Peter Ferrari es mi amigo. NDLeón

Peter Ferrari es mi amigo. NDLeón.

Con cariño para la Magalli Del Valle de Navarra.

“Si nadie te detesta, algo estás haciendo mal”
Doctor Gregory House.

Todo el barrio lo vio, estaba bien aplanado en la esquina de La Oficina con dos compinches a cada lado, frente a él su compadre y a un costado su fiel –la gran jugadora- defensora de sus correrías y tonterías. Cada personaje sujetaba una chela bien helada y un amarillento cigarrillo prendido. El susodicho bastante insensato escondía el paco con su blanca mermelada. Gracioso se le veía, era la vedette, muy chistoso con los mismos chistes pasados y casi olvidados. Con su huachafo look de año nuevo, peluca roja y pose de amariconado... intempestivamente congeló la conversación cuando levantó el diario y enseñó muy campante la foto del titular, diciendo alegremente: -¡El Peter Ferrari es mi amigo!- Dios Mío, que inmadurez, como va a decir tremenda desfachatez ahora que las papas queman con la severa intervención de policías, fiscales y juez. 

Increíble, el sujeto quería panudear con el famoso reo de la INPE correccional. En la primicia periodística se veía al tristemente famoso presunto líder nacional, alias “Peter Ferrari”, enmarrocado llevando un maletín y un par de frazadas cuando era trasladado al Establecimiento Penitenciario Modelo Ancón II-Piedras Gordas II, destino para los condenados por narcotráfico, minería ilegal, lavado de activos, mafiosos y otros cuchos más.


Fotografía de archivo de los expedientes confidenciales del diario TROME. Lima - Perú.


Al siguiente día en youtube los usuarios del barrunto reenviaron el vídeo. Este se había convertido en un acontecimiento viral  -el diálogo alocado del chistoso con su querido y respetado compadre y carnal- la grabación casera de un celular cualquiera no está bien nítida pero se aprecia cuando el compadre le calla el hocico al graciosito con bastante discreción, respeto y educación. Se ve también a su fiel cancerbero, su leal defensora, explicando y traduciendo lo indefendible con grotescos gestos y un fino hablar: -Acá hay un error, él no ha querido decir lo que ha dicho pues lo que ha dicho lo ha dicho tratando de decir algo diferente parecido a lo que ha dicho si no lo que a lo dicho del dicho hay una mala interpretación del dicho al dicho. ¿Entienden, no? Bueno, he dicho-.

Para mejor comprensión de la grabación, los dueños del vídeo subtitularon y transcribieron palabra por palabra la plática evitando resaltar lo irónico, soez y mordaz.

-¡El Peter Ferrari es mi amigo!- gritó el chistosito del barrio- ¡Yo he trabaja’o con él... es mi amigo! ¡Me he gana’o un billete pa’envidia de los arrastra’os! ¡He viaja’o!
-¡Compadre, cállese la boca! ¡Por la puta madre eso no se habla… eso no se dice! ¡Tás caga'o! ¡Vas a perder soga y cabra, pan y abrigo! ¡Usted me saca de quicio... calle la bulla! ¡Usted nunca conoció a Peter Ferrari!
-¿Y cómo tú decías que lo conocías, y por qué yo no lo puedo decir?
-¡Yo nunca he conocido a ese señor! ¡Lo conozco como lo conoce todo el mundo… por los periódicos y por la televisión! No es buen momento hablar de ese tema. Esa noticia está picante y va a traer cola… ¿Entiendes?... porque mejor no te cuentas un chiste o canta algo. Miente, miente, que algo queda, y “Si no sabes mentir, no sabes cuánto te están mintiendo” jajajajaja....
-¿Por qué voy a mentir? ¡Peter Ferrari vino a mi casa con su señora!
-¡Cáaallate! ¡Cállate!... cállese la boca compadrito… a Peter Ferrari lo están acusando, encarcelando y usted sale que lo conoció… que es su amigo. Piense… por favor piense. Piense… respire profundo… y piense.
-¿Quién tiene la vaina? Qué la pase… ¿Oe... la merca? Ricky pasa el paco.
-¡Piennnsa carajo por la puta madre! ¿Usted es idiota o qué chucha le pasa? ¡Deje esa basura!
-Pero no se le puede dar la espalda a un amigo… y peor en estos momentos… y eso es lo que ustedes no entienden... porque cuando uno ha esta'o en cana, ahí uno conoce quien es su amigo.
-¡Estás bruto, mejor descansa, anda a dormir! ¡Deja de consumir esa cochinada! Me voy… me voy… ¿Cuándo aprenderás? Bueno… hasta la vista. “No te ignoro, sólo te doy la importancia que te mereces”.
-¡Oe, cumpa... pero… déjate algo para los muchachos ya pé… aunque sea pa’otra rueda, pé!
-Ya… okay… te mando volando un sencillo por Agente… de la PNP... Au revoir!

El cariñoso compadrito se marchó haciendo un fenomenal y temerario pique en su lujoso automóvil Mercedez Benz SLR de color oro blanco. El grupo se miró las caras, la jugadora defensora entendió la jugada y de su cartera sacó su billetera, peló un billete de Cien maracas, sonrió, muy coqueta entró a la tienda, compró cigarrillos y una caja de cervezas al polo para que a su defendido se le pasara la estupidez, se olvidara por un momento y para siempre del nombre del hombre que es su amigo y lo visitó para hacer un negocio, qué negocio, esa es la terrorífica cuestión.

Nicolás Daniel León Cadenillas.
Lima, 2017.

Juan Rulfo y yo. NDLeón

Juan Rulfo y yo. NDLeón

Nicolás Daniel León Cadenillas (n. Lima, 1951).


Ahora que estamos en familia puedo decir que siempre… bueno, no siempre… desde joven quise escribir pero en cada intento todo me salía mal. Me trompeaba con la sintaxis, no entendía el significado de la palabra semántica, las faltas de ortografía no las olía ni me percataba cuando me saltaban a la cara… como dramaturgo cojeaba. En mi Hoja de Vida dice que tengo tres libros… yo les digo que tengo dos libros y un borrador hecho libro… yo escribí mi primer borrador Mi Nieto “Cuentos breves para mi nieto” en la ciudad de Karlsruhe, Alemania, lo escribí poco a poco, cuento por cuento, escribía en los buses, tranvías y trenes, y no me preocupé en los errores de la pragmática, ni en los dictámenes de la lengua castellana, ni en lo que rige el Diccionario de la Real Lengua Española porque sencillamente pensé que en su momento oportuno corregiría todas las falencias y anomalías de la narrativa... pero la realidad fue otra; mi hermanita Virginia Elena, Vikita para la familia, leía cada domingo mis cuentos en la mesa dominical... leía ante mamita y mis hermanitos; y como les pareció bonito y anecdótico… mandó a impresión los cuentos y así el borrador se hizo machote y de machote un libro… esa experiencia fue el punto de partida que necesitaba… desde ese momento me di el valor para seguir escribiendo… pero titubeaba… hasta que leí una anécdota de Gabriel García Márquez, después la misma anécdota la vi por YouTube narrada por el mismo genial Gabo donde alababa al maestro mexicano Juan Rulfo, excelente escritor mexicano padre del realismo mágico. -"La obra de Juan Rulfo me dio, por fin, el camino que buscaba para continuar mis libros", confesó el Nobel colombiano de Literatura Gabriel García Márquez durante el cincuentenario de la colección de cuentos El Llano en Llamas. Y yo también había leído El Llano en Llamas y Pedro Páramo. Para simplificar, yo no le llego a los talones a los maestros arriba mencionados… pero de lo que si estoy bastante seguro fue que el escritor Juan Rulfo también me motivó a seguir escribiendo hasta que algo saliera bien o bonito o mejor. Rulfo es mi profesor de coraje. Además el maestro mexicano Juan Rulfo le echaba de vez en cuando su tequila seco y voltea’o y yo… de cuando en vez empino el codo con mis copas reglamentarias de pisco achola’o. Eso es todo y prosigo…

Nicolás Daniel León Cadenillas.
Lima, 2017.

SOY UN NÚMERO. NDLeón.

SOY UN NÚMERO. NDLeón.
Para mis amiguitos y colegas de los efervescentes años '70. Nk

En esta etapa de nuestras vidas de tantos adelantos técnicos; cibernética igual modernidad; nuestro trato de gente, de cultura, de profesionalidad va cayendo a saco vacío, rezagada está quedando nuestra identidad. Más aun en la actualidad nuestros nombres y apellidos no sirven de mucho. (Excepto un tarjetazo de arriba, de más arriba y/o del más allá).

La anécdota es sencilla, lo cuento para mis amigos de mi generación, sobre todo para aquellos que se quedaron en la edad de piedra, virtualmente hablando. Todo empezó a media noche, a media luz, sonó un timbrecito, recibí un link en mi muro Facebook. En la mañanita leí el envío, decía:

-“¡¡HOLA SEÑORES!! Necesito señores de tercera edad de 60 a 70 años para Comercial. Joviales, alegres, ágiles. Con dientes. Buen desenvolvimiento ante cámaras. Con o sin experiencia. CASTING el día Domingo 19 de 08:00 a.m. a 08:00 p.m. INSCRIPCIÓN: Enviar Mensaje al Cel xxxxxx007. Venir sport elegante.”



Nicolás Daniel León Cadenillas, actor profesional.


El día domingo después de tomar desayuno, un jugo surtido y un Sol de yuquitas fritas en mi Mercado Cooperativo Balconcillo; caminé hasta la Estación Canadá para tomar el Metropolitano, no sé porque no reclaman el alto costo del servicio. Me dirigí al Sur Oeste de la Lima pituca. Después de caminar un buen trayecto con un sol abrazador llegué al destino. Toqué el intercomunicador.

-Buenosss díasss.
-Buenos días… vengo por el cast…

Se abrió el portón y apareció un guachimán con pinta de matón. Me señaló una mesita. Avancé. Me dio una hoja de papel bond y un lapicero, y me señaló nuevamente la mesita y señaló la hojita e hizo un trazo en el aire.

-Escriba…
-¿Escribo mi nombre, mis datos?
-¡Escriba su número de celular y un número de teléfono fijo!
-¿Eso es todo?
-Escriba su correo electrónico. Letra imprenta para que se entienda. ¿Tiene whatsapp, inbox, messenger, servicio de mensaje?
-Si.
-Escriba claro con letra imprenta.
-¿Cómo se escribe Whatsapp?
-Escriba como lo pronuncia.
-Ya está. ¿Escribo mi nombre? Yo soy actor profesional con más de cuarenta y cinco años de experiencia…
-Escriba su dirección postal… bien claro, letra imprenta.
-Soy de La Victoria, egresado de la Escuela Nacional de Arte Dramático, tengo un post gra…
¡Escriba su número celular de emergencia!
-De emergencia… él de mi hija…
-No interesa de quien sea… es para cuando usted no contesta, la compañía llamará a ese número.
-Está bien pongo el cel de mi hija.
-¿Tiene recibos por honorarios profesionales?
-Sí, tengo factura también. Y tengo dos cuentas ahorro Agente BCP.
-Escriba el número de la cuenta donde quiera que se le deposite su paga. Y también el número de la cuenta código interbancario...
-¿Qué, código qué?
- Código Interbancario es para hacer la transferencia, ese número tiene como 21 números…
-Eso no lo tengo ahorita, tendré que averiguar en mi banco…
-Sí sale elegido trae el número… para terminar escriba sus datos…
-Yo soy…
-Con que escriba su número de su DNI es suficiente. Ponga su edad y fecha de nacimiento.
-¿Eso es todo?
-¿Ha puesto sus habilidades, hobbies?
-No... Monto caballo, bicicleta, manejo moto, autos, camiones. Practico triatlón.
-¿Disponibilidad, 24 horas?
-Depende de la paga.
-¿No se quiere hacer famoso?
-No. Solo quiero un pago justo. Decente. ¿Me entiende, no?
-¡No! Eso es todo. Tenga. Pase por ese corredor, él de la derecha. Póngase en la cola. No se mueva, la prueba es de acuerdo a como están en la cola. Mire bien su número es el 666. Seis seis seis. No se confunda. Suerte.
-¡Qué miedo! Yo pensé que era el 999.

Me llamaron después de una hora. El calor me había puesto colora’o y chaposo. Tenía seca la garganta. No había agüita de botella, ni de botellón. Y tomar agua del caño era en esa condición sumamente peligroso.

-¡El 666… pase!
-Buenas tardes…
-Señor vamos a tomar sus perfiles… derecha e izquierda… mire a la cámara y sonríe. ¿Entendió?... Sonría. De nuevo... sonría... ahora va a decir sus datos y su número de su celular.
-Mi nombre es…
-¡No! Tiene que decir: ¡Soy el número 666 y mi número cel es xxxxx! ¿Entendió, okay?
-Si. ¡YO SOY EL NUMERO 666…!

Cuando me retiraba la cola de los viejitos había crecido enormemente… y las famosas colas continúan días tras días en el duro trajinar de nuestras vidas.

Nicolás Daniel León Cadenillas.
Lima, 2017.