El Sello de Yor

El Sello de Yor, el mefistofélico correo sin estampillas. 

Teníamos que presentar una carta - recurso de amparo en el Juzgado de Primera Instancia número 24°, cuya oficina se encuentra instalada en el Palacio de Justicia de la Avenida Paseo de la República en el Cercado de Lima. En uno de los corredores de la parte izquierda del inmueble están ubicados los juzgados en orden correlativos, es decir, Juzgado número 20°, 21°, 22°, y así sucesivamente hasta el Juzgado 32°.

En el taller nadie podía ir, todos estábamos concentrados en nuestras obligaciones laborales, en las máquinas y en las responsabilidades vitales. El único líbero en ese momento apremiante era el centro forward puntero mentiroso: Yor, la locomora victoriana. Humo, fuerza y un destino al servicio de los justos y desposeídos y de todos aquellos que luchan por un mundo mejor.

La Gerencia General conocedor de sus brillantes dotes intelectuales y capacidad sobrehumana le explicó hasta el cansancio, la hoja de ruta: Microbúses, marchas, caminatas, pasadizos, doblar a la izquierda, al final obligatoriamente doblar a la derecha y ahí mirar los cartelitos encima de las puertas, empieza con el Juzgado 20° hasta el 32°. En el Juzgado 24°, entrar, saludar y entregar carta, traer copia sellada a la Gerencia General. Regresar por el mismo camino con dirección a la Firma ubicada en Balconcillo - La Victoria.

- ¿Yor, has entendido? ¿Yor, entendíste? ¿Yor, lo puedes hacer o mandamos a otro?
- ¡Si ... mándame a mí, Palacio de Justicia, está fácil!
- Ok, toma la carta, cuidadito que se te pierda, lo sellan y te vienes al toque.

Yor salió del Taller con una sonrisita petrificada sin gesto. Los directivos de la Companía se miraron inseguros e inquietos. El Gerente General Ejecutivo dio ánimo al buffett de profesionales en Derecho Administrativo y Asuntos Laborales.

- Esperemos tranquilos, la diligencia es una cosa sencilla, no hay lugar para equivocaciones. Yor trae la copia y nos vamos a la Rosa Náutica a festejar el triunfo de Alianza Lima Fútbol Club.

- Jefe, perdón, sin ofender a nadie yo soy de Universitario ...
- Entonces te quedas con Yor, él también es de la U, y comen su rico menú en la carretilla crema del grasoso del gordo Oso.
- No sea malo Jefe: ¡Arriba Alianza Lima de La Victoria Corazón!

Después de ciento ochenta minutos Yor llegó rapidamente, desde la amplia ventana de la oficina gerencial lo divisaron. El Jefe se puso su chaqueta de color azul victoriano. Entró Yor sin tocar la puerta, acción que pasaron por alto.

- Jefe, acá está la copia con el sello ... ahora ... ¿me puedo ir almorzar?
- ¿Por qué has demorado tanto tiempo, más de tres horas?
- Para encontrar el pasadizo de los Juzgados tenía que entrar al Palacio y ustedes no me dijeron eso.

El Jefe tomó la copia, miró el sello rectangular estampado e impreso chamusqueado de color rojo sangre con manchas azules de huellas digitales burocráticas, y exclamó agónicamente con un nudo en la garganta:


- ¡Yor, mierda, qué has hecho, acá dice JUZGADO 23°!
- ¡Y que culpa tengo yo, a mi no me eches la culpa, los del Juzgado se habrán equivocado de sello pé!

Baden Baden, 2011.

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