Carta de un juicioso sobre un juicio. NDLeón

Carta de un juicioso sobre un juicio. NDLeón
Fragmento de la narrativa inconclusa intitulada “La balada del marqués y la gitana”. Próximamente pirateada en las avenidas de Javier Prado, Du Petit Thouars y Cinco Esquinas. El autor. 

“Con las piedras que con duro intento los críticos te lanzan, bien puedes erigirte un monumento.”  Immanuel Kant.

Señor Manuele Dell’Arco
Caserio La Noria s/n  
Lapa Quebraba – Los Abrojos
Sullana – PIURA.

Estimado Manuele, después de un juicioso examen me atrevo a formular lo siguiente: Esos bichos carroñeros nunca fueron tus amigos, los verdaderos amigos no se pierden, son para siempre. Yo soy escéptico en muchos puntos por ese mismo motivo nunca me interesó perder el tiempo con cobardes, cínicos, mentirosos, hipócritas, desleales; en conclusión, ahí radica tu sinrazón. Les diste pan, agua y comida, y estas hienas te mordieron la mano, el corazón, y se aprovecharon de tu sangre a traición.

Que la presente quede entre nosotros, no la vayas a reenviar a todos tus seguidores y fans. En vista de tanta hipocresía, descaro, mentira, falsía, no escribo ningún nombre, ni apodos, ni chaplines, ni sobrenombres. No quiero problemas, mi lastimada ánima no lo permitiría, no soportaría otros golpes por la espalda. Tengo la mente sana, el cuerpo me pasa factura, soy de la generación de la tercera edad, una visita más al Juzgado y este humilde servidor la pata estirará. La verdad que ya tengo fastidio de enfrentarme a cara de palos, potos calientes, a falsos e insolentes que rechinan los dientes con oscuras grasosas heces malolientes.


Nicolás León, actor profesional.
COMUNIDAD ARTÍSTICA NACIONAL
Sindicato de Artistas Intérpretes del Perú - SAIP

Estoy escribiendo una obra de teatro con todo lo ocurrido en la magistratura. Es interesante y anti estresante ver como se mueven las lenguas viperinas. Tanto de los acusados como de sus patrocinados. No me sorprendió escuchar  tanta mentira, tanta infamia, tanta bajeza, tanto agravio, tantos inventos de situaciones y de hechos con el fin de desprestigiarme y descalificarme como artista ejemplar de la comunidad. Ahora resulta que no hubo golpes, ni de frente ni a traición, no existieron los criminales carterazos, botellazos, amenazas, que todo fue producto de mi conflictiva imaginación. Que fue una triste pesadilla que me merecía por cachuelear contigo noche y día. Una de sus abogadas es moralista con moral de inmoral y la otra detallista, esta última dijo, que mi explicación ha sido muy ordenada, concatenada y muy bien escrita, pero no aceptan que soy artista de la palabra oral y escrita. No aceptan que recibo honorarios por escribir cuentos con saoco, con azúcar y bastante son. Cuentos imaginarios que no perturban la razón, salvo que tengas rabo de paja, la conciencia sucia, nefastas ideas en la cabezota, delirio de persecución por ser un triste tramposo, mal amigo y huevón.

En la Audiencia la dama del carterón, en su alegato y defensa repitió la lección –El artista anda relacionado con personas de mal vivir- puntualizó la dama. Muy graciosa la tramposa, yo converso con sus familiares, con sus cuñados, tenemos los mismos amigos; a sus íntimos compadres los conozco antes que ella aprendiera a caminar. Hay un dicho popular: ‘Al que le caiga el guante, que se lo chante’. Se siente aludida, coincidencia de la vida. -Tengo un montón de personas que me pasan todas las informaciones que el artista anda haciendo y diciendo- la ñori de la cartera siguió jodiendo con ayudadita de su abogada. Me pregunto, sí le pasan informaciones por que no le pasan mis cuentos, mis crónicas, mis poemas, una Biblia y un diccionario, y que me responda con un mordaz comentario. –El artista no tiene oficio ni beneficio, es un hombre de mal vivir. Una amiga me comunicó que este sujeto había escrito malas palabras sobre mi esposo y yo. Mi amiga siempre me presta su cuenta féisbuc y yo visualizo lo que él escribe de todo el barrio-. Exclamó con un grave falso suspiro la dama del carterón. Como piadoso creyente en Cristo Jesús respondo con un pasaje de la Biblia: ‘¡Hipócrita! saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano (Mateo 7:1-5). ¿La señora sufrió de amnesia? Olvidó las perradas que hace a espaldas de la moral y buenas costumbres. –Al artista se lo llevaron al extranjero porque acá no hacía nada bueno, vino una dama vieja y se lo llevó- la dueña del carterón, atacó, su abogada le metió un codazo para que cierre el hocico; yo me reí, solté una carcajada; la señorita autoridad me llamó la atención. –Me están ofendiendo- atiné a decir en defensa propia. Como artista siempre fui atrevido, aventurero y el miedo no me paralizó, viajé donde el Oráculo de la Artes me iluminó. Pensé en mis vecinos, Julio Baylón, Hugo Sotíl, Claudio Pizarro; en mis amigos que viven en Nueva York, Tíbet, El Cairo, Sydney, ellos viajaron como yo por un mundo mejor.

Después de un alegato repetitivo, manoseado, falseado; le tocó el turno al trompeador del velotorio. Se fue por las ramas; habló de burlas, escondidas, de casas vendidas; que soy malo, que hago daño, que soy huraño; que soy amigo de indecentes, menesterosos, prontuarios, notarios, boticarios, locarios, vicarios, y de una lista sin fin.

El trompeador ordenó sus ralas ideas, miró a su patrocinada, esta le hizo una mueca y el cabezota empezó a paporretear la letra aprendida -Él dice yo soy actor donde va dice soy actor también dice que él cobra cuando escribe que yo sepa él es actor pero para teatro pero narrador de cuentos no sé si habrá sido o no o lo será si habrá estudiado o no yo no he visto que escribe pero escribe en feisbú y a mi me lo han conta'o porque yo no tengo feisbú, ni interné, ni iméil- el agresor trompeador hizo una pausa, no se acordaba que seguía, leía los labios de su tutora, se quedó con la boca abierta enseñando la gastada prótesis dental prestada.

El que estudió para profesor es profesor, el que estudió ingeniería es ingeniero. Yo estudié para ser actor y soy actor. No he mentido. Y un actor en el Perú, además de actuar, dirige, mete martillo y brocha gorda, construye el escenario, instala las luces; escribe, adapta escritos, se convierte en dramaturgo; cobra la entrada, es el maestro de ceremonias, él es el asistente del director, el técnico y el director general. Punto final. Después de una ardua labor, el actor recibe su paga, el actor es un trabajador igual que todos, y todo trabajo tiene derecho a una remuneración. ¿Dónde está el problema? ¿El problema es cuando me pagan o cuando cobro?... Entiendo tengo que vivir del aire.

El bicho trompeador recordó la lección –Acá hay cosas que están pasando, el policía que estuvo en la investigación, no me contestaba el teléfono cuando yo lo llamaba, cuando vine a pedirle la resolución me miró con mala educación, me respondió de la manera más vulgar y descarada, me dijo en forma prepotente e insolente: Oe, tu escrito tiene mucha contradicción. Y no me miró a la cara, siguió trabajando como si nada.

El lema de la PNP, A la policía se le respeta, no puede ser pisoteada por este atrevido bicho malcriado. Quiere un trato gentil y amigable cuando el trato de un buen policía que se respeta es imparcial para todos los conciudadanos.


XIII Encuentro Nacional e Internacional de Escritores
"Manuel Jesús Baquerizo" - Nov. 2014 - Chulucanas - PIURA.
El Vate y Escritor Victoriano: Don Nicolás D. León Cadenillas.

El bicho hablando por hablar, habló sandeces el cabeza de heces, habló como siempre, taradeces. De su cabezota le salió ideotas, puro bla bla bla pero nada de presentar pruebas objetivas, fehacientes. -A la Gobernación yo también le voy hacer una denuncia contra el Gobernador porque me tilda que yo soy una persona agresiva y un montón de cosas. Yo solo lo he amenaza’o pero en ningún momento al artista no lo he toca’o.  A la Gobernación han ido personas, hermanos marianos, ángeles dassianos, arcángeles parinacochanos, querubines palermitanos a presionar al Gobernador para que salga las Garantías Personales a su favor.

El secretario miró pasmado como este bicho insolente denigraba la inmaculada investidura del señor Gobernador acusándolo de arreglador por estar presionado. Y con una sonrisa idiota, soltó una estúpida oración: -Yo no sé porque tanta cosa en una supuesta agresión porque no ha habido agresión, claro que ganas no me faltan para apanarlo, ehh, hummm... pero todo esto es supuesto porque no es real es una cosa imaginaria de la imaginación. ¿Usted me entiende, no?

La autoridad, sesuda e inteligente, meditó. Escribió tres palabras con letras de regular tamaño en una pálida hoja A3. Marcó la palabra del centro con un marcatexto made in pequinés. Trazó unas líneas, hizo michi tres en raya. Dibujó artísticamente símbolos monetarios conocidos que se proyectaban en sus cutreras pupilas de sus risueños y coludidos ojos negros. Miró a la audiencia, pidió silencio, circunspecta siguió con su farsesca representación, preguntó. 

-¿Tiene algo más que decir?
-Atrás de todo esto hay personas que le pagan al artista, le dan plata, joyas de oro, tarjetas de crédito, paseos y campamentos en el hotel de la playa sureña. Le pagan para que nos desprestigie. Gentes delincuentes que no figuran en la SUNAT. Vendedores de whisky sin impuestos. Contrabandistas de metales preciosos. Reducidores informales. Peluqueros que levantan muros sin autorización de la autoridad municipal. Taxistas caneros, Políticos compañeros… gentes que están detrás de él y lo utilizan como chivo expiatorio.
-Diga un nombre de una de las personas que está detrás del artista.
-¡El señor Manuele Dell’Arco!- gritó el maldito matón del velatorio.


Certificado a:
NICOLÁS D. LEÓN CADENILLAS 
por su participación como:
 ESCRITOR - PONENTE

Mi querido Manuele, me quedé tan sorprendido, enmudecido, sólo atiné a pensar en la triste realidad. -¿Manuele Dell’Arco? ¿Cómo? Primero dice que Manuele Dell’Arco es un muerto de hambre que no tiene ni para un pan. Ahora dice que Manuele me mantiene y  me paga. Todo el barrunto sabe que Manuele le dio de tragar todos los días en tiempos de vacas flacas al mechador de la esquina. ¿Olvidó, los tappers de kilo de comida que Manuele le invitaba, las propinas que le entregaba, los regalos de los galones de gasolina? Nunca devolvió los favores, ni los tappers, y Manuele, el bondadoso, por decencia no se los pidió- me mordí la lengua, me sentí amordazado, atado, quise gritar a cuatro voces la espantosa difamación. Solo sé que la ley divina llegará porque la ley de los mortales en nuestro país como siempre camina para atrás.

Il tuo amico e collega.

Niccolò Gattopardo Vendicatore.
L'Angelo Custode

Nicolás D. León Cadenillas.
Lima, 2014.

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