Nicolás León, Currículum vítae et studiorum y/o Mi Hoja de Vida.

Nicolás León, Currículum vítae et studiorum y/o Mi Hoja de Vida. (Erzähler.KSC-BW).

Haciendo mis pininos en el teatro me gustaba escribir mi hoja de vida, mi curriculum vítae; ahora que soy un veterano de conflictos estoy un poco parco, como escribidor sólo me limitaré a señalar lo necesario. Mi nombre completo es Nicolás Daniel León Cadenillas. Pero soy conocido como Niky León. Soy actor, director, escribidor, tramoyero, luminotécnico, teatrólogo, cocinero, etc. Nací en el Mes Morado de Octubre -1951- en la Maternidad de Lima. Me crié en la urbanización residencial Balconcillo en el Distrito de La Victoria. Actualmente soy ex hijo ilustre del distrito victoriano. En el 2008 presenté al Círculo de Escritores Latinoamericanos de la Ciudad de Karlsruhe mi cuento surrealista sobre mi barrio intitulado "La Oficina" y en consecuencia la comunidad de mi querido Balconcillo City me nombró “Hijo non grato”. Desde muy temprana edad me dí cuenta que era bueno para complicarme la existencia con las cosas simples de la vida, no me gustaba el estudio pero me gustaba ir a mi colegio. Estudié Primaria y Secundaria en la Gran Unidad Escolar “Alfonso Ugarte” en el Distrito de San Isidro. Ingresé a la Universidad San Martín de Porres, duré sólo lo que duraba los Estudios Generales, dos años. Soy egresado de la Escuela Nacional de Arte Dramático, ENAD. Hice una gira por el Perú, Bolivia, Brasil, Argentina y Chile. Estudié Fotografía Profesional en la Escuela Nacional de Artes Gráficas, bajo la dirección del artista plástico Leonardo Rivas. Me recibí de Técnico Mecánico en Automotores a Gasolina en la Escuela Técnica Rudolf Diesel. Me gradué en Escenografía Teatral No Convencional Ni Teatral en el Instituto Cultural Peruano Norteamerico ICPNA. En 1977 me otorgaron una Beca para Perfeccionarme en Dirección en Teatro para Niños en Berlín Este (República Democrática Alemana -RDA), gracias al apoyo institucional de mi grupo "Homero, Teatro de Grillos". El Concejo Británico me brindó una Bolsa de Viaje, estudié Iluminación en Londres y realicé un periplo citadino por sus teatros. Participé en el Coloquio de Teatro en Bérgamo (Italia) subvencionado por la UNESCO y dirigido por Eugenio Barba. Viajé por Europa doce meses interrumpidos. Continúo asistiendo a Cursos, Talleres, Workshop, realizados en las diferentes ciudades de la Unión Europea. Por mi parte nunca me preocupé de diplomas, medallas, ni de premios; sólo deseo vivir en paz conmigo mismo. Actualmente me encuentro adaptando mis cuentos de barrio al teatro. Mi página blog (leonadas.blogspot.com) es visitada por propios y extraños, recibo toda clase de comentarios que posteriormente me sirven para seguir escribiendo nuevos cuentos.

En 30 de Octubre del 2010, conjuntamente con Daria León y Wilder Orihuela presentamos la obra "El Oro de Cajamarca" basada en la narración del novelista alemán Jakob Wassermann.

Antes de cumplir los treinta años me casé con María Luisa Del Socorro Palma Balbuena, tuvimos dos hijos, Rodrigo y Alejandra María. Gracias a Ale, mi hijita, tengo dos nietos, Piero Angelo y María José. Actualmente estoy casado con Dorothee Pauleit y somos vecinos del Distrito de Grötzingen de la Ciudad de Karlsruhe del Estado de Baden Wurtemberg de Alemania.

Hacia un teatro pobre

Hacia un teatro pobre
Dedicado a mi colega de carpeta teatral, Malco Oliveros.
La historia del teatro peruano está escrita con tinta indeleble. Tenemos grandes artistas que sacan la cara por lo nuestro; y algunos, muy lejos de las subvenciones estatales, siguen triunfando con nombre propio en el mundo entero. Me acuerdo de los famosos grupos que en un momento dado atravesaron nuestras fronteras y triunfaron en otros continentes; dictaron cátedra, y tuvieron seguidores por doquier. No quiero hablar de los grupos que fueron cobijados por un partido político mecenas; hubo grupos que no aportaron ni chicha ni limonada; y otros sin querer queriendo se convirtieron en fieles seguidores del "teatro pobre", "pobre" y "barato". Al final salió una gran generación de jóvenes "actores" que más parecían hombres-goma, pero en lo referente a actuar, actuar, dejaban mucho que desear.
Me invitaron a un estreno por las afueras de Lima, al igual que a otros cuatro colegas que estaban cuadrados en el mismo paradero igual que yo; nos reunieron en un punto común y de ahí nos llevaron hasta el "local actoral". Los cinco veteranos éramos los expositores del Magnánimo Fórum Teatral después de la función.
En la fachada del local nuestra primera impresión fue primaveral. Luz, color, sencillez, limpio, juvenil. El grupo tenía más o menos trece meses de fundado. Era una fusión de varios grupitos de baile, música y teatro. Varios de los jóvenes integrantes se habían formado en los frecuentes Workcenter de teatro grotowskiano que dictó un célebre Director y actor autodidacta en colaboración con famosos grupos internacionales de la ciudad capital. En las labores manuales, algunos jovencitos que se mantenían en el anonimato, colaboraban eficazmente, según ellos, no querían ser famosos.
Cuando hizo su aparición el Director General de la obra, nos explicó los alcances, los valores éticos del mensaje que quería dar. Su patrón de trabajo se basada en el Teatro Laboratorio, en la colección completa de los escritos teóricos, Hacia un teatro pobre, y en algunos testimonios de las conferencias del maestro polaco Jerzy Grotowski, destacada figura en el teatro vanguardista contemporáneo del siglo XX. La meta del joven director era conseguir la reencarnación y reformar la concepción del actor santo. Nos contó, además, que había visto un video de Eugenio Barba con el maestro director en el Coloquio Internacional de Teatro de Grupo en Bergamo, en el norte italiano, donde Grotowski explicó su técnica mística. Nosotros, los encargados del Foro, nos mirábamos perplejos. Teníamos que ver la obra para entender todo el contenido literario conceptual del joven Director. Su verbo era bastante altisonante, y hablando, y hablando, nos dimos cuenta que el joven director pasaba por alto, mejor dicho, obvió el tema cuando uno de nosotros repitió varias veces que el Teatro Laboratorio recibió subvenciones; recalcando que, con una caja chica de por medio cualquiera se dedica las veinticuatro horas diarias a investigar y entregarse en cuerpo entero a un fin. El Director para tapar el hueco del tema, insistió que sus actores estaban preparados para seguir el apostolado y cumplir lo mejor posible con su misión mesiánica.
Por fín llegó el momento de la acción, se acercaba la hora para que suene la tercera timbrada, y se de inicio a la espectacular función; todos nos pusimos nerviosos; comenzaron a llegar los invitados, público en general y las autoridades de la localidad; el Alcalde no llegó pero mandó a su edecán y a sus asesores; llegaron los profesores vecinos como representantes del magisterio; los directivos de la Asociación de Propietarios; el Sargento Mayor Comisario de la Policia Nacional llegó, impecablemente uniformado, acompañado de dos guardias que tenían como lema: Participación con la ciudadanía y seguridad.
Apagaron los dos focos de la entrada, nos quedamos a oscuras por unos minutos, al fondo en el escenario se veía una velita prendida, los actores comenzaron a encender más velas de diferentes tamaños. Escuchamos la voz del Director, nos dijo: "Por favor, debemos despojarnos de nuestro zapatos, vamos a ingresar al recinto sagrado de los actores santos". Cada uno de nosotros buscó la manera más apropiada para quitarse el calzado, acomodamos los zapatitos al costado de la entrada y en fila india ingresamos al recinto por un pasadizo de unos veinte metros de largo hermosamente decorado con una finísima alfombra pasionaria de aserrín y arena fina como las de Semana Santa; y a los costados adornada con piedritas chiquitas pintadas de blanco.
Los actores nos esperaban inmóviles, con los torsos desnudos, sus largas cabelleras bien peinaditas, llevaban unos pantalones cortos pero anchotes y descalzos. El Director a nosotros cinco nos acomodó en lugares estratégicos. Nos sentamos en unos cojines en el suelo. Un impactante tercer gong. Empezó la función. Un grito ululante de un actor que empezó a correr como loco por el escenario; lamentos, abrazos y volatines; actores parados de manos recitando algo indescifrable, otros parados de cabeza; de vez en cuando uno de ellos decía una frase, y zas, un salto mortal, para adelante y otro para atrás; yo no le encontraba el sentido; déjate llevar, pensé por un momentito. Desbordante energía plástica gimnástica y acrobática circense, todo junto. Llegó un instante que solo una vela quedó prendida en el centro del escenario; volvían a prender las velas con encendedores a bencina haciendo sonar las tapitas de los mismos como castañuelas. Yo me preguntaba, ¿Y dónde está Grotowski en todo esto? De tanto pensar y con un dolor de cabeza, entre alocadas pesadillas algo me acordé de las ilustraciones del libro; ajá, estos jovencitos están tratando de representar las ilustraciones del libro grotowskiano; eso fue lo que me percaté, sí la memoria no me fallaba, después de darle muchas vueltas al drill gimnástico que tenía delante ... ay, de mí.
Una hora intensa de contrasuelados, gritos, gemidos, acrobacia, muecas, gestos grotescos sin decir nada, por ahí una palabra que se entendía; a los artistas el sudor les brotaba como un manantial que regaba a los que estaban en las primeras filas; sudor, lágrimas, solo faltaba sangre en la arena.
Cuando acabó el espectáculo, yo, también, terminé extremamente agotado. En líneas generales: No entendí nada. Nuevamente me hice otra pregunta, ¿Y ahora que voy a decir en el foro?
Largos aplausos, seguímos aplaudiendo y no nos prendían la luz; el Director General cruzó el escenario como un monje de monasterio en peregrinación, y con su fino dedito apretó el interruptor, y no prendió nada. Habían desaparecido los dos foquitos, al igual que los dos joventitos guachimanes que se quedaron en la puerta; un actor santo nos acercó una vela prendida y nos dimos cuenta que, habían desaparecido las tres cuartas partes de pares de zapatos como por arte de luz, magia y color. Este es el mejor número de la noche; me dije para mi mismo refunfuñando.
- ¿On’stán las tabas?, gritó un poblador angustiado.
- ¿Qué pasa con los zapatos?; preguntó otro.
- ¡Han desaparecido!; respondí.
- ¿Estás seguro, no será parte del espectáculo?
- ¡Por favor colega, no sea usted tan güe ... nón!
El Comisario llamó la atención al Director y lo puso en la lista de primer sospechoso del robo. Lo citó para el día siguiente.
Pasaban los minutos. Unos vecinos muy buenitos fueron a sus casas a traer unas chancletas. A mí me tocó un par cuatro números menos de lo que calzo. Con los talones al aire caminamos como diez cuadras para llegar a la pista principal y tomar una combi. Regresamos en silencio. Para romper la tensión y nuestro fastidio, pregunté:
- ¿Y ustedes que iban a decir en el Forum?
- ¿On’stán las tabas? ¡Señor expositor!
Y el silencio continuó.

Napoléon y la reina de Aldana

Napoléon Jóse Carlos "El Principe" y Guillermina, la reina de los carnavales de la calle Aldana (Cuento fronterizo).

Dedico esta obra de arte a los mártires peloteros de la desaparecida Canchita "La Cuadrada" de la Urbanización La Pólvora.

"Encadenado estoy como un esclavo, y cada vez que quiero libertarme, cuando pienso y decido en alejarme, regreso a ti con más adoracion. Un prisionero soy de tu cariño, en una cárcel de amor me has encerrado, cuando quiero fugarme de tu lado, soy un prisionero eterno de tu amor". (Cárcel de amor).
Hubo una vez, en el barrunto, una linda parejita, Guillermina & Napoleón Jóse Carlos, desde que se conocieron fueron uña y mugre, tal para cual, un roto para un descosido; él sudaba la gota gorda los fines de semana en el futbito callejero, empapando la camiseta deportiva de sudor cervecero, y ella con sonrisa fingida vendía a crédito ... jabones y shampús; también, joyitas y desodorantes.
- ¿Oe, Napo, qué perfume barato te has echado? Pucha, me hubieras comprado a mí mis productos de marca, y no estarías apestando a esa porquería de ruda podrida. ¡Cámbiate de ropa que hueles a pichi de caballo, mi amooor!
- ¡Mi mamá me ha regalado mi colonia! ¡Y no te hagas la chiflada que no te asienta!
Napoléon Jóse, más conocido como "El Príncipe", no tuvo palanca para llegar a la primera división pero tuvo suerte de llegar a la segunda cuadra de la calle Aldana; donde descubrió a la hija de la reina madre de las baratijas, rezos y embrujos. Ahí conoció a Guillermina, la joven reina de los carnavales de Aldana.
Los adolecentes se preguntan, por qué a Napoleón Jóse Carlos le dicen "Príncipe". Napo se ganó el mote de "El Príncipe", porque Dios es grande y la Virgen de regular tamaño. Por los azares del destino en una tarde de Campeonato Relámpago en La Cuadrada, reemplazó al irremplazable jugador callejero, al carismático e indiscutible mejor centro forward de las canchitas victorianas, al ídolo de los kioskos de periódicos, al jugador del fulbito macho, reemplazó al "Escribidor", más conocido en las estepas de la jungla salvaje e indómita de La Frontera de Parinacochas con Las Américas, como : "El Rey León".
Al poquito tiempo después que Napo Jóse Carlos recibió su lindo sobrenombre; le creció la barriga, perdió presencia y estampa y solo cumplía a duras penas funciones de Principe.
Los esquineros, de acuerdo a su edad y estado etílico, casi siempre dicen la verdad:
- Napo Jóse Carlos reemplazó al "Rey León" pero nunca lo igualó, ni en clase, ni en elegancia. Solo fueron iguales en la bebida y raspando la olla en la buena comida.
Después de buenos meses de pachanga con la reina, al principe Napoleón le llegó la hora de buscar chamba; su familia no le exigía nada pero la que jodía y exigía era su peor es nada, la Guilly.
La reina madre de las tinieblas de Aldana, exigió a su princesa que ya había llegado la hora de eliminar los préstamos y los fíados. La princesa tenía que decidir su situación. Guillermina cuadró al principe callejero usando el más completo manifiesto del glamour y las preconcebidas tácticas de embrujo de los catálogos de Unique & Yanbal, sector cosméticos y joyas.
- ¡Napoleón Jóse Carlos! ¡Mi amor, mi cielo, mi rey, cariñito de mi vida, alma mía, ya no puedo más, quiero libertarme, olvidarme de la casa de mamá! ¡Ya no quiero sus mandados, ni escuchar sus gritos, ni birrinches, estoy harta, hasta la coronilla de su desquiciado mirar, solo quiero alejarme de la calle Aldana, para entregarme a tí, en tu casa, con adoración!
- Guillermina, yo no puede vivir sin ti, cariñito de mi vida, mi amor, en ti paro pensando y por ti sufriendo. Pedacito de mi vida yo le suplico por Dios que tu madre no me haga desdichado mi angustiado corazón.
- ¡Esa no es una respuesta, maricón!
- ¿Sí? ¿Qué bonito! ¿Y la mantención? ¿Cae del cielo? Jajaj ¡Graciosita eres mi linda mercachifle!
- ¿Pero tu me dijiste que no podías vivir sin mi! Tú me quieres, yo te quiero, nosotros nos queremos ¿no?
- ¡Sí, pero no es para tanto! ¿Nos queremos pero mantenerte? ¡Tá jodido!
- ¡Antes dé ... me lo prometíste!
- ¿Qué? ¿Y tú te la creíste?
- ¡Cumple tu palabra pé ón! ¡No seas maricón! ¡No te hagas el idiota!
- ¡Y tú no te hagas la estrecha!
- ¡Tú mái! ¡Cobarde! ¡Desgraciado! ¡Maldito! ¡Eres igual a todos los de La Oficina de Balconcillo City!
- ¡Guillermina! Yo te amo, yo te quiero, pero ... mamacita linda ... Guilly ¿Tú sabes las obligaciones que acarrea un matrimonio? ¡Nuestras mamitas se convierten en suegras, eso es muy dañino para nuestra estabilidad emocional y salud, después vienen los hijos, los pleitos, las separaciones, los divorcios! ¡Eso quieres! ¡El matrimonio es la causa número uno del divorcio! ¿Tan joven y quieres problemas? ¡Así como estamos, estamos bien! ¡Tú en tu casa y yo en la mia! Tú puedes dormir todo el día. ¡Tú madre me odia! ¡Por eso te aconseja mal! ¡Haz caso a los designios que te dicta tu corazón!
- ¡Oye güevón, a mí no me palabrees, a otra cuentale ese cuento! ¡Contesta rápido, ahorita! ¿Nos casamos o no? ¡ Habla cobarde! ¡Hijodetúmái!
- Yo sé que estoy ligado a tí por brujerías de tu mamá, ella ya no quiere mantenerte y cree que yo soy el zonzonete pá dejarme engatusar. Regresa a tu casa y cuéntale una mentira ... a la bruja de tu madre ... dile que no me has visto y más tarde nos vemos en el Boulevard de Palermo.
Pasó un par de semanas y el horinzonte se ponía claro para algunos y oscuro para otros.
- ¿Amor, mi cielo, mi príncipe, tú me quieres?
- ¡Claro que te quiero, mi amor, mi reina!
- ¡Entonces, no quiero que invites al chismoso del Escribidor, escribe cada güevada y mentiras! ¡Júrame que no lo invitarás!
- ¡Lo juro por la Bendita Cruz del Inmaculado Parque Miguel Dasso! ... No lo invitaré.
- ¡A su familia y hermanos sí los invitas, necesitamos los regalos y ellos son buenos invitados!
Cuando llegó el día de la boda, sorpresa fue para todos los vecinos y peloteros, la fiesta no era en el barrio del galán; la jovencita había escogido por recomendaciones de su mamita el Gran Salón Deportivo de los Jugadorasos de los Santos Domingos y días feriados; sito juntito a La Cuadrada, aludiendo que Balconcillo es la madre de los vicios y de los pecados capitales, inquilinos menesterosos, gente de mal vivir, chismosos, borrachos y sacavuelterosos.
Los nietos e hijos de los invitados contaban los pasos nupciales de la radiante novia.
- ¿Saben cómo nacen los bebes? Preguntó uno de los mocosos al grupillo.
- ¡El papá pone la semillita en la florcita de mamita!, contestó el coro de ángeles.
- ¡Eso nos dice la profesora, pero yo sé la verdadera verdad!
- ¿Cómo es?; preguntaron con curiosidad.
- ¡Yo he visto a mis papás hacer a mi hermanito que recién ha nacido!
La abuelita Pila con manto, velo, rosario, detente y hábito, arrojó a los diablillos del atrio y se persignó por todos ellos mirando al cielo, la cruz y las campanas; agitando su cabecita como una loquita.
Cuando la novia entró a la Iglesia, cadenciosamente, a la izquierda de su padre, pensó en todos los domingos y fiestas de guardar que no había ido a Misa.
- "Es largo el caminar, por el desierto bajo el sol, no podemos avanzar, sin la ayuda del Señor".
Las amigas y hermanas de la novia lloraban de alegría; la reina madre apretaba los dientes, y sin disimulo clavaba una sarte de alfileres y estrangulaba a un muñequito de tela negra, murmurando con voz muy baja conjuros de hechicería de magia negra:
- "Serás esclavo de mí y de mi hija".
La bodoque afrancesada, Erika De la Molina, feliz de la vida se jaraneaba y machacaba:
- ¡Este muñecón va a quedar más peor y más adolorido que mi querido sacolargón Eduardón!
En pleno bailongo el novio, a media voz, le dijo en la orejita a su princesita:
- En mi saco tengo dos billetes de cien, trae uno, solapa nomás.
- ¿Traigo un billete, de qué?
- De cien soles … disimuladamente ...
- ¿O sea tienes doscientos soles?
- Si, trae solo un billete.
- ¿Para qué, ah?
- ¡Carj! Anda, trae un billete, después preguntas.
La linda e inteligente novia se dirigió hasta el respaldar de la silla donde estaba el atuendo; revisó bolsillo por bolsillo bajo las atentas miradas de los invitados; no encuentró nada, se fastidió. ¿Es una broma de mal gusto? pensó. Muy discretamente le comunicó a su príncipe que no había nada.
- ¡Óe, baja la música, pé! ¡Napoleón! ¿Náapo en qué bolsío están los doscientosoles? ¡Napoleón Jóoose! ¿Óndestán los billetes de a Cien?
Napoleón Jóse Carlos, "El Príncipe", se acercó sigilosamente preocupado, tomó en sus brazos el saco prestado y revisó el bolsillito de la solapa y nada. Pensó, revisó los otros bolsillos, los de afuera y los de adentro; se revisó los bolsillos de sus pantalones ... nada. También se habían levantado su billetera, el pañuelito bordado con sus iniciales, las moneditas de diez céntimos, la flor del solapín. Todo había desaparecido como por arte de brujería. Recuperando la calma, lanzó salvajemente el saco contra la inocente silla.
- ¿Jóse, no me digas que te han robado?, preguntó la doncella.
- Guilly ... ¡Me han robado!
- ¡Te estoy diciendo que no me digas, ón!
El galán, reflexionó.
- ¡Tus hermanos y tu madre estaban sentados a mis costados! ¡Por la pút que los parió!
- ¡Mejor, cierras el pico! ¡Mi amor, no metas a mi madre en tus problemas, quien te dijo que te sacaras el saco, eso te pasa por güevón!
- ¡Tu familia, ellos estaban sentados juntito a mí ...
- ¡Quién lo haya agarrado que le haga provecho, pé! ¡Ahora olvidaté!
- ¡Tus hermanos y tu madre!
- ¡Sigues con la misma cantaleta! ¡Papalindo los va a castigar por malos! ¡Ahora cállate el hocico!
De buenas maneras la novia tranquilizó a su rabioso montalban. El novio miró a todos los presentes buscando un sospechoso; luego volvió a girar siguiendo los compases del vals, buscando una alma buena y caritativa. Su amigo, el buen samaritano del Sector 13 victoriano, se dio cuenta de la mirada, y le estrechó la mano, dejándole a la disimulada un billete para que siga la roneada.
En una esquina de gran salón los deportistas del Rico Dasso se miraron. El caballero Juan Fernando "El Boga" tuvo una de sus grandes genialidades.
- ¡Muchachos! ¿Qué les parece sí hacemos una chancha para quedar bien con el novio?
- ¡Yo no quiero quedar bien con el novio, ni con nadie, a mi me han invitado! ¿Tú quieres quedar bien? ¡Haz tu chancha solo! Aclaró bien claro, Carlos "El Gringo" Aristondo, y se apartó del grupo.
- Cuñao ahorita me doy cuenta que me he olvidao mi billetera ... y mi chequera. ¿Puedes poner por mí? Rolando Marallano (a) "El Siciliano", respondió a Juancito Fernando.
Doménico Luigi Pera "El Ahijado", miró desesperadamente a su esposa y le hizo señas por lo bajo para que lo llamen y librarse de los diezmos gratuitos fuera de Misa.
Sorpresivamente hizo su ingreso con fanfarrea premeditada Don Tawa Canal Lima Manta Pacha Serra "El Padrino", adornado de su cadenota, de su esclavota, de su anillote de achote 12 kilates de los estados norteamericanos. Fuertemente custodiado por su cuñado, chofer y chaleco, traía un hermoso adorno floral y un botellón de cinco litros del mejor whiskey de sus clandestinos alambiques. Más atrasito, lo seguía ligerito, el rapidito Yor, cargando kilos de cubitos de hielitos y cartones de cigarrillos de contrabando para regalar.
Los hermanos Chávez Pariona, Cajachos de Tambo de Mora, hacían cortina en una esquina, haciendo sombra al Escribidor que se había zampado disfrazado de Director Técnico de fúuut-boool.
En el centro del salón bailando música de Rolling Stones, Enrique Fernández Del Águila "Ricky El Antiguo", parecía un animador de fiestas infantiles, muy lindo con su vestuario de los años 70; botines de charol modelo The Beatles, pantalón acampanado a rayitas y saco a cuadritos con solapa ancha; con una larga y glamorosa peluca rubia postiza sujetada por un gorrito rojito con elástico que le apretaba la barbilla.
La fiesta bailable inolvidable seguía, había trago pero no rancho, ni sánguches de triciclo, las anticucheras ya se habían marchado, solo quedaba la pollería. El suegro lindo del principe, risueño y despacito, le dijo:
- Anda a la polleria de mi parte y pide un pollo a la brasa con doble porción de papas fritas; que me apunten a mi cuenta; también, una damajuana de vino pa bajar la grasa. ¡Vuela!
El principe se acicaló, se peinó, y se puso bonito; se metió en su saco y llegó ligerito, el dueño al escuchar su pedido, lo interrogó.
- ¿Cómo otro pedido igual en menos de lo canta un gallo? ¡Ahorita nomás ya se llevaron uno igual de parte de Don Martino, dos no fio, así sea el buen vecino de Don Martino!
El novio regresó a la fiesta y preguntó.
- ¿Don Martino, a quién más a mandado usté?
- ¡A tí solo, pues, hueveras! ¡Nadie sabe nada del pedido, solo tú!
El novio abrió los ojos y meditó.
- ¡Dios Mio! ¿En qué barrio he caído? ¡Hablan mal de mi amado Balconcillo y esto es peor que el Infiernillo! Mejor hubiéramos hecho la fiesta en la esquina de La Oficina para no exponerme con la maravillosa gentita de la Canchita bendita de La Cuadrada.

¿Viene carro? (Service Express)

Dedicado a mi linda gente de mi esquina La Oficina.

Terminó el Campeonato relámpago para los cochos veteranos de la tercera edad ""Champions Master-Cos", el último partido se jugó en la pista como todo el campeonato, no llegaron las autoridades distritales invitadas, tampoco la policia. Campeonó El Mejor, y en la noche del mismo Domingo todo volvió a la normalidad.

Al día siguiente, lunes, ocho de la mañana después de consumir la última botella de cerveza se procedió a devolver las cien cajas de chelas en estaban en concesión, las dos parrillas y las sillas, y los ollones con sus cucharones. Don Tawa Canal "El Padrino" prestó su camioneta. La collera marcaba al pelo pintado de Pocho "El Estilista"; cuñao de Pool Marchena "Cabeza de Muela"; Pocho el año pasado haciendo uso y abuso de confianza se robó una hermosa parrilla del artista "Señor Actor" León Cadenillas, y ahora quería repetir la misma osadía. Doménico Pera Carrasco "El Hijo Político Fiel" se ofreció para manejar la camioneta. Josénrique Pezú "El Cocinero" metió su cuchara, opinando que el camionetón lo debe manejar un buenón en la caña. Entonces tomó la posta Quetzón Ned "Tizarro", chofer con papá Comanche. Cargaron la camioneta con cuidado hasta donde se podía. Alguién preguntó:

- ¿Quién acompaña a Quetzón Tizarro?

Nadie se movió, nadie levantó la mano. El Cocinero nuevamente metió la cuchara.

- ¿Qué lo acompañe Yors!

Todos estuvieron de acuerdo por la buena decisión. Partió con precaución la 4x4, algunos hicieron adiositos con la mano. Diez de la mañana la collera hizo una chancha miserable para meterse la del estribo, el clásico licor Shiamura con pasas; el Zeñó Manué "Domam Sport" se guardó el ripio y compró un par de cajas de cerveza con dólares canadienses en la Bodega de Oswaldo "El Doc Odontólogo", Oswaldo barrió la esquina y la tropa de sentó en "La Oficina". Jessy Yesso "El Traidor" se puso tieso de ver tanta chela helada. Llamaron por Nextel a Leonel Siles "El Tornero", tenía roche, su mujer, lo marcaba a presión. José Carlos "El Sambo" gritando hasta el cuarto piso balcón, pidió permiso pa tomarse una rubia invitada. A Vitorugo "Veachy" se le cayó una chicharra. El tío Leonel "El Abuelo Viejo" la pisó, explicando a Veachy que ya era de día, non pecata. Veachy miró el cielo y suspiró: Uté tiene razón.

De Balconcillo a la avenida Isabel La Católica son menos de diez minutos en auto, habían pasado dos horas y la movilidad no regresaba. El Padrino preocupado llamó por celular y nadie contestaba. Todos hicieron lo mismo y Tizarro, nada. Seguían pasando los minutos. Seguían los intentos telefónicos hasta que Tizarro contestó.

- Estoy en la Comisaría de 28 de Julio ...

- ¡A mí que michi dónde estás! ¿Mi carro?

- ¡La camioneta está en la avenida México con Abtao!

- ¿Qué hace ahí? ¿Quién la está cuidando? ¿Yors?

- ¡No, Yor está conmigo! ¡Tu camioneta tá chocada!

- ¿Qué? ¡Explícate imbécil! ¡No dijiste que sabías manejar!

- Sí, y tengo Brevete A1... pero deja que te explique: Llegamos a la avenida México, yo le dije a Yor: Avisa sí viene carro, y Yor, dijo: ¡No viene carro!; volví a preguntarle; ¿Seguro? ¡Sí!, me contestó. Intenté cruzar y un volquete nos pasó por encima, nos llevó de encuentro, de milagro no estamos muertos … pút, tu carro es chatarra ... la dirección, el rayador hasta el perno, el motor está recontra cagao, nada sirve pá náa, las llanta están hechas papilla!

- ¿Y qué haces en la Comisaría?

- Tengo que esperar el examen toxicológico, me creen drogo, pepeado, no creen mi versión.

- ¡Miér! ¿Y Yor?

- ¡Acá está con la cara de güevón! ¡Inocente el puta!

- ¡Pásalo!

- ¡Yors!! …. ¿¿Yoooorrs??

- Hola, Tawa … ¿Cómo estás?

- ¿Oye, Yor, tu eres ciego o tarado?

- Eeeh, Tawa, escúchame ahora a mi.

- ¿No viste el camión?

- ¡Sí, sí ví el camión, no soy ciego!

- ¿Entonces?

- ¿Entonces, qué?

- ¡Tenías que haberle dicho que venía un carro!

- ¡¡Pero eso era un camión!!

¡Clic! … se cortó la comunicación.

Con cargo y sello (Service Express)

El super campeonato relámpago para los cochos veteranos de la tercera edad ""Champions Master-Cos" había llegado muy maltratado a la semifinal; y como todo tiene su final nada dura para siempre tenemos que recordar que no existe eternidad. Por ese motivo y muchos más, los organizadores del campeonato, redactaron un oficio dirigido al Instituto de Deportes (IDD), expresamente a la Dirección Nacional de Recreación y Promoción del Deporte y Juegos Callejeros, cuyas oficinas funcionan en el Stadium Antigüón; en la misiva solicitaban encarecidamente un apoyo directo para la comunidad Victoriana de Balconcillo City y así evitar habladurías y rajes, y que para el último partido no quepa dudas de supuesta parcialidad parcial. Los puntos que solicitaron al IDD, fueron:

- Supervisión profesional; prevención y control del uso de sustancias prohibidas a los jugadores y al público en general; un par de arcos de fulbito de medidas reglamentarias y los servicios de Colegiados en Arbitraje y Arreglaje.

El responsable de la Comisión para ejecutar la solucitud fue el Caporal de Relaciones Públicas e Ilustrísimo Capo de la mafia palermitana, Don Tawa Canal Lima Manta Pacha Serra, después de estampar su firma y rúbrica hizo entrega de la Solicitud al corresponsal de correos, al endemoniado Service Express, Yor, terrible operario de las recontracomunicaciones. Yor recibió el sobre y la orden de Don Tawa en medio de grandes expectativas y esperanzas.

- ¡Yor, en tus manos encomiendo nuestro destino para Campeonar el Campeonato! ¡Yor Express! ¡Vaís a completar la obra más grande que el cielo ha podido encargar a los hombres! ... ¡Prolongación Parinacochas y Las Américas aguardan La Victoria! ¡Vas volando a la puerta cuatro - 04 - del Stadium, entras, a la mano izquierda está la Oficina número tres -03 - entregas el sobre, y que te sellen bien sellado y muy claro el Cargo! ¡Habeís entendido!
- ¡Sí, Padrino!
- ¡Podeís ir en paz!

En menos de una hora, la saeta Express Yor, estaba de regreso, fue interceptado por el Secretario de Pesas y Medidas, el Colegiado DT, Julitto Baylón.

- ¡Oe, trae pa cá el cargo! ... ¡Put ya la ensartaste, ón! ...
- ¿Qué pasa?; gritó desde su Camionetón 4x4 Doble Cabina Multi-Point Fuel Injection, el Padrino, Don Tawa Canal Lima Manta Pacha Serra.
- Taita, uté mí'mo lea el cargo ...
- ¡Yor! ... ¡Acá el sello dice! ... ¡¡Oficina Cuatro!!
- ¡Y qué culpa tengo yo que los de las oficinas se hayan equivocaó de Sello!

El asesoramiento técnico deportivo estatal y el Campeonato se desvaneció para la hichada y para las personas notables del barrunto.

La carta (Correo Postal Service Express)

Unión Balconcillo Fútbol Club y el Presidente del Mundialito de El Porvenir, organizaron un campeonato relámpago para los cochos veteranos de la tercera edad ""Champions Master-Cos" e invitaron a consagrados clubes deportivos victorianos y a instituciones amigas. Yuri León realizó el cronograma del festival y su fiel e inseparable chaleco y asesor, Yor, se encargó de llevar la correspondencia hasta lo más recondito de los recovecos metropolitanos.
- Yor, acá hay dos cartas; primero llevas este sobre manila a San Isidro, es para los ugartinos, para la Asociación Ugartina, mira la insignia granate AU ¿ok?. Luego regresas a Balconcillo y de frente te vas al Bar de la Esquina de la avenida Cánada con Santa Catalina, entregas la segunda carta al señor Manuel Mejía del Club Sporting Domam. ¿Todo claro? ¿Entendiste?
- Yuri, el segundo sobre está en blanco, ponle el nombre para evitar confusiones.
Y en campeonato de realizó a pesar de todo.

Pinocho, la palabra olvidada

Pinocho, la palabra olvidada
Trastabillando seguí el destino trazado por los dioses comediantes, dando tumbos llegué al mítico Grupo de Teatro, bajo la manga tenía un tarjetazo y el apoyo incondicional de mi manager; llegó el momento de la entrevista y no pasó nada, a excepción que sólo me dieron una chequeada de pies a cabeza; a la hora que me presentaron al grupo los demás integrantes no se dieron por aludidos, ni la tos; en prima me alcanzaron un libreto y antes que le dé una hojeada la Directora mirándome fijamente con cara de pocos amigos, me preguntó:
- ¿Dicen que eres actor?
- Así es.
- ¿Dónde has estudiado?
- En Lima ... hice la escuela por televisión, el bachillerato por radio y me recibí en la universidad de la vida.
- Acá no estamos para perder el tiempo.
- Lo sé.
La Directora le dio una rápida mirada a los ojos a mi representante y dirigiéndose a mí sin más explicaciones me dijo:
- ¡Stromboli es tu papel!
Se hizo un silencio en las butacas, todos me miraron, tragué saliva disimuladamente, acepté con un meneo de cabeza y apretada de labios, y me oculté en mis gafas oscuras de verano. Como nuevo integrante del grupo pensé que me iban a dar un personaje secundario para que me vayan conociendo y yo me vaya fogueando, pero no, me dieron uno de los personajes principales: Strómboli, el titiritero del circo. En ese momento me pescaron frio, no pude decir nada; en el ensayo de mesa cuando leímos detenidamente toda la obra, Pinocho, me dí cuenta que tenía bastante participación y bastante letra; me asusté, me puse pálido, se me bajó la presión, pero no dije nada a nadie. Mi prestigio estaba en juego. El único nuevo integrante en el elenco era yo, y yo era el único que no se sabia la letra. Concluida la lectura me dijeron:
- Un par de ensayos y saltábamos al ruedo.
- No hay problema; contesté con un nudo en la garganta.
¡Mentira, sí había problemas! Mi cerebro no funcionaba a cien kilómetros por hora; tenía la chispa atrasada y entumecida por haber estado trabajando con el bendito apoyo del teleprompter o con los angelicales apuntadores. Sudaba frio.
En mi ensayo general solo con los actores que participaban en escena me di cuenta que el joven actor que personificaba a Pepe Grillo se sabía toda la obra al derecho y al revés; una vez acabado mi preestreno tomé la iniciativa de charlar con el joven - de cariño le puse el sobrenombre "grabadora humana"; le pedí que no me pierda de vista, le expliqué que tenía la letra prendida con alfileres.
- Me avisas, por favor, el momento exacto cuando me toca entrar a escena, no me he aprendido bien los pies.
- ¡Pero es fácil!, tu primera entrada es el quinto compás de la marcha Washington Post ...
- Por favorcito, me haces una seña. Mañana con el público encima para mi esto va hacer como un examen de grado, por favor.
En el estreno mi memoria de elefante funcionó como un reloj suizo. En la siguiente función, el segundo domingo del mes, bacán pero sudé frio en mis monólogos; tercera función, fue la peor aventura neurótica, se me hizo una laguna que ni los diositos de las aguas podían salvarme; acordándome de las sabias enseñanzas de mi profesor Peter Brook:
- "Una palabra no comienza como palabra, sino que es un producto final que se inicia como impulso ... "
Tomé viada y me dí varios impulsos, zarandeadas y sacudones, y nada; con pasos lentos y seguros, sin perder el carácter de mi personaje, un hombre sin escrúpulos; me dí una vuelta por todo el escenario con mi actuación desvariada y como último recurso pegué la oreja en el telón de fondo, transpiraba a secas … en eso escuché la vocecita angelical y bondadosa de "Pepito Grillo" volviéndome el alma al cuerpo:
- ¡Dios mío, sí existes!; me dije para mis adentros.
Y mi prodigiosa voz resucitó de la ultratumba como un río represado cuerdamente canalizado, tal fue la magnitud de mi actuación que los niños acabaron odiándonos de verdad, a mí y a mi espectacular personaje hasta mucho tiempo después que terminó la temporada.