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1° DE MAYO… UN SUEÑO. NDLeón


1° DE MAYO… UN SUEÑO. NDLeón



1° DE MAYO… UN SUEÑO
Hoy, primero de mayo, he soñado que,
algún día en el Perú, todos los políticos
en ejercicio deben pagar todas sus
deudas, añagazas, artimañas.
Todos los corruptos y toda su red de
corrupción deben pagar más, doblemente
el doble, todo lo que han saqueado
al erario y al escudo nacional.
Ruego con sahumerio al Señor
de los Milagros que estos rufianes no
se suiciden de verdad ni de mentira,
que no se enfermen del corazón,
que no huyan por la preventiva,
que Dios los recoja, con dignidad, justicia y
honor, en el bicolor paredón, por traición.
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Lima, 2019

BESOS. NDLeón


BESOS. NDLeón



BESOS
Siento tu perfume
Cargado de deseo
Pasión de Eros
Hueles a mujer
Sabor a sal
Respiro tus gemidos
Siento tu aire vibrar
Me dominas
Te encabritas
No hay tiempo
De sonrojarse
Solo suspiros
Besos
Lamidos
Latidos

Gemidos
Tus finas manos acarician
Mis poros
Mis huesos
Mis manos surcan cual arado
Tu superficie endemoniado
Nos llaman
Tocan la puerta
Esto no ha terminado.
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Lima, mayo, 2019

Imagen de Google sujeta a derecho de autor

TERCERA EDAD. NDLeón


TERCERA EDAD. NDLeón



TERCERA EDAD
Pobre el anciano que recibe migajas de pensión del gobierno ladrón.
Pobre el anciano qué cae enfermo en las garras del nefasto Seguro
Social de Salud. EsSalud. Pobre el anciano que con el sudor de su
frente alimentó diez bocas y estas bocas parlanchinas y mudas en
las sombras esperan el entierro y la herencia del cofre guardado
debajo del colchón. Pobre el anciano tratado como un extraño.
Por ver televisión le cobran la luz eléctrica. Por asearse el agua.
Por reírse la alegría. Pobre el anciano que dio mucho. Leche, papa,
educación, instrucción, profesión. Para colmo en su propio hogar le
cobran hasta lo que respira. Pobre el anciano jubilado en un service
leonino AFP estafado cruelmente cada mes y, los ricos más ricos como
buenos hijos de puta. Pobre el anciano cuyo enclenque sobre mensual
le es usurpado por sus seres queridos y de agradecimiento lo regresan
a su esquina oscura de soledad. Atornillado a una silla de ruedas que
no tiene necesidad. Pobre el anciano cada mes vilipendiado en largas
y soleadas colas esperando llegar a la ventanilla del Banco de la Nación
a cobrar su irrisoria y pendeja pensión. Pobre el anciano de tercera edad
que ante su presencia y gastados ojos le separan nicho, misa cantada
por el párroco, monjas y curas. Coro, guitarra y cajón con alegría y 
mucho rezo al Salvador. Esperan lo más pronto posible la sublime
decisión Celestial del Sumo Creador Universal.
¡Qué gobierno! ¡Qué lacra! ¡Qué vergüenza ajena!
Marchemos con la cruz de Jesús
Con los cojones de Cáceres
¡Una y otra vez!
¡Abajo la corrupción!
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Lima, abril 2019

CORDERO DE DIOS de NDLeón


CORDERO DE DIOS
En una conversación filosófica con el Chef Internacional Oriental Andino Mg. Huam Mim Atunga de San Luis sobre el verdadero significado del Arte Culinario y Cocina que no es lo mismo ni lo contrario de Gastronomía, sino diferente es decir desemejante que no es igual sino parecido. Dialogando y escudriñando científicamente el centro del meollo del tuétano de la cuestión; aprovechamos el momento para intercambiar figuritas y recetas de nuestras maravillosas especialidades regionales y además, congeniamos que con las mixturas de las muy variadas y diversas culturas habíamos ganado nuevos horizontes en la prevención para la vida de los seres humanos.

¡Daniel Sant... andá con Dios!

En plena meditación y contemplación, poniendo los puntos sobre las íes en el delicado tema de la alimentación macrobiótica y el papeo bien taipá neo liberal en la Semana Santa, agotamos todos los argumentos según el Chán, y continuando por las ramas y hierbas para darle el puntito de sabor aromático a la conclusión del Zen.
Para terminar de una vez de tanto mejunje a la soasada filosofía; puse mi mejor sonrisa y con una gran reverencia, a lo oriental, me despedí del maestro dando por agotado el tema y deseándole paz interna como externa y armonía en los siguientes y próximos días, aconsejándole como siempre que se cuide de las promesas y de las acciones de nuestros políticos, que esté precavido con el tráfico vehicular en las horas punta de Lima; reiterándole que para mentir y comer pescado hay que tener mucho cuidado, y por último, que se mantenga a la distancia del Sermón de las Siete Palabras, tres larguísimas horas a cargo del mefistofélico cardenal hijo de la guayaba Jota Ele Cipriani en Viernes Santo.
Huam Mim Atunga, suspiró, levitó y contempló por unos momentos el Parque de la Exposición, La Cabaña y el bendito zanjón; giró angelicalmente y me sorprendió con una pregunta que no estaba en mi programa del Semanario del Calvario.
— ¡Daniel Sant! ¿Tú sabes por qué en Semana Santa se come bacalao?
— ¿Bacalao? ¿No te entiendo mi Sensei?
— ¡Si respondes acertadamente te ganas un seviche en la
Buona Morte!
¡Espero la respuesta, sino pagas tú!
— ¡Maestro!, yo sólo sé que mi mamá preparaba bacalao cuando yo era chiquito, y todo el llonja, y todo el barrio comía bacalao. Todos comíamos bacalao. Me imagino que el bacalao era recontra barato o se puso de moda y nos jodimos. ¿O el Vaticano hizo propaganda con mensajes subliminales? Y todos los católicos del mundo a comprar bacalao. Frito pescadito, no sé, me rindo.
— En Semana Santa se come bacalao porque en la época de los primeros cristianos era el pez más barato. El que todos lo comieran, ricos y pobres, era una forma de igualar en la pobreza como manda Dios.
— Mi querido Huam Mim, económicamente, yo estaba cerquita a la respuesta, era cuestión de billete.
— No preocupéis, pagamos a medias…
Después que perdí media apuesta, me detuve a pensar, a meditar, a investigar en las profundidades del análisis cuantitativo del conocimiento gastrointestinal. ¿Por qué en Semana Santa se come bacalao? Había respondido cerquita a la verdad pero era una respuesta a medias... con justa razón, perdí. Ahora estoy endeudado, tengo que pagar la media factura de un almuerzo con Seviche de entrada y su leche de tigre pa'empezar en el restaurant de Barrios Altos "La Buena Muerte" ¡Qué rico! Hace muchos años yo fui uno de los comensales que llegaban diez minutos antes de las doce del mediodía para agarrar sitio y empujarme las delicias que brindaba el local, comenzando con un “sevillano” mixto. El rincón culinario quedaba en la pequeña plazuelita de la Buena Muerte entre los jirones Ancash y Paruro, a seiscientos metros de la Plaza de Armas, actualmente se ha trasladado media cuadra y un poquito más allá tiene sucursal en el Distrito de La Victoria.
— Sensei Huam Mim Atunga le cuento una de las anécdotas que me acuerdo hasta donde me alcanza la memoria, mi señor padre en plena Semana Santa se preparaba un bisté encebollado a la chorrillana de padre y señor mío, un bistezaso de lomo fino, acompañado de un cerro de papas fritas, pimientos, tomates, ajíes cortados en tiritas, orégano y perejil, arrocito blanco y pan francés... y se armaba la bronca con mi mamita que nos preparaba humildemente pescadito como solían hacer los primeros cristianos, digo esto según sus conocimientos históricos; y de cajón venía el plato de bacalao con garbanzo. Tuvimos semanas santas con la ollita llena de garbanzos y de bacalao naca la piriñaca, sólo el nombre… una ñisca de bacalao. Menú recontra misionero cristiano.
— En las mayorías de las casas de los barrios populares sucedía lo mismo.
— En la época que me quité de mi casa, paraba misión imposible, aprendí a comer de todo, desde huevos de esturión "caviar" hasta el más exquisito "langoy".
— Eso es bueno, siempre el hijo pródigo aprende a comer en la calle.
— Y… también tomaba de todo. Quinta parola !Tengo sed! y me soplaba unos vasazos de vino, cerveza, ron, yonque, guarapo, chicha de jora, saltapa'trás o mi pisco acholado. ¡Salud Sensei!
— ¡Yo no tomo... pero tomé... un poquito de vino tinto cae bien... la sangre del Señor! ¡También puede ser vino blanco para bajar la comelona! 
— Cuando mis hijos eran niños matábamos unas latitas de sardinas grated, las mezclábamos con cebollitas picadas en cuadraditos, puntitos de ají verde, pimienta y sal, con zumo de limón y chorritos de aceite de oliva !La muertetete! Con su guarnición, pan molde, arroz o papita sancochada ¡Ya no yá! Levantábamos el espíritu mismo Domingo de Resurrección. ¡Qué tiempos de gloria maestra vida! ¡Vida, pasión y bitute!
— ¡Comer bacalao ahora es una cojudez! Porque en Semana Santa el pescado sube de precio como mier… más caro, y los pobres no podemos comerlo ¿Cuánto cuesta un kilo de bacalao? ¡Y seco todavía porque aquí no hay fresco! Yo, por lo menos, para estar con el espíritu de los primeros cristianos, en esta época me alimento de lo más barato, es decir carne de res o cerdo, porque el resto del año como pollo, y como en Viernes Santo todos comen pescado, la res y el chancho bajan de precio. Así que ya compré, pobremente, dos kilitos de chanchito, otro tanto de camotito, cebollita, ajicito, pancito, tengo café cuzqueño que me ha mandado el juglar Hugo Fernando Del Valle Sagrado y estoy listo para hacerme unos chicharrones y mangiare con tutta la famiglia. Y es facilito de preparar. No invito porsiacaso.

¡Cordero de Dios! ¡Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, dona eis requiem sempiternam!

— Acá, digo porque hay que decirlo, en casa vamos a tener la visita de mis papás políticos y familia, la mía suegrita trae un cordero entero listo para ponerlo a la parrilla. Nosotros siguiendo la tradición maternal prepararemos un pastelito de atún, la receta me la dictó Sor Norma Mía. Voy a pecar, me voy a meter unas ricas lonjas de cordero. 
— ¿Cordero? ¡Yo quiero cordéeerooo! Mi papá era el que, a veces, traía cordero y comíamos los dos solos porque el resto se mandaba su atún o sus tiritas de bacalao seco. Él me enseñó a comer chicharrones en Semana Santa.
— Y a mí también mi papá me enseñó a comer lomo saltado en Semana Santa, como si fuera la última cena; ¡Qué papás Dios Mío! ¡Padre, en mis manos entrégame mi lomo salta’o! ¿Maestro una preguntita en ésta semana adónde vamos a meditar?
—   ¡Quéee meditación ni qué meditación! ¡Mi reino por una pierna de cordero!
—   ¡Cordero de Dios! ¡Agnus Dei, qui tollis peccata mundi, dona eis requiem sempiternam! ¡Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, danos el eterno descanso!
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Karlsruhe, 2010.

*La culinaria es la forma creativa de preparar los alimentos. Depende mucho del cocinero, los ingredientes y de las costumbres u obligaciones culturales, médicas y religiosas para tratar los alimentos en cuestión.
* SEVICHE: El Instituto Nacional de Cultura, mediante Resolución Directoral Nacional Nº 241/INC del 23 de marzo de 2004, declaró como Patrimonio Cultural de la Nación a dicho plato criollo. La mencionada resolución, también indica que la ortografía correcta e histórica es "seviche" escrito con "s" y con "v", destacándose el habla de la influencia mora en la comida peruana.

¿SUEÑO IMPOSIBLE? de NDLeón


¿SUEÑO IMPOSIBLE? de NDLeón


Nicolás León, Praça da República. São Paulo. BRASIL, mayo, 1973.


¿SUEÑO IMPOSIBLE?
 "No os desesperéis, doy fe que hay luz al final del túnel". 
Como ya se acerca la hora de los exámenes de admisión 2012
en mi Alma Mater, la Escuela Nacional de Arte Dramático, hoy
Escuela Nacional Superior de Arte Dramático ENSAD,
ahí va un cuentito para levantar el ánimo.
Nicolás León, actor profesional, egresado ENAD —1973

La misión de todo verdadero caballero es el deber. No. El privilegio es Soñar:
— “Soñar, lo imposible soñar / Vencer, al invicto rival / Sufrir, el dolor insufrible / Morir, por un noble ideal / Saber, enmendar el error / Amar con pureza y bondad / Creer en un sueño imposible / con fe una estrella alcanzar”.
Canción popular "El sueño imposible" interpretada por Peter O'Toole en la versión cinematográfica de El hombre de la Mancha.
Reunidos en un extremo de Barrios Altos, a media cuadra de la Iglesia Santa Clara, en la ebanistería de mi tío Manuel, los invitados conversaban de negocios y de la mala política del gobierno; de la inmortalidad del fútbol peruano y de los Olímpicos de 36; del Rodillo Negro y del gran Alejandro Villanueva, ídolo indiscutible del Club Alianza Lima. Yo solamente escuchaba, me encontraba más perdido que cuy en tómbola, tuve que soplarme todo el rollo de los improvisados historiadores.
— ¡Sobrino! Te han arrancado la lengua antes de venir.
— Esos acontecimientos históricos los he leído en periódicos pasados en la Biblioteca Nacional. Lo que no tengo claro es, por qué sacaron de la selección México 70 a Víctor Pitín Zegarra.
Nadie me dio una explicación certera, uno que otro balbuceó, por indisciplina, dijeron. Seriamente y sediento levanté el espumoso vasazo de chela heladita, brindé con los presentes, empiné el codo, y antes que este pechito lindo probara el néctar de cebada, y aplacara su sésasa; el tío Manuel me preguntó a boca de jarro con su característica simpatía silvestre.
— Tú papá me ha dicho que tú quieres ser artista ¿De cuándo acá? ¿Piensas vivir de eso?
—   Si... ¿Por qué no?
Intenté nuevamente probar un sorbo del líquido elemento.
— ¡Te vas a morir de hambre!
—   ¡Quiero morirme de hambre! ¡Pero no de sed!
Miré a mi tío y me di cuenta que la invitación al almuerzo en su fábrica de muebles había sido una trampa para hacerme entrar en razón a tanta locura, ya teníamos suficientes locos en la familia y uno más había que curarlo o expectorarlo inmediatamente. Con el apoyo del crudo silencio de los presentes, la santa inquisición familiar empezó a maniatarme. El tío ordenó sus ideas y mirándome fijamente con sus ojitos pardos aleonados, prosiguió.
— Para ser artista tienes que haber nacido con cualidades innatas, dones y dotes especiales. Y yo dudo de tu naturaleza. No cantas, no bailas, no recitas, no tocas ningún instrumento hasta cuando silbas eres desafinado. ¿No te has escuchado? ¡Ni el Himno de tu colegio lo puedes silbar bien!
— Tío, pero mi coeficiente intelectual y mental me lo permite.
— ¿Coeficiente intelectual y mental? Esas cantidades de rojos de tu libreta de notas demuestran todo lo contrario. Aprovechamiento cero.
— Eso fue antes, ahora es ahora.
—   Antes o ahora, tú sigues siendo el mismo. No has cambiado en nada. No tienes ninguna disposición sensible frente al mundo. Cero en aptitud artística, en talento y en genialidad.
Solté una breve y filuda carcajada, me reí al mejor estilo shakespeariano, levanté la ceja derecha en forma de signo de interrogación y en prima emulé a mi gran colega Peter O'Toole, recité y canté “El sueño imposible” de la versión cinematográfica "El Hombre de la Mancha".
— “Ese es mi afán y lo he de lograr / no importa el esfuerzo / no importa el lugar / saldré a combatir / y mi lema será: Defender la virtud, aunque deba el infierno pisar / Porque sé que si logro ser fiel / a tan noble ideal / dormirá mi alma en paz al llegar /el instante final” “Soñar, lo imposible soñar / vencer, al invicto rival / sufrir, el dolor insufrible / morir, por un noble ideal”.
Después del canto nadie dijo nada, ni pío, ni sí, ni no, ni bien, ni mal, nada. Silencio fúnebre.
— ¿No me digas que vas a cantar?
— No, por ahora no, soy extra actuando, pero por algo se empieza ¿no? Hasta este momento soy autodidacta, pero si encuentro la oportunidad de estudiar en una academia o algo que se le parezca, me meto con zapato y todo.
— ¿Y de qué vas a vivir? ¿Limosneando? Tu papá no está en la obligación de mantener vagos, espantapájaros; necesitamos hijos productivos no un hazmerreír.
— Justo ahí está el chiste... puedo vivir...
—   Robando, dando el mal ejemplo a tus hermanos menores. Estudia algo que sea provechoso. Un oficio decente. Bueno, tú sabes a lo que te expones, ya eres grande.
Me soplé mi vasazo de cerveza bien cepillado de un sorbo sin respiro como los músicos de mi barrio. Me despedí de mi tío. Los obreros y el capataz me siguieron con la mirada hasta el momento que crucé el umbral de la puerta, me arreglé la chalina, reinicié el cantito bajo el cielo nublado de fina llovizna del Cercado. La quieta calle me esperaba con una buena risa hipocritona. Levanté el cuello de mi casaca, metí las manos en los bolsillos del pantalón y caminé, caminé y caminé.
— “Saber enmendar el error / al amar con el más puro amor / creer en un sueño imposible / con fe una estrella alcanzar / Luchar por un mundo mejor / perseguir lo mejor que hay en ti / llegar hasta donde nadie ha llegado / y soñar, lo imposible soñar”.

NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Karlsruhe, 2012.

MUÑECA de NDLeón


MUÑECA de NDLeón


MUÑECA
Rumbo a mi haus, a la Rica Viky, viajaba en una lata de sardinas, cuidando los bolsillos y el maletín vintage. Faltaban cinco cuadras para bajar y librarme del malestar de no poder respirar libremente por lo recontra apretujado de la sobrevivencia en combi asesina. Recibí una llamada, no saqué ni de vainas mi celular para evitar sorpresas. Esperé el paradero.
—¡Bajan esquina!
Caminé una cuadra y de nuevo sonó el celular, miré para todos lados cerciorando que no haya moros en la costa. Con la espalda apoyada en la pared inserté los auriculares al celular. Otra chequeada de relancina a la calle, comencé a avanzar a mi casita. Contesté.
—¡Hola, te hablo desde la prisión!
—Señor actor, buenas tardes... el museo me ha pedido un presupuesto para tener una idea de la programación… le agradezco su participación ¿Cuánto cobra por función?
—Depende de la cantidad de público, de la entidad, qué, quién, cómo, cuándo, dónde… Lima Metropolitana o provincia... con músico, CD, a capella…
Hablaba saltón porque los amigos de lo ajeno no respetan canas ni edad. Caminaba completamente mosca, escuchando las huevadas de la oferta y demanda de la señorita productora. Tenía, como nunca, mis auriculares pegados a los tímpanos, no escuchaba con nitidez el sonido de los autos ni los pasos de los malandrines. La productora me ofertó una desgracia, una lágrima. Me sonreí para evitar contestarle una grosería. Cuento hasta tres y recupero la calma. Una joven bastante joven se cruza conmigo. Yo sigo con mi cara de gilazo sacando cuentas y tirando letra.
—Muñeca… tú sabes los precios…
La joven que se me cruzó, a mis espaldas dio gritó desaforado, desgarrador.
—¡Idiota!
Yo todo sapo volteo para ganarme el pase. La joven y otra más me miraban con un terrible odio como perro de chacra. En mimo pregunté levantando los hombros.
—¿Qué?
—¡Viejo de mierda!— Me dijeron las dos. Yo reaccioné al instante como San Judas Tadeo.
—Aguanta el carro. ¿Qué chucha pasa? ¿Están locas?
—¡Muñecapé!
Poniendo mi cara en neutro. Cuento hasta cinco, respiro y en tono conciliador me dirijo a las jóvenes.
—Yo estoy hablando al cel. En ningún momento me he dirigido a ustedes. Se equivocaron. Muy mal chiquitas.
—¡Hazte el huevón ahora viejo huevón de mierda!
—Mira gordita… no quiero ser grosero… para mí decir “mu ñe ca” es una Barbie… y tú no lo eres. Te has equivocado. ¡No te he mirado… no te he dicho nada!
—¡Le voy a decir a mi papá para que te saque la mierda viejo mañoso! ¡Viejo conchatumare! —pensé... el viejo truco de buscar bronca para bolsiquearte.
—¡Yo le digo a mi hijo que le saque la mierda a tu papá y yo le saco la mierda a tu abuelo y le digo a mi hija que te saque la mierda a ti por mentirosa… y todo en paz. Buenos días…
—¡Degenerado de mierda!
Seguí caminando a paso ligero. Escuché nuevamente la voz de la productora.
—¿Qué ha pasado, ah?
—Nada. Estoy ensayando una obrita de teatro acá en la calle, tú sabes que estoy Chihuán… nadie paga, todo el mundo quiere colaboración… y tú me quieres dar un sencillo de miércoles. Mejora tu oferta… chésu… llámame más tarde que tengo que zafar culo hasta mí casa… chao.
NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Lima, 2019.

D.E.P. CHOLITO LINDO. NDLeón


D.E.P. CHOLITO LINDO. NDLeón



D.E.P. CHOLITO LINDO

Amigos de "La Oficina" esquina del vacilón, gentita de la avenida De las Américas, calle Las Turquesas, Los Diamantes, Palermo Boulevard; "La Frontera" Parinacochas Prolongación. Tengo el triste pesar de comunicarles el trágico deceso de nuestro querido "Cholo", amigo leal, como pocos en el barrio; cariñoso, respetuoso; ejemplo de civismo, primeros auxilios y moral. QEPD amigo Cholo. Te extrañaremos. Nk
P.D. Cholo es el hermoso can negro azabache de la fotografía... 

NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Lima, marzo, 2019.


EDUCACIÓN. NDLeón


EDUCACIÓN. NDLeón


EDUCACIÓN
Señora Educación,
¿Dónde estás?
¿Dónde te has ido?
¿Has huido de este triste mundillo?
No hay ejemplos mortales en este infiernillo.
No hay cordura.
Se te extraña con locura.

NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Lima, marzo, 2019

WASAPEANDO A LAS 00:28 A.M. de NDLeón


WASAPEANDO A LAS 00:28 A.M.



WASAPEANDO A LAS 00:28 A.M.
A esa hora cualquier estúpida
conversación puede ser un
pajazo cerebral. Los educados
y extraterrestres pueden tener
cordura. Pero los cuasihomos
hablan con arrechuras.
Y dicen babosadas.
A esa hora mejor es leer un
buen libro que hablar huevadas.
Amén

NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Marzo, 2019

RUIDOS MOLESTOS. NDLeón


RUIDOS MOLESTOS. NDLeón
Faltaban doce horas para la presentación de la narrativa y teatralización de la obra  “Cajamarca, el encuentro”, Versión libre de Erzähltheater Fabulina. Donde el suscrito, multifacético artista de la palabra escrita y hablada, experimentado estudioso del “lenguaje gestual” y del “lenguaje subliminal contestatario de barrio”. Señor actor de BalconCity de la Rica Viky, quien con el auxilio de dos lindas profesionales de la poesía y música se desenvuelve en el tablado como pato en su sucio charco de agua y lodo.
Después de un dietético desayuno, café cargado con pan solo, convidado por mi hijita Alekala, bajé las empedradas gradas de la antiquísima escalera de mármol con mucho cuidado, entré a mi inmaculado Parque Miguel Dasso. En el óvalo central repasé letra dando vueltas y vueltas; a la vez que movía los músculos con mis ejercicios básicos de meditación “Tai Chi Chuan”; dicción, impostación, modulación, expresión corporal y sobretodo “exhibitionism”.
Sonó la alarma de mi cel, una hora drástica y exacta de mnemotecnia “ars memoriae” para alejar los “lapsus furcios” y estar preparado para pasar el sombrero solidario con confianza.
  A mediodía me encontré en “Limaflores” por un cachuelo rápido veloz. En el “Hemicirco” la empleada asistente del asistente del chaleco de la última rueda del coche del asesor de una congresista rubia al pomo de nombre impronunciable, me lapidó la puntualidad.
—   Señor, esto va a demorar…
—   Pero si es solo un sello… ¿Cuánto?
—   ¿Cuánto? No sé, demora… media hora, cuarenta minutos, espere mejor en el salón de recepción…
—   ¿Cuántos minutos espero?- La secretaria me miro con mirada dura.
—   ¡Sesenta minutos!
Cerré los ojos, me mordí la lengua. Pensé.
—   ¡A la mierda!
Salí de la cueva de Ali Babá. Me dirigí al Parque de la Muralla. Caminé hasta la estatua ecuestre de Francisco Pizarro. Junto al inútil armatoste repetí la rutina de ensayo en cuarenta y cinco minutos. Recibí aplausos de los espontáneos; transeúntes, parejas y turistas; que graciosamente espectaron la obra sin cortes comerciales.


A las cuatro de la tarde me encontré marcando tarjeta y filosofando en el distrito de San Isidro, lugar exacto, Sindicato de Actores Intérpretes del Perú —SAIP. El Petit Comité fue petit. Hicimos un break. Me deslicé con grabadora en mano al parque Manuel Vicente Villarán, ubicado frente al local institucional. La presentación me crispaba los nervios. El talento no asomaba, necesitaba aire fresco y música celestial andina. En el centro del parque junto a la fuente construida con unas cuantas moles de piedras. Full concentración, último ejercicio, reafirmar los movimientos y gestos. Una banca desolada de hierro forjado con listones de madera fungía de multitudinario público. Primera vuelta a la fuente. Rutina rigurosa con graves letanías, cánticos, frases, gestos gestuales y mimo. Todo, matemática y gélidamente calculado con precisión de un escorpión. Segunda vuelta circular. Veo movimientos de manicomio en la caseta de Seguridad Ciudadana. Sigo en lo mío. Nada de desconcentración. La joven vigía mira para todos los lados. Levanta el auricular de un fono. Me señala tres veces. Termino la vuelta. Espiro profundamente y suelto el aire piano, piano. Yo, brechtianamente, sigo manoteando, acuchillando el aire con moderación, prudencia y elegante expresión. Me preparo para la tercera vuelta. Súbito, presto, veloz, se detiene una camioneta de Seguridad Ciudadana, bajan dos manganzones uniformados con chalecos antibalas, varas, miradas frías de desconfianza. Ambos monigotes se cuadran frente a mí. Sigo caminando, rezo el principio inca.
— Ama sua. Ama llulla. Ama quella.
Uno de los uniformados se atreve hablar.
— Señor, buenas tardes, señor…
—   Buenas tardes. Pueden tomar asiento que ahorita empieza la función. Gracias por venir…
—   ¡Señor! Los vecinos se han quejado que usted está dando vueltas, hablando… gritando…
—   ¿Qué? ¿Qué estoy haciendo?
—   Los vecinos se han quejado que usted está haciendo ruidos molestos que  alteran la paz y tranquilidad del vecindario.
—   ¿Ruidos molestos? Señale que vecino ¿Qué inmueble se ha quejado? Yo soy vecino de San Isidro, mis tatarabuelos son los fundadores de San Isidro, de El Olivar. ¿Ustedes dónde viven?
—   Señor, entienda, se han quejado porque usted tiene una conducta no apropiada para estar en un parque público.
—   Ama llulla… no seas mentiroso… la susodicha que los ha llamado es la jovencita de la caseta. Díganle que la perdono. Corríjanla, su proceder es indigno, necio y ridículo. Podéis ir en paz.
La función en “Viernes Literarios” salió de maravillas. Las asistentes, Cecilia & Shirley, excelentes; el público generoso. Separé un diezmo de la Salida Solidaria. Llegué al Bar Monarca de Guzmán Blanco Av. con una sed de labrador. Rendí tributos a mi dios Dionisio con harto vino y un sándwich de jamón con cebolla criolla.


NICOLÁS DANIEL LEÓN CADENILLAS
Lima, febrero, 2019.