Arroz con pollo

Arroz con pollo. Sabor y preparación a la victoriana.

"El descontento se debe al alza de alimentos por la inflación importada. El gobierno no tiene la culpa. Aún así, tenemos la inflación más baja de América Latina ... La pobreza se redujo al 5%". Alan García Pérez - Junio/2008.

En los primeros días del mes de junio el presidente Alan García pronunció uno de sus acostumbrados discursos; dedicó un párrafo a las sufridas amas de casa; inteligentísimamente dio una sabia sugerencia y salida para que ellas, las madres,  resuelvan el problema del alto costo del  pollo en los mercados:

- “No compren pollo. Ustedes amas de casa deben de dar una lección a esos malos comerciantes que negocian con el hambre del pueblo y suben los precios de los productos de primera necesidad" "No compren pollo, que se les malogre el pollo a estos enemigos del pueblo y escarmienten de una vez en carne propia todo el mal que están haciendo”.

Al finalizar las declaraciones el c. Presidente se disculpó olimpicamente y safó el cuerpo, recalcó:

 - "El Gobierno no tiene la culpa".

Su Ministro de Agricultura una semana atrás también dio la misma fórmula.

- "Si el arroz está subiendo de precio: No Compren Arroz".

Los dos mandamases pregonaron a las amas de casa que empleen otros productos sustitutos como los nutritivos y variados pescados y especies que se encuentran en el mar de Grau; y reemplacemos el arroz por nuestras milenaria papa; ambos productos netamente peruanos.

Ahorita, gracias a estos dos señores, hijos de la p...atria. Todos los productos sustitutos han subido de precios. El pescado, la papa, el pollo, el arroz, la carne de res y de chancho, el aceite, la harina, menestras, etc. Todo está por las nubes. Las amas de casa deambulan por los mercados como zombis, idiotizadas, sin saber que hacer. Su voto al mejor fue y es una gran estafa.

De ahora en adelante, ya no se podrá comer nuestros ricos platos típicos, símbolos del arte culinario popular peruano. Antes que desaparezcan de nuestras mesas y sólo los veamos por foto digital, en la televisión, en una revista dedicada a la clase social A1 o en los restaurantes de los países vecinos. Les daré unas sencillas indicaciones de cómo preparar uno de nuestros platos predilectos, el rico y tradicional "arroz con pollo".

Para los antiguos de mi generación, clásicos abuelos chochos, a la hora de contar un cuento a sus nietos, tienen este material y conocimientos de ciencia ficción. Como van las cosas, muy pronto escucharemos:

- "Había una vez en la receta de la cocina peruana un plato de comida que se llamaba Arroz con Pollo y gracias a la política nefasta del Gobierno del compañero doctor Alan Damián todo se fue todo a la eme con mayúscula ... etc".

Sugerencias:

a) El cocinero tiene que saber cocinar. Acá no vale experimentos: ¡Qué voy a tratar, que voy a ver, que pasará, ojalá que Diosito me ayude! - Diosito ya tiene bastante trabajo con este Gobierno como para ayudar a un cocinero inexperto. ¡No! Nada de rezo ni cojudeces.

b) El cocinero tiene que levantarse temprano. Prohibido meterse una mala noche el día anterior, menos estar de amanecida, de boleto.

c) Ir un día antes o muy temprano donde el casero. Así tenemos tiempo para pedir fiado o pagar por pucho la lista de los ingredientes. Ojo, este punto ayuda a dar un buen sabor al plato. Con el sencillo que te queda en la secreta, compras tres cervezas negras reglamentarias. Solo pagas la mitad y para la otra mitad, metes el floro: - "Cuándo me paguen caserita, rápidíto vengo a pagar". La cerveza negra colabora con el toque del buen sabor.

d) Lavar bien las ollas, utencilios, la tabla de picar y todo los accesorios que te van a servir en la preparación. ¿Por qué uno tiene que lavar? Porque la señora, la muchacha, la hija o cualquier hijo de vecino que lavó, no lava como uno lo quiere ¡Super limpio! No te puedes confiar de nadie. ¿Entendido? Olla mal lavada, arroz con pollo una cochinada.

e) Antes de empezar la faena, ordenar la cocina. Como es un espacio donde no entran las visitas, muchas veces este recinto es una copia fiel del Infierno. Hay mujeres que no les gusta la cocina, ni cocinar, eso se entiende. Yo entiendo. Por ejemplo, a mi mamita no le gustó, no le gusta, ni le gustará nunca la cocina. Y mi papá, terco, quería que ella esté metida en ese espacio y que le esté preparando sus gustitos. Ahora el viejo está a seis pies bajo tierra y mamita feliz porque ya no tiene quien la joda pidiéndole que prepare caprichitos. Mamita con el tiempo aprendió a preparar sólo tres platos que le salen riquísimos. Los demás platos está demás decir una opinión. Pero como nosotros somos sus hijitos, comemos calladitos, sin decir ni pío.

f) El Arroz con Pollo hasta este momento lleva pollo y arroz. En un futuro muy cercano por culpa del c. Alanito, la gente se las ingeniará y prepararán arroz con pollo, sin arroz y sin pollo. El arroz con pollo lleva tambien cebolla cortada en cuadritos, dientes de ajos al gusto, sal y pimienta, choclo desgranado, culantro molido, pimiento cortado en finas tiritas, ají verde licuado y en tiritas, arvejitas, cerveza negra.


Preparación:

Primero salpimentar freír las presas en aceite caliente. Retirar las presas con cuidado. En la olla soasamos la cebolla cortadita con los ajos, aji y el culantro. Cuando la cebolla toma un color transparente agregamos las arberjita, el choclo, el pimiento, el ají, sal al gusto, una pizca de pimienta y la cerveza negra (sólo una botella; las otras dos son para el cocinero que va sazonándose de sorbo en sorbo mientras prepara la obra de arte), cuando empieza a hervir el sagrado líquido colocamos las presas para que se cocinen. Cuando las presas estén bien sancochaditas, las retiramos. Y en el mismo líquido se prepara el arroz, si falta líquido agregar agua hervida caliente hasta completar la cantidad deseada. Cocinar a fuego lento el arroz y cuando esté listo retirarlo de la hornilla.

Este delicioso y maravilloso plato se puede acompañar con una entrada de Papa a la Huancaína o con Salsa Criolla de Cebollas con rocotito picado.

Depende de nosotros evitar la extinción de uno de nuestros platos de punta preferido de las mesas peruanas y este cuentito de barrio es un granito de arena para tomar conciencia y hacer respetar nuestra Canasta Familiar.

Karlsruhe, Julio, 2009

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