Mujer bonita

"El sol se despuntaba, anunciando un nuevo día, en las calles se advertía, un barullo matinal y en el nosocomio, una vida se extinguía tras su lenta agonía partió hacia la eternidad ...".


Esperando el Clásico que se iba a jugar en el Estadio Alejandro Villanueva de Matute, encuentro que no convencía a nadie porque los dos equipos estaban hasta las coronillas de maletas; hablando de nuestros ídolos de antaño en la esquina de La Oficina, tarareando el hermoso vals de Pedro Espinel 'Alejandro Villanueva', se nos cruzó el ex jugador callejero Cefas Simón, el hijo de Leonidas Elateo, y nos preguntó:

- ¿Cómo están camaradas?; uno de sus hermanos, Judas Daniel, le contestó.
- ¿Quíubo?
Quo vadis, Domine Cefas?
- ¿Qué? ¿Oe, tú no cambias, no? ¡Paras hablando cojudeces! ¿Qúubadis?
- Quo vadis, Cefas?, significa: ¿Adónde vas, Cefas?
-
¡Viejo y cojudo! Paras hueveando, eso es lo que te gusta, el hueveo, … ¡Voy a comprar yuquitas!
- Ah, sale caliente, comprame cinco soles de yuquitas y un jugo mixto, por favor.
- ¡Que te lo compre la ociosa de tu mujer
, no te prepara ni el desayuno y te para maleteando!
- ¿Y tú cómo sabes?
- ¡Mi linda mujercita escucha todos tus pleitos! ¡Ella me cuenta todo!
- ¡Esa tiene la oreja pegada en la pared! Pero creo que no te cuenta ... todo, mi querido venao, entre nos, tu mujercita se hace la seria acá en el barrio. ¡Cara seria, poto alegre! ¡ja, ja, jajaj! Te chismeo que te están atrasando en el Sheraton Lima Hotel, jajajaj ... !Qué malo que soy!
- No me interesa tus chismes de eme, hablas por pura envidia.
¡Envidias mi felicidad!
- ¿No te duele la frente? ... Cambiando de tema, ayer te ví roneando, ¿cómo has amanecido?
- Barajala güeverto; he amanecido bien, ¿Qué bonito es dormir con una mujer bonita, no?
- ¡Ajá! ¿Qué, no has dormido en tu casa?
- ¿Cómo? ¡Yo he dormido en mi casa! ¡Hablas cojudeces no más!
- ¡Tú mismo has dicho que has dormido con una mujer bonita!
- ¡Con mi mujer, pú, güevón!
- ¡Jajajajaja, habla claro pée jajajaja, bieeen graciosito eres, jejejejej!
- No te digo una grosería porque eres mi hermano mayor y yo respeto.
- Gracias Cefas ... No hay duda que el amor es ciego, jajajaj …
- ¡Sacolargodemiércoles! ...
¡Dime!
¿Tú has visto a mi mujer en el Sheraton?
- No ... nunca la he visto en el Sheraton.
- ¡Ya sabía que hablabas cojudeces!
- ¡Pero la he visto entrar y salir de otros hoteles! jajajajajaj
- ¡Basura! ¡Mentiroso! ¡Estás mintiendo!
- ¡Tú eres buen camarada, compartes tu felicidad! jajajaj

Los dos hermanitos se fueron discutiendo a comprar yuquitas para seguir esperando el popular encuentro de los compadres y olvidarse de sus lindas espositas por dos horitas.

""Una pelota de trapo testigo del primer gol, un corazón rojo y blanco bajo su pecho carbón. Primero buenos amigos después a darle al balón y vio crecer sus colores al grito de la afición. Se va ... se va ... se va el Alianza para Campeón, se va ... se va ... Alianza Lima Corazón".

El regreso a la realidad fantasiosa

Dedicado a Pancho, compadre, hermano, amigo bueno y generoso y antagónico creyente.

Sentado en la berma de la acera esperando impacientemente que arranque la tan promocionada pollada de sus sobrinas, las comadritas del callejón, haciendo hígado por las güevas porque nadie estaba en pie a esa hora, doblando la tarjeta en mil cuadraditos, con los nervios crispados por la impuntualidad, renegando con su sombra, revisando el número y el contenido de la tarjeta repetidas veces, mirando el corto horizonte que terminaba en el otro extremo del parque, en las antiguas casas del frente del vecindario. En ese momento el ambiente parecía tierra de nadie. El panorama del barrio y del parque se veían tristes, descuidados y abandonados.

Llegó el medio día y uno que otro personaje aparecieron sapeando, sin preguntar, por la pollada. Se escuchó la voz inconfundible de la tamalera.

- ¡Dentro de un ratito ya salen!

Los vecinos mayores comenzaron hacer cola al costado de la vereda en el mismo lugar de siempre, en el lugar manchado de aceite, de espuma seca de chelas y rodajitas de limón, colillas de cigarrillos y restos de carbón de la pollada anterior de las comadres del callejón.

- ¡Yo llegué primero!, gritó Daniel D'Canaá con mirada severa de desconfianza.
- ¡Ponte en la cola pé!, le dijeron al toquepala.

D'Canaá llevaba encima, a pesar del calor infernal de verano, un gorro de lana de llama auquénida, medias de lana gruesa de ovis orientalis aries con ojotas de llanta usada, pantalones negro patas arriba con basta y una camisa gris modelo oriental chino pekinés. Su mirada parecía perdida, pero no, observaba lo más mínimo y se lo grababa en su PC cerebral. En un momento de fastidio por la demora se quitó el gorro y mostró su amplia morena frente brillante de trece centímetros de ancho que le llegaba hasta la nuca, una pelada bien peinada en los mechones de color plata quemada que contrastaba nítidamente con sus marcadas cejas negras y grandes mostachos castaño oscuro.

En el momento menos pensado salió una procesión multicolor del callejón, un par de robustos jóvenes cargaban la pesada mesa de guayabo marrón grisáceo, las menorcitas portaban las especies y cremas, y las comadres con ayuda de sus mamitas cargaban los peroles, el primus, los pollos aderezados, las papas sancochadas y la ensalada de col con bastante aliño. Se cuadraron y empezaron sin demora su vender. Acompañadas de rica música chicha que chillaba libre sin control.

- La puntualidad es el mejor ejemplo del materialismo práctico sobre la holgazanería retrógrada burguesa capitalista …
- ¡Tío, cállate la boca y no jodas por el Amor de Dios! ¡No estás en tu escuelita nocturna! ¡Carijo, cómo jode!
- ¡La puntualidad debe de ser puntual! Dictaminó Daniel.
- ¡Estás en el Perú, tío! ¡Ni los Presidentes son puntuales, no jodas!

Respondió en Do Mayor, Petronila, la sobrinita guapachosa, cumbiambera y malcriadísima lengua larga. Daniel D'Canaá miró seriamente con desconfianza a sus sobrinas y a sus antiguos vecinos, el día anterior había salido libre de su viaje forzado por el Cánada. Varios años viajando, viendo el sol a cuadritos, lo habían endurecido y le habían cambiado los hábitos, para empezar, entre otras cosas, ¿A quién en el barrio le importa la puntualidad? A nadie. De la fila de los tíos salió el Pastor Pedro Arredondo con una gran sonrisa cristianamente fingida y mefistófelica mirada, miró el cielo y exclamó.

- ¡Daniel! ¡Daniel D'Canaá! ¡Alabado sea el Señor! ¡Amigo mio! Paz y Amor.

El Pastor Arredondo antiguo amigo de palomilladas y jugarretas lo abrazó con cariño efusivo, palmeándole varias veces la espalda. Daniel sólo sonrió.

- ¡Hermano Daniel! ¿Cómo estás? Paz y Amor.
- Hola, Pedro, ¿Cómo has engordado? Tu Templo va viento en popa.
- Daniel que gusto de verte. Dios me ha enviado a la pollada para que me cruce en tu camino, yo no como polladas, me cuído del colesterol pero mi obligación como vecino es colaborar con la gente del barrio y con tus sobrinitas por supuesto ...¡Hosanna al altísimo. Grande es el Señor! ... a propósito tengo una chambita para ti, así nos ayudamos y nos damos la mano, Dios nos guía y recibiremos sus bendiciones. ¡Gracias Señor! ... Paz y Amor.
- ¿La explotación del hombre por el hombre, te parece ayuda?
- ¿Qué estás hablando? Por dos horas de chamba cien cocos verdes no le cae mal a nadie. ¿Quieres o no la chamba, Danielito? Mira nadie va a controlarte. Tu decides, sí o no, queda entre nos y tu conciencia. A mi me parece un trato justo. Espero tu respuesta hasta las tres de la tarde. Aprovecha … y buen provecho … un consejo, lo tomas o lo dejas, un consejo de amigo ... ya es hora que pienses como adulto y dejes de estar soñando con tonterías de adolecente. Alejate del pecado; escribe un libro, hasta este momento no has escrito ni un telegrama; siembra un árbol porque en este barrio hacen leña del árbol caído; y ten un hijo, ya es hora que dejes de estar criando hijos ajenos. Todo tiene su final. Un hijo propio es la bendición del Señor. Aleluya. Paz y Amor.
- ¡El que quiere la gallina debe querer a los pollitos!
- Sí, ganzo de granja. Paz y Amor.
- Cuando la dictadura democrática del proletariado y del campesinado tengan el poder, habrá igualdades equitativas exactamente iguales para todos.
- Sí, ¿Qué más?
- Hay que estudiar las particularidades de la nueva situación real. Hay que saber adaptar los esquemas a la vida, y no repetir palabras, que han perdido todo sentido, acerca de la dictadura del proletariado y el campesinado en general.
- ¿Y cómo se come eso? … ¡Hijita, a mis dos polladas no le pongas ají!
- ¡El paraíso terrenal tiene que estar en manos del gobierno y del poder popular!
- Y terminar como China, más capitalista que los Estados Unidos de Norteamérica! Preocúpate de tener una familia digna y sin ayuda de nadie. ¡Huevo frito! Paz y Amor.

Fue lo último que dijo Pedro, el Pastor, y se retiro sin entender como su íntimo amigo había cambiado con tantas cojudeces en la cabeza. Daniel miró a sus sobrinas doctamente y quizo hacer conversación con el nieto de su hermano.

- Hola, yo soy tu tío abuelo.
- Si, ya sé quien eres, mi mamá me enseño tu foto con mi abuelito. ¿Tu eres de Alianza Lima o tu eres gallina?
- ¡No me interesa el fútbol! ¡Primero los estudios! ¡El colegio!
- Ah, tu eres otro enfermito del cerebro. Asi dice mi abuelito a los que no les gusta el fúbol. ¡Ón!

El niño siguió jugando, haciendo pataditas, con su pelota de color blanquiazul.

- ¡Petronila, dame cuatro cervecitas bien heladas, al polo!
- Julito, taz debiendo una caja de chelas de antes de ayer, no te olvides.
- Ya, ok, not próblem, pásache las chelas. Suma todo con esto también.
- ¿Cerveza tan temprano?
- ¡Tío! ¡Por favor! ¡Esto es una pollada! ¡Estamos sábado de pollada! ... Y yo te aconsejo que no te metas hacer negocio con el Pastor Pedro, ese güevón es más tramposo que todos nosotros juntos, a estafado a medio mundo, a toda su Comunidad y también a la asociación de inquilinos del edificio donde vive …
- Se tiró toda la plata de la caja chica y de la caja grande, ahorita deben mantenimiento, agua y luz, facturas por miles de soles, en estos días el Pastor se muda con carrazo nuevo. ¡Conchudazo la basura esa! ¡Acá quería pedir fiao! ¡Mañana se larga y nos enyucaba! ¡Basura!! No entiendo cómo los demás inquilinos siendo todititos católicos le dieron el bille a otro de otro redil. Mensos. Darle el billetón a tremendo lobo suelto. Pensaron que el Pastor no iba a chocar con la guita. ¡Cojudazos!

Terminó de explicar Perseveranda, la sobrinita african look, mientras sacaba una presa del perol recontra caliente y crocante.

- ¿Tio, quieres tu pollo con ají?
- ¡Sí! Si el pimiento más pungente en tu estómago te da miedo, ¿De dónde sacarás la valentía para combatir a los enemigos?
- ¿Qué? Qué dice este'ón? ¿No te entiendo, taz rezando?
- Hacer la revolución no es ofrecer un banquete, Mao Tse Tung.
- Tío … ¿Qué quieres?
- ¡Lo que yo quiero es que la tortilla se vuelva, que los pobres coman pan y los ricos mierda, mierda!
- Si la tortilla se vuelva, seguirá la misma cojudez pe'tio, onde tá el cambio? ¡Siempre habrá ricos y pobres! ¡Hablas piedras carajo! Me'taz jodiendo el negocio.
- ¡Que culpa tiene el tomate de estar tranquilo en la mata, si viene un hijo de puta y lo mete en una lata y lo manda pa'caracas!
-Tio, mejor canta "¿Madre por qué me hiciste macho? Si a mi me gustan los muchachos ..."
- Hiiiija! Petita, qué jodida que eres, jajajaja
- ¡La ignorancia es la madre de todos los vicios!
- ¡Si es la madre de los vicios hay que respetarla pe'tío! Tiíto vas a pedir otra pollada?
- ¡Por ahora, no!
- ¡Tónces, ponte más allá! ¡Toy atendiendo! ¿Ok?
- ¡Me enferma estar siempre escuchando ok, ok, ok! ¡Por qué no dicen mejor: Arí! Es más nuestro.
- Ok, tío, yo voy a decir, arí. ¿Ok? Pero cállate la boca por un segundo por favor que me alocas con tu verborrea de Testigos de Jehová. Los extremos se juntan paporreteando sus rezos. Pareces a esos mongolazos ... "Llaman a la puerta. ¿Quién será? Son un par de mongos. No descansan ni el domingo. Siempre el mismo rollo. No me dejan trabajar". ¡Esos Testigos de la jijuna como joden!
- Con ustedes no se puede hablar. Todo lo toman a la chacota.
- ¡Tu jodes igual!

Desde una ventanita entreabierta del altillo se escuchó una vocecita bastante hipocritona.

- Oigan, no se pueden poner un poquito más allá, siempre lo mismo …
- No jorobes, nosotros hemos nacido acá, tu eres de otro barrunto. Tramposa y mentirosa. En el amor, la más tramposa. Jugadora. ¡Si te jode el humo cierra tu ventana y deja de estar chismoseando, sapa de michi!
- ¡Idiotas!
- ¡Tu may!! ¡Tío, ya empezó a joder tu mujercita! ¡Qué le dé teta al bebe y no fastidie!

Inmediatamente la ventanita se abrió y salió una cabecita de cabello ondulado con cara soñolienta y bien maquilladita que enseñaba las dientes fingidamente.

- ¡Hola pá! ¿Te has levantado temprano?
- Toda acción toma su tiempo y todo tiempo tiene su momento para la acción, tiempo para levantarse, tiempo para tomar desayuno, …
- ¡Tiempo para nacer, crecer y multiplicaos! ¡Y tiempo pa'enterrar el pico!, se mofó la sobrina Petty.
- ¿Qué? ¿Ustedes duermen hasta el medio día? ¡Esto es el colmo, hijita!
- ¡Hoy es sábado! ¡No molestes, pá! Recién has llegado de viaje y ya'taz chinchoso? No escuchaste la bulla que han hecho tus sobrinitas preparando su pollada, tremenda borracheraza que se han metido hasta las seis de la mañana.
- ¡Oye, tu te haces la estrecha, hipócrita de miércoles, igualita a tu may! ¡Bien que te pica el poto pa'tonear, te haces la güevona! ¡Te está levantando un cachaco con carro y te haces la mosca muerta!
- ¡Es mi novio por si las moscas! Mal habladas.
- ¿Ahora se llama novio? Jajajajaj ...
- Según el Libro Rojo, tu peor enemigo es tu propia actitud de tu propia consciencia para contradecir las decisiones básicas de la naturaleza humana, el materialismo dialéctico opuestamente al idealismo y al mecanicismo ...
- ¡Sábes papá! A mi sólo me interesa las Sagradas Escrituras, a la michi tus libritos de colores, ok?
- ¿Por qué tienen qué decir, ok? Esa palabra es capitalista, todas ustedes están alineadas a favor del imperialismo yanqui … ¡Hija! ... ¡Hijita! ... ¡Mírame a los ojos! ... Oye, dime la verdad, tu semblante ... ¿Tu, tu estás en estado? ¿Estás esperando bebe? ... ¡Respóndeme!

La chica sin decir palabra alguna y con una gran sonrisa dijo, si, meneando la cabeza de arriba para abajo y de abajo para arriba.

- ¿Por qué no me han dicho nada? ¿Qué soy yo? ¿Estoy de palo?
- Si recien apareces que quieres que te diga.
- ¡Qué estas esperando bebe! ¿Y los estudios? Recién has terminado secundaria, ¿No has pensado en estudiar algo?
- ¡Papá, ya me conseguí mi marido para que me mantenga, no friegues con tus estudios, eso ya fue! No tengo porque preocuparme de nada, ni de nadie, sólo de mi mamá. No tengo que hacer polladas, ni tonterías. Ni estar ayudando a mi abuela en Gamarra con sus mercaderías bambas. Ya que estamos hablando de esto, te quería decir una cosita, mi machete no te quiere conocer personalmente. El es militar y te conoce. Yo le he dicho la verdad, que tu no eres mi papá, que yo tengo mi papá y que mi papá verdadero es muy católico y piadoso, y él va a ir a nuestro matrimonio religioso como mi padrino de bodas, además que nos ha regalado mis muebles de cocina, con vestidores y alacenas; cocina completita, refrigeradora y vajillas americanas. Como tu no crees en Nuestro Salvador ni en nadie, como siempre has dicho que eres ateo-materialista-naturalista, pues, chao. No estás invita'o. Mi mamá tampoco quiere que tu vayas porque va a ir el papá de mi hermano Winston Leonard, él y su papá nos han regalado nuestro juego de dormitorio completito y el papá de mi hermanito Alberto Kenya me ha obsequiado los anillos de bodas de oro, el par, los dos, de dieciocho kilates cada uno. Osea que tu te puedes quedar cuidando la casa donde estamos guardando los regalos, como guachiman se entiende, te ganas tu propina, para que no traten de robar mis regalos en el momento cuando nosotros estemos en la Iglesia recibiendo el Sagrado Sacramento del Matrimonio.
- ¿Dónde vas a vivir?
- En mi casa, hemos terminado de construir mi casita con la ayuda de mi mami.
- ¿Construir? ¿Con qué plata? Ustedes no trabajan ... ni tienen ni un centavo de más ...
- Con la plata de las ventas de tus máquinas viejas que ella te estaba cuidando pero como se estaban oxidando y malogrando y antes que se malograran de verdad, vendió todo. Aparte que ella tenía sus ahorritos y con esa platita de sus ahorros comenzamos a levantar mi casita, después vendió este viejo inmueble y ya casi hemos terminado de construir. A propósito tenemos que mudarnos para que entre su dueño. Está amargo por la demora.
- ¡Pero esta casa es mia!
- ¡Era! ¡Fue! Tiempo pasado pretérito pluscuamperfecto ...
- ¿Y como vendió no comprendo?
- Tu le díste un Poder.
- Pero ese Poder era para que siga con el negocio.
- Bueno pues ya fue. Además que tu negocio era muy cochino, muy sucio, nadie quería meterse en ese negocio. Después de tantos años de sufrimiento viviendo a tu lado necesitamos tranquilidad, ok? ¡Y no te quiero ver por mi casa! Mi mamá merece su tranquilidad, ella se va a vivir conmigo …
- Alborada Lucía, yo te he dado educación y te he mantenido y te he criado como mi hija, he mantenido a tu hermano, a tu madre le he dado lo que a querido, ahora me dejan en la calle. ¿Cómo se puede explicar esto?
- Nada de explicaciones. Nadie te pidio nada, tu has dado porque has querido. ¡El que quiera azul celeste, que mezcle blanco y azul!
- ¿Quéeeee?
- ¡El que quiere azul celeste, que le cueste! ¡Qué chiste! ... Además nadie piensa como tu, tu no crees en Nuestro Señor Dios Padre Todopoderoso Jesús Cristo Jesús, ni el la Cruz menos en el Espíritu Santo, ni en Marías, ¡Tú no tienes Marías que se van! Ahora para terminar porque me tengo que ir, me van a venir a recoger ... ¿Me puedes invitar una pollada?
- ¿No te hará mal tanta grasa? Mejor come menestras, lentejas, frejoles, pallares, para que no termines anemica por el bebe.
- Invita nomás y no te preocupes de la grasa, ¡No seas duro!

Daniel invitó el pollo y refunfuñando dialecticamente entre dientes, habló solo unos minutos, luego pidió la opinión de sus dos sobrinas. Ellas le contestaron que para el amor no hay profesión, ni color, ni raza, que el amor es ciego. Que el amor en la actualidad es y no es cuestión política, claro que las clases altas siempre se acomodan entre ellos, pero los pobres nos brindamos un amor más sincero porque no tenemos que perder económicamente hablando. Damos, brindamos, recibimos y necesitamos confianza y solidaridad por ambas partes.

- Pero un militar es un individuo que no piensa, sólo ejecuta órdenes.
- Tío, tu también has recibido y ejecutado órdenes ¿Cuál es la diferencia? ¿El uniforme o qué? ¿Ahora tu qué piensas?
- Yo pienso en el gobierno del proletariado, en el gobierno de los campesinos y de los obreros ...
- ¡Tío, despierta! Estamos en el año dos mil once de Nuestro Señor, estamos jodidos con la globalización y sus tentáculos, con estos gobiernos que no cumplen lo prometido, delincuentes y corruptos; te has quedado en el siglo pasado o taz recontrapasa'o de vueltas. ¡Despierta! ¿Qué michi hicieron ustedes por el campesino, por el obrero, por el proletario, por los estudiantes? ¿Mao Ché Tum es tu ejemplo? ¿El desgraci'o de Eshtalin es tu ideal? ¿Te gustó como gobernó Tito? ¿Qué me dices de Nicolae Ceausescu de Rumania? ¿Te gusta Nordkorea? ¡Estás en Lima, estamos en La Victoria! ¡Carajo! ¡Sácate la venda de los ojos! ¡Tus ideas y tus ideales ya no existen! ¡Tus modelos no existen! ¡Tu paja mental terminó hace mucho tiempo! ¡Terminó!
- ¡Los que creen en Dios son unos cojudos!
- ¡Y los que no creen son doblemente más cojudos! ... ¡Ahora habla solo y más despacio que me estás espantando a la clientela! Disculpa un ratito.

Petronila atendió a la rápida y volteó sonriendo, mirando a su complicado tío querido y con una idea en la cabeza le preguntó.

- ¿Tío tu has ido alguna vez a las Procesiones del Señor de los Milagros de La Victoria, a la de Nuestra Señora de Las Victorias, has ido a una Primera Comunión?
- ¡Esas son huevadas! ¡Para qué sirve!
- Ya sabía que me ibas a responder una tontería, pero yo creo que más güevada es ir contra la corriente ... te invito a un Matrimonio Religioso, a fin de mes tenemos una Misa de Difunto y el primer domingo del próximo mes hay una Confirmación ... yo no te pido que creas, sólo te pido que respetes. Civilizate, respeta, tu no tienes la verdad absoluta, vas a terminar hablando solo, ni tu sombra va a querer escucharte. ¡Socializate! ¡No te des encontronazos con la realidad! ¡No le pongas muros al llamado de la felicidad! ¡No tranques la puerta de tu corazón!
- ¡Pero el Capitalismo va a caer! ¡Tarde o temprano va a caer! ¡Ahora o dentro de mil años!
- ¡Claro que va a caer! Cómo nos va a caer encima el Juicio Final por tu culpa!
- ¡Esas son cojudeces!
- ¡Como las cojudeces que estás hablando! ¡El campesinado y el proletario! Despierta de tu sueño! ¡De tu pesadilla! ¡Vive! ¡Buscate una mujer que te quiera y respete! ¡Quieres cambiar el mundo y ni en tu casa te respetan, ni predican tus mandamientos! Tu tramposa se golpea el pecho y asiste a las procesiones con todos nosotros, la hipócrita ruquea fuerte, jugadoraza de primera es, pero, los domingos Diosito la perdona, va a Misa todos los domingos y fiestas de guardar. ¡Tu eres mi tío y te quiero y quiero lo mejor para ti!
- Mao dijo, el arte tiene que tener sello de clase.
- Amaos los unos a los otros, ¿Qué te parece?
- ¡La religión es el opio de la humanidad!
- Honrar padre y madre, dar de beber al sediento. Dar de comer al hambriento. ¿No es bonito?
- ¿Ustedes creen que Dios existe?
- ¡Por supuesto tío! ¡Tus hijos son una gran muestra que Dios existe. ¡De lo milagroso que son las pruebas del Señor! ¿Si o no?
- ¡Tu padre te enseño a hablar cojudeces!
- ¡Tú también me has enseñado! ¡Ay, tío, hay muchos ateos que se conmueven en su lecho de muerte!
- ¿Y eso está bien o está mal?
- ¡Yo que sé! ¡Salud! ¡Salud, tío! ¡Vamos a bailar! La bella es bella y mientras vivamos aprendamos a ser solidarios, respetuosos, intolerantes. Maduremos, nunca es tarde. ¡Salud! ¡Salud, tío!

Demás está decir que la pollada terminó a las siete de la mañana del día siguiente, como siempre hasta las últimas consecuencias, hubo un par de broncas, cachetadones y trampeo. Nuevamente el barrunto volvió a verse con un ambiente de tierra de nadie. Triste, descuidado y abandonado. Esperando la noche para despertar y vivir, y gozar. Como debe de ser, bien bacán.
(Ka-Rüppurr, Feb. 2011)

¡¡¡Viven!!!

¡¡¡Viven!!!

Cuento carnavalesco dedicado a Yessy, "el trai'dor". ("lo lliva, lo traí").

En un lugar de La Frontera, de cuyo nombre no quiero acordarme, no hace mucho tiempo que vivía un empleadillo con sueldillo, ternillo limpiecillo, esposilla y perrillo renegoncillo, pero sin autillo.

Nuestro caballero andante se ganó el fastidio y raje de sus vecinillos por culpa de su linda mujercilla; ayer, bonita morenita con fragancia a flor canela; hoy, señito y blanquiñosa, gringa al pomo, huachafita y antipatiquita. Por ese insignificante motivo los vecinos del lugar los tuvieron entre ceja y ceja; igual que los sapos y las culebrinas que repitieron los rajes y las versiones inexactamente correctas o meticulosamente equivocadas. Este chismesito es la purita verdá.

En La Frontera muchas anécdotas se repiten en cada temporada carnavalesca pero esta es la inimitable y se espera que no se vuelva a repetir para ejemplo de las futuras generaciones y de los actuales jóvenes con ínfulas de semillas de maldá.

El barrunto conserva la vieja costumbre de jugar con agua por las buenas o por las malas; siempre jodiendo la paciencia al vecino desprevenido o al peatón desubicado. En pleno febrero, caluroso y veraniego, con ambiente de pichangas, chelas, tamales, anticuchos y hueveo; con párvulos correteando sin control; con cuarentones librados del pecado por el mañanero servicio de Misa; con tíos esperando el rico menú; con jóvenes picando sevichito alrededor de una destartalada carreta; otros haciendo hora, aguardando a la trampa para desaparecer y aparecer en la yapla. En la esquina del coso se armó la fiesta de sol y sombra. Fiesta acuática de los carnavales. En las azoteas, agazapados, los muy sacolargos con sus nietos esperando a sus víctimas para empaparlos con un buen y sorpresivo chapuzón.

Uno de los güeveador profesionales llegó con el chisme que había visto al vecinito modelo tomando unos copetines con los cuasi pituquitos de la vecindad en la licorería - telehipódromo de la avenida principal; y como cosa rara, estaba bien picadito con un pasito pa'delante y otro pasito pa'trás. Los mandamases de la collera se miraron y no dijeron nada, ningún gesto, ninguna mirada dejó entender que habían escuchado lo chismoseado. Sólo hicieron un mohín de mueca de irónica e hipócrita sonrisita gansteril y dieron santos y señas y contraseñas.

Pasaron los minutos y los jefes divisaron al inmaculado vecino que se acercaba con tambaleante pasito ligero, bien movidito por los buenos tragitos que se había soplado. El vecinito, modelito ejemplar de esposo y padre de familia llegaba al barrunto con terno blanco impecable, zapatos de charol blanco brillante, camisa, corbata y medias del mismo color, blanco, blanco. Todo de blanco pero con el plumífero corazón crema. Llegaba a su blanca casita adorada. Está demás decir que todo el tiempo los vecinos lo habían saludado con fingido respeto, pues de lejos parecía serio, de buenas maneras y buenas costumbres y con finos modales de urbanidad; de cerca nadie lo conocía ahora era la oportunidad.

Faltando once metros para que llegue a la meta es decir a puerta de su hogar, recibió los saludos de toda la patota al unísono y cuando se aprestó a responder los mismos con los brazos en alto, recibió una gran sorpresota, un chorrazo de agua fria. Del cielo le zamparon un baldazo de agua que lo dejó completamente espantado, horrorizado, empapado, mojado y descerebrado. Instantáneamente ipso facto, se desplomó y se zarandeó, agitándose con contorsiones violentas e indescriptibles como pescadito fuera de la pecera, todos pensaron lo peor.

- ¡Lo matamos!, se dijeron.

Mientras pensaban, a todos los presentes y sapos se les hacía un nudazo en la garganta. El larguncho vecinillo se retorció por la pista, se sujetó y agarró fuertemente el pecho a la altura del corazón, comenzó a respirar a borbotones, después de unos minutos de angustia, respiró y así poco a poco comenzó a tranquilizarse, comenzó a recuperarse, lentamente se arrodilló, miró el cielo, miró el sol, rezaba angustiosamente, lentamente abrió sus pálidas, delicadas y largas manotas; entre sus blanquiñosas palmas sujetaba un paquetito de papel blanco manteca que contenía un polvillo de "esa ri'cochinada", como dice El Chavo del Tornocho. El paquetito (la chusma lo llaman: "paco") por obra de arte y de magia se encontraba completamente seco. El ejemplar vecino había salvado su preciado cargamento. Los dos lázaros resucitados, el paquirri y el vecino modelo estaban fuera de peligro, habían sobrevivido al catastrófico baldazo de agua. La gente que vio el milagro, llena de estupor, glorificaron al idiotón, diciendo:

- ¡¡¡Viven!!!, gritaron los sapos, las culebras, las polillas, los curiosos y transeúntes.

- ¡Están con vida! ¡Sanos y salvos!, gritaron los inocentes.

- ¡¡¡Hay, qué rico!!! ¡Invita pé tío!, gritaron los hijos de la noche.

Todos los vecinos de la cuadra aplaudieron al mataor. Sin querer queriendo realizó una de las mejores faenas veraniegas de tauromaquia en el barrio. Por fin se supo quien era y de que pie cojeaba; cual era su estirpe y la clase de ejemplo; sin dudarlo cien por ciento hp negativo. El enigma estaba resuelto y no hubo que darle más vuelta al asunto.

- ¡Es de los nuestros!, gritaron los vampiros y moscardones.

- ¡Cállen el hocico!, respondieron solapamente los paseros.

- ¡Quién lo creyera!, persignándose, habló fuerte la tía monjita.

- ¡Qué ejemplo Dios Mío!!, dijo la cucufata hipócrita limpiándose la nariz fria.

- ¡Jamás hemos visto cosa igual!, estruendo general.

La blanquiñosita señito de pelo pintado había mirado de improviso por la ventana a través del cristal; vio las contorsiones de ese cuerpo espantoso de figura nada juvenil; se impresionó, muda y completamente perpleja observó el bullicio del vecindario. Con hidalguía medieval, cogió del cuello al cremoso güevo frito.

- ¡Levántate, desgracia'o! ¡Párate, caríjo, y entra a la casa!

Y lo metió a rastras sin decir más palabras. Se le vio humillada pero sin mostrar flaqueza, el brillo de sus ojos graficaba la rabia de rancia impotencia aburguesada. Gran cuchicheo de puerta en puerta. Adentro en la blanquiñosa casa, silencio aterrador.

Ni bien llegó la noche apareció un camión interrumpiendo la bulla de los pocos borrachitos carnavaleros. El mionca con baranda y tolva sorpresivamente se cuadró; el chofer uniformado preguntó una dirección, todos señalaron la casa del resucitado. El camión ni bien se cuadró frente a la fachada, inmediatamente como flotando salieron las camas, roperos, sillas, cajas; todo salía volando; cargaron el camión velozmente y en completo silencio; las chismosas no podían con su genio, abrían y cerraban las cortinas agüeitando el ambiente; se dirigían a la tienda y cuchichaban disimuladamente con descaro. Cuando el camión se retiró, los vecinos salieron de sus casas, el pipirisnice de los malos hábitos se había marchado y desapareció del barrio para nunca más volver.

El Cholo Manolete, otro espécimen que no vive en el barrio; camuflado en la sombra bajo un arbolito; bien mudo, le dijo al gordo Kíkiriquí.

- ¡Dios perdona el pecado pero no el escándalo!

- ¡No metas a Dios! ¡Cojudazo! ¡Y pasa el paco!

Y esto es todo lo que me ha chismoseado el Ño Carnavalón Quedsón. (Lima/02/2008).