borrones, inmediatamente mandó cambiar las chapas y cerraduras de su humilde hogar por sí las moscas, podía ser que la Madame se arrepintiera y quisiera regresar.

Parsimoniosamente levantó su copa de pisco y de un sólo huaracazo saboreó el néctar de vid, retomó el aire para meterse otro igual, seco y volte'o, y comenzó a picar su rico seviche de pescado y calamar.

Ahora sí, por fin, se había quedado solo, las súplicas a Dios Padre, a la Virgen, al Niño Jesús, a los inquilinos del establo; a los Ángeles, Arcángeles y Santos del cielo y de la tierra habían surtido su efecto esperado. Sus cinco hijos se habían mudado uno tras otro. La última en marcharse había sido su hijita linda y bella que nunca lo jode, la niña de sus ojos, su engreída, su chochera, su Inesita querida. Faltaba poquito para celebrar dos almanaques de su retirada. En conclusión tenía hijos casados por religioso, por civil y rejuntados, mismo servinacuy. Ellos eran dueños de sus vidas, de sus profesiones, respetuosos con sus parejas, ejemplos de buenos hogares; bueno, eso era lo que Don Abelardo Martino, creía.

Don Abelardo descansando y soñando en el exclusivo restaurante Comando Sur, recordaba sus momentos de pelotero, de sus amigos y paísanos del Club Centro Iqueño; de su barrio victoriano, al decir verdad, toda su vida había vivido en La Victoria, eterno hincha de Alianza Lima Corazón pero siempre la tierra de sus padres, de sus abuelos y de sus ancestros lo jalaba, al menos en la temporada de la cosecha de uva.

Leyendo detenidamente un tríptico sobre Buenos Aires, pensando hacer un viajecito para conocer el Barrio de La Boca y su entorno, el Club Boca Juniors, la calle Caminito y el Museo de Bellas Artes de La Boca de Artistas Argentinos "Benito Quinquela Martín". Marcando con un lápiz de color azul los precios y los costos de la posible estadía, recordó que tiene amigos en la Capital Federal y en La Plata, así se ahorraba alguito. El trabajito que le esperaba en casa era buscar el Directorio del año de la pera pero estaba seguro que estaba a buen recaudo en uno de sus cajones donde guardaba sus fotos, recortes de periódico, cartas de amores y postales. Sonriendo solo de sus maldades de antaño, recibió una noticia por celular. Miró el mensaje, era su hijo político que pedía llamada porque no tenía crédito.

- "Hola. spro qts biem necsito ablar.yamaa Urgente. No credit”.

Marcó el número con paciencia y buen humor. Escuchó varias timbradas.

- “llame. cel imagino apagado".

Nuevamente recibió otro mensaje.

- “algo faya”.

Volvió a marcar el número. Por fin contestó el yerno querido.

- Hola Martín, mira lo que te voy a decir es bastante fuerte.
- Soy Martino, Martino, olvídame pero no me confundas.
- Hola Martino, no sé como empezar esto es muy delicado.
- Un momentito. ¿Has pensado que me puedo morir de la impresión? ¿Has pensado en eso? Seguro que no. Yo soy tu suegro no soy tu papá güevón. Tienes que cuidarme. Se me para el bobo y me voy al hoyo. Ya, ahora habla, te escucho.
- Bueno, el sábado pasado Cumpleaños y Bautismo de mi hija, su nieta ...
- Ya sé eso, yo mandé ciento veinte dólares para la fiesta.
- Porfa, toi hablando, nos quedamos hasta tarde y sucedió un problema que para mí es de gravedad. Desde ese dia ya no estoy en tu depa. Me he ido a mi casa.
- Con todo el respeto que te mereces hijo mio, ¿qué mierda estás hablando?
- ¡Nos hemos embroncado, Inés y yo!
- ¡Ajá! Entonces ahora tienes tiempo de sobra para trabajar y no estar de niñera. Saco largo.
- Escuche por favor, en la fiesta tu hija se pasó de copas y no quería ir a dormir. Yo dije a tu fámili: Atención, Inés está mariadita, va a descansar; en eso Shena, tu sobrina y madrina de la bebe, dijo: "¡Qué, nos estás botando, descansa tu zonzonazo y deja a mi comadre en paz!". Repetí que Inesita tenía que descanzar por la bebe. Mi mamá me apoyó y empezó el pleito.
- ¡Carajo! ¿Pero Inés cuándo descansa? Ella es el alma de las parrandas, y ¿cuándo ustedes dos se amanecían por las huevas? La bebe la hubiera cuidado tu madre y solucionado el problema.
- ¡Inés me gritó delante de todos! Me gritó: “¡Lo que pasa que este güevon está acostumbrado a mandar y aprovecha para hacer lo que le da la gana. Y ustedes siempre lo apañan!”, les gritó a mi mamá y a mi tía. Tonces yo le dije que me llevaba a mi hija a la casa de mi mamá, ella dijo, la bebe no sale. En ese momento todos se me fueron encima y me gomearon.

Mientras escuchaba el lamento de su despechado jugador urbano, Martino se levantó de su mesa y se dirigió a observar detenidamente una gran fotografía donde él posaba como back central con su larga y esponjosa melena negra; escuchando, repasaba, contemplaba las demás fotografías y recortes de periódicos del salón colocados cronológicamente en el tiempo y en espacios inverosímiles. Se distraía haciendo las dos cosas al mismo tiempo, solamente escuchar le parecía tragicómico.

- La señora Irene, Chavela, Salomé, Dalila y la Reina de Saba, Cleopatra, La chata Nancy, Bonnie sin Clyde, Batiniña, Gatúbela, Superniña, Luisa Lane, Yoko Ono, los Ángeles de Charlie, Xena, Xuxa, la Bestia, Luisa Lane, la Mujer Maravilla, Jane, Boy, Tarzán, Pinky y Cerebro, y hasta el hermano Pedro Santiago me golpearon sin consideración, y yo tenía a mi hija en brazos. Ellos se metieron al lío, sólo mi mujer tiene derecho, ella y nadie más a llamarme la atención.

Abelardo sonrió. Hay que ser bien cojudo para mandar a dormir a la dueña de la jarana, de los muebles y de la casa; él conocía bastante bien a su hijita. Hay gato encerrado, tengo que buscar los cinco pies al gato, algo no está bien; pensó.

- Por la culpa de su familia no puedo seguir ahí, no me respetan. Dicen cosas que no son, lo único que han conseguido es que yo me aleje de Inés y la deje sola con la bebe.
- Algo presentí cuando leí Urgente. Tómate un asueto de una semana después hablas con Inés. Por mi parte te cuento que yo vivo tranquilo. Lejos del mundanal ruido. Lejos de problemas, no me la pongas difícil. Dios me ha recompensado.
- Eso voy hacer. Me'toy quedando en la casa de mi'amá. Yo amo a Inés pero así no quiero vivir, rodeado de su familia mi vida es un martirio.

Martino repitió mentalmente la última palabrita, mar-ti-rio, luego reflexionó: Y éste huevo frito al primer problema se va de la casa, calzonudo. Él que había brindado los mejores años de su vida a su ingrata mujer y para hacerla feliz tuvo que sepultar sus ilusiones, veinticinco años soportando tantas mentiras, metiches, alcahuetas, cuñadas y cuñados sordomudosciegos. Nunca se le cruzó irse de la casa. Dejar sola a la mujer con los hijos fue un tema tabú e impensable. Ahora por quítame una paja estos jóvenes abandonan el barco y solucionado el problema, qué bonito. - Para que se juntan sí no han madurado lo suficiente. Todavía no han dejado de ser hijitos de mamás y buscan mujer. ¡Hijos de … mamita!

- Voy a intentar hablar con Inés, sí no funciona yo me voy para siempre y nunca más volver, te lo juro por mi madrecita santa que me acompaña e ilumina, no volveré. Perdóname, aún la nave del olvido no ha partido, yo tan cerca y tu tan lejos de los problemas.
- ¡Hey! Yo no estoy lejos, estoy en La Victoria, en mi casita. Te aconsejo empezar desde el principio, habla con Inés. La solución está en la buena voluntad de ustedes dos. ¿A propósito qué sabes de tu suegrita?
- ¿Quéee? Bueno, la señora, éte ... ella no vino al Bautizo ... tampoco a la fiesta. Ehhhh, yo creo, que ... no sé, estuvo enferma, creo, yo ... Inés no me dijo nada ... como hemos peleado, ée ...
- ¡Tú no sabes nada, ok! ¿No sabes nada, no? Jajjajaj
- ¡No! No sé nada, ni quiero hablar de ese tema. No me compete.
- Bien, yo voy a llamar a Inés y la visitaré para hablar con ella.
- Gracias por escucharme y por el consejo. Ojalá nos podamos encontrar para tomarnos una sangría. Suerte.

Y para completar todo el ambiente jocoserio de pleitos de marido y mujer, de líos, dímes y diretes, que mi mamá es santa, no te metas con mi madre, habla de la tuya cochetumare, que yo no fuí, ella es mala y embustera, él es un cobarde y maricón, y demás cojudeces; el salón principal se llenó de música tropical.

“La mujer tiene mala conciencia, de ser mala hija, de ser mala hermana, de ser mala prima, de ser mala tía, de ser mala esposa, de ser mala suegra, de ser mala novia con todos los hombres. El Trio La Rosa lo dice. De las mujeres no hay más que decir porque ni Dios lo dispuso así. Mira no hay más que decir. Que son malucas, que son coquetas, que son crecidas, que son presumidas que son mala amiga, mala enamorada, mala novia, mala esposa, etc".

Don Abelardo, consultó con su almohada, daba vueltas en su humilde morada, no sabía como encarar el tema, llamó a su hijo mayor, abogado de profesión. El hijo no contestó ninguno de los siete teléfonos de su oficina, ni a los celulares, llamó a su casa, ni la servilleta contestaba, nadie, nada. Llamó a su segundo hijito, director de relaciones públicas de una empresa estatal.

- ¡Papá, hola cómo estás? Cuando nos tomamos un pisco purito, yo no tomo Pisco Sour me cae bomba tanta combinación, joden al pisco caramba.
- Quiero hacerte una consulta. Tu hermana está en bronca con su marido.
- ¿Y qué quieres qué yo haga? Los dos son unos inmaduros de ... pueden ser grandecitos pero inmaduros, cuidadito con meterte, no te metas, que se jodan para que aprendan. Chao, me llamas el domingo para almorzar juntos y meternos un tragito, chao papi. Cuídate.
- Chaufa.

Lo que más le dolía a don Abelarlo era que gastaba sus minutos en llamadas perdidas y no encontraba una solución al problema de su engreída. Prendió su computadora y le mando un mail a su primogénito.

- @: Hijo querido, llamé a todos tus teléfonos y ninguno respondió, no dejé mensaje. Me han mandado fotos del Bautizo, mal tomadas, oscuras, pésimas y no te veo en ninguna de ellas. Dicen que todo salió muy bonito. Después me enteré que hubo boche. Inocencio mandó a dormir a tu hermana, la comadre se metió, luego la tía, la prima, el primo, el tío, la suegra, los vecinos, las amigas, y lo gomearon. El tono terminó en mechadera. El se ha ido a su casa. Inés no me ha dicho nada hasta el momento. Espero su versión. Saludos. Papá Martino.

Pasaron los días, Abelardo llamó a la niña de sus ojos y nada. Le respondieron que salía temprano y regresaba tarde, que dejaba a su hijita donde su comadre. Que su marido seguía resentido y la castigaba con el billete. Pero como Inesita es chamba ella conseguía los frejoles. Pidió el número del celular de Iné, le respondieron que había perdido el cel o que se lo habían robado, y que en la próxima semana conseguía otro y que iba a tratar de ponerle el mismo número. Colgó y seguía en lo mismo. Nuevamente escribir otro mail y esperar una respuesta para estar enterado de la versión de su cielito lindo.

- @: ¡Inés, mi hijita linda y adorada! ¿Qué tal estuvo la fiesta? No te olvides de mandarme fotos de la ceremonia y del tono. Querida Inés, tengo conocimiento que la fiesta fue el despelote, folklórico y telúrico. Qué terminó con golpes. La borrachera la acepto, los golpes no. Yo nunca realicé actos vandálicos en mi propia casa. Hasta ahí no llegué. Sólo algunos gritos. Ahora tu tienes una hijita, me dijiste que Inocencio es un buen hombre, que lo quieres. Cuando conversé con él me prometió que te iba a cuidar. Habla con él, míralo a los ojos. Respeta para que te respeten. Espero respuesta. Te quiero. Los quiero. Tu papá Abelardo Martino.

- ¿Por qué será que hoy en día con lo avanzado de la informática estamos tan distanciados, no tenemos tiempo, no podemos vernos, menos tocarnos, darnos un beso, apoyarnos en el hombro de un ser querido? Más tecnología más vacía mi vida. Por la puta madre. De niño ví la televisión en blanco y negro, ahora veo todo en colores y no entiendo nada. La cibernética nos ha distanciado a años luces. Estoy más solo de lo que quería estar, qué soledad tan tríste y cojuda. Hablaba amigablemente con el espejo Don Abelardo Martino, el hombre con tino.

Pasaron los días, las semanas, días de veinticuatro horas al día. El sol quemaba y nuestro papá héroe se encontraba en medio de la Plaza Manco Cápac. Solo en el mundo y solo en casita, se dio el coraje de coquetear con su vecinita, una morena cuarentona, fuerte y lo mejor de todo con negocio propio. Se había puesto de acuerdo para comer pollito a la brasa frente a la Municipalidad. Martino cuadrado marcialmente junto al Inca esperaba impaciente. Llegó la amiga, se dieron un besito sincero en los cachetes, los dos super rojos de contentos, ambos bien vividos y curtidos en las experiencias que ofrece la vida. Sabían que si había migas entre ellos podría ser una relación de largo aliento.

"Cuando el amor llega así de esa manera uno no tiene la culpa, quererse no tiene horarios, ni fecha en el calendario cuando las ganas se juntan".

En pleno palabreo, los dos hablaban de sus temas favoritos, de sus hijos, de sus nietos. El aseguró que todo le iba color de rosas y que con su esposa eran amigos, por los hijos y por los nietos, a la distancia; además que ya eran suficientemente mayores para estar en broncas cojudas. Ella contó que su marido se había ido con una chiquilla y le susurró muy quedo al oído que había esperado este momento desde mucho tiempo, que tuvo un amigo pero el pata era jugador, timbero, y eso ella no soportó y le dio forata.

- Con lo que cuesta ganar un sencillo para los fríjoles, no acepto el despilfarro.
- Yo no juego, no me gustan los burros ni los gallos, ni juego cubilete, no sé jugar ajedres, con las justas juego damas, damas chinas no. No voy al billar, no veo tampoco, futbito prácticaba con viejos de mi edad. La cerveza me friega y me resfrío al toque. No fumo ...
-Mejor dame tu Hoja de Vida.

Se dieron un beso, empezaron a comer. Pidieron un vino para celebrar y entrar en calor, para después llegar al ring de las cuatro perillas, sabrosones. El habló que quería ir a Buenos Aires por dos semanas. Ella sonrió, sus ojos centellaron de emoción. Hasta que llegaron al final de la conversación. Habían agotado todos los temas. De fútbol también hablaron, los dos iban a la tribuna Occidente del estadio de Matute. Pagaron la cuenta. Hicieron un silencio, miraron la salida, avanzaron al umbral de la puerta como novios.

- ¿Dónde tomamos el asentativo, mucha grasa provoca colesterol hay que hacer un poquito de ejercicios. En mi casa o vamos a la tuya? Perdón, no es lisura.
- Vamos a la mía. Tengo mi cama con sábanas limpias. En tu casa no sé como andan las cosas.
- Yo estoy bañadito de cuerpo entero y la cosita está limpiecita, jajjajaja.

"Bonito, todo parece bonito, bonito lugar, bonita La Plaza, bonito es el día, bonita la vida, bonito, bonita la paz, bonita la vida, bonito volver a nacer cada dia, bonita la amistad, bonita la risa, bonita la gente que gana, que pierde, que habla, que ama, bonito …".

En la casita limpia de la morocha, en el altillo con el televisor prendido, los dos descansaban acurrucados, no había siesta estaban de parranda.

- Para ser tío, tienes buen cuerpo y no tienes guata, se nota que no eres chelero, pero algún vicio debes de tener, no creo que seas un santo, mejor dime de una vez antes que me entere por mi propia cuenta y no me vaya a gustar la sorpresa.
- Uno de mis vicios es que me gusta comer bien ... yo sé cocinar.
- Jajajaja idiota, te haces el idiota, jajajaja …¿ Para cuándo piensas viajar a Argentina?
- No sé. Sólo es un sueño.
- Yo conozco Buenos Aires.
- Che, piba ¿Conocés el barrio de La Boca?
- Laboré en la Capital Federal cinco años en servicios de impresión digital y offset. ¡Vos, tenés mucha guita para viajar!
- ¡Vos, sos una linda mina!
- ¡Sos un lindo groso!
- ¡Después de hacer el amor, volver hacer al amor!
- ¡Che, vos sos un boludo! ¡Loco, querés un terrible ñapi!
- ¡Che, basta de chamuyo! ¡Vení!

Don Abelardo se puso tigre como fiera al acecho para dar el zarpazo final, sacando pecho y fuerzas, inoportunamente sonó su celular que le cortó la viada. Se miraron, siguieron para adelante, el bendito celular no dejaba de sonar, perdió la concentración, desesperado por el timbre, cogió el aparatito y se percató que era su hijito.

- No contestes, vení, dejálo ahí.
- Eeeh, ... e'mi'jo, un ratito … ¡Hola hijito!
- ¡Holas!
- ¿Cómo estás? Hijito querido ...
- ¡Abelardo Martino Sacramento Ferreny i demás yerbas! Estoy bien, y tú?
- Por acá, preocupado por el pleito de tu hermana ...
- Iné se consigue cada cojudo.
- No hables así, el chico es bueno, sólo que es hijito de mamá.
- Jajaja, ¿Qué sabes del escandalo del bautizo?
- Sí yo te lo conté ... o no has leido mis mails?
- No. No he leído nada. Yo no fui, viajamos a Trujillo para traer a los abuelos de mi chola a Lima y embarcarlos para que viajen a España hasta nuevo aviso. Sobre la fiesta me contó Rosa Albina, mi primita como se presta para el chisme. ¡Todo lo que ha pasado es un buen material para escribir una obra de teatro, una culebrona, podemos vender la idea es un tema para escribir una novela como Agatha Christie, Corin Tellado, jajajaj, fácil se puede hacer una película, la trama puede ganar un Oscar, el Goya, la Berlinale, un Grammy ...
- Yo hablé con Ino y te mandé un mail ...
- Voy a revisar mis correos ... ¡Dónde tenemos que acentuar un poquito es en el momento que Pía Candelaria le aplica un jab a la mamá de Inocencio!!
- ¿Pía Candelaria?
- ¡Si!! ¡Se enfrentaron las vecinas, el clímax tiene un parecido a David y Goliath pero esta vez Goliath, gana!
- ¡Eso no me han contado! Jajaja, bueno las tías se llevaban bronca desde hace tiempo ...
- Jajajaja, si puta, le metió un cachetadón al mejor estilo de un Mate: ¡Le cagó la cara!!
- Inés me contó que la ñori le metió golpe y ella no respondió, se quedó quietita, al menos pensó en ese momento ... sí respondía la historia era otra ... me voy ... me están llamando, tengo un asunto que terminar muy importante. Llámame, escríbeme, chismosea, saludos pa'la familia. Después hablamos, chao, hijito.
- Tu también llama, chao.
- Mirá viejito lindo, tenés que empezar de nuevo desde el principio porque el cuerpo se me enfrió.
- Bueno, habrá que calentarlo, a calentar motores señores ... "Mi Buenos Aires querido, cuando yo te vuelva a ver no habrá más pena ni olvido. La ventanita de mis calles de arrabal donde sonríe una muchacha en flor; quiero de nuevo hoy volver a contemplar aquellos ojos que acarician al mirar ...".

Después de un buen largo tiempo de paz y tranquilidad, Don Abelardo y su amiga tomaron su relación en serio, solamente tenían un problema, quien se mudaba a la casa de quien. El seguía cachueleando en sus menesteres de siempre como mercachifle profesional en compra y venta de filigranas y chucherías de plata, y en sus ratos libres mensajero interfamiliar. Por fin había encontrado la tranquilidad soñada. Pero esta duro menos de lo que pensaba. Nuevamente empezaron los problemas de Inocencio con Inés, estos loquitos estaban empeñados en complicarse la vida y complicar las vidas de los demás. 'El fantasma de la ópera' era una bicoca al lado del drama de sus angelitos. El esperaba que todo este lío no tenga un final trágico. Don Abelardo y su esposa, la madre de sus hijos, recibieron un mail de parte de Ino. Esto lo mortificó pero como abuelo lo aceptó. Antiguamente todo este embrollo se resolvía hablando ahora con tanta tecnología se trata de resolver envíando un E-Mail, qué gran cojudez. Maldecía mudamente a las computadoras en soledad.

- From: Ino@:naran.jo / To: ... / Subject: Saludos. Les escribo para que me ayuden. Inés me esta haciendo la vida imposible. No me deja traer a mi hija a la casa de mi mamá para que mi familia vea a la bebe. No quiero que después digan que soy loco y que actúo sin motivo. Les mando el chat del día de ayer para que saquen sus propias conclusiones:

Este gíl cada día está más loco, yo a esa edad y con hijitos chiquitos nunca tuve problemas, y por qué este gallo jode la paciencia por cojudeces. Preocupado para que su familia vea a su hija. Tiene tiempo para llevar y traer a la bebe. ¿Y en que momento la mueve?, se rompía la cabeza Don Abelardo.

- Ino@: Iné, sí no quieres hablar no hables pero no tienes porque pelear.
- Inés@: No estoy peleando idiota. Hijito cobarde de madre alcahueta. Sabes lo que significa: Lealtad, Fidelidad, Respeto. No te preocupas del sustento entonces te privo de tus derechos hasta que pases manutención. Como dijo tu may: "Si no das ni un sol no tienes derecho a reclamar". Eso es todo, repito … sí quieren verla, tienen que venir a visitarla pero mi hija no sale de mi casa, gracias.

Se entiende a las leguas que todo este birrinche es por el vil metal, pero no da un sol, y ¿quiere tener derechos de padre? ¿Este jovencito está loco o come moco? Que bonito, vive con mamita, jode, no suelta el billete y pide ayuda. Señor, Dios Mio, dame sabiduría para entender está geometría. ¡Mama Mía!

- Ino@: O sea que para ver a mi hija tengo que pagar. El jueves le dije bien claro que no podía ver a la bebe ese fin de semana. Me colgó el teléfono diciendo que estaba ocupada. Ella no dice la verdad a nadie. A todo esto quiero que sepan la verdad porque cuando yo he tenido todito se lo he dado y me ha mentido a su antojo, se a burlado, a todos les miente, pero Iné es su hija y siempre le creerán a ella y yo quedo como mentiroso. Les pido por favor que hablen con ella o no voy a ver a mi hija y no paso ni un sol. Espero comprensión y apoyo. Por favor háganle entender que la bebe no tiene la culpa de sus problemas mentales. Saludos y suerte en todo. Inocencio.

Eso de problemas mentales no le gusto a Don Abelardo, se la guardo esperando su momento de aclaración. Por fin se encontró con su hijita bella y linda que nunca jode. Se pusieron de acuerdo para almorzar juntos con la condición que Don Abelardo compraba todos los ingredientes con yapa y alguito de más para cocinar en el departamento de su engreída. Llegó en taxi, salieron con dirección al Mercado Cooperativo del barrunto. Le era triste caminar por su barrio, no veía amigos, ya no existía el café ni el criollo restaurant, todo había cambiado. Todos se habían ido, a conversar con San Pedro, con los años al correr. Mejor pensaba en el fogón del rico sabor de su sazón victoriano.

- Haber hijita de mi corazón ya estoy bastante cabezón con tantos emails del güevon ... perdón, amor de tu vida. Carajo, antiguamente uno resolvía sus problemas entre sábanas pero el jovencito está en las faldas de mamá, no puede resolver nada y pide ayuda. Ahora quiero escuchar tu versión. Cuéntame tu versión. Y no me mientas, respétame, soy tu padre.
- Papito, yo estoy dolida ... este imberbe a cometido faltas muy graves.
- Cuenta, te escucho. Soy todo oídos. Cuenta. Había una vez una linda princesita y ... un batracio ...
- Esta es la historia según yo. Ino se ha comportado pésimo conmigo. Papá tengo el corazón desgarrado pero entrar en detalles no es necesario. Estoy replanteando mi vida, he madurado, pero estancarme, no. Ya empezé a trabajar y sólo pienso en chambear. No hay otra meta en mi mente. Me acusa de mentirosa, él fue el tramposo y lo perdoné. De que moral habla. En primer lugar yo no miento, en segundo lugar sí le pongo cachos bien merecido lo tendría y en tercer y último lugar, 'Yo soy lo suficientemente inteligente para no dejarme descubrir, sí en caso que yo quisiera hacerlo'.
- Jajjajajajaja. Esa es mi hija, inteligente como su padre, caricho. Sigue, sigue, con esta historia me voy a volver escritor y me lleno de plata, esto es un Bestseller del desagüeve ... por mi madrecita.
- No jodas papá que esto es serio.
- Jajajajaja
- Ino se llena la boca diciendo que yo paro cheleando, sí él nunca me ha visto. ¿Además qué miércoles le importa lo que yo hago? Dice que tiene que pagar para ver a la bebe. El por obligacion tiene que dar una pensión, que no joda es conchudazo. Habla huevadas no más. Habla de mentiras. Yo descubría sus mentiras. Palabra que no estoy exagerando.
- ¡Por qué la gente tiene que estar mintiendo! Miente el Presidente, miente el Cardenal, miente el General, todo el mundo miente.
- Papá tu no te hagas, tu tienes tu guarda'o, por algo mi mamá se fue de la casa.
- Ella se fue porque quiso, yo no mentía hasta ese momento, ahora he aprendido a mentir un poquito, jajajajaj
- ¿Papá y tú por qué te quedaste tan tranquilito cuando mi mamá se fue?
- Porque yo sabía que tu mamá me mentía …
- No mientas por favor, no te creo, que desgraci'o eres …
- Escucha bien lo que te voy a decir, no lo voy a volver a repetir ... tu mamita me atrasaba, me ponía cachos, me adornaba, me hacía vena'o, jajajajajjajaj
- ¿Síii? ¿Mi mamá? ¡No te creo!
- Si. Ahora cambiamos de tema por favor. Sigue contando tu apasionante radionovela.
- ¿Cómo te enteraste que mi mamá mentía? ¿Por una chismosa seguro? ¿Cómo sabes que es verdad? ¿Has averiguado bien?
- Ella misma me lo dijo …
- ¿Qué? ¿Sí? Anda …
- Tu madre hablaba dormida, jajajaj, y cuando se tomaba un trago hablaba demás, me daba ganas de ponerle la almohada encima de la cara y apretarle el cuello, jajajaj
- ¿Tú nunca le dijiste nada?
- Hija, sí la mataba, la botaba, la agarraba a zapatazos, yo perdía. Además, quien iba a cuidar de ustedes? Una madrastra no es igual. Tu mamá los quiere a todos por igual, a mi me dejó de querer nada más. Así es la vida.
- Ay, papá, tu siempre filosofando, siempre viendo el lado bueno de las cosas simples de la vida.
- No soy bueno, soy práctico nada más … después ella tuvo la consciencia de hablar que yo era un desgraciado, maldito, sirvenguenza, corrupto, y todo el mundo, especialmente su familia le creyeron el cuento a la pobrecita.
- ¿Y tú por qué no dijiste nada?
- ¿Para qué? Yo tengo mi alma buena, vivo mi vida, quiero a los que me quieren y respeto, punto. Mi mamá me enseño a vivir. Ahora sigue tú ... tu, tu ¿Qué más? ¡Vómita todo por favor!
- ¿Cómo te vacilas, no? Yo no soy un ejemplo pero hoy en día trato de serlo.
- De joven todos la cag...fregamos.
- He aprendido de mis errores. Con Ino fui sincera, honesta, fiel, leal, paciente, directa, solidaria, etecé. Lo que no fuí, fue ser sumisa, callada, calmada y todas esas cojudeces que los hombres esperan encontrar en sus mujeres, si pienso algo simplemente lo digo y si estoy segura que tengo la razón peleo por mi punto de vista.
- Yo también soy así. Te apoyo. Con tu mamá tenía muchos problemas y siempre le ampayaba sus mentiras jajaja
- ¡Y así soy yo! No me gusta que me cojudeen, ni que me mientan, ni que me quieran ver la cara de güevona. No soy la típica ama de casa, me gusta tomarme mis chelas, me pongo a conversar, odio las escenas de celos, detesto que me pidan explicaciones por huevadas y definitivamente no creo en eso de que la mujer se debe al marido!
- ¡Mamá! ¡Taxi! ¡Me voy! ¡No te soporto! ¡Qué chinche! ¡Y eres mi hija! ¡Por Dios! ¡Feminista, hipócrita, desgraciada, maldita! Jajajajajaja
- ¡Deja hablar pé y no jodas! Jajajajajaaj ....
- Jajajajaaja, te escucho, ¡Terceeer acto! …
- Estoy segura que él no es malo si no medio burrito, hace las cosas sin pensar en las consecuencias, a veces no sé sí reírme o amargarme porque me sale con cada cosa. ¡Ni te imaginas! Y te aclaro que fui a la casa de su mamita a reclamarle por lo que les había escrito a ustedes, no me molestó que les escribiera en sí, si no porque ha inventado un montón de tonterías, y eso me dio rabia. ¡Le dije sus verdades en su cara!! En fin, el me jode y yo lo ignoro, me llega, y te pido que no le pares balón. De todas maneras gracias por tu preocupacion papito … ¡Papá dame un abrazo!
- ¡Mi'jita!
- Te quiero papá ... lo de mi mamá que quede entre nosotros.
- Tus hermanos no saben … este secreto que tienes conmigo, nadie lo sabrá.
- ¿Papito, tu puedes cocinar mientras yo preparo una torta para tu nieta?
- ¡Carajo! No me digas que has aprendido a preparar tortas.
- Cocino también ¿Tú qué crees? Me sé de memoria tu sazón victoriano.
- ¡Ay carijo! ¡Sazón de potrillos corazón!

Cuando todo era carnaval en la vida de Don Abelardo, buscando pasajes para realizar el sueño de su vida, visitar Buenos Aires, recibió un mail que le llegó altamente a los talones pero lo leyó por simple curiosidad.

- Ino@: Gracias señor por el problema en que me metió, su hija me llamó de todo en mi casa y me vino hacer un escándalo. Ya sé que no puedo contar con usted. Gracias. Inocencio

Abelardo Martino suspiró largamente, tomó un papel y un lápiz, y escribió una carta a la antigua, ya estaba harto de tanta computadora, E-Mails y tonterías, de tantas faltas de ortografía, de ver como descuartizaban la sintaxis y a las conjugaciones. Tomó aliento y comenzó a escribir en la blanca hoja como cuando era mozalbete enamorado, a puño limpio, con el corazón latiendo, caliente y ardiente.

- Querido Inocencio: Desde que Dios nos jodió con el Castigo Divino con el lema: “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”. No nos queda otra cosa que cumplir estoicamente la bendita Ley. La vida para nosotros los jefes de familia no es fácil, simplemente, es una tortura. Pero como dice el filósofo victoriano del Centro Social Musical Domingo Giuffra: “Todas las mujeres joden” “incluyendo la inmaculada mamita, hermanita, abuelita" "No hay excepciones”. Pero así como joden tambíén nos catapultan a la fama ... no hay que exagerar y verlo todo mal.

Aclarando, sí peleas con tu madre no te puedes ir de la casa y tienes que seguir respetando. Pero sí peleas con tu mujer, fácil es la solución, volteas la página y asunto arreglado. Mi matrimonio se acabó después de veinticinco años de casado. Luché como un varón pero no gané. Con hijos en medio no hay ganadores sólo perdedores. Todos pierden.

Nos dices en tu mail que hemos echado más leña al fuego. No es cierto. Sólo hemos hablado con Confianza. Y ese punto ustedes dos lo han perdido en el camino. Paro bien o para mal, así tu tengas la razón tienes que asumir tu equivocación, pedir perdón, trabajar más y dejar billete. Por los siglos de los siglos. Amén.

Yo no tengo argumentos para aconsejar, no fui buen Padre, no fui buen Hijo, ni soy buen Espíritu Santo. Para mi el trabajo lo hizo Dios como castigo. Cuando hablé con tu señora madre me recalcó: “Que tu habías recibido una educación familiar sana, severa, limpia, ejemplar, con preceptos de buen juicio y razonamiento; que eres muy trabajador y  honrado; conocedor de tus derechos, deberes y obligaciones. Que eres su alhaja, su imagen y semejanza; que no nos vamos arrepentir de tenerte a nuestro lado”. Con este adjunto de recomendación a tu Curriculum Vitae, y porque Iné me dijo que eres el hombre de su vida; te acepté como hijo.

Voy a repetir los sabios consejos que mi señor padre me machacaba hasta el cansancio y yo no hacía caso porque me llegaba altamente ser responsable:

“Un hombre tiene que ser responsable de sus actos y acciones, por lo tanto debe velar por su familia e hijos, mantener y dar de comer a su prole; para un padre no hay domingos, ni fiestas, todos los días se trabaja. La madre es la reina de la casa y todos los días es el Día de la Madre, ella administra, vigila, controla la educación de los hijos, da de comer, vigila las tareas del colegio y pasea y juega con los hijos. El hombre, el papá, el macho, su obligación es trabajar, trabajar y trabajar. Trabajar es su designio, su sino, su deber, su obligación, su vida, el hombre por naturaleza es el hijo del Trabajo”.

Mi papá tuvo once hijos, más sobrinos y ahijados que mantener. Para mí eso del trabajo siempre fue un poquito exagerado. Por eso sólo tuve cinco hijitos y para mí fue bastante y mucho, por no decir demasiado. Pero a ti te gusta el trabajo. Y como joven trabajador tienes que demostrar que vales y no te enfrasques en pleitos que no conducen a nada bueno. "Acuérdate en el tiempo que eran novios. Las llevabas al coctel, la invitabas a comer, la sacabas a bailar, tu única mujer, ahora no puedes cambiar tu forma de ser". Las mujeres no cambian, palabra de Dios.

Al Señor de los Milagros le he mandado decir que el milagro que me tenía pendiente lo postergue y te envíe las Bendiciones que necesitas para salir de todos tus problemas que te aquejan.

Y para terminar. Que Inés te huevee, se emborrache, te saque la vuelta y te ponga cachos, que es loca y problemática, que camina con su comadre, que no habla sólo discute y pelea. Que miente y miente a todos a su reverenda gana. En eso yo no me meto. Esas pequeñeces no son de mi incumbencia. Es problema de ustedes dos solucionarlo y les deseo la mejor de las suertes.
Firmado: Abelardo Martino Sacramento Ferreny.

Abelardo sintió que se había sacado un peso de encima, fotocopió la carta, las copias las envío por correo con estampillas y cartero a sus hijos, a la madre de sus hijos, otra para su hijita, guardo una para él y asunto arreglado. Esperando que ya no lo joroben más. No veía las horas de viajar a Buenos aires y librarse de todo este malestar. Tenía el dinero para comprar los pasajes pero su enamorada no respondía nada. Ni sí, ni no. Sólo evasivas y miradas esquivas.

Pasaron unos días y encontró en la bandeja de entradas un par de mails. Un correo de uno de sus hijos que vivía en el extranjero y otro email de Inocencio, el yerno.

- virusvirtual@: ¡Papá, qué buena carta! No sé porque miér...coles es, pero muy bien, ojalá que se despercude y deje de joder. Ojalá que encuentre trabajo y mande plata para su hija. Y ojalá que los que le dan trabajo sean honrados y paguen, ahorita hay mucha trafa y estafetas como cancha. Me contó Inés que Ino no pasa ni un peso. Besos para vos. Saludos de tus nietos. Oscar Adolfo.
- Ino@: Tiene razón Don Abelardo hasta este momento me dejé llevar por la cólera. Conozco mi deberes y tengo obligaciones que cumplir y las cumpliré palabra de hombre. Gracias por sus sabías palabras. Saludos. Inocencio.

Don Abelardo dio el puntillazo final. Como buen banderillero escribió ¡Sin perder la línea! el último email.

- @: Inés, hijita de mi corazón, sólo quiero decirte que en la primera carta de Ino, yo me dí cuenta que hablaba con el hígado, por eso sólo le aconsejé que trabaje y se deje de tonterías. Sigue trabajando que es el mejor ejemplo que nos puedes dar. Besos. Tu pá.
PD. "Veo cielos azules y nubes de blanco. Y pienso para mí. Que mundo tan maravilloso nos ha tocado vivir".

Por fin Don Abelardo Martino caminaba con tranquilidad en su alma, además que se había librado de sus pesadillas electrónicas, logró rematar su Laptop a precio de regalo con un Aviso Clasificado Online, estaba sumamente harto hasta la coronilla de tantos E-mails, cadenas, estupidez, rezos y propaganda virtual. Caminando con dirección a su casa se percató que se acercaba una silueta conocida de delicioso contoneo, su negrita linda, se alegró pero pronto la sonrisa se le congeló y la alegría se le convirtió en llanto.

- Te esperaba. Me voy a Buenos Aires, mis hijos me llaman, me necesitan, me han mandado un contrato de trabajo de una imprenta y en el tiempo libre cuido a mis nietos. Acá yo … te amo … pero no puedo evitar esta partida. Tengo que partir. Llegó el momento del adios, la vida tiene que seguir.
- ¡Y que será de mí, si ya me acostumbré, a vivir para tí!
- "Vivir, con el alma aferrada a un dulce recuerdo que lloro otra vez". Mirá vos tenés casa cuando visités el Barrio de La Boca.
- Gracias, gracias ... Adiós.
- No tan rápido quiero conocer tu cama, quiero una despedida romántica, en el bolso traigo un vino argentino y un kilo de lomo fino, alégrate, vas a comer rico, una despedida con carne de primera.
- Sólo quiero tu lomazo argentino.

Hasta este momento no sabríamos decir sí Don Abelardo viajó o no a la Argentina o tomó otro desconocido rumbo pero no se le volvió a ver por su barrio, ni por el distrito, menos por el Club blanquiazul.

“Te odio y te quiero, Porque a ti te debo mis horas amargas, Mis horas de bien, Te odio y te quiero, pues fuiste el milagro, La espina que duele y el beso de amor, Por eso te odio, por eso te quiero, Con todas las fuerzas de mi corazón, Te odio y te quiero y hoy llevo en mi pecho, Un infierno por ti”. (“Te odio y te quiero" de Rubby Pérez). FIN. (Karlsruhe, 2010)

La ventana indiscreta

La ventana indiscreta
Agradecimiento a Elmer Keith. Creador del calibre .44 Magnum.

- @: Don Vito Ugo Veachy, Dos noticias, una mala y la otra peor. La mala, todavia no sé los resultados de mi examen B1. La peor, el cuento "La Ventana ..." está terriblemente mal escrito.

- @: "Recién va la primera leída, voy a seguir leyendo para hacer los análisis respectivos correspondientes".

Varios días después, il Dottore llegó a la conclusión.

- @: "¡Está huenasa! ¡Está de puta madre jajajaajaj! v.veachy.

Luego de un análisis exhaustivo de parte del profesor y discípulo indirecto de la doctora Martha Hildebrandt, el controversial Lingüista Analistólogo del Pasaje Abeja, Dottore Signore Don Vito Ugo Veachy, respiré tranquilo; hoy día por fin tengo en mi poder la carta pase con el correspondiente Visto Bueno para realizar la publicación del macabro cuento intitulado: "La Ventana Indiscreta, Requiescat in pacem" en mi página blog leonad@s.

Cuento basado en el relato de ultratumba de Thérèse Kent Lock Phana of Olives è Mont Ricco, última concubina del Conde Vlad Draculea.

- "¡Parece un cuento de terror ... enorme carencia de moral y de valores, cuánta innobleza!" (Vladivideo N° 230951).
- "Desde el punto de vista psicoanalítico es una obra de arte a la huevadita". (N.D.Löwe).

Había una vez, en la milenaria Ciudad Prohibida del Kom Dorg Pay, un pueblito de medio poniente - de medio poniente porque los parroquianos no ponían ni medio - instalado entre las escarpadas montañas de la jungla de cemento de Mongolia y de Kazajstán tirando para la derecha en los altos de un pasajillo donde cantan los pajarillos y aúllan los lobillos, muy lejos de los bosques embrujados, muy cerca del Emporio Comercial, de los chifas, picanterías, hotelitos al paso y salas de billar. En una casita de las tantas del paraje con vista a la Canchita del conocido Complejo Deportivo Popular "Fung Mong" vivía una antigua jugadora de Soccer llamada La Shy Na (en chino: Shi Na Pé) aunque no era de la China sino del más allá de lo evidente según los clarividentes. Nació en el millonario, exclusivo y aristocrático Barrio Rojo La Flo Ral. Barrio de ilusiones, de hermosas flores de plástico, jardines sintéticos, bouquets de rosas, jazmínes y tulipán Made in Taiwan, claveles rojos de tinta artificial.

La Shy Na, nuestra heroína, mujer enigmática de finos oídos tísicos, de día no se le veía con frecuencia en la esquina ni en el barrio, ella descanzaba o dormía y aún así sabía las andanzas, la pasión, la vida y crucificción de todo el vecindario de la juridicción, y de los otros pueblitos lejanos y cercanos, su perspicuidad era mínima, su poder chismográfico: Universal; traspasaba los límites de la fronteras de Las tres Américas con México y Cánada. Los sábados, domingos y días feriados como antiquísima sacerdotisa del dios BackusyJohnson hacía su aparición preparando sus polladas y el vacilón, demostrando su clase de antaño con sus eximias jugadas, sáques, entregas en prima, toquesitos, tiros libres e indirectos, chalacas de medio la'o, y maromas como un porfia'o.

Ella, La Shy Na, la amante, merece la gloria y tiene su historia en la calle Capón, motivó espantos porque no salió de blanco ... el vestido blanco e'taba empeña'o. Ella, solita en este lejano terruño del Extremo Oriente, sola contra el mundo, solamente con la compañía de su hijita ... y de sus doce hermanos y hermanas, primos y primas, sobrinos y sobrinas, compadres y comadres, y una sarta de haraganes y galanes, honrados y del otro lado.

La Shy Na aburrida hasta el cansancio; aburrida y fastidiada; aburrida, fastidiada e hinchada; requintaba y mentaba a los cuatro vientos su indignación que por culpa del huevón tenía que alimentarse sólo de sopillas y papillas; de huevos escalfados, rosaditos o estrellados, nada de tronchas ni de presitas soasadas. Ella le pusó el paralé, su estáte quieto, conteniendo su rabia en el cuartito de alquiler.

- Oye Zha Pa Zo, cuando te dije que podíamos vivir juntos y compartir todo, no me refería a compartir mi dentadura postiza.
- ¡Pero yo he puesto el billete! Además te dije que yo lo iba a usar este fin de semana.
- ¡Pero ya estamos jueves y no devuelves ná! ¡Mirá hueveador, si no me devuelves ahorita mi "juego de comedor" te largas de la casa!
- ¡Me voy pé! mejor pa'mí! Prefiero perderte qué mantenerte!
- ¡Oe, ... pero deja mis dientes!
- ¡Me voy con los dientes, con tu cepillo y con la crema dental! Yo los compré, me endeudé, pagué "el juego de cubiertos" con mi habilidad! ...
- ¡Ya te jodiste guevón! Me las vas a pagar, ladrón! ¡Te atraparé, aunque sea lo último que haga! Yo soy una Player que lucha hasta el pitazo final ... y me vengaré con una goleada.
- ¡Vete al carajo! ¡Desmuelada!

La Shy Na que no es de la China, se quedó desdentada, masticando aire caliente de sus fauces como dragona, con sus pulmones agitados por la alturada discusión y fatigada por la altura. Había subido los sesenta y nueve escalones de dos en dos hasta el cuarto piso para encontrarse con Zha Pa Zo, el donjuanesco hueveador.

Después de lo sucedido el que pagó pato fue el esposo de la hija, el inocente (a) "Ful Ka Ye", fue mimado y dominado, hipnotizado soltó un sencillo sin pestañear para que compren el acero y fajos de billetes para confeccionar el instrumental, todo fue tan rápido que cuando al yerno querido se le pasó la vaina no recordaba ni su nombre, menos su apellido, peor su estado civil, ni su cuenta bancaria. Ya era muy tarde, estaba bolsiqueado de cuerpo entero hasta de la secreta del calzoncillo; su esposa conocía todos los huariques de su amado principe y cornuto gavilán pollero.

- ¡Antiguos espíritus del mal, transformen este Acero quirúrgico titanio en inmortales Colmillos y Molares del Nunca jamás!, soñó despierta La Shy Na.

Una vez que le entregaron sus herramientas, sus prótesis dentales prefabricada en la NASA; trituraba los huesitos, los cartílagos, las pepas; al bolo alimenticio lo hacía máchica, no dejaba nada en los platos, hasta las figuritas las desaparecía y se las comía, los platos de cartón los rumía. Ella hipócritamente decía que comía como pajarito. No llevaba la cuenta que comía todo el día, nada ni nadie la detenía siempre picando alguito con su juguito y su Tacu Tacu al costa'o, Anticuchos, Choncholíes, Kam Lu Wantan, Lomo Salta'o y taypá ... para chismear le metía jama y jama. Tragaba porque el chisme era su cantar y la agotaba física y mental.

Cuentan los historiógrafos de la esquina, que en una noche de luna llena de verano hubo una gran redada, con bala, caimán, palo y patada. Patutos, sirenas, escándalo, humo y gritos. Tiesos y rajados, petrificados y mojados, mudos, loros y cotorros ...

- ¡Chucha! ¡Transfórmense ! ¡Patrulleros!
- ¡Allá vienen! ¡Concha! ¡tamos cerca'os!
- ¡Corre! ¡Qué los tombos te siembran y te cagan!
- ¡Planeador abajo! ¡3, 2, 1, 0, Contacto!
- ¡Rayos Fotónicos! ¡Rayos Laser!
- ¡Sopleteros! Huyan!
- ¡Adelante Planetarios!
- ¡Proyectiles!

La Shy Na metida en su sarcófago modelo Tutankhamán, lista para hacer tuto con su capa de dormir y calcetines Sport. Al primer balazo de un .44 Magnum voló de su cama como guardapiolas y se trepó a la ventana sacando medio cuerpo a la calle, identificando a los buenos y a los malos; un jovenzuelo corrió por su pasaje, el tombo que lo seguía metía bala a discreción, La Shy Na gozando hasta el éxtasis orgásmico de tanto bochincheriano placer, recibió un balazo, nadie se dio cuenta, los minutos pasaron, los ánimos se calmaron, se tranquilizó el ambiente, sus familiares la llamaron para que no se enfríe ni se resfríe, ella lógicamente no reaccionaba ... parecía dormida.

- ¿No la ven que está dormida? Pobrecita mi tía. Está dormida, está dormida.

Parecía dormida mostrando su animalidad humanizada estirada como cuando llega de amanecida después de una buena perdida con juerga, jarana, comida y bebida; la movieron, su hijita intuyó lo peor. Con llanto en los ojos y en su mirada no quiso oír a nadie.

- ¡No me digan nada, es mentira, es mentira, sólo sé que no está dormida!

Como hija única tomó la iniciativa de meterle un cachetadón para provocar una reacción, después del tercer cachetadón y antes del cuarto, La Shy Ni Ta linda del callejón abrió sus ojitos de alcancía, sonrió, tenía entre los dientes el plomo y sonriente lo escupió. Todas las miradas se dirigieron a la bala calibre .44. Sus "dientes de titanio con incrustaciones de Los Diamantes" le habían salvado la vida para que siga chismeando mientras Diosito decida.

Todo volvió a la normalidad, pasaron cuarenta y seis días exactamente y La Shy Na se ganó la loteria sin comprar número. Uno de sus charros cantores "El Mariachi Ka Ne Bo" le regaló un terrenito después de agarrarse a machetazos con los del Cártel de La Mar y antes de morir a balazos por el cazador de recompensas Wa Lo Agi Le "E'Chaski" el terrible sableador malo.

El lotecito en metros cuadrados no era ni grande, ni pequeño, ubicado en los arenales del norte de Los Ála Mos cruzando el Puente Kamo Té y el Río Zorrillo del Naranjal.

-¡Algo es algo peor es nada!

Dijeron al unísono los invitados y la plañidera en el velorio momentos antes que salga la luna y se oculte el sol. Los varones amigos, enemigos, simpatizantes, conocidos, todos en completa armonía apoyaron la idea y la cruzada que tenía como objetivo levantar la cabreriza y el hostal. Todos colaboraron, jóvenes y viejos, clientes nuevos y antiguos; los jóvenes y nuevos con más ahínco, pues, querían en la inauguracion debutar, sin pagar.

- ¡Mamá Dora! ¿Dónde lo pongo?
- ¡Oye, yo no me llamo Dora, soy La Shy Na! ¿Ok?
- ¡A mi me dijeron, pregúntale a la mamá Dora!
- ¡Dora será tú maý!
- ¿Dónde pongo esto?
- ¿Qué son? ¡Huevos! ¡Estoy harta de tanto huevo!

Construyeron el inmueble en menos de lo que canta un gallo, de lejos parecía y de cerca era una realidad. La hijita experta en "Debe, Haber y Desaparecer" dibujó el boceto básico y los planos, en lirismo y en conclusión el proyecto finalizó como una canción dedicada al Mojón, y así se construyó.

-Qué mierda sabe el burro de alfajores? preguntó un Arquitecto en Interiores.

En el segundo piso junto al corral de las lechuzas, cuervos y urracas; al costado de las aves de corral y abajo de las palomas; le construyeron a La Shy Na su Slee Ping To Reón de tres metros de altura sin ventanas, con un tragaluz en el techo, con cruces y hostias consagradas y cabezas de ajos cocinadas.

A partir de las veinticuatro horas en punto, todas las noches con puntualidad matemática se escuchaba un roer por toda la casa; los huéspedes y familiares no podían dormir tranquilos, compraron trampas, venenos, raticídas; pero nada. Pasaron cuarenta noches con sus días y por fin cesó el molestoso ruido nocturno. La culpable de todo el gasto innecesario fue La Shy Na, ella estuvo royendo el muro con sus dientes postizos de titaneo, haciendo un agujero del tamaño de su puño, mataba o moría, para estar en contacto con el mundo exterior "de afuera" en las tenebrosas noches y saciar su sed de averiguar y chismear la vida ajena de la buena gente de su nuevo y bonito barrio del Oli Bar.

Eso es to ... eso es to ... eso es todo amigos. (KA,Juli,2010)

Gran jugada de goleador

Jugada de goleador (Cuento deportivo)
Con cariño para el DT que me enseñó a diferenciar estrategia y táctica en el fútbol. Mi querido hermano Yuri.

Después que terminó la fiesta del pueblo del futbito callejero del Mundialito de El Porvenir en su 61º version, quedamos pateando latas deportivamente, se coronó Campeón "Cebada y Humo", y nosotros como mensos seguíamos hablando de nuestros lejanos recuerdos. Cuatro quinquenios sin levantar el trofeo de Campeones, extrañando las jugadas de nuestros antiguos jugadores de la talla de Hugo Sotil, Teófilo Cubillas, Julio Baylón, Lucho La Fuente, Nicolás León; principalmente añoramos los quiebres, filigranas y poemas de nuestro goleador histórico Gagarín Halcón.

Aplanados, agotados y agitados en recuerdos agridulces en el Triciclo Chifa de la esquina de Lucanas con Humbolt, saboreando un combinado de arroz chaufa con tallarin salta'o, wantan y huevo monta'o; sacábamos conclusiones de nuestra última participación en el futbito macho.

- ¡Carajo! Yo me acuerdo, como si fuera ayer, cuando Campeonamos! Con Doman en el arco; Xton's, Kike Potón, Quetzón; Temístocles, Paquirri Psicodélico, Pepe Tawa y Lucho El Pera, Julito Iglesias y el gran Gagarín Halcón; y Leonel, el Tornero, de suplentón, completaba la selección. ¡Un equipazo de la pe eme! -dijo estusiasmadísimo Chiburra, il romano-.

El eterno aguatero y ayayero Sardón alias El Pato, conocido como miss simpatía por lo antipatiquito que se ponía, con su clásico vozarrón y con la boca llena de chaufa y concolón, se paró de la banca para llamar la atención y gritó donaldmente:

- ¿Muchachos, ustedes se acuerdan de la jugadota que hizo Gagarín a la Cruella de Vil?
- ¿Qué jugadota? Preguntó Del Piero Ángelo, el Benjamín del grupo.
- Yo me acuerdo de la huevadita, jajajajjaja, pero el Maestro la cuenta más bonito, con sabor y saoco. Recalcó Vitorugo Pariona.
- ¡Maestro, cuéntala, pé! ¡Es un vacilón! El chef callejero, sonriendo, lo pidió.

Todos en coro, mirándome con ruego, me pidieron que lo cuente en su 20° edición. Acomodándome y a pedido de la afición, nuevamente, me explayé en la gran jugada de nuestro campeón: Gagarín Halcón.


- "En esta misma esquina, en esta misma banca, en este mismo Triciclo-Chifa, hace muchos años, nuestro goleador Gagarín Halcón en plena eliminatorias le tiró lenteja a la más bella, dulce y pura; inocente, estudiosa y hogarena; respetuosa y top model: Juanacha Bo. Era una muñeca de figura juvenil de un metro ochenta y dos de estatura, y de un físico envidiable, super light. Cero en grasas y bio-calorías balanceadas. Era la Blanca Nieves del pasaje, era bien buenita, honrada y filantrópica. Colaboradora, ad honoren, con el vaso de leche y con los comedores populares de los cerros El Pino, San Cosme y San Damián.  

Los tortolitos, Juanacha y Gagarín, con sonrisitas y coqueteos, entablaron una linda amistad. Pero nuestro Halcón no contaba que la bella criatura del Señor tenía su depredador ángel guardián. La terrible mandibulina, versión femenina de Tiranosauro Rex. La degustadora profesional, la odontóloga Thereza Khelo Máshz. Su satánica madre.

Esta señora era el terror de las polladas, de las ferias, festivales, tombolas, kermeses y fiestas populares; roía todo el día y fiestas de guardar; tenía un radar incorporado culinario satelital, siempre ubicaba la olla común o la olla pro-salud o de caridad, y devoraba todo con un apetito feroz y voraz.

Todos sabemos que Gagarín siempre fue un pan dulce, buenito, lindo, piadoso como la miel, un pan de oro, un amor como persona. Pero en esta jugada que ponía en riesgo su vida no sabía como desmarcar a la descomunal oponente; la doña se le anticipaba en cada jugada. Peor era los sábados y domingos; él la veía y picaba, la dribleaba y se escondía entre la multitud pero el olfato de la cancerbero era mortal, y al final, nuestro goleador, terminaba pagando las jugosas cuentas de las frituras, salchipapas, anticuchos, chancholíes, raches con ají y huacatay.

La tía lo marcaba a full-presión, mismo Reyna con Maradona, ella como jugadora antigua sabía jugar con anticipación; Gagarín estaba seco, sin chispa, ni creación, no le salía una de las suyas, estaba como idiotizado, mejor dicho, hechizado.

Gagarín después de un tremendo partidazo jugado en pleno sol que achicharraba a los deportistas, a las jugadores y sapos veedores; pidio una agua mineral. La tía le pidió que invitara algo de jama porque las tripas le sonaban. Y fue ahí, en ese mismíto instante, cuatro de la tarde supersoleado, se le prendió el foco. Invitó a la mamita de su amorcito un riquísimo y recalentado seviche mixto de carretilla de la cuadra once de Unanue con Lucanas, preparado por un respetable astronauta de El Condor. La señora Neanderthal aceptó sobre el puchero y se empujó el piqueo con yuquita frita, camote, papita y canchita. El sevillano recontra picante hizo transpirar a la tía. Gagarín Halcón muy acomedido le trajó en una bolsa plástica un litro de juguito especial de frutas con adítivos, cerveza negra y no sé que más, heladísimo al polo, tremenda combinación no tardó en hacer efecto. Fue al toquepala. A la Morticia se le subió y bajo la presión, se puso blanca como papel y más morada que hábito en octubre, pidió que la llevaran a su penthouse, en su cripta desvaneciendose corrió los tramos finales hasta su real y descascarado trono marchito y se chantó balbuceando con lágrimas en los ojos. Los que estaban en casa salieron espantados. La reina madre con una diarrea cacal-cerebral criminal se apoderó del waterlú totalmente descerebrada y bastante deshidratada, media hora después pidió papel, le aventaron un par de diarios, Ojo y Correo, quiso pararse pero tenía cuerda pa'más, la descompresión era grave y mortal; se dio cuenta que la evacuación de los intestinos era al cuadrado a la décima potencia, y no pudo vigilar más, menos insultar ni gritar.

Por fin, la bella y el indiscutible goleador tenían cancha libre, nada de peaje, ni control, y así amorosamente la dulce parejita en un colorido cuartito prestado cerca al emporio de Gamarra con vista a la legendaria pista de la cuadra seis de Prolongación Parinacochas, con agilidad, destreza y picardía como los saben hacer los buenos goleadores victorianos; pudieron campeonar a su regalada gana, sin vacilar, ni pestañear.

Todo el tiempo que duró la eliminación fue una verdadera y hermosa historia de amor hasta que llegó el 1° de Mayo; Día Internacional de los Trabajadores; Gagarín ratificó su valer y levantó el trofeo de Campeón del Mundialito; en plena euforia la bella model le pidió matrimonio y el goleador mudo de emoción sin saber que decir, dijo: ¡Si!. Y fueron muy felices hasta el día que se casaron ... y colorín colorado este chisme sobre Gagarín se ha acabado”. (1°/Mayo/2011).

Fotografía de los Archivos de Soy Mundialito Noriega García.

Nicolás D. León Cadenillas.
Karlsruhe, 2011.

La chatita y el acrílico pintor

La chatita y el acrílico pintor
Para mi querida hermana Virginia Elena, por su cariño y gran colaboración.


La chatita y el acrílico pintor (título original en ayakuchumantino: Chatay Nanshi Shenishenta) es una cuento basado en un chisme de Niky León. Es narrado por el gran cerrajero y cerrador Canuto Villanovón, y dirigida por los hermanos Dobermann y Florentino Tito. Galardonada con el Premio del Festival Mi Perú “Qué Olor-Melcochita-Desodorante”.
Argumento
La Chaticienta es una jovencita que, después de llegar a la ciudad capital se ve obligada a ser la servilleta de su tía madrina, mientras que las hijitas de esta tiíta se dedicaban a parrandear, dormir, güevear, sin hacer nada, ni siquiera lavar sus calzones, ni sus medias pezuñentas después del partidito de vóley. Un día recibe una tarjeta de una fiesta popular Pollada Bailable. Con la ayuda mágica de una vecina puede ir al baile donde conoce al acrílico pintor. Antes de las doce de la noche regresa a su casa. El Acrílico Pintor se vuelve a encontrar con la Chatita. Ella ni corta ni perezosa le saca plan al toque, él atraca y viven felices para siempre.


Había pasado una semana de su abrupta llegada al huamanguino siniestro pasaje secreto de las Casitas Blancas, que como pabellones de hospicio albergaban sombras para las terribles comadrerías. Siete días duró su silencio, con la ayuda de la luna llena, a las tres de la madrugada, su última pesadilla se escuchó a todo pulmón, un grito que remeció el ambiente sacro santo de monasterio abandonado donde todo se desenvolvía casi normal, como de costumbre; con gente que corría en puntitas, otros que se detenían en seco; un robo al paso, una bala perdida, una cuadrada, una probada, un trago para bajarla. Los mutantes arácnidos, quirópteros y dictiópteros que transitaban sigilosamente en concentraciones robóticas saltaron neuróticamente; varios hombres lobos aullaron en la apacible esquina de La Oficina; pasó un patrullero, atrás lo seguía un parroquiano indecente previniendo a los demás que se cuiden de los patutos, diciendo: - ¡Están apretando y sembrando sin consideración!. El Chato Rena con su fino oído de tísico, después de varios minutos, reconoció el grito de horror. - Es la Chatita - lo dijo con compasión. - Pesadillas van, pesadillas vienen y en el camino se detienen. Refraneó el Güachiman Aldiño, el Ciego Carlos le siguió la corriente estirando la mano para que le pase la melcocha.

Para la Chatita los dulces sueños de paseos, bailes y cortamontes andinos le fueron zarandeados, cortados exabruptamente de cuajo, por aquella pesadilla que llegó de noche vestida de pólvora y muerte. La Chatita ayacuchomantina escapó de unas tierras más allá de las cumbres y nevadas, gracias a su agilidad y talla de ratón de monte; huyó dando tumbos, bajando a velocidades insospechables los kilométricos toboganes naturales hasta llegar a la ciudad capital. Buscó el blanquiazul distrito popular y lo encontró; buscó de madrugada la casa encantada de su querida tía madrina y la ubicó; sin presagiar que llegaba al silencioso barrunto de las chicharras, cuetes, pistolas y pipas de la paz de La Pólvora de BalconCity.

La carismática tía madrina, mujer ingrata sin corazón, conocida por su lengua deslenguada como la Mucama
Asesina; vendía sus anticuchos, raches y choncholíes en su carreta color sangre en el pasaje Dasso entre la esquina del jiron Juan Castro con Huamanga ... pasaje.

A los dos días de la llegada de La Chati, los zanahorias y esquineros del barrunto le tiraron ojito a la chatita linda y el más angélico jugador le alcanzo una invitación.

- ¿Tía Madrina, qué cosa es "pene", yo creo que lo conozco con otro nombre?
- ¿Quién miércoles te está hablando cojudeces? ¡Hábla, carajo! ¡Ni bien llegas ya te quieren joder? ¡Basúras! ¡Escucha, no te quiero ver con nádies!! ¿Entiendes? ¡Con nádiess! ¡Y para qué te lo sepas: Péeenéee! ¡Pene es el miembro viril masculino que los hombres tienen para hacer pipí ... y para hacer hijitos!! ¿Entendíste? ¿Quién es el maldito que te a dicho semejante grosería?
- "El Padrecito" Jorge Quiñones de Juan Castro, me ha dicho: Te invitamos a la romería por los caídos del Parque Dasso. ¡Tenemos que rezar para que sus almas no penen!

El tiempo pasó volando y la chatita chambea que te chambea, ayudando a su desconsiderada tía madrina; la pobrecita lava, plancha, cocina y limpia la carreta colorada. Escuchaba en cada esquina todas las tremendas fiestotas del vecindario y se dio cuenta que no todo el mundo exterior es un vacilón. Aprendió rápidito a tararear una canción:

“Todo aquel que piense que la vida siempre es cruel, tiene que saber que no es así, que tan sólo hay momentos malos, y todo pasa. Todo aquel que piense que esto nunca va a cambiar, tiene que saber que no es así, que al mal tiempo buena cara, y todo pasa. Ay, no hay que llorar, que la vida es un carnaval, es más bello vivir cantando”.

La tía madrina aprovechando que tenía servilleta gratis, se dedicó a la venta de paquetitos, perfumes y colonias; vendió su primer perfume bien carolino y con esa plata compró dos perfumes que luego vendió y así sucesivamente hasta que un día llegó de Uchiza y Tocache, el Agrónomo del Diablo, que con su encanto y carita de ángel, le metió letra y le compró cincuenta productos de los más caros y de marca, pagando casi al contado.

- Para la próxima semana necesito el doble, vengo temprano.
- Acá lo estaré esperando ingeniero.

Efectivamente, llegó el día y el Agrónomo del Diablo cargó todo en su diabólico coche; al momento que metió la mano al drilo salió con la novedad que se había olvidado la chequera, la billletera y las tarjetas doradas.

- Voy y vengo, ¿no vas a dudar de mí, no?
- ¿A qué hora viene, ingeniero?
- ¡A las doce después de Misa!
- ¡Vaya pues con Dios! Acá lo espero.

Llegó el mediodía en el meridiano 0º, las dos, las tres, las diez de la noche; el mediodía del día siguiente y el Agrónomo del Diablo nunca apareció. La tía madrina endeudada hasta la coronilla, misia y miserable con tremenda yucaza volvió a soplar las cenizas de los carbones de su carretilla colorada más amargada que limón podrido. Haciendo la vida imposible a todo ser humano que se le cruzaba en el camino y maltratando a la chiquitina.

La Chata ya era una más del vecindario pero seguía estrangulada por su hada madrina; hasta que un día, de miércoles, le llegó a sus manitas una áspera cartulina rosada de segunda mano, era una Tarjeta de invitación para una Gran Pollada Bailable sale con todo hasta las últimas consecuencias, organizada por el Acrílico Pintor y su familia, Pro-Bolsillo; tarjeta aceptada- tarjeta pagada; y ella para sí se dijo decentemente:

- ¡A la merda! ¡Ahora sí, como sea voy a la Pollada Bailable, voy aunque sea calata, voy a demostrar que puedo bailar y cantar como en mi tierra, que soy tan trome en el género vernácular andino como mi paisana "La Princesita de Mayo Orco"; voy así tenga que hacer pacto con el taita diablo colorado ricurishca!

Se armó de valor y se dirigió al dormitorio de su tía madrina, esta sin abrir la puerta le contestó.

- ¿Qué michi quieres a esta hora? ¿Son las diez de la mañana y ya empiezas con tus preguntitas estúpidas?
- Tia madrina, el sábado hay una pollada, puedo ir?
- ¿Quéeeeee? ¡Áaabre la puerta y míiirame a los ojos condenada! ¡Quéee quieres hacer malagradecida!
- Tía madrina el sábado hay una pollada ...
- ¡Ya lo sé! ¿Has lavado los calzones de mis hijas, sus uniformes deportivos? ¿Sus medias, sus yines, los mandiles? ¿Has trapeado la sala? ¿Has dado de comer al perro, a los periquitos? ¡El gato está que se muere de hambre! ¡Pasa la aspiradora! ¡Riega el jardín! ¡Limpia las ventanas! ¡Sancocha las papas, los choclos! ¡Limpia la carreta! ¡Y no me pongas cara de víctima! ¡Por la pú … ñaladas de San Benito!
- Pero madrina ...
- ¡Cállate, que yo estoy hablando, malaeducada de miércoles! ¡Respeta! ¡Estoy hablando!!
- Todo está hecho ...
- ¡Vuélvelo hacer, ociosa! ¡Acá tienes todo gratis y jódes! ¡Fuera de mi presencia!

Llegó el día sábado, día de la gran pollada bailable del acrílico pintor; la buena vecina e inquilina Gipsy De Jóse Carlos le prestó un vestido, una cinta para el cabello, y un gancho de pelo; pero, con una condición, tenía que regresar la telada prestada a un cuarto para las doce de la noche, pues la vecinita tenía un quinceañero en el antiguo barrio bajopontino del Rimac y necesitaba el vestidito a la hora exacta; la chatita aceptó y se descolgó por el balcón utilizando una sábana amarillenta pero limpia y sin huecos.

En la Gran Pollada Bailable el acrílico Pintor se hechizó a primera vista de la chatita, le dio su pollada y la sacó a bailar en prima; ella tiraba su ritmo, tenía sus dotes folklóricos innatos de canto y baile y tumba monte, se tomó unas cuantas chelas y en lo mejor del tono el acrílico pintor deja notar sus buenos sentimientos.

- Chatita, yo quisiera pintarte toda, toda, tenerte entre mis brazos para arrullarte con mi canto y reconozcas que tienes un amor que te ama tanto.
- ¿Sabes pintar bien?; dulcemente indagó la chatita.
- ¡Con mi brocha hago maravillas!

A la Chata se le iluminaron sus inocentes y tiernos ojitos.

- Tanto como tú quieras quedarte, quédate a mi lado. A las doce viene mi tío, el chistoso del humor de Risas y Salsa, para hacer música y ambiente.
- ¿A qué hora es, ahorita?
- Faltan quince minutos para las doce.

Al escuchar la hora, a la Chata se le pararon las trenzas, agarró fuertemente la presa de pollo con la mano y salió corriendo precipitadamente como pericotito asustado a devolver lo prestado, dejando en pindinga al cocodrilo pintor. En la huída se le cayó la tarjeta que tenía en los pechereques, el acrílico pintor recogió la tarjeta y se la guardó en el bolsillo de su pantalón coloreado.

Al día siguiente, el acrílico haciendo el arqueo de los costos, el debe y haber, le faltaba una tarjeta y una presa; el acrílico pintor recordó que tenía en su jean la tarjeta de la chatita y al cotejarla se dio con la sorpresa que la Chata había comido y no había pagado; salió en su búsqueda. El acrílico pintor tocó todas las puertas de la casa de la bruja tía madrina y nadie abría, por temor a un cobrador o porque estaban de boleto o de amanecida. Después de dar vueltas como trompo carretón se encontró con la mirada de la chatita que lo contemplaba desde el balcón. El acrílico se enredó en la conversación, después explicó que sus hermanos le exigían su parte y el que más jodía era su hermano lobo Richard, el laborioso hijo de la luna llena, “El mutante hombre murciélago”. Ella había pensado que la presa se la habían invitado; pagó a regañadientes y el acrílico pintor para no quedar hastas las caiguas, tomó la iniciativa y la invitó a la cevichería de El Gato Ojitos Verdes en Matute, a tomar desayuno con un levanta muerto fomostro ceviche mixto, con crocante canchita, choclo, queso y ají huacatay y una chela helada. Ella ni corta ni perezosa ve en el acrílico pintor a su principe blanquiazul cálido ardiente intenso y le saca plan al toque y él todo inocente, muerde el anzuelo y atraca; después de media caja de cerveza se fueron a un rinconcito muy cerquita del cielo, al quinto piso sin ascensor, y la chatita muy pancha perica bailó y cantó, a dúo rieron, lloraron y zapatearon unos ricos huaynitos; y nunca jamás la chatita linda de ayacuchomanta regresó a la casa encantada de la despiadada tía madrina; y vivieron felices comiendo sus ricos combinados siete sabores con sus litros de té de la Rica Viky. Y colorín colorado este cuentito laboral se ha acabado.

Mi esposo regalo de Dios



















Mi esposo regalo de Dios

(La balada de Ladys y Coté)

En mi barrio hay muchas tiendas, tienditas y tiendotas, pero una tienda es la vedette la famosa. Es el oasis comercial. Por su ubicación geográfica es el punto de orientación, de reencuentro y esparcimiento. Se localiza en un lugar estratégico, limita con la frontera, junto a Parinacochas Prologación. Es la casa del jabonero, el que no cae resbala. Es el Super Market del barrunto.

Vende de todo como en botica.

Vende: “Verduras, comestibles, útiles de oficina, perfumería, dulces y golosinas; es bazar-ferretería; licorería, heladería, panadería y pastelería; tambien funciona como Locutorio y Cabina de Internet. Leen el futuro: La señora es vidente tarotista especialista en temas de pareja. Además atiende con servicio Delivery y de yapa dan una estampita”.

En la actualidad las señoritas que despachan en la tienda ya no son tan bonitas ni tan eficientes como las de ayer. El dueño Coté (esposo de Ladys, la dueña y señora) tenía muy buen ojo para escoger a las empleadas. Estas jovencitas eran eficientes y mamacitas. Había de todo tipo, morochas, blanquitas, negritas, cholitas, zambitas, chinitas. Eso si con un adjetivo común, ¡Ricuritas!.

Algunos clientes se convirtieron en asiduos concurrentes, llegaban a cada momento y compraban cualquier estupidez, logrando su objetivo. Llegaron a conquistar, a formalizar, a casarse con las señoritas empleadas. Todo era armonía y felicidad en la tienda, todos contentos.

Más contento estaba el señor Coté que tenía su calentao dentro de la tienda, una morochita muy linda, muy recta, muy servicial, pero no llegaba a la Caja. No era para tanto, según Coté.

El dueño pagaba a sus empleadas sueldo mínimo más almuerzo por el turno de trabajo y les brindaba cuarto con cama adentro para las que vivían lejos. Todo estaba bien craneado.

En la Caja estaba la inamovible Betty con su carita seria, era la cholita de confianza de la señora dueña. Pero alcahueteaba al patrón. Jugaba a dos cachetes.

La Una de la tarde era la hora punta del refrigerio, del papeo de todo el personal, incluso los dueños, hijos y abuelos se sentaban a la mesa a almorzar.

Betty tenía un marinovio mecánico de autos que llegaba a comprar exactamente a la Una de la tarde pasado meridiano. Llegaba todos los días y fiestas de guardar con el mismo billete de Diez Soles y pedía la misma marca de detergente, para su aseo personal, y algunas cositas más.

Betty, la de la Caja, atendía y despachaba muy seriamente como a un extraño al joven mecánico, éste de vez en cuando se equivocaba, metía la pata o la memoria le fallaba, ella lo corregía sin parpadear. El joven pedía un tarro de leche evaporada y la señorita le despachaba cuatro tarros; un rollo de papel higienico y le daba un sixpack; cien gramos de jamonada y le entregaba medio kilo; y al final salía con botella de Gaseosa de tres litros, aceite, pan molde, cigarros, chicles, caramelos, etc. Le faltaba manos. Y así todos los días, todos los días, el mismo baile se repetía.

Doña Ladys, es la hija única de los propietarios del inmueble de tres pisos, y tiene su casa junto a la tienda. En casa en medio de la pared de su sala tiene un cuadro, una impresionante gigantografía de la Develación del Busto del Santo Español Josemaría Escribá de Balaguer, develación que se realizó en la Ciudad de Santa Ana de la hermana República de El Salvador en Centroamérica.

Ella, la doña, confesó a una de sus fieles que la foto se la había envíado una ferviente devota hermana laica desde el Estado Federado de California (USA) hasta Balconcillo City del Distrito de La Victoria, Lima- Perú, por E-Mail. Y que ella ni corta ni perezosa lo había mandado imprimir bastante grande para impresionar a las vecinas y vecinos, y de paso para que los extraños del Reino de Dios tengan la oportunidad de observar al creador del Opus Dei que traducido en buen cristiano significa Obra de Dios.

También le había mandado poner al cuadro cuatro foquitos, dos arriba y uno a cada lado, y persignándose decía:

- “Para que el Santo esté iluminando a las visitas”.

Doña Ladys, la dueña de la tienda siempre se reunía con las vecinas, amigas y clientas del barrio los días miercoles. Ella ponía el local haciendo pasar a las invitadas a la sala de su casa que estaba preciosamente decorada con el cuadro de Josemaría. Y en este recinto de humildad se hacían las reuniones de confraternidad. La doña invitaba un calentito café pasado del bueno, acompañado con galletitas de soda con mantequilla y quesito fresco en cuadraditos. Mientras las impacientes loras sin permiso ni orden empezaban a cotorrear a discreción. La Doña se ponía al día con el fresco chisme recién salidito del horno, todas las señoras hablaban pestes de sus maridos, atropellándose semánticamente:

- “¡¡¡Qué mi marido así, que mi marido asá, que mi marido tal por cuál, que mi marido no cumple con sus obligaciones, que mi marido es un mamero hijito de mamá, que mi marido es o se hace el cojudo me huele que tiene trampa, que mi marido se levanta muy temprano, que el cojudo duerme mucho, que toma mucho, que dice que trabaja demasiado, que llega cansado al ring de las cuatro perillas, que prefiere cuidar a los bebes, que no quiere ir a las polladas, que se aburre en las fiestas, que se duerme; que se va a jugar fulbito a las diez de la mañana, que regresa gateando a las diez de la noche, que ya no le interesa la yunsa de los familiares, que se ha vuelto un antisocial, que no quiere ir a misa, ... etc!!!”.

Doña Ladys escuchaba todas las quejas al final ella tenía la última palabra, mirando a todas como una madre superiora, masticando las palabras sincera y orgullosamente, sacando pecho se acomodaba en su sillón de cuero de pollino, y les decía:

- "Lo que es yo, no me puedo quejar, Dios me ha mandado un Regalo del Cielo. Mi Coté es Mi Don del Señor, es mi amigo, mi amante, es un esposo ejemplar, es un padre responsable, es trabajador, honrado y a mi me engríe mañana, tarde y noche. Sobre todo en las noches".

Y la Doña terminaba esbozando una sonrisilla hipócritamente maliciosa.
Cuando acababa la reunión, rezaban el Credo, el Padre Nuestro, un Gloria y Ave María, y la Doña daba por concluía recitando en latín:

- “Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum. Benedicta tu in mulieribus, et benedictus fructus ventris tui, lesus. Sancta Maria, Mater Dei, ora pro nobis peccatoribus, nunc, et in hora mortis nostrae. Amén”. “Podéis ir en Paz, queridas”.

Un día la señora dueña se enfermó y ya no salía de la casa, que quedaba en el mismo inmueble del negocio, pero desde su cama observando la pantalla del vídeo de vigilancia, estaba atenta de lo que ocurría en la tienda. El esposo con la complicidad de la señorita cajera, que alcahueteaba el romance adúltero del señor con la morochita, no se percataron que en una breve salida de la señora de su recámara, salida inesperada sin previo aviso. El señor fue ligeramente ampayado.

La señora olió algo raro en el ambiente, la atmósfera estaba turbia, sombría, cargada de raresas. Se dió cuenta que algo no estaba andando bien, procesó todo en su camita y sacando la raiz cuadrada descubrió el engaño, el vil engaño.

En un arrebato de celos, en un ataque de nervios, de impotencia, de indignación, pero conservando su dignidad, despidió ipso pucho a todos los empleados y empleadas, menos a Betty y contrató nuevo personal con su Visto Bueno. Mandó hacer un arqueo, un inventario a toda la tienda, sección por sección, sector por sector, cajón por cajón. La cajera con su carita de cojuda de mosca muerta, de seriecita, paradita junto a la caja, en su deseperación quiso explicar y comenzó hablar, y ...

- ¡Habló!

Habló de más, faltaba poco para que le metan un cachetón y callarla, no había como hacerle callar. Hablaba echando toda la culpa al perfecto esposo.

El marido, rosado, verde, rojo, de todos los colores. Miraba incrédulo como lo hacían papilla. Miraba al cielo para que un rayo la parta y la calle. Se preguntaba mirando una estampita junto a la caja, donde había metido la pata. Después del arqueo quedó demostrado que faltaba miles de soles, el esposito lindo, El Regalo de Dios, se había tirado un buen billetazo.

Las vecinas, las del cafecito, se encargaron de propagar el chisme y así todo el barrio se enteró que don Coté le había instalado, le había parado un centro de Internet a su señorita enamorada por su llonja.

Y la joyita de la cajera aprovechando el pánico se habia levantado Treinta Mil Soles de pucho en pucho. Es decir todas las compritas del medio día que hacía el marinovio hacían un total de Treinta Mil Soles.

El esposito lindo, el ejemplo del barrio, el hombre puritano, el padre ejemplar, había sacado los pies del plato, toda la urbanización y público en general quedaron anonadados, los vecinos pasmados, no lo podían creer.

El Don de Dios, pidió perdón, se recontrasueleó en el pasadizo de la tienda, juró por su madrecita que ya no lo iba ser, por sus mellizos de veinte años, por su nietecita pedía perdón, se hizo la señal de la cruz al revés, temblaba, tartamudeaba, tenía todos los nervios de punta.

Coté con lágrimas en los ojos, juró, balbuceó, zapateó, gritó:

- "¡Perdón ... que he sido un huevón!" “¡¡Perdón, perdonenme, el diablo me tentó, por favor mujer ayudame a salir del pecado. Por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa!!”.

Siguió gritando revolcándose en la vereda, su blanco cilicio (vestidura áspera deliberadamente provocadora de incomodidad y sufrimiento) se ensuciaba con los escupitajos de los borrachos, parecía un estropajo humano revuelto con la espuma de cerveza y puchos de cigarrillos. Los mirones pensaban que estaba haciendo pura alharaca, haciendo un espectáculo conmovedor, desgarrador, para toda la platea y conseguir el perdón celestial.

- “¡¡¡Jesús Salvador que salvaste a todas las personas de sus pecados, que los libraste del castigo del pecado!!!” ¡Sálvame de éste pecado infernal que me quema el corazón y las manos!

Gritaba el adúltero fuera de si en la vereda, escupiendo saliva como un verdadero loquito del cerebro. Las señoras que pasaban se reían y cuchicheando por las comisuras de sus labios, decían:

- “¡A éste le debe de quemar otra cosa! ¡Mentiroso! ¡Cochino! ¡Viejo verde de miercoles! ¡La chica podía ser su hija! ¡Serrano de mierda!

Entonces Ladys, la señora dueña, con su alma magnánima, poniéndose una mano en su corazón partío y alzando la mirada hasta el infinito, mirando el cielo despejado de nubes, levantó su nobleza, su raza, su estirpe, se encomendó a Taita Cristo con los ojos humedecidos por el llanto y ... de repente como sí un bálsamo de amor fuese derramado ... ¡Perdonó! ... Perdonó al hijo de puta, al mal nacido, al adúltero de porquería.

Como anécdota quedó en el recuerdo la canasta familiar que Ladys rifaba todos los años por el Dia del Padre, concurso que es ocioso decir que Coté siempre ganaba por muchos cuerpos. Al segundo y tercer puesto Coté le ganaba por docenas de rifas de ventaja. En la actualidad ya no hay rifa, no hay postulantes, muchos menos inscripciones, ya no hay ganas ni esposos ejemplares. Los espositos indisciplinados siguen con su vida normal, no hay comparaciones. A las canastas le salen moho. Todavía en algunos postes siguen pegados letreros, todos corroidos por el tiempo, que se puede leer claramente:

“Inscriba y Vote por el Padre del Año. Gran Rifa Canasta Familiar. Tienda Ladys".

Todo esto es un periódico de ayer. Buscar un nuevo esposo ejemplar es como buscar una aguja en un pajar. Las señoras ya no se reúnen, ya no hay cafecito ni galletitas gratis.

Ahora al buenito de Coté lo vemos como un piadoso seminarista, encadenado con una cadena de fé, ahora se porta bien, los hijos lo controlan, el suegro lo guapea, el perro le ladra lo mira mal y le mea los zapatos.

Al año siguiente, después del espectáculo de Coté, en el Día del Padre, las señoras sin ponerse de acuerdo llegaron a la tienda, mudas, como si el chisme y sus hocicos estuvieran de luto, ya no hablan, no chismean, sólo piensan que:

“Más vale un borracho conocido que un Regalo de Dios”.

“En el Nombre del Padre” “y del Hijo” “y del Espíritu Santo” “Amén”.

Agradecimiento especial a Claudia (por la postal del Santero), a Kattia, Gipsy, Gladys, Erika, Norma, Meche, Lili, Alicia, Daniela, Augusta, Ana, Nelly, Cira, Marybel, Irene, Haydeé, Rosario, Katharina, Enriqueta, Bertha, Cecilia, Rosa, Natty, Ada, Mary, a la Chati Nancy; y a todas las personas que con sus datos, con sus chismes y colaboración desinteresada, han hecho posible que este cuentito se realice, sin ellos no se hubiera escrito nada. Gracias. TS/Agosto/2008

Cruzada Pro-Arruga: "Libro Mi Nieto"

Amigos, familia, Grupo Cadenillas, Asociación Ugartina, Sindicato de Artistas Intérpretes del Perú:

He recibido varios mensajes ocultos con las mismas preguntas:
- ¿De qué trata el libro, cuánto cuesta, dónde lo pueden adquirir?.
Me llena de satisfacción la curiosidad; aprovecho la oportunidad y gracias a mis raíces ancestrales de cajamarquez shilico hago un brevísimo comercial:
- "Comprando el librito están apoyando una causa noble, justa y necesaria".
El próximo abril del presente año 2012, se cumple un añito de la presentación de mi best-seller victoriano en la Sala de Encuentros "María Reiche" de La Municipalidad de La Victoria - Lima 13; y todavía le tengo una arrugota a la Editorial que apostó por la cultura interdistrital.

Respuesta:
"Cuentos breves para Mi Nieto" es la recopilación de treinticinco cuentos donde se entreteje la vida, pasión y resurrección de un victoriano de corazón. La temática es simple pero bastante arraigada a la idiosincrasia del vecino del blanquiazul barrio popular. Entre cuento y cuento se descubre el lento caminar, la vida y las costumbres de nuestro héroe. Desde su nacimiento hasta el momento que lo convierten en abuelo para dicha y tranquilidad del protagonista. El autor.

Nota: En esta primera edición hemos incluído algunas faltas de ortografía en lugares estratégicos para que el atento lector se entretenga cuando realice su amena lectura.

Precio en Lima y alrededores:
Diez Nuevos Soles (S/.10.00).
VENTAS - Departamento de Ventas
Sra. Virginia Elena León Cadenillas.
E-Mail: vleon13@yahoo.es ; vleon@minedu.gob.pe

La opción de opinar

La opción de opinar


La vida hasta el momento me trata con sus altibajos y achaques, es decir, normalazo; puedo sufrir, saltar, llorar, morir de amor; pero de vez en cuando bailo con ella antes que reaccione y me lleve derechito al Averno.

Con un pocotón de experiencia en mi haber, más experiencia por viejo que por diablo; terminé mi última charla de teatro para empezar con los ensayos de un par de mis cuentitos de barrio teatralizados; tres principiantes me hicieron cargamontón dialéctico, les volví a explicar de la A hasta la Z de mis intenciones. Muy sabios y llenos de panfletos en la cabeza me dijeron que yo era un revisionista caduco, cucufato y santón; no habían entendido la ironía de los parlamentos. El subtexto. Les hablé de  Bertolt Brecht, Augusto Boal y Darío Fo, nada más para no cansarlos. Con cachita me respondieron:
- "¿Usted cree que porque ha viajado y ha leído a esos autores pasados de moda sabe más?"
En mi peluquería favorita, en un comercial de la tevé ví a dos de ellos haciendo de montón en un bodrio de éxito.

Después de tirar patadón por ciudades de Europa Occidental y Oriental (Berlín Este, Leipzig, Praga, Varsovia, Wroclaw); y muy convencido de mis apreciaciones propias de mí; en uso de la palabra delante de un atento público rábano, manifesté entre otro puntos:
- "... en cualquier momento cae el Muro de Berlín, la Cortina de Hierro, y todo esa jarana de repúblicas democráticas, populares, socialistas ...".
Los amantes de la Dictadura del Proletario dejaron de escuchar y levantaron su grito al cielo:
- ¡Se ve que no has visto nada, imbécil! ¡Pro-Yanqui de mierda! ¡Seguro que en el Vaticano te tiraste al suelo como güevón para besarle la pezuña al Papanatas! ¡Vete a la mierda!
El tiempo me dio la razón, después de unos añitos cayó el Telón de Acero. Me dijeron que fuí un boca salada.

En una de esas cadenas estúpidas nos pedían que recemos para que acabe la delincuencia y la corrupción, el robo y la mentira en el Perú. Opiné que me parecía una idea sensacional y extraordinaria rezar para acabar con la lacra que destruye y carcome el Perú de mis amores. Me puse las pilas y al toque mandé mi rezo electrónico:
- "¡Señor, lúcete, te imploramos, acaba de una vez con la delincuencia y corrupción del vende patria de caballo loco Alan García; del asesino chino rata Kenya Fujimori; del maldito Anticristo Judas Iscariote, Cipriani Thorne; de la corrupción de los congresistas y voleibolistas parlamentarias; del  Ministro de Defensa, Rafael Rey; del Ministro de Educación, José Antonio Chang, apóstol de la mentira y la traición, etc. En fila india llevátelos al Juicio Final y sin juicio carbonizalos ipso pucho, desaparecelos de la faz de la tierra con tus poderes omnipotentes¡ ¡Te lo pedimos, Señor!".
A la milésima se segundos recibí una respuesta con mayúsculas. No me dieron tiempo de rezar. Al toquepala me corregieron la plana.
- Oe, los delincuentes son los cholos pájaros fruteros, los que piratean a Vargas Llosa y los policías coimeros ... y los corruptos son los chunchos salvajes de las selvas de Bagua; los serranos de las minas Cajamarca y Conga, que no dejan que avance nuestro Perú ni se cristalice el mensaje "El síndrome del perro del hortelano" del doctor Alan García. Alan y Fujimori han hecho todo lo humanamente posible para que podamos vivir como gente decente, han eliminado la escoria del Perú. Mira a Pinochet como ayudó a su país que progrese. Y con la misma vara que mides serás medido, maldito serás tú, el Santo Viviente Cardenal Cipriani es buenito, él reza por todos nosotros y reza por la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH). ¡Y tú eres un grandísimo pecador! ¡Comunista! ¡Cochino! ¡Trotskista! ¡Traidor a la Patria! ¡Stalinista de pacotilla! ¡No te queremos ver ni en pintura! ¡Púdrete en el Infierno junto a tú Marx, a tú Che Guevara, que tanto mal han hecho al Jardín del Edén! ¡Maldito, cien veces maldito, desgraciado!!
Expliqué que yo creo en el Credo y en las Santas Escrituras, pero no en ese hijo de la Pontificia, que tanto daño hace a la Iglesia Católica, a los Toribianitos Cantores y a mis colegas del TUC, Teatro de la Católica. Qué los extremos, la dictadura del proletario y la pseuda ayuda en favor de la democracia de los Estados Unidos Norteamérica, son una maldición. Por ese motivo levanto la bandera de la Solidaridad. Peor volví a pecar, enfáticamente se despidieron con una línea:
- EEUU ayuda a los más necesitados y es una país ejemplar y mesiánico porque es el único que lucha para acabar con los musulmanes e infieles del planeta.

En estos días el doctor NN, director del Centro Cultural de la Casona de la Cuatricentenaria Universidad ha puesto patitas a la calle a César Lévano, también a Arturo Corcuera y Mario Delgado; el profesor Eduardo Gonzáles-Viaña escribió una carta de desagravio por el escritor, periodista y luchador social. Cuando expresé mi acuerdo con la carta de desagravio a César Lévano escrita por Eduardo Gonzáles-Viaña y añadí mi modesta opinión recibí directamente un jab de derecha de parte de un jovencito iluminado de las letras y ciencias y editoriales. Porque no soy celestial, no puedo opinar, me maltrató psiquiátricamente.

- Es una lástima el agravio al maestro César Lévano. (Niky León).
- Niky León, cuando escribas algo medianamente interesante, tendrás la opción de opinar sobre quienes escriben y se fajan (bueno o malo) día a día, ser palomilla de ventana no va con nadie, que esos abundan. ¿Agravio? ¡Por favor! Estamos hasta las huevas. (PaiGabrielcha).
- Papai Gabrielcha: "Todo es según el color del cristal con que se mira". Para mí es un agravio a Corcuera, a Lévano, a Mario Delgado, a Arguedas, y seguro que habrán muchos más. Y yo no voy a escribir nada interesante porque no soy escritor. Soy Actor. Cuando actúes (mal o bien) o cuando escribas una obra de teatro podemos hablar. (Niky León).

Hablámos de tolerancia, de cultura, de respeto, pero siempre lo mismo; muchos previlegiados del saber no ayudan ni enseñan; al contrario, destruyen; se creen los portadores de la verdad absoluta. "Escribir algo que valga medianamente la pena", já, primero llego al cajón antes de escribir como el Maestro César Lévano.

- ¿Y ahora que nos deparará el destino?

Nicolás León
Teatrólogo
Karlsruhe, BW, Febrero/2012.