Parloteo de grullas (Cuento pre-primaveral)

Parloteo de grullas
Astronómicamente el calendario marcaba la cuarta semana de septiembre; el Astro Rey desde el firmamento iluminaba perpendicularmente directo el tórrido escenario. El cálido resplandor con variados matices de verdor florecen con esplendor; los pajaritos trinan con sus trinos; nubes de mariposas pintan el cielo multicolor. Los niños con curiosidad siguen el festejo, abriéndose paso por la ardiente vereda tropical; los escolares colorean las calles con el vistoso desfile primaveral; bandas de música, de algarabía y alegría. Reinas primaverales lanzando al aire pétalos de rosas, pica picas y sonrisas. Los marciales batallones cantando con buen ritmo las vibrantes notas del bel canto universal:

- “¡Primavera, primavera, ra, ra, ra / primavera, primavera, nuevo triunfo de la vida / ra, ra, ra, primavera, primavera / que natura te canta / primavera, primavera de la juventud / yo te canto primavera / como el ruiseñor te canta / ra, ra, ra ...!”

En la córner de la mentira, Parque Unión Panamericana con Palermo Boulevard, donde doblan los microbios, juntito al mudo kiosko amarillo; el Intiwatana marcó las doce del meridiano del medio día, la hora de la rica jama, del menú o del estofa’o. Paralelamente cerquita pero muy lejos de la realidad, zambullidas en una burbuja de brujas, aprovechando el pánico y jolgorio del torbellinoso carnaval: Dos malévolas grullas lorean como cotorras, no les interesa el tiempo, ni el calentao. Escudándose con los estrepitosos bombos y platillos, las damas se envuelven en agresivos parloteos. Nada les interrumpe la secreta prédica; ni los pitos, ni silbatos, ni las matracas con su bulla; ni los ruidos, ni las escandalosas bocinas de las combis asesinas, los gritos del populorum, los chillones parlantes de los vendedores ambulantes; nada hace mella al insulso cotorreo que tenía como tema los clásicos mareos.

Las tías no pasaban desarpercibidas, sus corazones y sus malignas lenguas viperinas enfermas de rabia y toxinas rebelaban la ebullición del parloteo. Mil gestos las traicionaban, miraban a diestra y siniestra, pa'delante o pa'trás; esquivando a vecinas que pasaban rozando por la esquina, se petrificaban, mirando las nubes reanudaban la plática con exitación. Por las máscaras y gestos exteriorizan lo bueno que estaba la contertulia del chisme distrital, por horas las cotorras hablaban sin parar. Cargando sus canastas vacías como alegorías a la estupidez, no usando el cerebro por dejadez, cada enredo o patraña lo decían con énfasis o al revés y casi siempre con taradez.

* “Y el hombre ... Pobre ... pobre. Vuelve los ojos, como cuando por sobre el hombro nos llama una palmada; vuelve los ojos locos, y todo lo vivido se empoza, como charco de culpa, en la mirada”.

El Mercado Cooperativo Palermo, a cien metros de distancia, miraba la hora; les pasaba la voz, les guiñaba el ojo, les mandaba besitos volados, silbidos, bucles, retratos, pañuelos y cartas de amor, y nada más. Pero las damas no se daban por enteradas; nancy que bertha; estaban imbuidas en una terrible, tenaz y depredadora conversación.

Del microbus bajaron desparramados una veintena de jóvenes con pasos apresurados, uno de ellos viroleó por la sorpresa, las quedó mirando; se acercó a paso decidido, no contento, muy educado, haciendo una venía, saludó:

- ¡Muy buenas tardes por las tardes que no son tan buenas!
- ¡Hola, eres tú! ¡Anda avanzando que'orita te alcanzo!

El gentil esposo de la “Divina” en la cocina. ¿Por qué fue tan inoportuno el señor? El sacolargueado les malogró la sazón del rico requezón de letras ahumadas en el caldero del fervor del calorcito que acariciaba y quemaba en el centro del medio sol. El joven, como todo buen esposo, no sabía lo que pasaba, ni que las torturaba, preguntó como todo buen pío cristiano con el corazón en la mano:

- ¿Qué pása Maria Cristina? ¡Maria Cristina me quiere gobernar, yo le sigo le sigo la corriente, porque no quiero que diga la gente, que Maria Cristina me quiere gobernar! ... ¡Hola, Maricha! ... ¿Qué ha pasado?
- !No ha pasao nada! ¡Cállate la boca un ratito!
- ¿Por qué ese tono de voz? ¿Pero qué pasa? ¿Por qué esas caras? ¿Quién se ha muerto? ¿Por qué tanto misterio?
- ¡Pissssss! ¡Por favor! ¡Calla! Me'stá contando algo que sólo nos interesa a las dos, a ambas, a ella y a mi. ¿Tendiste? Es una conversación de mujeres ¿ok? ... Mejor ¿por qué no vas al mercao y vas comprando la riquísima "Yuquitas de Sabor Nacional" ... ah, también compra arroz y huevos, si quieres plátanos también.
- ¿Qué, nuevamente comer lo mismo? ¡Si no es arroz con huevo es huevo con arroz! ¿Nosotros por qué tenemos que pagar el pato cuando tú chismoseas?
- ¿Quién está chismoseando? ¡Qué malablao eres! ¡Dios Mio! ¿Cómo eres? ¡Cualquiera que te escucha te cree! ¡Ay, hija, este hombre puede meter preso a cualquiera por hablar tonterías! Orita nosemos encontrao. ¡Por favor! ¡Un minuto de silencio y nada más!
- Ya ¿pero quién a muerto?
- ¡No hay ningún muerto! ¡Nadie está muerto!
- ¿Entonces por qué el minuto de silencio? ... ¡Sigan! ... ¡Yo escucho!
- ¡Si serás ... chismoso!
- ¡Yáaaa, apurate por favor! ... ¡Quiero almorzar! ¡Vengo de laborar y quiero mi al-muer-zo! ¡Los chicos ahorita llegan del colegio, van a pedir su almuerzo y no hay nada! ¡Ni tus famosos huevos fritos! ... ¡Ni los huevos has podido comprar!
- ¿Cómo si lo que dejaras fuera bastante?
- Yo no me quiero meter pero los precios de los alimentos suben diariamente. Uno tiene que ingeniárselas para poder cocinar. El dinero ya no alcanza y los sueldos no suben.
- Perdón Maricha ¿a quién quieres florear?
- ¡Hija, este ón solo deja veinte soles pa el almuerzo! ... ¡Tú tás loco! ¡Eso no alcanza para ná!
- Aprende a cocinar y te vas a dar cuenta que es una buena cantidad, para cuatro es razonable.
- ¡Mi mamá es la encargada de la cocina!
- ¡Yo me he casado contigo, no con tu madre, ni con tu familia! ¡Cuando vas a entender! Preguntale a tu madre si veinte soles está mal. Aprende a cocinar y te quedas con chancha de yapa. ¡Lo único qué sabes hacer es pedir y joder!
- ¿Hija, tú con cuánto haces el mercao?
- Ay hija, sí yo te contara, tengo que hacer maravillas en estos tiempos, estoy vendiendo mazamorra morada y arroz con leche ... al engreído de mi esposo no le aceptaron su pliego de reclamos y ... ahora está sin trabajo ... por el momento sólo compro verduras y menestras. Lo más barato.
- ¿Qué? ¿Se han convertido en herbívoros? ¿Por qué no se comen los gallos que tiene tu marido?
- ¡Esos son gallos de pelea! ... Bueno ... cuando un gallo pierde nos lo comemos, hago sopa de gallo ... y sale rico.
- ¿De gallo? ¿Ón venden gallo?
- No venden. Ellos se estan comiendo los gallos de pelea que su esposo cría en la azotea. Se comen los gallos que entierran el pico, los que pierden en las peleas de los sábados.
- ¡Ah, y de un gallito sale un buen calderón! ¡Con sus menudencias y menestras sale cañon!
- ¿Sabelotodo, terminaste? ... Hija termina porque éste no se va a mover de acá. ¡Un cinco y nos vamos a la casa! ¿Por qué no vas al mercao y vas comprando las yuquitas aunque sea? Anda haciendo la cola que cada día tá más larga ...
- ¡Pero si tú tienes el billete!
- ¡Cómo jodes! ¡No me respetas delante de mi amiga! ¡Toma! ...
- ¡Este es un billete de diez soles, yo te dejé un bille de veinte soles!
- ¡Cómo jodes! ... ¿Y tú crees que me he agarrao la plata? ¡He comprado detergente y jabón!
- ¿Para qué? La ropa sucia está amontonada desde meses ...
- ¡Por eso, pues! ... ¡No fastidies y espérate unos minutos! ¡Ahoritacabamos! ... ¡Cuenta, hija!
- El joven parece buena gente, le enseñaba matemáticas porque la chica estaba mal en el colegio ... asi ... pues ... hija. A los chicos hay que ayudarlos. Los padres tenemos que poner el hombro. ¿Qué nos queda?
- ¿No entiendo?
- ¡Cá, no seas sapo! ¡Todos los animales me gustan, menos los sapos! ¡Éste es má chismoso ... ¡Chismoso despué te cuento! ¡Sigue hija!
- El muchacho tiene 18 años, trabaja y es bien responsable ... va a correr con los gastos ... es decente, educado y muy respetuoso.
- Una ayudadita, no entiendo.
- ¡Pero te callas! ¡Su hijita va a tener bebe!
- ¿Qué hijita?
- ¡Por eso no me gusta decirte ná! ¡Su hija!. ¿Qué otra hija le conoces? ¡Ella sólo tiene una hija y un hijo! Ahora limítate a escuchar.
- ¿A tu hijita la he visto con uniforme escolar, ya terminó el colegio? ¿Qué edad tiene?
- En octubre a fin de mes cumple quince años. Y queríamos ahorrar para su quinceañero. Su madrina vive en los Estados Unidos iba a venir a saludarla, ahora ya no vamos hacer fiesta ni nada. Ay, míra pues hija. Somos piñas. Sus quince años sin fiesta de quinceañero ... qué van a decir sus padrinos ... y los vecinos.
- ¡Y su hijo también va a ser papá, su chica es la hija del Vitorugo, el “presdigitador”.
- Jajajajajaj ¡Querrás decir prestidigitador! ¡Prestidigitador! jajjajajaj ¡Vitorhugo no es presdigitador ni es prestidigitador! ¡Es Predicador!
- ¿Qué? ¿No es mago? ¿Ónde predica? ¿Predica la Palabra de Dios? ¡Yo lo he visto de amanecida cruzando La Frontera! ¡No fastidies! ¿Predicador? ¡Tendrá una Iglesia Satánica! ¡Tremendo malogradazo!
- Perdón, una última pregunta y me voy. ¿La hija de Vitorugo debe tener la edad de tu hija, no?
- Sí, jugaban y estudiaban juntas en el cole de Santa Cata, casi juntas van a dar a luz. A nosotros sólo nos queda ayudar. ¿Qué más podemos hacer?
- ¿A esta altura? Nada. Como dijo el famoso filósofo shilico cajamarquez: “Si tienes hijos, prepárate para los nietos” ... Ya está hecho. “Todo está consumado”. Sólo les queda esperar. Tienen que prepararse física, emocional y económicamente, ahí está lo bueno ... ¿Tú nunca hablaste con tu hijita? Mucho chisme y poca comunicación. Faltó educación. ¡Qué agrandados! Se adelantaron a la primavera.
- Pero que iba hablar, sí eran chicos ¿Hablar qué? ¿De qué? ¿Qué, qué? Entiende, pues, no seas cerrado. A ti también te puede ocurrir, tienes hijos, nadie está libre. Cuando llega, llega.
- Traer un bebe no es cosa de juego. Tus hijos no saben hacer nada ... no tienen ni secundaria ... ¿Qué saben hacer? ¡Nada!
- ¡Por eso no quería contarte náa! ¡Ni que escuches náa! ¡Ni decirte náa! ¡Por qué siempre complicas las cosas! ¡Siempre es lo mismo! ¡Eres un metiche! ¡Un aguafiestas! ¡Un boca salada! ¡Pobre que tés contando! ¡Cuenta y te la vas a ver conmigo! ¡Carajo! ¡A éste y a hijos de mala madre de los chismosos de La Oficina y los de las Casitas Blancas hay que tenerles miedo! ¡Paran rajando de todo el mundo! ¡Chismosozazos!

Al final la vida sigue igual, eh, antes que termine la Primavera, terminó la linda espera, las dos nuevas mamás tuvieron a sus bebés, dos lindas y bellas criaturas. Los abuelos estan metiendo el hombro en los gastos, crianza y accesorios; prácticamente adoptaron a los nietos, es un decir; dos boquitas más que alimentar, dos criaturas más para criar y educar, solamente dos. Más los dos hijitos : Cuatro; cuatro y dos papás son seis, seis y dos son ocho y ocho dieciseis. ¡Brinca la tablita! ¡Brincala de nuevo! ¡Y nos jodemos de una buena vez!

La abuelita fiel a su costumbre no dio su brazo a torcer; sigue pregonando con su bolsa de mercado colgada en su siniestro brazo; que el vago holgazán, oso perezoso de su hijo ha jurado que va a trabajar y llevar a la mesa un petit pan. Pregona, también, que el marinovio de su hija, el papá de la otra nieta, es muy buena gente, decente y respetuoso. Nadie decía lo contrario pero llegó la respuesta para tal afirmación. Y ahora este cuentito lo remata un periquito periodista y moscardón (a) “Sant Mefistófeles JR”con cachuelo en El Bocón, que versó:

¡Tía! ¡Las veinticuatro horas del día sólo te escucho a tí! ¡Cambia de disco! ¡Si supieran porque es tu locura! ¡Si supieran porque es tu agonía! ¡Aquellos que te llaman loca! ¡Aquellos tal vez llorarían! ¡Repetir siempre lo mismo te aloca! Reflexiona, piensa y con paciencia saca tu deducción: ¡Los ñaños no respetaron tu sofá, menos tu doble plaza, ahora confórmate con mantener y dar de comer a cuatro, más a tu esposo, cinco, en tu alocada casa!
La Victoria, Abril 2008.
* César Vallejo

No es cuento (Próximas funciones)


No es cuento (Próximas funciones de El Oro de Cajamarca)

El tercer domingo de junio, Día del Padre, mi vida empezó como un domingo más, preparé el desayuno y avancé los quehaceres domésticos cotidianos antes de ir a la Santa Misa de once a eme. Pero conforme pasaba el domingo patriarcal se puso turbio y terminó como uno de los días más negros de mi historial artístico.

En esa tarde, gris, claroscuro, me enteré que tenía que actuar con la boca cerrada como con un cierre, a lo mudo. Recibimos una llamada telefónica y nos confirmaron la próxima función en nuestro distrito para los viejitos de la Casa Adulto Mayor-Durlach; conocido centro geriátrico que se caracteriza por compartir arte y cultura con sus internados de la tercera edad. La Directora del Centro que conoció nuestro trabajo en una de las funciones con teatro lleno; acompañados de guitarra, castañuelas, taconeo y cajón peruano; nos explicó sus puntos de vista y nos informó que ninguno de sus ancianos conoce ninguna lengua latina, por lo tanto el actor, o sea yo, debía hacer lo mio a lo Charlie Chaplin, mudo; como sí me hubieran comido la lengua; si no, no nos contrata; según ella que ya vio y recomendó el espectáculo, yo lo puedo hacer sin usar palabras, cómico, y además con un cachito de ironía existencial.

En el atardecer me senté en el poyo del zaguán de mi linda casita, medité sobre lo que tenía que hacer en el escenario. Uno, aprenderme todo el texto alemán al pie de la letra para seguir mimicamente a la perfección la narrativa de la actriz. Dos, evitar todo movimiento dudoso así esté equivocado. Tres, utilizar al máximo mi agilidad físico-mental y reflejos sobrehumanos.

- ¡Tanto estudio para hablar correctamente y no poder hablar nada! Requinté pa' mis adentros.

No terminé de hilar mis pensamientos, se venía la noche, y me comunican que la invitación para presentarnos en Hungría es un hecho, y hasta el momento está "casi" confirmado varias funciones. Lo único que teníamos que hacer es leer bien las cláusulas para evitar problemas.

- ¿Qué problemas? Pregunté con un gesto.

Una de las condiciones consistía en trabajar el texto intercalando la historia húngara, haciendo hincapié en la batalla de Mohács y la victoria turca; y en el episódio de Hungría contra el poder Otomano. Acciones contemporáneas del encuentro de los españoles con los peruanos, de Atahualpa con Pizarro. Otra condición, que mi desempeño se limitará a realizar mi narrativa con mímica, gestos, pantomima, figuras o utizando cualquier tipo de imágenes. La última y terrible mordaz condición, organizar un Taller de Comedia física o Visual. Acepté frustadamente, dije que sí con un gran signo de interrogación en la cabeza.

Como sí se hubieran puesto de acuerdo las dos jefas; leía en mi mente la ficha técnica: Dos grandes actores extranjeros. Actriz alemana (narración épica); actor peruano (teatro mudo, no habla, no respira, misma momia precolombina).

- Bueno, ¿Qué hacemos para resolver la ecuación?
- ¡Fácil!

Solucionamos el problema teatralmente, una narradora explicaría los acontecimientos históricos húngaros en húngaro; Daria actuaría y declamaría en alemán culto, y yo actuaría sin habla. Tanto estudio de dicción, impostación, trabalenguas para terminar contando historias como si fuera Bernardo, el criado y compinche de Don Diego De La Vega "El Zorro".


Ahora que estoy expedito en el habla, con una oratoría como navaja de gallo de pelea, fluida, sin tensiones musculares, sin miedos, ni stress; ¿para qué? Para que den una orden que tengo que hablar como un minusválido verbal. Con el perdón de los enfermitos del habla. No puede ser. Hablar con figuras y gestos ... ¡Vade retro, Satanás! ... Todavía me tintinea en mis sensibles y melodiosos tímpanos la vocecita de mi nietito cuando, en plena función, le comentó a su mamita:

- "¿Qué gracioso es mi abuelito, no mamá?!!

Por tan linda premisa me comprometí enviarle un CD de todo el espectáculo, "¿qué le voy a mandar ahora? "¿qué le voy a decir? ... ¡Que justo cuando yo hablaba fallaba el audio!

Continuará ...
¡No se pierda el próximo capítulo de “El cuento no es cuento”. Mañana, a esta misma hora y por este mismo canal! Continuará ...


No es cuento (2° parte)
En la primera semana de agosto, mes de Isabel Flores de Oliva, O.P. más conocida como Santa Rosita de Lima, la tabogana; nos presentamos en la Casa de los Viejitos. Después de tanto requintar, el experimento salió bonito, hablando con propiedad, salió bien con calidad A1. Daria con lo mejor de su repertorio, actuación, narrativa épica y encanto, y yo ... haciendo máscaras como sí fuera una vitrina de huaco-retratos mochica chimú. Con la orejota bien parada para no estar fuera de foco. Todo mi despliegue físico me sirvió para darme cuenta que estoy un poquito oxidado y necesito recuperar mi training. En la sala de actuaciones nos apoyaron con una super pantalla, pasamos fotos idóneas de nuestros viajes por el Perú (Lima, Cusco, Cajamarca) y nos prestaron un equipo modernísimo para la música de fondo "Inkas aus Peru". Terminé la funcion más cansado que caballo de bandido, que tal transpirada, ni cuando jugaba mi pichanguita de fulbito en mi yapla favorita, Agua Dulce, me sentí tan trapazo, por poco me acalambro me salvo mi sapiencia. Y como 'antiguedad es clase', esta me sirvió para llegar al último minuto final ... del espectáculo.

Las Bodas de Pucllana (Cuento miraflorino)

Dedicado a la familia Álvarez-Alva.

Muy cerca del cielo, rodeado enteramente de nubes, sin visibilidad por la neblina espesa, todo se desenvolvía como un sueño; desde lo alto, hacia la izquierda, veímos turbiamente la ciudad de Lima; y mirando hacia la derecha, esporádicamente, veíamos el mar, la playa, el Océano Pacífico y los poquísimos rayos solares enclavados en las nubes espesas y grises. Mirando el horizonte entretenidamente se me acercó un señor de blanco vestir que se dirigió a mí con humildad, simpatía, bondad y confianza.

- ¡Hola Daniel!

- Hola, tu cara me es conocida. ¿De donde nos conocemos?

- Nos conocemos sólo por fotitos. ¡Soy Jesús!

- ¡Jesús! Hola, con esa afeitada y con ese terno blanco no te he reconocido. Estás muy diferente a tu acostumbrado look de las estampitas. Disculpe maestro.

- ¡Hostias! No hay problema. Vamos a la terraza ¡Pasa por favor!

- Pensaba en Pedro y Pablo, ¿Ya cayeron por acá? ...

- Pedro no está. No ha llegado. Pablo está adentro, tomando y comiendo, recuperando los días que no la vio … Pasa por favor, estamos en familia. Ponte cómodo. ¡María, por favor! Que le alcancen una gran copa de vino a Daniel que recién ha llegado de un largo viaje por las Europas, veinticuatro horas de viaje, ¿Debes de estar con una sed de camello, no, vále?

- ¡Jesús! Ya se acabó el vino. ¿Un whisky on the rocks o un pisco sour, puede ser?

- María ¿Por qué me dices eso a mí?

- Bueno, yo sirvo lo que tu digas.

- Revisa donde está el hielo, dentro de las tinajas.

- ¡Jesús, todo el hielo está derretido, pura agua! ¡Oh, Dios Mío! ¡Jesús, encontré el vino de Milagros!

- De Milagros o de Soledad, trae una copa bien servida ... ¡Sírvete, Daniel!

- ¡Jesús, qué buena calidad de vino! Todos sirven primero el vino bueno y cuando ya todos están bebidos, el inferior. Pero tú has guardado el vino bueno para la del estribo.

- ¡Para tí mi buen Daniel De los Leones!

- ¡Gracias Jesús! Antes de las doce de la noche tengo que retirarme. Mañana tengo ir al teatro a revisar el foso.

- ¿Al foso de nuevo, pa'qué? Tengo la sospecha que eres un caso clínico, Daniel.

- El foso de los músicos necesita una reparación.

- César el arquitecto, te puede llevar cuando tu digas.

- En una cuadriga no voy a llegar a tiempo a mi barrunto.

- No, hombre de poca fe, ¿Por qué dudas? Tenemos un coche moderno …

- ¿Qué? ¿Ahora manejas tu billete, también?

- Estamos en el Perú. Tenemos que sobrevivir a pesar de sus gobernantes corruptos …

- La globalización también ha llegado por estos lares.

- A todos los rincones ha llegado.

- Invitame otra copa por favor, mejor que traigan el botellón para no molestar.

- No es molestia, hermano mio.

- ¡Salud! ¡Por los novios!

- ¡Por los novios y por todos ustedes que nos acompañan en este transcendental y magno día para la pareja! El chico es un buen muchacho, no se parece a ti.

- No sé que parábolas te han contado Jesús, pero, no hagas caso de la gente sigue la corriente y quiere más. Que sí mi comportamiento es escandaloso es más vergonzoso no saber amar.

- ¡Recórcholis! Tienes gracia y salero. ¡Salud! ¡Hermano mio! ¡Vamos a la mesa que los mozos nos están sirviendo un platazo de paella! ¡Bienaventurados los últimos porque ellos tendrán repiticuá!

- ¡Repiticuá con pan y vino, cañón!

- ¡Provecho! ¡Hermano!

En plena nebulosa gastronómica, comiendo hasta hartame de gula, reventando de pecados capitales, regionales y distritales; los primeros rayos solares se filtraban por las cortinas de multicolores tropicales interrumpiendo bruscamente mi opíparo sueño; la música estridente de la vecina también hacia lo suyo. Fue un brusco despertar, abrir los ojitos fue una lenta tortura mesiánica; poco a poco me ubicaba en que lugar me encontraba. Mi impecable terno azul marino me miraba con una pinta de gentleman inglés. Y yo tirado patas arriba con una pinta de gato ocioso que daba lástima. Reaccioné al darme cuenta que estaba en casa de mi mamita; quise hablar y tenía recontra seca la garganta, quise pensar y me dolió la cabeza.

Gracias a un café caliente bien cargado, con tres cuacharaditas de azucar y media copita de ron; mamita me destrabó la lengua y me preguntó sobre el Matrimonio de Rigo y Sole en la Huaca Juliana de Miraflores; contesté, que excelente, con muy buena comida y para asentar un vino madrileño de calidad; el local una preciosura, con una excelente vista a la Huaca Pucllana; y con los padres de la novia, Jesús y María Teresa, coincidimos en carácteres y temperamento, nos comportamos como sí nos hubiéramos conocido eternamente. (Abril/2011).

La Boda de los Pequeños Burgueses

Haciendo mis pininos como reportero gráfico y crítico de teatro. Se me presentó la virgen para demostrar mis dotes de criticón. Hasta el momento estaba pagando piso con grupitos de principiantes. Había llegado la hora cero para pulirme y sacudirme de las críticas de mi jefecito mandamás.

- ¡Teatrero!
- ¡Demórate un poquito, ón; qué te cuesta decir: Señor fotógrafo ... con mayúsculas! ¡güevo frito! ¿Qué pasa?
- ¡Mira maromero, sí ahora no la haces búscate otra chamba! En el Anfiteatro de la Facultad de Medicina en el Jardín Botánico van a presentar una obra de Brecht. ¡Tú dices que sabes, ahora te quiero ver!

A Bertolt Brecht los grupos de Lima lo estudiaban, lo analizaban pero no lo escenificaban, le tenían respeto o miedo. Agarré mis chivas y me dirigí a la Facultad de Medicina de San Fernando. En el Centro Federado me presenté como alumno de la Escuela Nacional de Teatro y "photocameraman"; me dieron un excelente sitio entre el escenario y la platea. Veía todo como buen chismoso profesional. Llegó el Grupo y metí la mano como cargador, estibador de fletes y mudanza.

- ¡Hey! Cuidadito, carga con cuidado o mejor regresa de donde viniste, no ves que el mobiliario está tembleque, está con las justas, trata las cosas con cariño; recoge ese par de tarugos y ponlos en su sitio, va en el tablero de la mesa, despacio con cuidadito.

Los señores dramáticos me agradecieron la ayuda y en recompensa les pedí que posaran en mancha antes que empiece la representación.

- ¿Perdón, cómo se llama la obra?
- “La Boda de los Pequeños Burgueses”, comedia de un acto de Brecht.
- Pueden agregar algo más, es pá la revista ...
- La Boda presenta el banquete nupcial de unos recién casados, acompañados de sus familiares y amigos. El novio antes de la boda fabrica los muebles para su nuevo hogar pero éstos se irán destruyendo durante la obra; Ok ... después de la función podremos conversar más.

La anécdota en cuestión fue así: nueve actores en escena sentados a la mesa dialogaban y comían mientras, sin que el público se diera cuenata, iban quitando los tarugos que estaban colocados en lugares estratégicos de los muebles. El efecto era que durante la acción dramática a una silla se le caía una pata, a otra el respaldar, a la mesa se le separaban los tableros, etc. Era muy divertido porque el público pensaba que todo ese despiporre era casual. Pero los actores no contaban que el Anfiteatro contaba con un piso de parquet antiguo y finísimo que mantenían super encerado por lo que brillaba como un espejo; hasta daba pena caminar por las inmaculadas tablas.

En mi lugar estratégico, yo tomaba fotos como loco. La obra transcurría normalmente, el público, como todo público universitario, era muy receptivo y celebraba riendo el desbarajuste de los muebles rompiéndose en escena. En eso veo a uno de los actores que interpretaba a un hombre mayor, parsimonioso y formal que hace una mueca fuera de contexto, señalaba disimuladamente y super nervioso su silla con el dedo pulgar; en mimo explicaba a su vecina del frente que se le estaban abriendo las patas de su silla, se quería sujetar de la mesa pero la mesa también se le desarmaba; angustiado, no sabía que hacer, le comunicó a la actriz que estaba a su derecha pero ésta no podía hacer nada para ayudarlo. Y ante el asombro de sus colegas el actor se fue resbalando lentamente, mudo, con los ojos desorbitados, hasta que con gran estrépito cayó al suelo sentado de poto, rebotó y aterrizó grotescamente de espalda. El respaldar y las patas de la silla quedaron desparramadas por todo el escenario y platea. El público y todo el elenco soltó la carcajada, parecía un efecto perfectamente ensayado. El aplauso de la concurrencia fue inmediato ya que agradecían efusivamente a Brecht y al grupo teatral por la profunda crítica social.

- ¿Me pueden explicar en que momento fue más notorio el "extrañamiento escénico" de Brecht?
- ¿Cómo, no te has dado cuenta de que cuando cayó el actor fue el momento clave del "Distancianmiento brechtiano" por eso fue que los espectadores aplaudieron demostrando que habían apreciado racionalmente el conflicto escénico y de clase?

Niky León, Corresponsal cultural y crítico teatral de La Voz de la Tragicomedia:
Como crítico teatral sólo puedo decir que la obra fue un éxito apoteósico, con un notorio y preciso entendimiento del efecto distanciamiento, el espectáculo mostró y explicó las ideas de una realidad crítica y objetiva; sumado a la gran actuación y genial dirección, cumplió a carta cabal con los preceptos del Breviario de Estética Teatral brechtiano y evitó la catarsis.

SOS - Solicito Oportuno Socorro

(Crónica cuento de otro cuento)

¡Muchísimas gracias, Bertolt&A!

Cuando terminé de escribir el cuento "Primer Coloquio", lo leí de corrido, y después de leerlo, y releerlo muchísimas veces lo guardé por un buen tiempo, no sentí el abrazo acogedor con lo escrito. Sentí dudas al respecto. Dudé de la claridad del mensaje. Fue la primera vez que me preocupé incisivamente en el mensaje. Este tenía que ser claro y transparente como el agua pura de los Andes. La inseguridad latía en mi ser; leía el escrito de vez en cuando y lo volvía a guardar. Algo falta, me decía; y la duda latía y crecía. Por fin me animé a desempolvarlo de una vez por todas para que vea la luz; lo envié de viaje al extranjero; y pedí un gracioso SOS (Solicito Oportuno Socorro) a mi corrector literario y de estilo, a mi colega del otro lado del charco. Pensé en mis fallas ortográficas y me persigné. "La corrección es un Don gracioso de Dios", me dije; también pensé en la semántica y en la sintaxis, y recé.

- Querido Bertolt, please, quiero una sugerencia docta del cuento. Sé que hay fallas, por más que leo y releo no encuentro el hilo correcto, estoy ciego, pero no quiero guardar este escrito, guardarlo no conduce a nada bueno. Lo estudio a conciencia y cero. Estoy preocupado por el mensaje, quiero saber si se entiende o lo reescribo de nuevo. El cuento es un dato pilar en la historia que actualmente vengo trabajando sobre mis caminatas por Grecia. Por momentos pienso que puede ir en el blog. La idea principal del nuevo libro es que esté salpicado de ocurrencias jocosas y serias de mis experiencias por el teatro peruano. N

Como mi querido asesor literario y excolega de la Santísima Cofradía Artística de Catadores de Uvas y Piscos del Sur, no me respondía, le envié un segundo "eSe,O,eSe" (Socorro O Sucumbo).

- Mi estimado Bertolt. Estoy pensando en el escrito "Primer Coloquio". Te repito que después de tenerlo un montón de tiempo como borrador, me animé a tenerlo en limpio. Lo escribí entre mis caminatas por Grecia y lo seguí machacando hasta cuando regresé de viaje, combinando mis empíricas locuras vividas en giras nacionales con mis anotaciones del paseo por el Peloponeso. Lo guardé porque pensé que primero debía hablar con un conocedor en la materia para que me ayude a decir lo que quiero decir ... me entiendes lo que estoy diciendo, no? La idea se me cruzó pensando en nuestros oportunistas directores generales y en sus asesores, en nuestros grupos artísticos representativos y en nuestros politicuchos intelectualoides. Esperando tu pronta respuesta, guardo momentaneamente el cuento hasta nuevo aviso. Niky

Pasó una semana y no recibía pronta respuesta. Me dediqué a terminar el dibujo de mi nietita, había prometido a mi hija, la mamá, que lo terminaría al toque, esto fue hace un año, ahorita la bebe va a cumplir tres añitos y yo sigo corrigiendo los trazos. En el primer bosquejo, mi hijita me dijo que la niña del dibujo no era su hija que no se parecía en nada. Yo le contesté que ella también había cambiado con el tiempo, no se parecía en nada a la tierna, dulce y bella de junco y capulí que yo dejé en Lima. Así es la vida, todo cambia, todo se transforma, nada permanece estático. ... Por fin recibí una respuesta. Me sentí aliviado. Ahora sabré donde he fallado; pensé.

- ¡Niccolò! ¿Qué pasá? ¡Che, vos! Mandame por lo menos el texto completo, sólo veo una foto de vos de cocinero; mucha letra, tás escribiendo una milonga o un tango de amor imposible jajaja, no te preocupés, nada de quilombos, todo tiene solución en la faz de la tierra. En tu adjunto sale unas cuantas líneas que estás parado en un teatro por el Peloponeso y nada más. Manda el texto completo, che. Te cuento que por acá el verano está que hincha las pelotas: ¡llueve a cántaros! Te toy mandando unos libritos para escritores noveles por correo recomendado por sí las moscas … ich weiss es gibt nicht so viele Diebe in dem Bundespost als in Limamantapacha, pero mejor no arriesgarse. Tchüss! Bertoldo.

¡Qué bonita la güevadita! Yo mandando un discurso con sentimiento oriental sobre el cuento y naca la pirinaca, por las caiguas tanto esfuerzo cerebral. Mirando el USV como si fuera una hostia, dí las primera tecleadas de rigor y con una ayudadita de concentración mental como chamán espiritual en meditación, envié el mensaje ... esperé un ratito y me cercioré que esta vez el cuentito si llegaba completito.

- ¡Acá tá! (en Adjunto). Avisa al toque si llegó o no llegó. N.

Como era de esperar, mi corrector de estilo no avisó nada, me dediqué a otros menesteres artesanales y correcciones domésticas; arreglé una mesita de centro con su laca neutro, me leí los libritos para escritores noveles que me mandaron por correo certificado. En verdad eran para noveles escritores porque aprendí un montón de cosas sin querer queriendo. Mis hijitos me chatearon por Fiestas Patrias; mi hija a nombre de mis dos nietitos, se encargó de pedir la propina de 28 de Julio. Le contesté que mi mamá no me había mandado todavía mi propina, que espere con paciencia y buen humor como yo espero la respuesta de mi compadre corrector. Y sin mayor explicación recibí un mensaje de Bertolt.

- Las correcciones van subrayadas, eso de "gatos" suena racista ... yo sé que no lo eres, pero mejor, fuera. Ponés mejor campesinos. Para dar efecto has repetido muchas veces las mismas palabras, te sugiero que saques las que están marcadas - sin desmedro de tu idea. ¡Este cuento es el mejor que has escrito hasta ahora! Está muy clara la idea de que los "creadores intelectualoides" están absolutamente divorciados de la realidad tangible del Perú. Hay muchos oportunistas que se suben a cualquier carro con tal de obtener ganancias para ellos mismos. BB

Cuando recibí la opinión, me quedé sin aire, anonadado, no lo podía creer. Leí el cuento nuevamente y respondí lleno de agradecimientos.

- Ok, le daré la última chequeada.


- Niccolò, por leer la parte del Perú, no me fijé bien en el primer párrafo, pero creo que eso de "funciones privadas" no es correcto; en Grecia antigua todos los ciudadanos iban al teatro, es más, se sabían los argumentos de memoria pero igual lloraban con la tragedia de Medea o de Electra y eso era la famosa CATARSIS, es decir acudian al teatro a purgarse el alma, … y eso es lo que le falta a vos, jajajaja. El papacho del pueblo no puede decir "Sketchs". Arreveu Deu: B.


- Jajajaj, sé que eso de funciones privadas no es correcto, pero lo puse porque el protagonista del cuento, o sea yo, es un escribidor y guía fulero, pé. El significado de Arcósnicos: está en el glosario al final. El papacho ve Risas y Salsas, los Cómicos Ambulantes (por eso puse Sketchs). ¿Tá mal? Adio. Nicols

- ¿¿"SKETCHS"?? No creo que ni los geniales actores como Chuiman o Tulio Loza usen "sketchs" en sus programas ... o sí? Jé,jé,jé ...
bb

- El taita es bilingüe y habla un perfecto inglés londinense de la BBC, jajaja. He puesto CUENTOS. Nicco

- Usamos muchas palabras inglesas sin pensar: el super-market, la sinopsis de la película, el offside del fútbol, y más modernas: el chateo, el emponderamiento (?), el marketing, el broker de seguros. Para el futuro, ten en cuenta y recuerda que nuestros campesinos y en general los peruanos son de preguntar con humildad, sobre todo porque el señor del cuento está hablándoles a desconocidos, "artistas", "capitalinos" que hablan en difícil … B.

- Ya tá pegado en el blog. Siempre me dices: Nada de gracias. Y yo como buen cholo terco siempre te repito: ¡Muchísimas gracias, Bertolt!

Primer Coloquio Interprovincial de Artistas e Intérpretes de la Región Sierra Central

En Grecia, parado en el centro de un escenario que fue, el cielo y algunas piedras como testigos de su gloria; leí los datos y miré detenidamente el plano-guía, imaginé como había sido el teatro en este antiquísimo pueblito perdido entre los cerros del Peloponeso. Calculé, mentalmente, una capacidad de cien personas. Actualmente, si no fuera por los pocos turistas que llegan, seguiría siendo un paraje bien desolado; tampoco hay pueblitos cercanos o sea no había invitación a los vecinos de las comarcas aledañas, eran funciones privadas.

Hablando de invitaciones, todo este paraje me trajo a la memoria la invitación que me hizo el grupo de Teatro Vivencial de Lima Cuadrada para participar en el Primer Coloquio Interprovincial de Artistas e Intérpretes de la Región Sierra Central, evento que se realizó en un pueblecito desolado escondido en las quebradas incontrastables de los Andes. Hasta ahora me pregunto por qué tuvieron que organizarlo tan lejos, algunos dijeron que era para llevar cultura a los pueblos olvidados y alejados de las grandes ciudades; otros repetían como loritos: "Para promover la descentralización cultural", y otros no sabían qué responder. Pero en ese pueblecito vivían poquísimas personas, los jóvenes hacía tiempo que se las habían picado a las ciudades más cercanas y los más temerarios no pararon hasta llegar a Lima. En el lugar corría un viento frío todo el día, y de noche era una congeladora. Toda una semana torturándonos climáticamente, a los que se la dieron de valientes les dio un soroche de los mil diablos; pero la programación estaba hecha y dale que te dale se hicieron los cursos de capacitación y entrenamiento actoral en el espacio escénico y vacío. Algunos profesores floreaban con argumentos de que estaban impulsando el teatro mortal en el escenario desnudo. Para mí el patio donde daban los talleres era un escenario calato, triste y requetepobre. Al sexto día, a las seis de la tarde en punto, se bajó el telón de los talleres e inmediatamente desfilamos hacia la Plaza de Armas. Como encargado de la parte técnica y escenográfica aproveché el atrio de la Iglesia para improvisar un gran escenario; para eso me habían llevado, para que prepare el escenario del acto teatral, aproveché también, la escasa luz de un par de postes mal parados. El cura se puso como un pichín porque estábamos invadiendo su territorio; el público le replicó que la Iglesia le pertenece al pueblo y a las viñas del Señor; el curita amenazó con excomulgarlos, lo pifiaron y dejó de joder. Las autoridades, los cuatro campesinos que conformaban el público y los participantes del coloquio ya se habían acomodado a como diera lugar en los sardineles, banquitas, piedras, ladrillos o se habían colgado de los escuálidos arbolitos. Cada taller tenía disponible un tiempo limitado para demostrar sus conclusiones de lo que se había aprendido. Habló el Director General del Encuentro durante un par de minutos y - traduciendo el trabalenguas - dijo más o menos esto:

- “El coloquio sólo desea fortalecer, unificar y potenciar el teatro de grupo en el país a través del intercambio permanente para encontrar una línea de búsqueda de carácter exploratorio, que lleve al teatro de grupo al profesionalismo teatral”.

- "Doy por clausurado este Primer Coloquio Interprovincial de Artistas e Intérpretes de la Región Sierra Central y agradezco vuestro apoyo cuantitativo con una aseveración tajante, incontestable y empíricamente demostrable: Insisto en que seguiremos trabajando unidos por la cultura de nuestro país, muchas gracias compatriotas y conciudadanos, hermanos de otros países, gracias".

Tímidos aplausos y se dio comienzo a la maratónica función. Los autodidactas nos sorprendieron con ejercicios llenos de talento e imaginación, apreciamos silenciosamente Mimo I y II; Zancos y Malabares; Danzas, Imágenes Conceptuales y Escuelaidoras, Títeres y Muñecones. Al final, final, nosotros, como fin de fiesta, presentamos la clase maestra, una síntesis abreviaba de nuestra adaptación, en estilo barroco-rococó andino, basado en la versión cinematográfica de Peter Brook “Persecución y asesinato de Jean Paul Marat representado por los pacientes del Hospital de Charenton bajo la dirección del Marqués de Sade”, más conocida como “Marat-Sade”. Obra original del alemán Peter Weiss. Usamos todos los elementos preconcebidos, sabidos y copiados de otros grupos foráneos; giros corporales, vocales e instrumentales; actorales y sensoriales; declamando en diálogos cortos y rápidos o en monólogos, con o sin textos; con gestos mascaroides y expresiones con movimientos Arcósnicos corporales no verbales . Un espectáculo vibrante y brillante que duró treinta minutos exactamente. El público aplaudió de pie todas la virtudes y errores garrafales de los personajes y de los actores.

Al día siguiente, listos para embarcarnos en el bus interprovincial, los Directores Asociados, el señor Director General, el personal artístico (directores, asistentes, actores y actrices); dramaturgos, profesores e intelectuales convocados; todititos peroraban con erudición pasmosa sobre el próximo Coloquio en otra ciudad ... abandonada cuando fueron interrumpidos por un anciano de la localidad.

- Señores Maestros, por qué ningún cuento que ustedes presentaron ha mencionado a nuestros desaparecidos, desaparecidos por el ejército, en complicidad ... el cura del pueblo ... desaparecidos ... el silencio de la iglesia ... nuestras autoridades ... nada ...

- Háganos llegar sus propuestas a nuestras oficinas en Lima o las envía a nuestro correo electrónico; finiquitó el Director.

- Acá no tenemos computadores, ni colegio; sólo la Iglesia, el Municipio y la Comisaria ... el colegio está diez kilometros abajo …

- Nuestro trabajo es antropológico didáctico humanístico, no se preocupe que haremos una denuncia ante las autoridades correspondientes cuando las condiciones se presenten en su momento oportuno de manifestación creadora; pierda cuidado y tenga confianza que trabajaremos en ello, para eso estamos aquí, para apoyar y apoyaremos ni bien lleguemos a nuestras oficinas en la Ciudad Capital.

El anciano se retiró volteando los ojos al cielo como hacen los ciegos, los ilustrados lo habían escuchado como sordos. Peor que en una tragedia griega. ¿Fin?

GLOSARIO (del latín glossarĭum):
Escuelaidoras: Escuelas-hueveadoras (Huevo, del latín ovo, deriva en huevear, hueveando, mintiendo).
Mascaroides: Máscaras con tiroides (del griego thyreoeides o escudo).
Arcósnicos: Arcos- Nicos (Nicos del griego Nike, victorioso. Movimientos victoriosos de Arcos).


Maquillaje negromarrónoscuro

Mi querido colega y ex condiscípulo teatrálico me invitó a la quinta función de su presentación “El campeón de la muerte” adaptación de la importante obra indigenista de Don Enrique López Albújar. Él, excelentísimo buen actor, caracterizaba a Hilario Crispín, un indio mostrenco; tal como lo describe el autor de la obra. Como llegué temprano entré a vestuarios y encontré a mi amigo maquillándose con un color oscuro, cobrizo oscurote; lo miré sorprendido y le pregunté por curiosidad, como quien no quiere la cosa:

- ¿Por qué ese color de maquillaje tan oscuro?
- Mi personaje es el malo, el maldito de la obra, un indio de la sierra.
- ¿Y qué tiene que ver el color con un malo, maldito e indio de la sierra? ¿No entiendo?
- ¡Es un indio serrano maldito, pues!
- Oe, güevón, tú eres de Pomabamba. ¡Y te estás maquillando para interpretar a un serrano! ¡Estás mal compadrito! O sea teatralmente el serrano tira para negromarrónoscuro. Te deseo ... ¡Mucha mierda!! (Mierda; en cristiano actólico: actor-católico; significa Suerte).
- Lo que tú estas haciendo en este momento es joder, no me dejas concentrarme en mi personaje!
- Oe, para no ofender ¡Yo! !El burro por delante! Soy descendiente de serranos de la sierra norte, de Celendín y Chota, “y al chotano ni la mano”; somos tan serranos como nuestros queridos amigos: Malco Oliveros que es de Conchucos; Lucho Ramirez, de Yungay; Edmundo Torres, de Lampa; Víctor Prada, ancashino; Maura Serpa, de Izcuchaca; Juan Arcos, huancavelicano; Carlos Riboty, cajamarquez; Hugo Bonet, Cuscomanta; Delfina Paredes, cusqueña; Don Luis Álvarez fue serrano arequipeño; … Raúl García Zárate, Manuelcha Prado, ayacuchanos; Aurora Colina, de todas las sangres, Cajamarca, Cusco, Surquillo … tú los conoces muy bien ... de dónde maquillaje color marrón oscuro, tú crees que estás en las covoyadas del viejo oeste, donde los buenos eran siempre los blanquitos, bonitos, ojos azules. ¡Idiotón! … ¡pero te deseo mucha mierda!
-
¡Dile al Director, pues!
- ¡José María Arguedas, Ciro Alegría, César Vallejo, fueron serranos y no tenían el color de tu maquillaje! ¿Ustedes tienen prejuicios raciales? … no lo creo … sólo les falta información.

Me contaron que en las sucesivas funciones el protagonista salía sin maquillaje; bueno, sólo con lo necesario teatralmente hablando. Me alegré, bien por él, bien por mi, bien por todos. Bien por el teatro. Aprendimos mancomunadamente una gran lección .

¡Se cayó solita! (Cuento dramático)

"Disimular, el espectáculo debe continuar, la concurrencia espera:
sonrisas por afuera y por adentro ganas de llorar". María Elena Walsh

En la Escuela de Dramaturgia y Escritura Teatral se respiraba un aire de efervescencia política y de reivindicaciones sociales. Fue la época de la autonomía de los talleres teatrales, cada taller era libre y responsable de sus actos. El punto común fue escoger, meticulosamente, la obra idónea para críticar el sistema capitalista burocrático revisionista burgués. Mi taller escogió "Antígona de Sófocles" versión de Bertolt Brecht; tuve la responsabilidad de interpretar a Creonte; hasta el momento me acuerdo alguito del diálogo.

ANTÍGONA: ¿Buscas aún algo más que mi muerte?

CREONTE: Nada más; lo tengo todo.

ANTÍGONA: ¿Qué esperas, pues? La tiranía tiene la ventaja de poder hacer y decir lo que le venga en gana. Tú dices lo que quieres y no quieres que se te conteste.

CREONTE: Este punto de vista es solo tuyo.

ANTÍGONA: No, es de todos: pero ante ti cierran la boca.

El taller B trabajó la adaptación de Augusto Boal sobre "Mujeres de Atenas de Aristófanes". Ahí colaboré como asistente de Dirección. El taller de egresados reestrenó la tragedia "Las Troyanas" de Eurípides. Allí, en las funciones colaboraba como luminotécnico. Era el polifacetico de la Escuela hasta que se me cruzó, mi hada madrina, la profesora de expresión corporal.

- Tardes buenas, querida profesora …

- Justo estaba pensando en tí. ¿Sabes bailar rock?

- ¡Sé bailar mambo, salsa, cha cha chá, tropical andino, flamenco, vals, zamacueca, huayno, rock, twist y lo que me pongan!

- Te voy advirtiendo que son números musicales con coreografías.

Acepté la oferta, la paga era poca pero yo estaba muca. La profe reclutó un grupo de jóvenes de las escuelas de teatro y ballet, además de contar con los bailarines profesionales de la tv. El libreto estaba basado en el texto del Evangelio prohibido de Judas Iscariote a la manera de Jesús Cristo Super Estrella, "Judas Cristo", un refrito con bastante música rock, pasajes de Carmina Burana y otros bailes clásicos roqueados. La figura principal y protagonista era una conocida bataclana con programa propio en la tele, cuyo programa entretenía a la radical y recalcitrante extrema derecha de rancia y prosapia baja alcurnia. Ella hacía de Maria Magdalena, su actuación era para llorar, pero era la del billete, era la irreemplazable.

Un mes de ensayos y un mes de presentaciones. La obra tenía una duración de una hora full baile sin pausa ni respiración. En la escena cumbre de la obra el cuerpo de baile lanzaba por los aires a la diva, yo la recibía bailando y girando sobre mi eje; poniendola en bandeja al primer bailarín que la esperaba con los acordes de El Lago de los Cisnes; minutos más tarde terminaba el espectáculo con el último movimiento con la Sinfonía Nº 9 Op. 125 en re menor, Himno de la Alegría, de Ludwig van Beethoven.

En la última función, todos estábamos trapos, cansados y agotados. Llegó un público de lo más lindo que desde el saqué aplaudió y acompañó con palmas y oles el ritmo y saoco de los artístas. Todos los muchachos se exigían el doble, llegó mi escena y cuando lanzaron por los aires a la diva no tuvieron la fuerza suficiente para mandarla hasta donde yo acostumbraba esperarla. La dueña del circo cayó de espalda con un ligero golpe en la nuca, rebotó en la tarima y yo sobre el pucho con un fuerte envión la levanté, giré con ella y bailé disimulando la desgracia, aunque la dama no sabía donde estaba ni que hacia en mis brazos. Soplándole el rostro se la pasé al primer bailarín y este me agradeció con una lisurota de la gran pepa, cargó a la diva y la sostuvo fuertemente y se dedicó a girar y bailó el Danubio Azul, sin vals, sin azul y sin danubio. Terminó el espéctaculo y cuando el público se retiró el productor y esposo de la diva se me fue encima; timidamente con una precisa llave aikido lo saqué del piso y con un respetuoso golpe de karate le dí su estate quieto. Suerte que entendió a la primera y se tranquilizó. La diva me puso tarjeta roja y me la juró que me iba a ser la vida imposible para que no trabaje en ningún espectáculo de la capital ni en las ciudades principales, menos en los canales de televisión.

Al día siguiente fuí el actor más famoso del país, mi foto, las críticas, los comentarios de espectáculos y cultura sólo hablaban de mi. En la Escuela Dramática me dijeron que yo era un ave de mal agüero, que había recibido los rayos de la sabiduría de los dioses del teatro por ir contra los preceptos de Harold Pinter; Bertolt Brecht; Dario Fo; Federico García Lorca; Henrik Ibsen; los nuevos Maestros del teatro dialéctico, moderno y contemporáneo del último siglo.

Levanté los hombros y me prometí no aceptar nunca más, otro bodrio igual; pero con el transcurrir del tiempo no he cumplido con mi palabra. De vez en cuando he participado en cada bazofia de telenovela!

Como la ironía es privilegio de las mentes malvadas ... pensé.

- "Mejor que hablen de uno, aunque sea mal".

Comentario: El cuentito me hace recordar cuando yo era jovencito y bailaba bonito; era agilito, y también bailé Rock and Roll con famosos en la televisión. (León De Pauleit).

Escenario empetrolado

Llegamos antes del medio día a Huacho, ciudad ubicada en el norte chico, a 130 Km de Lima, famosa por sus brujos, embrujos y curanderos; y por su rica comida (salchichas, tamales, seco y sopa a la huachana); la combi asesina nos dejó en la puerta del Teatro; el más agilito de nosotros trepó a la parrilla del auto y alcanzó las maletas y el par de baúles de los trastos. La troupe y el personal técnico éramos nosotros mismos. El teatro era una antigua mole, pesado, impresionante; se le veía en un estado calamitoso, agonizando; sus paredes con carteles de películas porno para los fines de semana. La platea se veía más o menos, más menos que más. El baño despedía un fuerte olor a berrinche y creso. El escenario completamente lleno de polvo, el piso con escreciones de murciélagos. Apunte agua y escoba rascamos el piso y lo dejamos chillando, más no se pudo hacer; el telón de boca y el bambalinón nos dijeron, mírennos pero no nos toquen; nos pusimos las pilas y en menos que canta un gallo, las luces, decorados y la escenografía estaban instaladas, probamos los efectos técnicos, todo ok. Pausa y salimos a comer un delicioso almuerzo huachano. La función estaba programada para las cuatro de la tarde. Teníamos tiempo de sobra para saborear las exquisiteces, y hacer sobre mesa.
Después del suculento papeo, caminamos por la Plaza de Armas y paseamos por algunas avenidas. Regresamos al teatro repitiendo nuestros textos. Subimos al escenario y nos dimos con una sorpresota. Habían trapeado el escenario con petróleo, nos miramos incrédulos, yo grité al cielo.
- ¿Quién michi a trapeado el escenario con petróleo?
De la caseta de donde pasan los rollos de las películas, salió una vocecita feliz.
- Yo señor, buenas tardes, Don Vidal me pidió que limpiara el escenario porque lo iban a utilizar ahora en la tarde.
- ¿Pero con petróleo? ¡No! ¡Eso no se hace! Con petróleo no …
- ¿Y con qué lo iba a limpiar? Yo no soy brujo para saber como limpian ustedes, acá limpiamos con petróleo ... y sí no limpio me botan del trabajo.
El protagonista, la estrella, el super star, dio su opinión.
- Con un poco de cuidado no hay problema. Hay que agradecer la buena voluntad, en otros sitios nadie se preocupa de nada y todo es un basural. ¡Gracias señor! ¡Muy amable!
- Otro día no me des la contra delante de extraños, vas a terminar flagelado como tu personaje, te voy a meter los cuarenta latigazos sin compasión, ¡Idiotón!
Llegó la hora acordada y como bandadas de aves de rapiña llegaron los alumnos de los colegios nacionales; varones y mujeres; levantaron todo el polvo de la platea, gritaron de la A hasta la Zeta innumerables lisurotas; tercer campanazo; apagamos las luces y empezó el espectáculo. Increiblemente, increible, silencio total como para no creerlo, los jóvenes estaban atentos, ningún cuchicheo, y nosotros que habíamos pensado lo peor; los jovencitos super atentos y concentrados tenían unos papelitos entre sus manos y tomaban notas; ahí estaba el truco para tenerlo ocupados. Todo marchaba excelente, sólo faltaba la entrada triunfal del protagonista; fanfarrea, aplausos, éxtasis; la estrella entra a paso ligero como Super Star y cuando quiso detenerse en el centro del escenario como estaba marcado, se siguió de largo con su expresión musical, se metió una resbalosa con filigranas, cayendo de potosí, deslizándose directamente hacia el proscenio y llevándose de encuentro las candilejas y terminando con un doble salto mortal sin red al vacio foro; sacándose espectacularmente la madre; todos los actores hicímos doble concentración para no matarnos de la risa delante del respetable público, algunos nos fuímos a los bastidores y bambalinas, otros se quedaron dando la espalda en los laterales, nos reímos, carcajemos a lo mudo; el Super Star no podía salir del foro. El actorazo estaba bien magullado, super chancado, pero la función debía continuar y continuó. Los estudiantes gritaban que repitieran la escena, bulla general, seguimos actuando, con señas nos pusimos de acuerdo y le metimos tijera a la función, terminamos una hora antes del final y mucho antes de la salida escolar.

"Computare"

Poema sobre el Trabajo: Llego siempre a la hora correcta, cuentan conmigo, no fallo, pues adoro mi empleo: lo que detesto es el trabajo. Millôr Fernandes.

La obra "Computare" se estrenó con la aceptación de la crítica local y público en general. Tuvo un éxito sorprendente gracias a la trama y contenido irónico de los temas candentes socio-político-económico de la realidad nacional; y por la gran interpretación de sus integrantes. La excelente actriz mantenía en vilo al espectador, y los dos actores se desenvolvían de las mil maravillas. Ellos oficiaban de acólitos de la gran sacerdotisa teatral. Con un escenario inusual; un pasadizo de un metro de ancho por diez de largo, a los extremos: un rústico sillón y al otro lado una gran caja de madera de pino para embalaje aéreo con sus sellos de aduana, espacio donde la diva demostraba su talento de prima donna; canto, baile, drama, malabares, magia, ilusionismo y prestigitación. En una de las funciones de gala, el director invitó a colegas y críticos internacionales. La obra empezó brillante y transcurría minuto a minuto en su mejor apoteósico nivel, era lo normal; entonces ocurrió lo inesperado, la dama en un simple giro perdió el equilibrio y se fue al fondo de la gran caja, pero ella muy profesional, siguió recitando sus textos como sí nada hubiera pasado, y salió del fondo cantando la bella canción "Lili Marlene".

Al final entre las felicitaciones y aplausos y más aplausos, una pregunta suelta de uno de los invitados:

- ¿Esa caída fue de casualidad, premeditada o ensayada?

- ¡Ensayada mi querido Alfonso Alat! ¡Acá nada se hace de casualidad, serendipia o chiripa, tú bien sabes que todo tiene un por qué escénico! y ¡Muchas gracias por tu pregunta!

Cantar como las aves libres

Cuentan que un aprendiz de chamán de una pobre aldea fue invitado a la corte del rey.
- Yo no entiendo a los sabios, te ofrezco una labor en mi palacio y dudas en contestar. Comentó el soberano.
El aprendiz dudaba, dirigió la mirada a la hermosa jaula de oro, adornada de perlas y rubíes, miró a los ojos de la hermosa ave en cautiverio buscando una respuesta.
- ¿Te gusta? Preguntó el soberano.
- Es muy bella. Es una lástima ...; contestó a medias el novel chamán.
- ¡Canta!; ordenó el soberano y la avecilla cantó: “Soy feliz ... feliz, feliz, feliz”.
De los jardines del palacio, el aprendiz escuchó un coro de aves libres entonando un verso.
- “¡Somos li-bres, seá-moslo siempre, y antes nie-gue sus luces el sol, que faltemos al voto solemne que la patria al Eterno elevó, ... !”.
- ¿Lástima qué? Retomó la pregunta el soberano.
- Lástima ... lástima que ... yo no tengo buen oído musical; contestó el aprendiz.
Agradeciendo al soberano la invitación, regresó a su aldea, tomó su arpa y se puso a cantar como las aves libres.