EL MENÚ. NDLeón.

EL MENÚ

Ya es medio día.
El escribidor, despierto.
Las tripas le suenan.
Y resuenan.

 Entonces presuroso.
Va al Piqueo D’Diana.
A picar su menú.
Pa’no morir de hambre.
Ni de inanición, ni de sed.

“Señor”
“Que estos ricos alimentos”
 “No me caigan mal”
“Amén”.

Nicolás D. León Cadenillas.
Lima, 2014.


Crema Arequipeña. NDLeón.

Crema Arequipeña. NDLeón.

Con estima especial para Juan Carlos Cipriano de Morales Sachaca.

La narrativa siguiente es a colación de una sui géneris invitación de parte de los Directivos del Club Universitario de Deportes hacia mi persona, pero cuando leí la esquela me sorprendí más. “Misa en conmemoración por los 101 años del ídolo eterno “El Gran Lolo” en el Estadio Lolo Fernández (Breña).

-¿Breña?- me pregunté -No, no es Breña- me respondí. Les escribí: -“Mil gracias por la invitación. Por la gentiliza prestada me atrevo a decirles que la esquela tiene un error garrafal. Vuestro Estadio NO está en Breña, el Lolo está ubicado en el Distrito de CERCADO de LIMA”.



El error me transportó veinte años atrás. Hice memoria, repasé secuencias y me conté esta increíble historia que empezó a un mil tres kilómetros de distancia de la Ciudad de los Reyes, historia que trata, a ojo de buen cubero, sobre un acérrimo hincha casi fanático del Club Universitario de Deportes, individuo con instrucción superior universitaria y título universitario de la prestigiosa Universidad San Agustín de Arequipa.

Este ente cremoso nació en El Mirador de Los Andes a casi cinco mil metros de altura, vivía en el Distrito de Miraflores de la Ciudad Blanca y seguirá viviendo en la "Ariqhipay".

Conocí a este bicho raro cuando él era Jefe del Departamento Logístico de un diario de la Calle Caballo Viejo en el Cercado de Arequipa. Para marcar distancias aclaro que yo fui a dicho diario a dar una entrevista y promocionar mis dibujos, pinturas, libros y mí unipersonal “El Camaleón”.

-¿Caballero, por lo que he oído usted es del distrito de La Victoria de Lima?
-Sí, soy victoriano de pura sepa.
-¿Usted conoce a los jugadores de la Selección México 70?
-Julio Baylón, es mi amigo. Alberto Gallardo, Manuel Mellán son de mi barrio. Con Teófilo Cubillas, Roberto Challe, Hugo Sotíl, Lucho La Fuente, he jugado varias pichangas.
-Nosotros queremos traer a los jugadores de la Selección México 70 a Arequipa para que juegue con la Selección Arequipeña.
-¿Arequipa ya es una República Independiente para tener Selección?
-Estamos reuniendo a los jugadores arequipeños para armar una selección para conmemorar el aniversario de la fundación española de Arequipa.
-¿Ustedes son bien huachafitos, no? La historia nos cuenta que la fundación de Arequipa fue cuando el Inca Mayta Cápac respondió a sus súbditos: "Ari qhipay". ¿Por qué no festejan eso?



Una vez en Lima, el hincha crema previa telefoneada me visitó.

-¿Cómo está caballero?
- ¡Hola, Juan Carlos!– le respondí -Justo ahorita tengo tiempo libre, vamos.
-Cuando más rápido mejor. No aguanto el clima de Lima, todo frío, feo, sucio, cochino. ¡Caraju, no hay  nada como mi amada Arequipa! ¡No hay tierra más linda, ni más bella como mi hermosa Arequipa!
-Eres regionalista, bien por ti… una cosa… ¿Por qué eres hincha de un club limeño, si todo lo arequipeño es mejor?
-Eso es otra cosa’pe. Usté está mezclando conceptos. Ta’buscando la sin razón. De eso mejor no hablamos porque vamos a salir discutiendo. A mí no me gusta discutir.

En mi Volkswagen escarabajo alemán nos dirigimos a La Florida, a la sede del Club rímense. Mientras dribleaba autos y combis asesinas, el hijo del Misti me contó que en Argentina fue hincha del Club Atlético Boca Juniors.

-¿Qué? Estás mal. Boca es como Alianza y la U es como River Plate. Real Madrid es como Universitario y Barcelona es como Alianza Lima.
-Eso no interesa, yo soy hincha de Boca, del Real Madrid y de Universitario.
-Por tus raíces, tú debes de ser hincha del Melgar… del Foot Ball Club Melgar.
-¿Eso pa’qué sirve?
-Te cuento una anécdota argentina: “Un joven universitario le dice a Jorge Luis Borges: -Disculpe maestro, pero le tengo que decir... soy peronista- ¡No se preocupe! Yo también soy ciego -respondió Borges”.
-No entiendo ¿qué quiere decir?
-Que hay varios tipos de ciegos, los que no quieren ver y los otros.
-Sigo sin entender.
-No importa… volviendo al tema central, yo ya hice mi parte, logré hablar con varios de ellos, con Chumpitaz sobre todo… me dijo que el grupo puede viajar para la fecha acordada. Ahora tú hablas tu parte y se acabó el estofa’o.

Después de una hora de viaje llegamos al Club Sporting Cristal, donde las estrellas del fútbol peruano se reunían para animar un encuentro entre los equipos Rojo y Blanco de 'La Peña de los Jueves'. Saludé a Héctor Chumpitaz. Levantando los brazos saludé a todos en general.

-Hola Victoriano de la Rica Viky- me respondieron en coro.
-¡Holas, jóvenes de ayer y de hoy!… Maestro José que gusto verlo. Hola, Pedro, Ramón, Eloy, Luis, Nicolás, Orlando, Julio, Roberto, Teófilo, Perico, Cachito, Alberto, Cachorro… “Chupo” Arriola, mis respetos profesor. ¡Héctor el hombre es el men de Arequipa! Quiere saber con quién finiquita el contrato.
-Hemos acordado que tiene que hablar con José.
-¿Quién de los señores es José?- disimuladamente me preguntó el hincha crema andino.
-Es el sobrino de Arturo, Lolín y del ídolo eterno, el gran Lolo Fernández. Caudillo y capitán de Universitario por más de una década y capitán de la selección nacional. ¿No lo conoces? ¿Qué clase de hincha de la "U" eres tú, que no conoce a sus ídolos? Eres recontra figureti, tú sí tienen cerebro de gallina con el perdón de las gallinas. Oe, crema de ocopa arequipeña ¡Te presento al maestro Don José Fernández Santini! ¡Es el señor que está delante de tus narices! He dicho.

Pasó un cuarto de hora y finiquitó la lora. El crema se acercó al grupo, nos despedimos, me murmuró algo en borrador, no le entendí nada, puso una cara compungida llena de malestares. Antes de subir al carro le pregunté su malestar.

-¿Qué pasó? ¿No atracaron?
-Sí… pero no aceptó redondear el pago.
-¿Explícate, no entiendo?
-¡La mía pé’güevón¡
-¡Puta, encima que eres arequipeño, hincha de universitario… eres coimero, cutrero y ladrón! ¡Dios Mío, sálvame de esta crema y nata! ¡Qué se regrese a su volcán en forma inmediata!

Nicolás D. León Cadenillas.
Lima, 2014.

Génesis de mi querido parque. NDLeón.

Génesis de mi querido parque. NDLeón.
Fragmento del cuento “La Rica Viky” de mi libro “Cuentos breves para Mi Nieto” Nk.

Nuestros papás se habían fijado la meta de construir su casa propia, empeñándose no sé por cuántos años compraron un terreno de 100 mt2. Llegamos de noche, no vimos adonde llegábamos exactamente, esto se deslumbró a las seis de la mañana, era un cuarto grande de madera, palos y cartón, y afuera del cuarto estaba el baño. Los rayos solares entraban por los cartones y plásticos que teníamos de techo, nos despertamos todos juntos; mi hermano y yo salimos a inspeccionar el terreno y la calle. Al frente de la casa teníamos un pampón lleno de basura, de botellas, piedras y de materiales de construcción. 


Y encima de todo eso jugaban a la pelota unos niños de nuestra edad. Nos invitaron a jugar contra ellos, como nos faltaba un jugador apareció nuestro vecino. Me estiró la mano y se presentó:

- ¡Hola, soy Beto!
- ¡Hola, soy Tino!, respondí dándole un apretón de mano.

Armamos dos equipitos y empezamos a jugar, los otros niños pendencieros nos metían tacles, patadas, puñetes, codazos. Beto paró el juego y nos guapeó:

- ¡Carajo! ¡Ustedes tienen que jugar igual que ellos! ¿De dónde han venido?
- ¡Ya, ahora si vamos a jugar! Contesté.

Y así fue como me gané mi primer ojo morado en mi nuevo barrio.

En una reunión de la toda la chibolada, acordamos limpiar el parque de toda la basura, vidrios rotos, latas, botellas, desmonte, y hacer nuestra canchita de fulbito para no estar jugando en las pistas, que cada día era más peligroso por el aumento del tráfico de autos, de micros y otras líneas de ómnibus. Tardamos como una semana y cuando íbamos a jugar una pichanga contra los vecinos del parque de al lado y entre nosotros, salieron nuestros papás a tomarnos fotos, a tomar fotos a los cerros de desmonte que habíamos formado para que los recogiera los camiones de la Basura. Todo normal. Bonito.


 Para el segundo sábado habíamos organizado un cuadrangular, con equipos de nuestra edad, todos los muchachos con sus camisetas nuevas, nuestras camisetas eran de color verde, ¡Las más bonitas! El primer partido, a las diez de la mañana,  jugamos nosotros como dueños de casa, cada tiempo duraba quince minutos. Ganamos raspando, con las justas. Casi con bronca. Los delegados de los equipos tranquilizaron a todos los jugadores y a las barras. Todo un ambiente de fiesta, con raspadillas, refrescos, canchita, helados. Todo lindo, no podíamos dejar que otro equipo se lleve el trofeo, una hermosa Copa, chiquita pero era un trofeo. En el segundo partido, partido con patadas y roces, jugando muy brusco, fue interrumpido por dos camiones de la Municipalidad que se metieron al terreno de juego, protestamos, comenzaron a regar el Parque, comenzamos a tirarles piedras para que se vayan, en eso llegó un carro con el señor Alcalde, protestamos diciéndole que nosotros habíamos limpiado el parque para tener un espacio donde jugar. El alcalde nos sacó una carta de los Padres de Familia del Parque, que decía:

- “... que todo esto es un abuso de las autoridades, que nuestros hijos limpian el parque para tener un espacio verde y se están exponiendo a la suciedad, que pueden enfermarse y contagiarse de un mal, por lo tanto deseamos que la Municipalidad realice el trabajo de sembrar y colocar árboles, que para eso pagamos los impuestos, por las áreas verdes, parques y jardines... ”

- ¡Pero nosotros hemos limpiado para tener nuestra canchita de fulbito! ¡No queremos parques ni jardines, ni áreas verdes, queremos una canchita de fulbito donde jugar!

- Lo siento muchachos, ya salió el presupuesto y esto se tiene que realizar, quieran o no quieran. La carta dice bien claro que los vecinos del parque quieren un área verde. No dice nada de una Losa Deportiva.


Miramos hacia una esquina donde estaban los adultos reunidos, todos cambiaditos, ya sabían que iba a llegar el Alcalde, un padre de familia se le acercó y en nombre de todos los vecinos, agradeció por la realización del trabajo por el bien de la comunidad

- ¿Señor Cervantes, ustedes sabían de todo esto? ¿No? ¡Aprovecharon que nosotros limpiamos para ir a la Municipalidad! ¿Por eso tanto empeño en sacarnos fotos? ¡Nos han utilizado! ¡Qué mierdas!”
- Miren chicos, el Parque por fin va a tener flores, grass, árboles y veredas. Ustedes tienen que estar contentos... si quieren jugar para eso está el colegio, a la hora de educación física ahí juegan.
- ¡El colegio no se ha hecho para jugar! ¿Quién le ha dicho a usted que el colegio es para jugar? ¿Usted nunca ha ido a un colegio? ¡El colegio es para estudiar! ¡Viejo de mierda!
- ¡Huevón!
- ¡Caga’o!
- ¡Mantenido!
- ¡Idiota! ¡Tarado! ...
- ¡Tino! ¡Le voy a decir a tu papá que me estás faltando el respeto!
- ¡Váyase a la mierda, dígale a quien quiera! ¡Cachudo! ¡Dígale a su mujer también! ¡Pesetero! ¡Arrastrado!
- ¡Mis hijas no juegan en este lugar por culpa de ustedes! ¡Qué son unos malcriados y tienen todo el parque descuidado lleno de basura!
- ¡Sus hijas no juegan acá pero se revuelcan de lo lindo en el otro parque con sus mariachis! ¡Viejo tarado!
- ¡Dentro de poco te van a traer nietos! ¡Zonzonazo!
- ¡Don Goyo! ¡Su hijo me está faltando el respeto!
- ¡Tino! ¿Es cierto eso?
- ¡Acá somos como veinte y al único que ve es a mi! ¡Pregunta a los demás si yo he faltado el respeto! ¡El señor Cervantes dice que si queremos jugar tenemos que jugar en el colegio! ¡Yo lo estoy corrigiendo que en el colegio no se juega! ¡Que el colegio es para estudiar! ¡Porque el que estudia! ¡Triunfa!

Mi papá tragando saliva no defendió ni atacó a nadie, lo escuchado le parecía un cuento bastante conocido. Lo cierto que nos quedamos sin canchita de fulbito. La primera firma que había en la solicitud para el señor Alcalde era la de mi papá. ¿Cuándo no? Siempre su mano negra y los vecinos sus borregos. Tuvimos que seguir jugando en las pistas por un buen tiempo.

Pasaron varios almanaques. Todos los muchachos, vecinos cercanos y distantes éramos una misma mancha. Éramos los hijos del parque, había pasado la etapa de mirarnos con desconfianza. Cuando niños cuidábamos celosamente nuestra cuadra, después nos juntamos con las otras manzanas, y al final era un todo. Armábamos nuestros equipos de fútbol o fulbito jalando gente de las diferentes cuadras para enfrentarnos a los otros distritos en fútbol y en bronca. Pues, estábamos preparados físico y mentalmente para dejar en alto el nombre de nuestro querido parque.

Fueron bonitos tiempos, y esos tiempos felices no volvieron jamás.

Nicolás D. León Cadenillas.
Grötzingen, Mayo, 2008.

En mi parque. NDLeón.

En mi parque. NDLeón.


Poema inspirado en el Parque Miguel Dasso de Balconcillo - La Victoria.

En mi parque. NDLeón.
Cerré los ojos. Abrí los brazos.
Caminé a tientas por las despostilladas vereditas.
Miré a la izquierda. Encontré la fija mirada.
De mí satánico entrañable Satán.
-¿Al Averno? Estás equivocado, hermanito.
Yo no soy tan malo como para ir a tu huarique.
Miré al cielo blanquiazul. Encontré una dulce mirada.
-¿Azrael, para que voy ir a tu vergel? No soy tan bueno.
No soy malo, malo. Ni bueno, bueno, tampoco.
No pierdan el tiempo. Déjenme en mi parque.
Al costado de la cruz o juntito a mi arbolito.
Donde los perros hacen pichi y cantan los pajaritos.
Bajo la espesa sombra de bullas y melodías.
-¿Para qué ir tan lejos? Aquisito nomás.
Acá me quedo en mi tierrita con baches y hoyitos.
No acepto incomprensibles explicaciones.
Con guadaña y cruz preparen mi profunda fosa.
Métanme vivo, con palos, amordazado.
Pero de acá no me muevo ni encadenado.
Me quedo en mi terral marchito con mosquitos.
En mi parquecito, redondito, lindo y golpeadito.

Nicolás D. León Cadenillas.
La Victoria, Mayo, 2014.

El Peripillo Pin Pín. NDLeón.

El Peripillo Pin Pín. NDLeón.
Canto Coral en Balconcillo.

Se acercaba mayo, presto con la familia y collera teníamos que hacer un plan bamba de emergencia para agarrar de largo todo el fin de semana; jueves, viernes, sábado y domingo. Pensé en mi amigo Pedro Arias “Pedrarias”, el taxista diurno, nocturno, noctámbulo por excelencia con muchos kilómetros de recorrido.

Al siguiente día, según el plan B, muy temprano llegué a la esquina, para sorpresa mía divisé al taxista sentado en uno de los muritos de La Oficina con la mirada perdida hacia la calle Los Diamantes. Le pasé la voz, no contestó. Me acerqué, lo saludé, le di la mano. Ensimismado, no tenía la misma fresca mirada de otros días.




-¿Pedrarias, qué haces acá, este no es tu córner?
-¡Quiero tomarme un trago!
-¿Pero tú no tomas trago? Te hace daño.
-Quiero desahogarme… ¡Conchassumadre!
-¡Aguanta loco! Todo tiene solución… y si no tiene solución… ¿de qué te preocupas?
-¡No te hagas el graciosito güevón! Si lo cuento en ‘féisbuc’ nadie me lo va a creer.
-Te invito un emoliente piteado.

Pedrarias al primer sorbo apretó los labios y sin que le pregunte nada aflojó su tristeza, desaguando su dolor me convirtió en su paño de lágrimas.

-Resulta… que como caído del cielo... llegó de los ‘yunaites’ mi hermano, mi amigazo el ‘Cholo Pancho Loco’.
-¡El caritativo Marcelino, Pan y Vino!
-El mismo, Pancho Loco. Hace más de un año me vio que yo estaba pateando latas, no tenía ni pa’un pan. Taba’guja. Me ofreció ayuda, me dio un carro en alquiler-venta. Yo atraqué. Acepté las condiciones. Leí el contrato. Hicimos las transacciones del negocio ante la atenta supervisión de un Notario Público, todo legal. Quedamos en una cantidad mensual… en dólares. Cuando finalizó el primer mes, le llevé su plata a la casa de su abuelito, Pancho Loco agarró el billete, me dio el número de su cuenta corriente, me abrazó y comisionó a nuestro gran amigo Roberto Ladrón de Guevara Hurtado más conocido como “El Peripillo Pin Pín” para que chequee el auto y la paga puntual. -Confío en ti mi ‘broder’- me dijo. Agarró sus maletotas y se regresó a los Estados Unidos de Norteamérica.
-Carajo, que buen amigo. Un pío devoto.
-Yo puntualmente hacía mis depósitos todos los fines de mes, sacaba copia al ‘báucher’. El cambio de moneda me jodió, le mandé un ‘iméi’. -Compadrito’toy caga'o con el cambio del dólar, no puedo pagar tanto. Hazte una rebaja- Pancho Loco me respondió -Ta’bien. Arregla con Peripillo, yo arreglo con él-.
-¿Aceptó tu propuesta?
-Sí. Llegó fin de mes, Peripillo tempranito me tocó la puerta de mi cuarto- ¿qué pasa? – le pregunté. –Ya no deposites al Banco- me dijo- entrégame la plata a mí, acá tienes tu recibo- me entregó un papelito. -Puta, era un recibito de librería escolar-. Me tiró letra -Es para mejor control del dinero, lo depositaré en el First National City Bank.
-¿Y cuánto era de plata al cambio?
- Espera’pe. No te preciputes. Para ese entonces Pancho Loco ya no me llamaba a mi celular. -¿Estará amargo, qué raro?- pensé. Llegó otro mes, otro recibito, y empezamos la cumbiamba de los recibos van, recibos vienen. Al final yo no debía plata, pero ‘Peri… Píllo’ me debía recibos… ji je je. Para mi sorpresa hace una semana me tumbaron la puerta a patadones, era Pancho Loco con una banda de secuaces de las ‘White Houses Pólvoring’… yo me sorprendí -¿Pancho, qué haces acá?- me alegré. Pancho Loco me metió un empujón, me gran puteó - ¡Güevón, imbécil de mierda, vengo por mi carro! -¿Qué carro, estás bien güevón, tú?- también me achoré. -¡Hijo’eputa, no te dije que depositaras el billete en mi cuenta corriente, no has depositado ni mierda!- Metí la mano a mi billetera -Tas cojudo, mira, acá tengo los ‘báucher’ y los recibitos con copia que he pagado puntualmente- ¿Qué recibitos ni ocho cuartos? -Pancho Loco no entendía explicaciones, me puse fuerte- Los que me daba Peripillo. Tú tranzaste la paga y me dijiste que arregle con Peripillo, él me dijo que le de la plata a él y él me daba los recibos por la plata que le daba y él hacia los depósitos… yo le di el billete a él porque al mes que le tocó cobrar me quiso quitar el carro por orden tuya… -¡Yo no di ninguna orden que te quitaran el carro… chéssu… desde hace meses yo no veo mi plata, carajo!- Yo tengo el ‘méi’ y las copias.
- Se armó el bolondrón… misma telenovela…
- Aguanta’pe. Hace una semana que le hago la guardia a Peripillo… me dicen que ha viajado. Yo sé que está en caleta, no sale ni por la ventana. Pancho Loco en la madrugada ya viajó a ‘Niuuyork’. Haciendo cabos, la pendejada está que Peripillo se ha tirado toda la plata, viajó a Pucallpa, Iquitos, llegó a Manaos, celebró su cumpleaños como bueno en La Oficina, todavía figureti el puta… ¿y el dueño del billete? Caga’o. Y de relancina me ha caga’o a mí… ahora no tengo carro, no tengo trabajo, no tengo ni mierda sólo arrugas. Con esa clase de amigos para que quiero enemigos… bueno, ya pasó. Colorín colorado el gran… Peripillo me ha desfalcado.  Chao, cuña’o.

Me quedé con medio vaso de tibio emoliente piteado pensando en silencio, recordé el Evangelio de Lucas: "El bolsillo lleno y el corazón vacío”.  De un sorbo bebí el líquido elemento y de la esquina me despedí.

Nicolás D. León Cadenillas.
Lima, 2014.