Angelo Custodio. NDLeón

Angelo Custodio. NDLeón

El siguiente chisme de barrio salpicó de boca en boca en cada esquina. En la cantina, en la sastrería, en la bodega, en la panadería y sobre todo en la famosa y única peluquería. Los vecinos estuvieron sintonizados en la efectiva radio bemba de la chismografía ubicada en el córner de La Oficina.

El ambiente mundano del barrunto era insoportable y bochornoso. La gente caminaba lento por la somnolencia del almuerzo. El horizonte gris sin sombras. Solo calor, sudor  y agitación interior.


Peluquería de Ugo Capelli y familia.


La Oficina, vacía, ningún parroquiano se asomaba, pues, el sol de mediodía achicharraba. El oasis perfecto era la Peluquería de la vereda del frente, único establecimiento con aire acondicionado. Su propietario, el fígaro Ugo Capelli, el buen vecino que nunca descansa, trabaja domingos, feriados y fiestas de guardar. En el momento del chisme, Ugo se encontraba ondulando unos trinches silvestres del cómico Muelinni Guishquiti; haciendo cola, su compadre, el pescador Edu Roso. La música de la Radio FM relajaba el fresco ambiente; el coiffure y la clientela tarareaban de vacilón “El Vena’o”.

-“¡Ay, mujer! La gente está diciendo por ahí… / Que yo soy un vena’o, que soy un vena’o… / Que eso, mira, a mí me mortifica… el vena’o, el vena’o… / Que no me abucheen en la esquina… el vena’o, el vena’o… ”.

Las campanadas de la Iglesia Catedral marcaron las dos de la tarde. A cien metros se escuchó un estridente bocinazo, una frenada brusca y un grosero carajo. A los segundos en el frontis de la peluquería se cuadró una camioneta 4X4 Ford Dorada, todos los clientes voltearon para ganarse quien manejaba. Esperaron en vano. Nadie bajó. Las lunas polarizadas evitaban ver al conductor. Un anciano de cano cabello largo sintió la fragancia de rosas que emanaba la camioneta, murmuró – ¿Ese olor? Je je je… ajá, llegó el Angelo Custodio-.

El anciano conocía los olores de los cielos y de los infiernos, esto se debía por su constante delicado estado de salud, era uno de los pocos sobrevivientes en cuidados intensivos en el Seguro Social, eso era más que suficiente para jugar los descuentos con hidalguía, la parca lo había visitado varias veces en un día. El viejo tenía su pasaje de ida bajo el brazo. Sabía que cuando San Pedro volteara el reloj de arena, se marchaba todito. Este paciente viejito vio junto con San Pedro la ceremonia del Padre Celestial. En primera fila observó cuando el Ángel Custodio recibió la gracia del Todopoderoso Omnipotente, y fue convertido en un simple mortal, con sangre en las venas e inteligencia en el coco. Moldeado, a imagen y semejanza, con una delicadeza digna de los buenos artesanos victorianos.

En el barrunto los minutos de silencio fueron quebrados por un carro color sangre chillón agravado, este se estacionó a la mala, despedía una atorrante bulla lumpen hip-hop. Apagaron el motor. El chófer bajó con gesto altanero y desafiante de matón. Nadie volteó la mirada, los vecinos siguieron tarareando la rítmica música orquestada.


El Angelo Custodio en los cielos.


De la 4x4 bajó el conductor, claramente se notaba su aureola brillante de ángel piadoso, lleno de sabiduría. Señaló al chófer maloso, este esquivo la mirada – ¡Heeey, tú… no te hagas el huevón! - con respeto el Ángel lo arrastró hacía él con la mirada.

-Contigo quiero hablar de hombre a hombre.

Fueron las primeras palabras del Ángel Custodio. El peluquero junto con sus herramientas; navajas, tijeras, tónicos y cosméticos; se detuvieron. La radio enmudeció y paró la orejota. La máquina de corte de cabello se quedó quietita, los vecinos abrieron los ojazos. Se escucharon dos sonoros ajos, emes, sapos y culebras, la peluquería sonrió.

-¡Pórtate bonito o te denuncio en la Gobernación!- gritó el mal vecino Don Brutto Canaglia, el hipócrita matón.
-Oye mantenido, a mí no me amenaces. ¿Dime, por qué no trabajas? Gana el pan con el sudor de tu frente. ¡Ocioso!
-¡Estoy grabando todo y todo lo que digas será en tu contra!- guapeó el Canaglia.
-Guarda ese celular robado. Sé que te lo prestaron y te lo has agarrado je je je je je. Eres una reverenda basura.
-¡Eso no es tu problema!
-¡Ese coche tampoco es tuyo! ¡Tiene dueño! ¡Cachudo!
-¡Voy a llamar a la policía!- amenazó el Brutto.
-Apágate, miserable. Tus días de libertad están contados… llama a la policía… en un santiamén estarás en la sombra. Muerto de hambre…
-¡Mira Angelito, no me hagas perder la paciencia, no sabes con quien te estás metiendo! ¡Llamo a mi batería y te destruyo!
-Yo sí sé con quién me estoy metiendo… y tú sabes muy bien quién soy yo… proxeneta… cocainómano, toxicómano, promiscuo…

Don Bruttus Canaglia, ladrón de poca monta, súper estafador y gran reducidor quería explicar lo inexplicable. El Ángel conocía muy bien al sinvergüenza profesional, pues, antes de llegar al mundo terrenal en el Paraíso Celestial había leído el currículo vitae del mal ladrón malo y de sus compinches y vecinos. Y sabía muy bien las tretas del mentiroso timador. 

-Convenido. No me cabe en la cabeza tu proceder. Mal esposo ¿Cómo permites que por un plato de lentejas, mi señor padre se encame con tu bella esposa? ¡Ay, padre mío donde te has metido! ¿No me digas que tú no sabes que mi señor padre veranea con tu esposita? ¡Judas de mierda! ¿Por unas monedas de oro vendes tu alma, el alma de tus amigos, el cuerpo de tu esposa?
-¿Quién te ha contado huevadas? ¡Eso es mentira! ¡Meeentíiira!
-¡Ladrón, estafador, mal amigo, mal padre! ¡Hablas mal de tus vecinos y amigos y la escoria eres tú! ¡No has valorado el trato de familia que te hemos dado! ¡Inmundicia! ¡Dónde vas la cagas… ensucias todo lo que tocas! No quiero verte más. Aléjate de nuestras vidas. Somos el Alfa y Omega, el principio y el fin. Y tú, pobre infeliz, eres una piedra en el zapato.
-¡Te has dejado influenciar por los extraños! ¡Me tienen envidia porque viajo y ellos no!
-¡Sí, huevón! ¿Eres un perfecto cojudo o eres un gran pendejo? ¡Conchudo! ¡Asco, basura! No quiero verte más en vida, no te cruces en mi camino, deja de sangrar a mi señor padre. ¿Qué tienes en la cabezota? ¡Solamente maldad! No me respondas, lárgate de mí vista.

El mal ladrón malo, blanco de ira, hizo puño, miró con odio, apretó los dientes. El Ángel lo miró dulcemente. Se miraron. La tierna y decidida mirada del Ángel, llevaba justicia. Brutto Canaglia se desanimó de dar el traicionero golpe.

-¡Te juro  que soy inocente! ¡Soy inoceeente! ¡Juro por Dios que soy inocente!
-¡No jures en vano! Miserable. Has predicado con falsos testimonios, guías y facturas. Eres un estafador. Te dijimos una y mil veces, no robarás, y has robado. Ladrón miserable. Envidioso, cobarde.


El Angelo Custodio en la tierra.


Canaglia, estupidizado como un fantasma de sí mismo, babeaba peros, balbuceaba pausas. El ángel lo apabulló con razón y criterio. El caco no sabía decir palabras. Miró a sus infiernos.

El iluminado Ángel Custodio indignado, sin odio, subió a su auto y voló, desapareció por el despejado cielo azul y blanco.

Brutto Canaglia con la cabeza gacha caminó a su casa. Se detuvo. Miró a todos lados. Regresó a su auto, dobló el cuerpo y chequeó muy solapa la solemne peluquería. Se encontró con las miradas de sus vecinos; frente a frente con los ojos risueños del pescador Edu Roso; vio además, los caprichosos cabellos ondulados del cómico Muelinni. Cerró los ojos. Respiró profundo. Retomó su camino. Dio cuatro pasos, anocheció, le llegó la noche, sin luna llena, ni estrellas tintineantes. Y toda la noche llovió.

Nicolás Daniel León Cadenillas.
Lima, 2017

Anécdotas de amores y desamores. NDLeón

Anécdotas de amores y desamores. NDLeón

Hace muchos años uno de mis primeros amores en una tonta discusión, me increpó: -¡Frustrado!- creyó que con su insulso insulto me heriría. Yo tomé el exabrupto como un cumplido. Serenamente, le respondí -El hecho que no tenga fama, ni éxito económico, no significa que sea un frustrado, ni un fracasado, no. Yo he cristalizado sueños y sigo soñando para hacer realidad muchos sueños más- cogí mis libretos, mi maquillaje y seguí mi camino.

Cuando salió a la luz mi primer libro Cuentos breves para mi nieto que tiene como protagonista y relator al personaje Wigiberto Tolentino, los lectores toman la narrativa como si yo -Nicolás León- fuera el personaje narrador de los cuentos y hasta el momento no es fácil para mí que los lectores disocien el personaje conmigo. Actualmente ocurre lo mismo con mi poemario urbano. Los amigos más cercanos y familiares, no conocen mis andanzas de muchacho, y creen que este trabajo es autobiográfico y no es así. Es un trabajo arduamente elaborado con paciencia y muchas lágrimas, nada más.


El autor presentando su tercer libro "Amor & Desamor de un fulano".
Feria de Libros Amazonas.


Todos sabemos que la palabrita huevada en el argot de limeño de barrio significa tontería. Pues bien, cuando decidí escribir mis cuentos de barrio -2008- uno de mis allegados comentó alegremente: -Nicolás está escribiendo huevadas-. Mi hermano Yuri, respondió. -Ten cuidado con lo que dices. Los conocedores en la materia lo están felicitando por sus escritos y por su brillante estilo barrunto. ¡No te huevees!-.

Ahora que estoy de puerta en puerta ofreciendo mi Poemario Urbano, Amor & desamor de un fulano, me encontré con un amigo que ha comprado mis dos anteriores libros. Sin mucho palabreo compró el poemario y a los dos días me volví a encontrar con él. Me dijo: - Niky, yo he leído tus libros, me gustan porque escribes como para nosotros. Ya leí tu poemario, está bien bacán, chévere compadre, te felicito… una preguntita - ¿Cómo haces para escribir tantas huevadas así sincronizadas? -. Ante tal pregunta me reí a carcajadas. Medité, traté de decir algo coherente pero al final tuve que explicarle con un léxico chacra para hacerme entender... esto es más o menos lo que dije en un léxico mejorado:

- “Cuando escribo mis poemas y cuentos de barrio, lo primero que se me viene a la mente es entretener. Entretener a un público difícil, reacio a la lectura, estos son mis vecinos victorianos del distrito de La Victoria, muchos de ellos no leen ni periodicuchos deportivos de cincuenta céntimos. Yo como hombre de teatro, asiduo vecino de esquina, antiguo pichanguero de calle, antes de escribir, observo detenidamente la realidad y la cubro con una nebulosa, con un manto de dudas, acertijos y fantasías para distorsionar la imagen y sobre esta imagen doy las primeras pinceladas de la historia, escribiendo con el alma visceral y sonoras carcajadas”. Nk, febrero, 2017.

Me pregunto, ¿Qué dirán cuando publique mi segundo poemario?

Nicolás Daniel León Cadenillas.
Lima, 2017.

Casting en Semana Santa. NDLeón

Casting en Semana Santa. NDLeón

Anteayer, jueves, no un jueves cualquiera, Jueves Santo, fue la segunda vez que pasé un casting en plena Semana Santa. Espero nuevamente ayuda de los ardientes infiernos o veremos qué pasa.

Haciendo memoria la primera vez fue hace dos quinquenios y me imagino que recibí el apoyo de Satanás el Diablo porque como la tradición católica manda que en Semana Santa “no se trabaja, no se lava la ropa, no se plancha, no se come carne, no se escucha música, no se juega, no se portan mal, no se mencionan malas palabras, no se barre la casa, no se cose, no se hacen berrinches, no, no y no"*. ¿Quién más que él, el señor de la oscuridad, me haya dado una manito?


Nicolás León en un cementerio situado en nuestra sierra centro-sur. Nk


Hace diez años, aproximadamente, para Semana Santa planeamos un paseo con mochila y tienda de acampar por la sierra central, llevamos solamente lo indispensables: Varias latitas de atún grated, cuatro botellas de ron de litro, paquetes de galletitas de soda y una que otra fruta. Al tercer día se nos acabó los pertrechos y el poco dinero que llevamos. Fui el de la idea de regresar inmediatamente antes que amanezcamos en Jueves Santo y ahí a más de tres mil metros de altura no nos salvaba ni el Papa. Económicamente hablando. Compramos nuestros pasajes, algunos a regañadientes, otros muertos de cansancio. Una vez sentados y en carretera suena mi celular. La Audiovisual Company Chollywood Films & Service me invitaba a un casting para el día siguiente –Jueves Santo- a las 10:00 horas en su estudio ubicado por los Pantanos de Villa. Como es de suponer, respondí afirmativamente. En el camino pensaba que ropa mudar, como acicalarme para verme bonito para impresionar.

Llegamos a las nueve de la mañana al Terminal de la avenida 28 de Julio en el distrito de La Victoria. Pensé el voz alta: -Las huevas, no llego a mi casa; bañarme, cambiarme de ropa, afeitarme; viajar hasta Chorrillos y con lo caótico del tráfico limeño, pierdo-. Avancé hasta donde podía en un microbús. Bajé por el Cine Balta de Barranco, tomé un taxi y como buen victoriano llegué puntual pero con una facha de Satán, una verdadera desgracia.

La recepcionista me miró sorprendida con unos ojos que veían a un loco de manicomio. El vigilante me ordenó que tomara asiento y que llenara mis datos en una hoja membretada.

Me tocó el turno para pasar la prueba. Como siempre las primeras tomas de rigor, decir los nombres y apellidos, número de celular. El joven que filmaba me miraba desaprobando mi actuación. Me dieron unos cuantos textos e inmediatamente los memoricé y declamé. Seguía la negación ahora de parte del asistente de casting.

Intempestivamente apareció un tercer profesional. Me miró fijamente. Detuvo la grabación, me pidió que repitiera mis nombres y mis apellidos completos y mi profesión. Yo, frente a la cámara con mi facha y pinta de Barrabás de La Pasión de Cristo, me dije: -¡Chao Nicolás, estás jodido, estás de más, hubieras venido bonito carajo!-.

- Tres, dos, uno. Action!
-Nicolás... Daniel... León Cadenillas, actor profesional- lo dije concentrado con mi voz ronca aguardentosa.
-¡Queda!- gritó el director general con una sonrisa de oreja a oreja. 

Mandó que me entregaran el libreto y todos los datos de la grabación; fecha, hora, lugar, paga, locación. Antes de retirarme, me advirtió seriamente:

-¡Señor, ni se le ocurra afeitarse, ni cortarse el cabello, se afeita, se anula el contrato!

Y así gracias a Satanás gané mi sencillo con el sudor de mi frente.

* Texto del escritor, investigador, maestro, poeta: Darío Mejía.

Nicolás Daniel León Cadenillas.
Lima, 2017

REFLEXIÓN EN SEMANA SANTA DEL 2017. NDLeón

REFLEXIÓN EN SEMANA SANTA DEL 2017. NDLeón


Nicolás León esperando la Procesión - Distrito de Mala, Provincia de Cañete.
Lima, PERÚ - Marzo, 2016.


REFLEXIÓN EN SEMANA SANTA DEL 2017. NDLeón

Jesús se sacrificó por nosotros los pecadores, por nosotros los que no tenemos caja chica, ni donde caernos muertos. ¿Pero, algo anda mal? Dejó al libre albedrío a Figari & Sodalicio Cía; pedófilos, abusivos y homofóbicos; delincuentes y corruptos; ignorantes y asesinos a mansalva que hoy nos gobiernan desde del municipio, congreso, ministerios, y de cualquiera aparato gubernamental. Y para que no quede duda de esta anomalía son bendecidos por el Anticristo nefasto Cardenal Cipriani -"Autor de: "Los derechos humanos son una cojudez"-. Gracias al agua bendita estos señorones padrastros de la patria nos siguen envenenando, enfermándonos, sin castigos terrenales ni celestiales, gozando la vida con cuentas bancarias, oro y plata por millones, viviendo como propietarios del Jardín del Edén, y nosotros viviendo como parias terrenales, sin paraíso, muy lejos de la mano de Dios. Gracioso, muy gracioso, nos machacan que tenemos que estirar la pata para ver a San Pedro, para ver los frutos de la mano del Señor. Mierda, no hay justicia en la tierra, menos habrá justicia en los cielos de los ángeles, querubines y angelitos blancos.

Nicolás Daniel León Cadenillas.
Lima, 2017.

NO LOS PERDONES, SEÑOR. NDLeón

NO LOS PERDONES, SEÑOR. NDLeón

Ilustración: "El Mal Ladrón Malo y las Cortesanas. La Sor Magalli y la Cruel Gitana".


El que quiera ser águila que vuele, 
el que quiera ser gusano que se arrastre
  pero que no grite cuando lo pisen. 
Emiliano Zapata

El mundo gira y gira, da vueltas insospechadas, volviéndonos a la realidad de cara.

Fotografía del artista plástico Jan Saudek (n. Praga, 1935).


Nuevamente otra Semana Santa que nos llevó a una seria reflexión, a recuerdos de sucesos nada fraternos menos católico, apostólico, ni victoriano. Hechos que ocurrieron frente al madero de la Santísima Corona de Espinas del jirón Los Diamantes con La Oficina.

- Jueves Santo y Viernes Santo, son días propicios para la lectura, reflexión, meditación, recogimiento profundo... pero en el barrio no fue así. Hubo gentita que hizo bulla, festejaron fiestas paganas, polladas bailables, celebraron cumpleaños, grescas y broncas de tirios y troyanos, y cuando parecía que las aguas se tranquilizaban para esperar el silencioso Sábado Santo, dos angelitos divinamente bellos de cabellos negros y lacios llegaron- en una 4X4 Ford Ranger- con espadas flameantes, empuñando la justicia, pronunciaron divinas palabras.

- Sábado Santo: Llegó el día que sonaron las trompetas, el tambor, las maracas y el acordeón, y con música tropical bailable, a la siniestra y cruel Gitana un par de bellísimos y justicieros ángeles terrenales le cantaron con sonidos celestiales toditas sus verdades; le enrostraron sus mentiras, juegos falsos, promiscuidad, al compás de castañuelas, guitarras y cajón; dando inicio al Santísimo Sábado de Gloria. La Gitana, la farsante, inigualable cómplice de las malas artes, ligera pecadora, dramatizó su llanto delante de todos los invitados, se desplomó como un pesado puente malhecho en el delicado sillón de ébano decapado, rió como hiena degollada, lloró con lágrimas de cocodrilo, bramó entrecortada de rabia y de cólera y de tanta furia contenida descargó abundante moco como la otrora Magalli Magdalena -fémina imperdonable por sus ataques y chismes a traición y exóticos y repetidos excesos-. Esto ocasionó la risa de sus incondicionales mutantes y su soberbio talante quedó hecho trizas, patas arriba, de ahí para adelante. En ese mismo instante a la cruel Gitana sus fieles seguidores le dijeron adiós... adiós, adiós.

- Domingo de Resurrección: El Hipocritón ente conocido como “El Consorte de la Gitana”, vecino que no respeta a los muertos, ni a los ancianos, menos los bolsillos ajenos, mucho menos los bolsillos extraños. Armó un delincuencial altercado con todos los pecados en Domingo de Resurrección, amenazó a sus amigos, tiró barro y blasfemias a sus modestos vecinos que se ganan la vida con honrados, humildes y chuecos oficios, agredió al callejón que le dio de beber, que le dio pan y pescado; faltó a la Virgencita de las Mercedes, Patrona del llonja y de los reclusos. El Hipocritón arremetió con violencia, insultó a su gente como si él fuera el iluminado, el puro, el honrado, el trigo limpio del parque de los agachados. El tiempo dio la razón a los humillados; un agente fiscal con la policía nacional, policía militar, policía tributaria, serenazgo municipal, vigilantes particulares y guachimanes ecológicos; detuvieron, arrestaron y enmarrocaron al hipócrita Hipocritón, lo trasladaron a la carceleta judicial y en veinte y cuatro horas lo pasaron a la prisión de máxima seguridad por su cuasi sensacional hurto agravado.

Solo nos queda rezar en el Sermón Victoriano:

¡Dios Mío, No los perdones!
¡Estos reverendos Judas, Si saben lo que hacen!

Nicolás Daniel León Cadenillas.
Lima, Abril, 2017 

Armando Arteaga: AMOR & DESAMOR de mi amigo Nicolás

Armando Arteaga: AMOR & DESAMOR de mi amigo Nicolás
Comentario literario del poeta *Armando Arteaga en la Presentación del
“Poemario Urbano, Amor & desamor de un fulano”
Del actor/escritor Nicolás Daniel León Cadenillas.
Local: Gremio de Escritores del Perú
Lima, 16 de febrero de 2017.

Buenas noches, yo no sé por qué mi amigo Nicolás León me invita, persiste en que yo presente este libro de Amor & Desamor. Como he dicho… hoy día hay esta Marcha contra la Corrupción y yo debía estar por ahí… pero este compromiso que teníamos me va a llevar a decir algunas cosas que he reflexionado en estos días porque todavía estamos en el San Valentín. Pero nosotros vemos la cosa desde otro punto de vista. Y eso es lo que he visto en este Poemario Urbano que así llama nuestro autor. Es decir, el escenario es la ciudad, hay el contraste que es el amor y el desamor, es perfecto, es dialéctico, sin desamor no hay amor, sin día no hay noche, en la contradicción está la dialéctica de todo, pero además el título dice de un fulano, puede ser Mengano, Perencejo y ahí estamos en el mundo recurrente por el cual soy amigo de Nicolás, el teatro. Cuando Nicolás apareció en la convocatoria del Gremio de Escritores del Perú, fue muy sincero, me confesó ante unas cervezas, "Yo soy escritor gracias al Gremio de Escritores." Es decir, siempre ha escrito, ha querido escribir, y vivir como escritor porque ha viajado por el mundo y supongo –no voy a entrar en esos chismes- que sabe mucho sobre el amor y lo he ido descubriendo en este libro, que recomiendo que compren y lean porque tiene muchas cosas interesantes y sabias sobre el amor. Para empezar, él sabe que es William Shakespeare quien más sabe del tema. No obstante, a Shakespeare se le reconoce como gran dramaturgo pero pocos leen sus bellos sonetos de amor, siendo quien sabe más sobre el tema. Ahora de Shakespeare se dice que otros autores le escribieron sus obras, pero eso no se puede comprobar y por último, la literatura tiene mucho de chisme.


Nicolás D. León Cadenillas y Armando Arteaga Núñez.

En este libro hay una cita de Shakespeare que voy a leer: “El amor es el humo que sale del vaho de los suspiros”. Y ahí los dejo para que sigan investigando. Pero yo me quiero pasar en viaje a Latinoamérica. Les voy a decir una frase de Alfredo Zitarrosa, a quien considero un compositor que sabe mucho de este tema: “Hay un amor que es paciencia y otro que es sólo aromar” (Milonga para una Niña). Zitarrosa nos dice que hay varios tipos de amor. En el poemario de Nicolás también hay una cita de Gabriel García Márquez: -“El amor es eterno mientras dura”. El gran García Márquez siempre nos asocia el amor con el humor. Y César Vallejo: “Que estará haciendo a esta hora mi andina y dulce Rita”. La pregunta metafísica de que el amor es la esencia de la vida de cada uno de nosotros, todos venimos por amor, todos estamos fascinados con el amor, todos nos enamoramos, es mentira que no nos interese. No queremos tocar este tema, pero por eso Nicolás y yo vamos a una cantina y nos ponemos a escuchar boleros porque los boleros son importantes, sus letras hablan mucho de amor. El amor es cosa seria, nos crea conflictos, por él nos suicidamos, nos casamos, somos felices, tenemos hijos, estudiamos, luchamos, hacemos la revolución. Que decían los estudiantes de Mayo del ’68: “Mientras más hago la revolución, más hago el amor”.

Entonces, el aporte de Nicolás León desde la carátula, diseñada por el amigo y artista plástico, Ángel Ricalde, es un libro que tiene sus claves, que explicaré como decía Julio Cortázar partidario del lector hembra, el que lee imaginando subjetivamente, creando al leer. Y aquí Nicolás nos da claves como Cortázar en Rayuela, dice: “Los siguientes poemas de Amor y Desamor tratan de acercarnos al espejo de la vida cotidiana, reflejar los pormenores del amor de barrio en su vaivén diario de pasión, arrumacos, lujuria, peleas, conflictos, odios, amistes y por último, la irremediable separación; terminando el ciclo amoroso en una profunda depresión y soledad. Pero como el amor lo puede todo, renacerá de sus cenizas cual ave Fénix repitiendo los designios de Eros”. Es decir, ha sintetizado el círculo, si queremos borgiano, sobre lo que es el amor. El amor es una cuestión social, cada uno de nosotros hace locuras por amor; un día le pregunté a Alfredo Portal: Alfredo ¿cuál es la locura más grande que has hecho?" Respondió: -"Por amor, ¿qué locura he hecho? Incendiar mi carro e irme de mi casa porque mi mujer no escuchaba mis poemas- muy al estilo de Alfredo, que era auto-destructivo por cierto...

En el discurso sobre el amor son los poetas quizás los que más saben, pienso que es porque son los que más sufren. El sistema siempre nos ha querido encasillar, decía mi profesor Julio Galarreta González, Don Juan es un hombre que no tiene la imagen de la mujer que va amar la tiene borrosa por lo tanto siempre está buscando esa imagen; que ya empieza a ser un recurso casi cinematográfico. Todos los grandes artistas pintan de alguna manera el amor y hoy, como decía en una gran novela Armando Robles Godoy, “El amor está cansado” es decir hoy se habla de otras cosas transcendentales que siempre estuvieron con Eros en el tema griego. Algunos, por ejemplo, no entendemos la relación entre personas del mismo sexo. Sartre mismo, el divino Jean-Paul Sartre al que yo admiraba mucho en los años ’70 trataba muy mal a Marcel Proust, cuando decía: "Proust no me puede enseñar nada del amor, refiriéndose al amor homosexual de Proust –porque no sabe nada- ¡Mentira! Hoy sabemos que todos los seres humanos sin distinción de sexos, aman, transcienden su amor hacia otro ser que ama. Estoy hablando de la relación erótica.

Bueno, mi amigo Nicolás en este libro trata de un poco de esto que yo estoy exagerando para entrar un poco en el tema porque su libro tiene este “Clavel Púrpura” que se ha leído, poema hermoso, yo diría que hasta caliente, mi querido amigo porque usted le lee esto, es verdaderamente fabuloso. Este libro lo recomiendo especialmente a los jóvenes y quiero decir algo sobre eso. Elena Poniatowska, escritora, activista y periodista mexicana que, cuando murió Juan Gabriel comentó: "Yo veo con mucho cariño a Juan Gabriel porque cuando he asistido a sus conciertos, aunque no los entiendo, veo que los jóvenes al escuchar sus canciones se agarran de la mano y se abrazan-. Es que el amor está presente en sus temas.

Me parece que Nicolás nos está sacando del olvido, evocando recuerdos, para volver a reencontrar la ternura y el amor es el camino hacia ella. Nicolás sabe también que el amor es como una batalla que se gana o se pierde. Es decir, el amor está por encima de todos los límites, tiene que ver un poco con la locura humana. Ya lo dijo Michel Foucault en “Historia de la Humanidad” el amor transciende las fronteras. Y el amigo Nicolás, sabio en eso, mochilero, caminante por el mundo, trashumante internacional dice “Algo pasa”:

<Algo pasa mi amor.
Mi cielo. Mi locura.
Mi corazoncito.
De la noche a la mañana.
Eres el monumento al silencio.
No contestas llamadas.
Ni mensajes.
Te escondes.
Por horas de ti no sé nada.
Mientes.
Pides condiciones.
Y yo pidiéndote perdones…>

No continúo para que compren el libro y capten lo que este amigo sabe del amor. Es que como actor en este escenario que es la vida misma, has experimentado, has sufrido, has recogido y lo mejor es que no has perdido confianza en el amor. Porque eso es lo único que nos puede salvar en esta vida. Sea individual o universal, y el amor individual es universal porque lo que me pasa a mí le pasa al mundo entero. “A mí me pasa lo mismo que a usted”, famoso bolero, volver a los boleros, volver a la poesía simple. Este juglar nos lleva a eso. Cuando lean a mi amigo Nicolás, lean su libro, léanlo con respeto, pensando cuánto habrá sufrido este hombre para escribir por ejemplo: “Eres tú”.

<Un simple silencio es música.
Mas tu silencio es mi tormento.
Me ahogo dentro de mis pensamientos.
Mi pensamiento eres tú.>

Poema simple, poema que pueden robar los jóvenes para declararse a sus enamoradas ya que cuando recién se empieza, y uno es torpe para la poesía, no sabemos escribir. Yo tenía un hermano cuya esposa me confesó años después de haberse casado con él: "Oye, no sabía que ese poema era tuyo, con ese poema se me declaró tu hermano diciéndome que él lo había escrito..." ¡Se los robaba de mis cuadernos de colegial en los que yo escribía!

La poesía pierde su seriedad ante el amor. Hay grandes poetas: Petrarca es uno de los grandes clásicos; Fray Luis de León. Ese es otro problema: se dice que quien no tiene pareja no puede hablar de amor, mentira, todos podemos hablar de amor, todos sufrimos, todos amamos; y vuelvo a insistir hay gran sabiduría en los boleros. Leí una vez que García Márquez, cuando se sentaba a escribir en la mañana, ponía su Long Play de Toña la Negra, empezaba el día alegrándose. El amor es fundamental para el desarrollo de cada uno de nosotros, es mejor estar enamorado que vivir amargado, ahora si no se es correspondido, a seguir buscando, la vida es una búsqueda continua. Otra forma de amor de demostrar amor es escribir, es decir dejar testimonio de lo que uno vive. El escritor Alva Herrera tiene noventa y seis años y al presentar un libro en el Club Áncash, declaró: "Ojalá Dios me dé cuatro años más porque quiero regalarles a mis paisanos un libro más." He ahí la felicidad, el amor de escribir, de comunicar cosas.




Siguiendo con este viaje de este fulano que para mí de alguna forma es este hombre de teatro que vive, que se disfraza, que actúa, que busca escenarios; que él mismo se dirige, se produce; él mismo arma, convoca a sus actrices para hacer no sé si la comedia, la tragedia, pero ahora Nicolás se pasó con todo a la poesía más también es narrador, ha hecho un libro sobre cuentos para su nieto; ha escrito una especie de memoria de sus viajes. Este poema, el VI, dice:

Madura,
Hombre
Hermético
Tirano
Tacaño
Testarudo
Miserable
Amarrete
Insolente
Cobarde
Coñete
Mala gente.>

Eso también es el hombre, no todo es bueno; la maldad va con él, recuerden a Charles Baudelaire, el de Las flores del mal, es decir para conocer el amor hay que ir a los poetas, ahí van a encontrar ustedes los mejores mensajes de eso que a veces nos complica la vida. ¡Cuánta veces he prestado el sillón a algunos amigos porque no podían dormir en casa, cuántas otras fui celestino de otros! Me contaban sus tristezas. Por eso, en vez de ir al psicoanalista, vayan a un bar, en una rocola escuchen a Lucho Barrios, a Pedrito Otiniano, a Iván Cruz, córtense las venas con galletas, y lean este libro de Amor & desamor de un fulano que es el Poemario Urbano, de mi amigo Nicolás León, hombre que se las trae, y espero que a diferencia de García Márquez,  no publiques tus memorias de cosas tristes, que es otra forma de amar, de psicoanalizar. Amigos, compren el libro porque el escritor vive de lo que escribe. Gracias.

* Armando Arteaga Núñez (Perú). (Piura, 1952) es un escritor y periodista peruano. Realizó estudios de arquitectura en la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Artes de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI). Estudió en la Academia de Cine, bajo la dirección del cineasta Armando Robles Godoy, en el Club de Teatro con Reynaldo D’Amore, y en el TUNI con Atahualpa del Cioppo. Ha sido crítico de cine en el diario Expreso y editor de la página editorial del diario Gestión. Actualmente es director del Instituto de la Tecnología y la Cultura Andina (ITECA).  También se dedica a la promoción cultural. Pertenece al Gremio de Escritores del Perú. Wikipedia.