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Clavel púrpura. NDLeón

Clavel púrpura. NDLeón



Clavel púrpura

En la última cita del friolento otoño.
Me quieres ver bonito.
Con una coqueta seña.
Me pides que me cambie de ropa.
Pantalones corte sastre.
Camisa de cuello.
Zapatos de cuero.
Clavel púrpura en la solapa.
Que me arreglé el cabello.
Me afeite al ras.
Colonia y chalina escarlata.
¿Para qué tanto trabajo?
Mi querida Ñata.
Si ni bien me ves.
Me desvistes con la mirada.
Vuelas los botones, abres el cierre.
Me arrancas los calzones.
Quedo calatito. 
Rojo y calentito. 
Juegas. 
Te escurres de mis besos y arrumacos.
Con suave empujón me avientas al colchón.
Te ríes de tu gracia.
Te acomodas en el almohadón.
Y zas, yo me acomodo como gatuno.
Te beso, te beso todita.
Lamo tu boca.
Beso tu rostro. 
Beso tu cuerpo. 
Lamo tu dorso.

Nicolás Daniel León Cadenillas.
Lima, 2015.

Un apasionante libro por Jorge Rendón Vásquez.

Sin grilletes. De NDLeón.

Sin grilletes
De NDLeón.


Sin grilletes
Para Shitara

Me amaste, te amo.
Te sigo amando.
Hoy amas a otro.
Ese otro ama a su amiga.
Pero la dama no se da por aludida.
E incomprendida ama a su vecino.

El señor felino desde el balcón.
Escapa de mimos y arrumacos.
Prefiere la bohemia.
El amor sin compromiso.
Nada de condiciones, ni contratos.
Menos obligaciones, ni ataduras.

Prefiere la soledad con gracia.
Que la dulce compañía con grilletes.
Rinde tributo a su libertad, y
A sus sueños mundanos,
Y franciscanos.

Nicolás D. León Cadenillas
Lima, 2015.

Cuatro versos. NDLeón.

Cuatro versos.
NDLeón.


“El Beso” obra maestra del artista austríaco Gustav Klimt.

Cuatro versos
Para Anni

Taciturno en reposo.
Miro tu foto cada minuto.
Me pregunto.
¿Qué pócima utilizó?

Y pensar que todo empezó.
Con un poema de cuatro versos.
Una sonrisa,
Y un beso travieso.

Nicolás D. León Cadenillas.
Lima/Diciembre/2015.

Bruja. De NDLeón.

BRUJA de NDLeón.




BRUJA

Eres mi poeta, mi diosa, mi bruja.
En tus garras, con amorosos versos, caí.
Con sigilo, mandatos divinos, me aclimataste.
Me absorbiste con melosos conjuros.
Trastocaste mi ánima, mis sesos, mi todo.
Bruja, hechicera, rejuveneciste mi ser,
mi saber, mis bondades. 
¡Ah! Y también mis maldades.




NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Lima, Noviembre, 2015.

Alejandra María León Palma - GEP

Ponencia de Alejandra María León Palma
En la Presentación del Libro:
 “De Chorrillos hasta las playas de Río”
 De Nicolás D. León Cadenillas. NDLeón.
Miércoles Culturales - Gremio de Escritores del Perú.
Fotografía: Rodrigo León Palma.


Alejandra María León Palma

Buenas noches. Como ya dijo Bruno Buendía, soy Alejandra León, hija del autor. A diferencia de los que están en esta mesa, yo no soy escritora, ni editora, ni autora, ni nada, soy madre de familia, aficionada de la lectura. Así que les pido disculpas por la sencillez con la que me voy a dirigir a ustedes. He tratado de plasmar lo que ha salido simplemente de mi inspiración pero no es nada trabajado en un estudio, ni nada de eso.

Yo estoy aquí por dos razones:

La primera es porque el libro que estamos presentando el día de hoy, el autor es mi papá, más conocido como Niky León, él me pidió que estuviera aquí como una de sus presentadores. La segunda razón es para dar mi opinión y crítica del libro desde un punto de vista no como hija sino como una lectora.


"De Chorrillos hasta las playas de Río"

 En primer lugar quiero felicitar a mi papá por este logro, este es su segundo libro y estoy segura que va a venir muchos más en el camino, le agradezco a todos los presentes por estar en este día tan importante para él y para nosotros como su familia.

La carrera de mi papá como escritor si bien es cierto es relativamente corta comparada con grandes escritores, no tiene nada que envidiarle a ninguno de ellos. Él ha ido creciendo de una forma abismal y eso se puede reflejar en la madurez de sus escritos. Él tiene una página blog en la que estan todos sus cuentos, cuentos como el mismo dice, cuentos de barrio; cuentos en los que se relatan historia de esquina, historias cotidianas de la vida diaria, cuentos en los que cualquier persona común y silvestre se podrá sentir identificada, ya que son experiencias reales contadas en un idioma coloquial, fácil de interpretar. Recomendable quizá para lectores que son novatos, una fórmula perfecta para engancharte con el hábito de la lectura.


Nicolás D. León Cadenillas y Alejandra María León Palma.

Cuando leí su primer libro “Cuentos breves para mi nieto” quedé muy emocionada. El libro cuenta la historia de un muchacho bohemio, independiente, medio loco, un rebelde sin causa, y como sus experiencias van marcando su personalidad, su forma de ser y como lo van haciendo crecer, y lo convierten en un abuelo chocho. Pasa de un rebelde sin causa a ser un abuelo chocho. Este libro mueve en mi memoria muchos recuerdos en estos momentos similares yo me sentí muy identificada. Al fin y al cabo ese es el objetivo de leer un buen libro, sentirse identificado, hacerlo suyo, vivir las experiencias a través de los personajes y eso exactamente lo que vamos a encontrar en el próximo libro, “De Chorrillos hasta las playas de Río”, la facilidad con la que uno se envuelve en la historia y comparte en forma automática lo que les sucede a los protagonistas, todas las peripecias por las que ellos tienen que pasar para cumplir un solo objetivo que es llegar hasta las playas de Río. Y no los para nada, ni las lluvias, ni los truenos, ni nada, ellos siguen adelante hasta conseguir eso... hasta llegar a las playas de Río.


Miércoles Culturales - Gremio de Escritores del Perú.

Particularmente yo no me aventaría a hacer un viaje de ese tipo, no me aventaría hacer un viaje como el que se describe en la historia, creo que se necesita mucho coraje y muy poco que perder para emprender una aventura de esas.

El libro “De Chorrillos hasta las playas de Río”, nos transporta a una época en la que no existían las millas de viajero frecuente, así que tenías que viajar con tu plata; y no existía los GPS's o sea si te perdías... estabas frito. Hacer una locura de este tipo era súper peligroso.

Hay partes en la historia que lo llevan a uno a pensar “¿pucha yo que haría en ese momento?” “¿yo reaccionaría igual?” “¿yo que hubiera hecho si me hubiera pasado lo mismo?” y una de esas cosas en las primeras páginas cuando recién empieza el libro, hay una parte que a mí me parece, que me hace pensar durante toda la historia, es cuando Freddy le dice a Nicolás o mejor dicho llega a la esquina y le dice a sus amigos en general acerca del viaje y Nicolás se avienta, y cuando ya se ha hablado como es la  historia, Freddy le pregunta: ¿Tienes pasaporte? -No- ¿Tienes mochila? –No- Ya, vamos a Tacora Motors. Salimos en dos días -¿Seguro que son dos meses? (pregunta Nicolás) Tengo que estar en mi escuela en Abril- Y yo tengo clases en la universidad. Así que todo está planeado según el plan divino. Estoy llevando una lista de contactos infalibles-. Con nuestros pasaportes peruanos fuimos a la Embajada de Paraguay a solicitar la Visa.

Desde ahí nomás esto me hace pensar con la facilidad con la que tomaron la decisión. No hubo nada que planear, no hubo pasajes que separar, ni despedidas, ni plan de organización, ni itinerario, solo la voluntad y el deseo de los dos.

¿Cuántos de nosotros tendríamos el valor para emprender un reto así? No, yo creo que ni la mitad que estamos aquí. Yo menos. En lo personal creo que es una invitación para todos aquellos a los que nos cuesta empezar nuevos proyectos, a veces lo que menos se planifica es lo que mejor sale.

El libro va avanzando y nos deja claro cuál es el recorrido, mientras relatan las carencias por las que pasan para encontrar un lugar donde dormir o algo que comer, pero eso no los detiene y siguen adelante con esa locura y continúan el camino. Dejan en claro que no se van a rendir y tienen un objetivo y van a llegar ahí, cueste lo que les cueste. Pero, es un poco gracioso porque parece que tuvieran un ángel guardián, nunca les falta donde dormir, nunca les falta un plato de comida caliente, no tienen un sol en el bolsillo. Ah, pero nunca falta para el trago y para los cigarros. Infaltable, de hecho.

Cuando terminé de leer el borrador, mi papá me preguntó mi opinión, yo le dije: “¿Oye no tenías miedo irte así nomás, no te daba miedo no encontrar dónde dormir? Y él me dijo: -Eso es lo bonito-. “Eso es lo bonito” una respuesta súper sencilla pero que abarca muchísimo.

El espíritu aventurero que nos acompaña cuando somos adolescentes, se plasma en esa respuesta y eso es otro de los puntos que toca esta entretenida historia, la vehemencia de los jóvenes, la naturalidad con la que hacen las cosas, los riesgos que estamos dispuestos a tomar a esa edad, cuando nos creemos dueños del mundo y creemos que podemos conquistarlo, así que eso nos contagia las ganas de armar una maleta y salir a la carretera a empezar a tirar dedo.


Armando Arteaga, Jorge Roncal, Nicolás León y Alejandra M. León Palma.

Así que los invito a leer este relato, “De Chorrillos hasta las playas de Río”, que no solo es un libro, es el reflejo de lo que muchos hemos soñado con hacer y no hemos hecho. Pocos se atreven. Una historia que nos transporta a través de las páginas a una nueva aventura.

Así que para terminar, quiero decirle: “Papá, estamos muy orgullosos de ti. Te queremos muchísimo. Y yo estoy segura que en unos años tu nombre se va a estudiar en los salones del colegio al costado de Nicomedes Santa Cruz, al costado  de César Vallejo.”

Gracias a todos. Te quiero.

Alejandra María León Palma.
Lima, 21 de octubre de 2015.

COMENTARIOS

-         Muy linda la intervención de Alejandra. Sin tanta cojudez, de corazón. La mejor comentarista. Un abrazo y éxitos. Juan Arcos

-        Todos quedamos gratamente impresionados con Alejandra. Muy buena redacción y acertados comentarios, que reflejan que es una buena lectora. -. Virginia Elena León Cadenillas

-         Felicito a mi sobrina Alejandra María que sorprendió a todo el público asistente con su excelente debut como presentadora. Ya que en el momento de exponer demostró calidad profesional, excelente voz, excelente pronunciación, estilo propio y gran carisma. Ale, estoy muy orgulloso de ti. Yuri León Cadenillas

-         Anoche estuve en la presentación del libro del actor Nicolás León, para él felicitaciones y más éxitos… estuvieron varios panelistas de las letras... pero quien se llevó las palmas, para mí, fue su hija Alejandra, quien en forma muy analítica, sentimental y amorosa; describió la intención literaria de su padre, antes con lindas palabras se excusó por no ser docta en la materia... pero estuvo excelente, De tal palo tal astilla.- felicitaciones para los dos.- Edgar Cárdenas Cueva

-     Cuando Alejandra terminó su Ponencia en la Presentación de mi libro "De Chorrillos hasta las playas de Río" nos dejó sin habla. Había dicho todo punto por punto. Nos sorprendió y nos encantó su frescura y sapiencia. Como dijo Virginia: -Ale ha demostrado que es una buena lectora-. Bso. Nicolás D. León Cadenillas

COLOQUIALMENTE – NDLeón.

COLOQUIALMENTE – NDLeón.
Comentario sobre el poemario "Demencia-Río" de María Salcedo Izquierdo.

Cuando María Salcedo me pidió que apoye la presentación de su poemario “Demencia río”, con mucho respeto le contesté: ¡No!

A pesar de mi respuesta negativa María me envió sus poemas en Word. Después de hojear, leer, analizar su trabajo, cambié de opinión. En los Miércoles Culturales que organiza el Gremio de Escritores del Perú he comentado o criticado obras en prosa, soy un criticón especializado. Pero, decir algo concerniente a versos y poemas, estoy seguro que me estoy metiendo en un lío mayor.

María Salcedo Izquierdo, la poeta y Nicolás D. León Cadenillas, el actor.

Hace un año y medio conocí a María Salcedo, por la conversación que tuvimos –hablamos de nuestros hijos- ella me pareció una mamá perfecta; me habló de su hijito, el futuro escritor y poeta. La señora –me dije- es igual a mi mamá, mamá mamera.

Ahora, con su poemario entre mis manos, mi apreciación hacia ella, hacia la poeta María Salcedo ha cambiado drásticamente. Cito:

“La montaña te engendra
Te pare te cuida
Como niño recién nacido
Aprendes a caminar
Por aquel sendero
Donde tu madre
Amorosa te encausa”

Las palabras de María Salcedo, tienen un peso de vivencia que da los años de experiencia. En sus versos, ella denuncia, la poeta denuncia la estupidez humana, denuncia la dejadez, la desidia, la inmundicia. 

“Te quejas por tanta inmundicia
Nadie te escucha
Gritas fuerte
Para que el eco en las piedras retumbe
Como látigos en el mar
Y el pueblo escuche”

Su poema Río es una metáfora de la vida que va con la cita: Naces, creces, te reproduces y mueres. En el breve tiempo que tenemos entre crecer y reproducirnos nos ocurren mil vicisitudes. En el poema Río sucede lo mismo. Se puede decir que el hombre nace bueno, el río nace puro. Al hombre la sociedad lo corrompe. Al río el hombre lo intoxica, lo contamina.

Demencia-Rio de María Salcedo Izquierdo.

Para terminar, puedo decir, que la poeta María Salcedo en su obra Demencia río cuestiona la realidad social de arriba para abajo y viceversa. Nos habla del amor y desamor, del dolor, la angustia y de las penas. En sus versos, manifiesta y cuestiona los golpes de la vida con su exhaustivo ojo crítico lacerante.

Nicolás D. León Cadenillas
Lima, Septiembre, 2015.

Berlín, treintaitantos años después & El Pijama. NDLeón

BERLÍN, TREINTAITANTOS AÑOS DESPUÉS & EL PIJAMA. NDLeón


De: Nicolas Daniel León Cadenillas
Enviado: lunes, 08 de junio de 2009 15:31:55
Para: ¡Amados míos!
Con el cariño de siempre: "Paz a los hombres de buena voluntad".
En Mayo aprovechando los feriados y gracias al Día de la Ascensión de Jesucristo; Gran Fiesta del Espíritu Santo, Pentecostés y al Corpus Christi o Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo; visité Berlín, la ciudad capital de la República Federal de Alemania. Fue un viaje en tren de 700 Km desde Karlsruhe.
En Berlín haciendo mi recorrido como peregrino por los santos lugares culturales; museos, teatros, bibliotecas, pinacotecas, karatecas, operas, parques y monumentos; visité mi antiguo centro de estudios (el recordado "Teatro de la Amistad" - Theater der Freundschaft in Ost-Berlin), hoy "Theater an der Parkaue" (www.parkaue.de); llevé un clavel al busto de Bertolt Brecht y recorriendo mis pasos por el Berliner Ensemble me regocijé de satisfacción. (www.berliner-ensemble.de)


Mi antiguo centro de estudios, el otrora Teatro de la Amistad.

 Ahora, después de muchos años, Berlín sin el Muro, sin represión, sin barreras, ni intolerancias, da gusto caminar por sus calles, parques y jardines. Al Muro de la Discordia lo vemos creciendo en el oriente, en el norte de México, en muchos y otros lugares.
No me olvido del pasado, de la historia, ni de mi pasado pero con los días pesados de mi pasado no puedo andar por lo tanto le dejo mi carga a Diosito,
“Olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Filipenses 3:13-14). ¡Aleluya! ¡Salud con un buen vino tinto, una copa de pisco y tabaco! Amén.
También visité a mi querido amigo Fernando Marquina, su Atelier de Cerámica Artística en la Kantstraße fue mi centro de operaciones en todas las estadías que caminé por Berlín en tiempos pretéritos perfectos simples o simplemente en el pasado indefinido.
En ésta oportunidad me hospedé en la casa-taller del artista Edmundo Torres Tresierra, natural de Puno, condiscípulo de la Escuela Nacional de Arte Dramático de Lima, en algunas oportunidades trabajamos juntos. Edmundo Torres lleva como veintitantos años por Berlín, es un reconocido y aplaudido actor, danzante y artista plástico en Berlín, Alemania, Europa, América y Perú. Con Edmundo conversamos, tuvimos unas bonitas charlas de café donde nos explicó su filosofía, su arte, y entre charla y charla veíamos como trabajaba y como avanzaba sus obras para ser presentadas en el Carnaval de las Culturas en Berlín. Nos llevó al Rauch-Haus, conocidísimo y famoso local berlinés donde presenciamos obras con marcada esencia de Cultura Alternativa que me hizo reflexionar y pensar nuevamente sobre la cuadratura del círculo. (Algo de historia: El hospital Bethanien en Berlín, tras ser ocupado por un grupo de activista en contra de su demolición, pasó a llamarse Georg-von-Rauch-Haus, como homenaje al joven que murió por un sueño que muchos soñaban en 1971, actualmente el lugar es un centro cultural juvenil). (www.edmundotorres.com).


Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm

Gracias a Edmundo conocimos La Cueva, Centro Latino de Arte y Cultura, conocimos a sus anfitriones y propietarios, los artistas María Magdalena y Luis Meneses, recorrimos por el local, vimos sus programas, afiches, conversamos con ellos y esperamos seguir conversando, esperamos volver a visitar La Cueva, centro de artistas 100% buenazos. (www.lacueva-berlin.de)
Una anécdota. En un bar-teatro entablé amistad con residentes sudamericanos. Entre vino y vino y un asadito, una pareja me preguntó sobre Cusco y Puno, él joven tenía un exagerado dejo argentino.
-¿Che vos, sos porteño?
-No. Soy berlinés, estudié español en Buenos Aires. En un convenio universitario.
-La puta, ja, ja, ja, ¿Vos sabés que el peor español que se habla en América Latina es el de Argentina?
-Andá, no exagerés, los chilenos hablan requetemal, peor, no entendés nada …
-Argentina tiene convenios con Europa. ¿Perú? No sé…
Con muchos recuerdos encima visité el distrito centrico de Mitte de Berlín; llegué al hotel dondé me hospedé varios meses cuando estudié en Berlín Este, el "Stadt Berlín", hoy lleva otro nombre; di una vuelta por Alexanderplatz, por la icónica Torre/Antela de TV; el Reloj Mundial; caminé por la avenida Unter der Linden, contemplé la famosa Puerta de Branderburgo. Unos metros más de caminata llegué al Monumento del Holocausto que recuerda el trágico episodio de la historia y las atrocidades del nazismo. Un monumento que pretende evitar que vuelva a ocurrir.
Para cerrar con broche de oro, nuestra última visita fue al local de MANEGEJugendclub, donde nos atendieron sus fundadores y directores, Wolfgang Janzer y Martha Galvis de Janzer, con sencillez nos explicaron sus trabajos, sus metas y también nos orientaron para definir nuestras inquietudes. (www.fusionstreet.com)
Me despido con un poema de Antonio Machado:
Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar. Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en la mar.
Les envío unas fotos para el recuerdo. Saludos, abrazos y besos. Niky.
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Berlín, 2009.

EL PIJAMA.
Dedicado a mi suegros, Nina y Hans Pauleit.
Después de treintaitantos años volví a Berlín para visitar la ciudad y turistear por sus centros históricos, por sus grandes avenidas y pasear por los barrios que en un tiempo pasado fueron Berlín Este (Mitte, Alexanderplatz, Friedrichshain, Unter den Linden en español: Bajo los Tilos) caminé por el Teatro de la Amistad, en la actualidad tiene otro nombre, donde estudié un Curso de Dirección Teatral.
Saliendo de la Estación del Metro de Alexanderplatz, vi al fondo La Torre de la Televisión y me acerqué al Reloj Mundial, el punto de encuentro con los amigos latinos. Recordando las caminatas por la gran Plaza ubiqué el edificio de lo que fue el Hotel Stadt Berlin donde nos hospedamos durante todo el tiempo que duró el curso.


Nicolás León, de fondo el Reloj Mundial y el Hotel Stadt Berlin. 

Caminando por la Kantstraße con dirección a la Kurfürstendamm, conocida como Ku'damm, me acordé de una anécdota en el Stadt Berlin, de esas cosas que siempre nos pasa a los teatreros de teatro barato que paramos guardando todo por si las moscas, pensando que en algún día las vamos a necesitar. Me acordé de mi pijama, compañero de viaje de muchos años, me sonreí maliciosamente y comencé a recordar desde el principio toda la odisea.
Mi pijama de la buena suerte viajó conmigo como siempre lo había hecho desde muchos años atrás. ¿Cómo lo iba a dejar en Lima? Si me había acompañado en las buenas y en las malas, además que me traía suerte en los estrenos teatrales, era mi cábala, me ayudaba en la creación de un personaje, a aprenderme la letra del libreto. El pijama ya estaba viejito, desteñido y curtido, con huequitos en el frente y en retaguardia, necesitaba un retiro honroso y digno, pero como los viajes no paraban no había tiempo de buscar reemplazo. Con un pijama nuevo, las cosas serían diferentes, mientras que nos adaptábamos el uno con el otro, íbamos a perder tiempo en limar las molestias y asperezas y acostumbrarnos uno de las manías del otro.
Cuando llegó el momento de despedirme de Kantstraße de Berlin-Oeste e ingresar a Berlin-Este, llevaba conmigo mi maleta último modelo de los años sesenta y una mochila de segunda comprada en Tacora. Después de enseñar mi pasaporte varias veces con el sello de la Visa de Estudiante, recibiendo el Visto Bueno pasé el Control, me esperaba un auto que sin mayor trámite se dirigió al Hotel Stadt Berlin y dejándome en la puerta se retiró apresuradamente. Entré al Hotel mirando a todos lados hasta llegar a Recepción, esperé como cinco minutos para que me atendiera la señorita y en inglés me pidió que llenara todos mis datos mientras se disculpaba porque me iban a dar otro cuarto para salvar la situación. Tenía que esperar unos días mientras se desocupaban los cuartos que estaban asignados para los estudiantes latinos (mexicanos, colombianos, cubanos y un par de catalanes). En perfecto inglés aprendido en el Británico de la avenida Arequipa, contesté:
- ¡Ok!
Llevaron mi maleta y mi mochila al cuarto y me entregaron otra llave para cuando decida dirigirme a mi aposento. Hice tiempo tomando en el bar un café cubano y mirando las revistas, las guías de los lugares turísticos y la programación de los conciertos, ballets, museos y teatros. Sólo miraba las figuritas porque de alemán no sabía nadita.
Doce de la noche, hora de dormir, me dirigí a mi cuarto mirando el número del llavero apreté el botón del ascensor y comencé a viajar por el interior del Hotel, no encontraba mi cuarto y no había nadie para consultar o preguntar aunque sea por señas donde quedaba el bendito cuarto, subía, bajaba, estaba perdido, la equivocación se había suscitado porque en Alemania el primer piso empezaba en el segundo piso, hasta que por fin llegué al cuarto, en la puerta había varios cartelitos de colores y otros con dibujitos; abrí la puerta y me quedé inmovilizado, de sorpresa, el cuarto era un cuarto de lujo, una Suite Presidencial, todo para mi solito, en la puerta del dormitorio me estaban esperando mi maleta y mi mochila con caras de huérfanas perdidas en un museo de arte moderno, en ese ambiente daban pena las pobres. Mis humildes compañeras de viajes por pueblos jovenes, cerros tugurizados, provincias del interior del país y barrios populares.
Preocupado por la hora, a las seis de la mañana me recogía la señorita traductora que iba hacer las veces de guía turística y vigilante. Al sacar de mis valijas mis enseres de higiene personal, mis libretas de apuntes con lápiz y borrador, del fondo de todo el equipaje logré sacar mi ropa de dormir, mi pijamita. Y nos fuimos a dormir rapidito. A las seis de la mañana en punto nos tocaron la puerta, el teléfono sonó y un timbre me sacudió los tímpanos, me esperaban en recepción, dejé mi pijama escondido debajo de la almohada bien camuflado para que no se den cuenta de él y pase desapercibido.
Cuando regresé como a las once de la noche, vi en la cabecera de mi cama doble plaza extra grande, bien dobladito, bien arregladito como esperándome, a mi pijama. Estaba lindo, al toque nos fuimos a dormir.
Todas las mañanas lo dejaba en diferentes lugares de la habitación, en la ducha, en la tina, en el comedor, en la sala de estar, en cualquier sitio; y en la noche cuando llegaba estaba en el mismo sitio y esmeradamente acomodado sobre el edredón de plumas de ganso, con sus huequitos que me recibían alegremente. Conforme avanzaba el tiempo, en la segunda semana lo guardaba en uno de los cajones del ropero, en un cajoncito de la biblioteca, debajo de los cojines de los muebles, igual, aparecía dobladito en su sitio. Toda la semana como arte de magia, aparecía en su sitio designado por la joven de limpieza.
Dos semanas tratando de esconder, de ocultar mi pijama y siempre aparecía en el mismo sitio, con el mismo fondo y forma. Nunca conocí a la señorita encargada de la limpieza, creo que fue lo mejor, me hubiera dado vergüenza no poder explicar el por qué de la compañía de mi adjunto noctámbulo.
Después de quince días de estar en los ajetreos de estudio y turismo, me dejaron una nota en el escritorio de mi recámara. Tenía que desocupar el departamento y trasladarme a mi cuarto, me dio pena la despedida, en compensación me dijeron que podían lavar mi ropa sin costo alguno. Acepté y sin pensar dejé mis “bluyines”, camisas, polos, una casaca “bluyin” y a mi reliquia, mi pijama.


Nicolás León en la Plaza Berliner Ensemble.

 En el nuevo cuarto compartía la habitación con otro alumno latinoamericano. Al día siguiente, al regresar tarde del Berliner Ensemble, veo un pijama nuevecito, de marca, de color rojo oscuro con ribetes dorados y adornitos de ositos berlineses; pregunté a mi socio de cuarto si era suyo, dijo no moviendo la cabeza. Al siguiente día, en la mañanita fui a informar a Informaciones, diciendo que había una equivocación por parte de lavandería, que me habían dejado un pijama que no es el mío, que el mío es casi del mismo color, parecido, un color granate pero más claro, tirando para rosado. Me enviaron a Recepción y la señorita con cara de culpable, se disculpó, disculpó al Hotel, al departamento de lavandería, me pidió disculpas con tono acongojado:
- Herr León! Endschuldigung! Tut mir leid! (Luego prosiguió en inglés) Disculpe nuestro error, su pijama fue lavado con una temperatura superior y se ha malogrado, por favor acepte nuestro presente.
Acepté con dos palabras que ya había aprendido en el Curso de teatro.
- Kein Problem!
Con un diccionario Español-Inglés, busqué la palabra que no había entendido y al leer el significado entendí todo. Decía:
- Desintegrado por agua caliente.
Toda la vida había lavado mi pijama con agüita fría. 60° grados de calor en el agua había hecho efecto mortal.
Al principio me pareció un crimen de lesa humanidad, mi pijamita desintegrado, bueno, pensé aceptando el pésame. Él había cumplido con honores patrióticos, sin duda ni murmuraciones su trabajo; compañero de mil batallas y tertulias, colega de inspiración e insomnios, de juergas y de malas noches, y de muy buenas noches también. En invierno me acompañaba en mi cuarto pero en los días templados, con sol de verano, salíamos a la playa y jironeábamos en balnearios populares. ¡Descansa en Paz! ¡Adjunto Primero!
Estrenar un nuevo pijama fue un gran suceso apoteósico histórico trascendental que me ocurrió en Ost-Berlin, para envidia de propios y extraños, también para los colegas. Me daba ganas de salir con pijama a la calle, a pasear por la Plaza, las prendas estaban tan nuevitas que relucían a varios kilómetros de distancia, parecía almidonado pero no, era la buena calidad de la tela, la camisa tenía solapas y dos bolsillos, el pantalón tenía dos bolsillos delanteros y uno atrás, con una linea impecable, parecía un terno para las Fiestas Patrias peruanas.
Faltó una buena foto para el álbum de los recuerdos, suerte que la historia la sabemos algunos cuantos y yo me la sé de memoria, de paporreta mejor dicho.
Con el correr del tiempo la suerte se impregnó en el nuevo pijama, me acompañó un año completito por las Europas, pero en esta oportunidad no fui sentimentalista, no quería tener remordimientos, no quería que envejeciera conmigo, llegando a Lima, en mi casita después de una buena lavada con agua fría como acostumbramos en mi barrio, regalé el pijama, esperando que pasara a mejor dueño y a mejor vida.
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Berlín, 2009.