Metamorfosis en Primaria del Ugarte de San Isidro

Metamorfosis en Primaria del Ugarte de San Isidro
En estas fiestas noviembrinas, mis saludos granadinos.
"BODAS de ORO" (1962-2012) - 4° C de Primaria - GUE "AU".
Recuerdo para mis compañeros de aula de las promociones: 1968 - 1969 - 1970.


Foto carnet: Marzo-1962. 
Alumno: León Cadenillas, Nicolás D.

Dos meses no habían sido suficiente para la severa aclimatación. Abril-Mayo fue insufrible. Extrañaba mi escuelita del año anterior donde todo me resultó fácil, donde a la hora de entrada recibíamos la ayuda del Salvador, donde rezábamos un larguísimo y complicado Padre Nuestro en inglés con las respectiva vigilancia de las misses y sobre ellas, la señora directora; de salida otro rezo obligatorio, orábamos al Omnipotente Padre Celestial, en inglés también, para que nos iluminé el cerebro y clarifique nuestras rumas de tareas escolares. En casa recibíamos la ayuda de mamita y punto a favor, teníamos tiempo libre para jugar o ver los incipientes programas de televisión. Todos lindos y angelicales, y si se me escapaba una palabra fea, mamá me llamaba la atención; mamita una vez me escuchó una lisurota seguida de malas palabrotas, me castigo y por poco me lava la boca con agua y jabón.

Criado con esmero y estricta educación y con mucho amor, llegué a mi nuevo colegio con mis inmaculadas alitas blancas de ángel y con mi resplandeciente aureola de buen santito bueno; super educadito, respetuoso, obediente, colaborador, servicial, leal y honrado.

Pero en este nuevo año escolar, Cuarto de Primaria en la Gran Unidad Escolar "Alfonso Ugarte", Cuna de Campeones; los dos primeros meses con fuerte disciplina castrense, gritos, mandos, pasos ligeros, pasos escritos, pasos orales, dictados, puntos en contra; me sentí perdido en el infierno de Dante, busqué una salida pero la salida no la encontré.


GUE Alfonso Ugarte - 4° C - Primaria - 1963. Prof. Felipe Calderón Hurtado. 
Foto de Archivo del ex-alumno José Santos Reyes Robles - Promoción 1970.

Llegaron los exámenes del primer bimestre en la última semana de mayo. Lunes, ocho de la mañana con los pelos recontra cortadito, con el uniforme super limpiecito y en aseo veinte de nota, pasamos el chequeo de rutina; orejas, el pañuelo blaquito, zapatos, uñas, insignia, rombo, galones; luego nos dirigimos a las aulas y empezó el martirio, los exámenes; examen escrito hasta las diez, hora del recreo, después seguía el examen oral.

Con la pizarra escrita; llena de un sin fin de preguntas, ejercicios y logaritmos; nos esperó el profesor.

- Guarden todos los útiles, libros al suelo, fila derecha A, fila izquierda B. A, B – A, B. El que intente mirar al compañero, copiar, se le anula el examen. Concéntrense en sus exámenes, en sus respuestas … pueden empezar.
- ¿Empezar por dónde?, - me pregunté-. Todas las preguntas de todas las materias estaban recontra dificiles, hojeé de arriba hacia abajo y nada, me preguntaba en un profundo silencio -¿cuándo me enseñaron esto?-. Llegaron las campanadas de recreo, entregamos las hojas. Mudos hacia el patio o hacia el quiosco.

Yo me quedé entre el patio y el quiosco, sentado en un murito de piedras; ido y completamente taciturno fui sorprendido por el graciosito pendenciero del salón, fresco como una lechuga, se me prendió hablando tonterías.

- ¡Oe, di lata! -lo miré como si fuera juglar de manicomio-.
- Lata.
- ¡Tú mamá está calata! ¡Te agarré!
- Tú di puerta.
- Hummmm, puerta.
- ¡A tu hermana le agarro la teta, el poto y le doy un beso!
- ¡No sale, güevón!
- ¡Toco la puerta, idiotón!
- ¡Vivo eres maricón, te la corto pálasalí'a!
- No puedo. Estoy prohibido pelear. Mi mamá me ha prohibido pelear. Si peleo mi papá me castiga, si te pego me castiga por abusivo, si tu me pegas me castiga por no saberme defender ... mejor buscate otro que te agüante, chao, me voy al salón.

Entramos al aula en silencio. Por orden de lista nos esperaba el examen oral. Uno por uno, parado sin nada en la carpeta daban su prueba verbal. Hasta que llegó mi número.

- ¡Veintinueve!
- ¡Presente!
- ¿Ha estudiado? -no respondí, miré el techo, la pizarra, mis zapatos lustrados-.
¡Cálculo! Explique, ¿qué es la raíz cuadrada y qué es la raíz cúbica?
- ¿Ah? ¿Ráiz?
- ¡Castellano! Conjugue el verbo “estudiar” en el tiempo pretérito pluscuamperfecto.
- Yooo ...
- ¡Historia del Perú! ¿En qué año fue la Batalla de Arica? ¿Dónde fue?
- ¿La batalla de qué?
- ¡Historia Universal! ¿Quién perdió en la Batalla de Waterloo? Nombre dos de sus protagonistas.
- ¿Wáateer ... lú? - el tormento siguió. Naturaleza, Geografía del Perú y del Mundo, Educación Civica, Anatomía, y para terminar, una cereza-.
- ¡Religión! El Padre Nuestro de cada día. Rece.
- Aur fader ... en mi antiguo colegio se reza en inglés.
- En inglés. Rece en inglés.
- Aur fader ... ju art in jeven ... no sé que más sigue. Yoo ...
- Silencio. Así estamos muy mal. Déme su libreta de apuntes, mañana me trae la libreta firmada por su apoderado, si no está firmada no se moleste en asistir al colegio.

Sentado en mi pupitre de madera me hundí en una de las mayores profundidades apocalípticas, mi compañero de banca me dio consuelo -no te preocupes en el próximo bimestre recuperas-. Sonó el timbre y la campana de salida. Todos salieron corriendo menos yo, caminaba contra el viento, mirando el suelo, sin rumbo, y en eso aparecio el menos indicado, el juglar.

- ¡Oe, di bote'a!
- ¿Por qué no jodes a la recónchatúmrrre!!!
- ¡Te la corto pálasalida! ¡Vamos a Maracaná!
- ¡Ahorita nomá hijodelagranpútt!!!

Nos fuímos a los golpes. Lo madrugué con la primera embestida. Nos mechamos con rabia; me acordé de las malas notas; por mi parte con llanto e impotencia y coraje repartí harta leña, nos fajamos de alma. Por cansancio se terminó el pleito, nos miramos con furia, nos volvímos a amenazar. Cada uno agarró sus maletines y nos dirigimos a la salida. Tomamos el camino hacia la puerta principal. Yo caminé despacio, lento, con pies de plomo, pensando en lo que iba a decir en casa. Después de atravezar el patio de honor volví la vista atrás, miré mis pasos dados, vi plumitas diseminadas, sucias y ajadas, arrastradas al compás del viento por todo el patio central; eran mis plumas de angelito y mis alitas lucían desnudas y chancadas; mi aureola chamusqueada, llena de tierra sin brillo tirada junto al jardincito del busto del Patrono.

Pasé por la Regencia con el pecho al frente dispuesto a luchar como el arcángel Miguel, pero ahora yo hiper transformado en un valiente soldado combatiente de primera clase y emblemático brigadier escolar. Había nacido en mí el guerrero y paradigma ejemplar de civismo, de trabajo, de esfuerzo y lección, alta escuela de leal patriotismo, y de intensa peruana emoción. Y por eso su nombre llevaba con orgullo y viril decisión: por Ugarte y la Patria que amamos, Voluntad, Disciplina y Acción.  

Metamorfoseado en guardián de las letras, de las ciencias y del pabellón comercial, juré ante la férrea mirada de nuestro patrono el Coronel Alfonso Ugarte, que estaba decidido a luchar y resuelto a triunfar.


En el acoplado, camino a casa, con nervios de acero, siempre listos y en tensión, con firme decisión saqué de mi maletín escolar mi sagrada enciclopedia "Venciendo" y alzando el libro bien amado desde el morro hacia el mar de los conocimientos me lancé; chapaleé, emergí, floté; nadé por océanos de sabidurías día tras día confiando en mis fuerzas y en mi propio corazón. 


Después de varios años salí victorioso del colegio al igual que muchos de mis condíscipulos. Algunos compañeros de aula se quedaron reforzando sus experiencias y conocimientos teóricos y prácticos adquiridos, repitiendo el año escolar.



Foto del Anuario "Ugartino-1962". 
Instantánea surrealista para la inmortalidad.

Y siempre como buenos Ugartinos Valientes nos reunimos de cuando en cuando recordando nuestros primeros pasos de nuestra labor de colegial y pidiendo que nuestras vidas siempre sea limpia y clara como el sol.

Nicolás Daniel León Cadenillas
GUE "AU" - Promoción 1969. 

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